Desodorantes ¿Realmente los necesitamos?

 Desodorantes Una nueva investigación muestra que más del 75% de las personas poseen una versión particular de un gen que no produce olor en las axilas, pero hacen uso de desodorantes de todos modos.

El estudio se basó en una muestra de 6.495 mujeres que formaban parte de un estudio de la Universidad de Bristol conocido por las siglas ALSPAC (the Avon Longitudinal Study of Parents and Children).

Los investigadores encontraron que alrededor del dos por ciento (117 de 6.495) de las madres tenían una versión poco común del gen ABCC11, lo que significa que no producen ningún tipo de olor en las axilas.

Mientras que alrededor del cinco por ciento de las personas que producen olor no utilizan desodorantes, más de una quinta parte (26 de 117) de los que no producen olor no usan desodorantes, una diferencia estadísticamente muy significativa.

Fuente: Science daily (18 de enero de 2013)

Sin embargo, el 78% de las personas que no producen olor, todavía usan desodorantes todos o casi todos los días. ¿Por qué?

Hablando sobre el nuevo hallazgo, publicado en Journal of Investigative Dermatology, el Profesor Ian Day, uno de los autores principales, dijo:

«Un hallazgo importante de este estudio se refiere a las personas que, de acuerdo a su genotipo, no producen olor en las axilas. Una cuarta parte de estas personas son conscientes y reconocen que no producen olor, no usando desodorantes, mientras que la mayoría si hacemos uso desodorantes. Sin embargo, tres cuartas partes de quienes no producen olor, usan regularmente desodorantes. Creemos que estas personas siguen simplemente las “normas socioculturales”. Esto contrasta con la situación en el noreste de Asia, donde la mayoría de las personas no necesitan usar desodorantes y no lo hacen»

El otro autor principal del artículo, el Dr. Santiago Rodríguez agregó:

«Estos resultados tienen cierto potencial para el uso de la genética en la elección de productos de higiene personal. Una prueba genética simple puede reforzar la auto-conciencia y ahorrar un poco en compras y exposiciones químicas innecesarias»

Los autores destacan que las personas que portan esta variante genética poco común también son más propensos a tener un cerumen seco (no pegajosa), siendo el control de la cera del oído un buen indicador de si una persona produce olor de la axila.

Estudios anteriores habían demostrado que existe una relación entre una variante genética localizada en el gen ABCC11 y el olor de la axila. Las glándulas sudoríparas producen el sudor que, junto con una serie de bacterias, da olor bajo el brazo. La producción de olor depende de la existencia del gen activo ABCC11. Sin embargo, el gen ABCC11 es conocido por ser inactivo en algunas personas.

Este estudio evaluó por primera vez el uso de desodorantes en relación con el genotipo de ABCC11 y también en comparación con otros factores tales como la edad, el fondo y la higiene doméstica general.

A nivel individual, la influencia del genotipo de ABCC11 era mucho más fuerte que los otros factores. El apoyo estadístico para el hallazgo de ABCC11 era extremadamente fuerte, la posibilidad aleatoria de obtener la misma respuesta era menos de uno entre un trillón de probabilidades.

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Plagas control en la cocina durante el verano

 Plagas control en la cocina durante el verano Durante el verano deben intensificarse las tareas de limpieza en las cocinas para evitar que las plagas se conviertan en una amenaza para la salud

El aumento de las temperaturas lleva asociado un incremento de la población de plagas de cucarachas, hormigas o moscas en las cocinas, con riesgo de infección de los alimentos.

Las plagas pueden ser transmisoras de enfermedades porque contaminan los alimentos destinados al consumo humano. Por este motivo, es importante intensificar las tareas de limpieza y mantener unas condiciones higiénicas adecuadas para evitar que se conviertan en una amenaza para la salud. El artículo explica cómo proteger los alimentos y las áreas de cocina de insectos y la relación que guardan las moscas como vectores de patógenos en los alimentos.

Fuente: consumer (3 de julio de 2013)
Por MARTA CHAVARRÍAS

Llega el buen tiempo y con él salen insectos y otros animales molestos. En las cocinas, estos pueden transferir microorganismos nocivos a los alimentos y superficies donde se manipulan. Las plagas son apariciones masivas de cucarachas, moscas y otros insectos. También debe tenerse en cuenta que las mascotas, como perros y gatos, son portadores de microorganismos y parásitos que llevan en patas o piel. Para que no se conviertan en un problema de seguridad alimentaria, es importante tener un cuidado riguroso de la limpieza, sobre todo en los rincones y lugares poco accesibles, que es donde suelen acumularse. También es importante no olvidar zonas como los cubos de basura, donde se acumulan restos de comida y acaban por ser un lugar muy atractivo para las plagas.

Proteger los alimentos de las plagas

Una de las prioridades cuando se trata de evitar que las plagas «ocupen» nuestras cocinas es evitar que existan deficiencias estructurales que se puedan convertir en refugios para insectos, así como zonas de difícil acceso para limpiarlas. En estos casos, suelen ser un lugar idóneo para que se acumule suciedad y desperdicios, así como humedad, factores que atraen mucho a los insectos. Las hormigas, por ejemplo, suelen estar presentes donde hay alguna fuente de alimento, y se suele encontrar no una, sino varias en busca de alguna miga. Las hormigas comen casi cualquier cosa, así que deben evitarse restos de migas de cualquier alimento o restos de grasa acumulada en determinadas zonas.

La lucha contra las plagas en las cocinas debe tener en cuenta algunos puntos básicos:

• Para evitar que entren, antes de almacenar los alimentos, debe comprobarse si hay alguna plaga.

• Mantener puertas y ventanas cerradas.

• Limpiar de forma rápida cualquier líquido que derrame.

• Mantener las zonas donde se almacenan alimentos limpias y sin humedad.

• Reparar grifos que goteen o estén obstruidos.

• Guardar la comida en recipientes herméticos.

• Consumir antes los productos que lleven más tiempo en la despensa.

• Depositar la basura en contenedores que tengan tapadera y vaciarlos de forma periódica.

• Mantener los animales domésticos fuera de las zonas de preparación de alimentos.

Una de las causas de contaminación de los alimentos es la interacción entre estos con plagas, sobre todo moscas, roedores y cucarachas, que actúan de vectores de contaminantes. Insectos y roedores pueden contaminar los alimentos por el contacto de los microorganismos que transportan en su cuerpo, o a través de las deyecciones. Las plagas necesitan alimento y un lugar para poder sobrevivir, por tanto, si se actúa sobre estos factores se puede impedir que las plagas alcancen los alimentos.

Moscas y patógenos

Las moscas pueden ser portadoras de Salmonella, Campylobacter y E. coli, entre otros

Las moscas domésticas se suelen reproducir en estiércol, excretas de seres humanos, aguas residuales, vegetales u otros residuos orgánicos en descomposición. Suelen encontrarse cerca de fuentes de alimento. Las moscas pueden transmitir disentería, diarrea, además de otras afecciones. Algunos estudios han demostrado que la mosca ocupa un lugar destacado en la transmisión de microorganismos a la leche durante el ordeño ya que depositan gérmenes. También es importante en las moscas la transmisión de Salmonella, que puede hospedarse en su intestino hasta 35 días.

Otros patógenos de los que son portadoras las moscas son Campylobacter y E. coli. Según estudios realizados, más de 100 patógenos se relacionan con las moscas. Las formas de transmisión incluyen superficies, regurgitación de comida y defectación, de ahí que se las considere portadoras naturales de patógenos. Los «transportan» en sus patas o los expulsan. La higiene es fundamental para evitar estas intoxicaciones, así como evitar acumular basura y no almacenar alimentos al exterior sin protegerlos, mantener las ventanas cerradas o no dejar platos con restos de alimentos en la cocina.

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Las CREMAS SOLARES pueden resultar nocivas para el ECOsistema MARINO

CREMAS SOLARES A pesar de estar diseñados para permanecer adheridos al cuerpo, algunos componentes de las cremas solares se diluyen durante el baño y se convierten en contaminantes.

Una investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) revela estos productos libera una cantidad importante de sus componentes al mar, los cuales tienen consecuencias ecológicas sobre el ecosistema costero marino.

Fuente: Redacción Ambientum/CSIC (12/7/2013)

El trabajo, en el que también ha participado la Universidad de Valencia y que ha sido publicado en la revista PLOS ONE, ha analizado el impacto de los protectores solares sobre los ecosistemas marinos en aguas costeras de la isla de Mallorca. Su responsable, el investigador del CSIC en el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (centro mixto del CSIC y la Universidad de las Islas Baleares) Antonio Tovar explica: “Las cremas solares pueden tener un efecto ambiental considerable en las zonas de intensa actividad turística”.

Los análisis llevados a cabo durante el estudio señalan la presencia de compuestos procedentes de estos cosméticos, principalmente localizados en la microcapa superficial del agua marina. Las máximas concentraciones de estos químicos aparecen entre las 14.00 horas y las 18.00 horas, unas horas después de que tenga lugar el pico máximo de bañistas como resultado de un proceso acumulativo de dichas sustancias.

Durante dicho periodo, el nivel de estos compuestos químicos puede llegar a ser entre un 60% y un 90% superior a los valores de referencia observados por la noche y a primeras horas de la mañana. Tovar destaca que “dichos experimentos demuestran que algunos de estos productos tienen efectos tóxicos sobre el fitoplancton marino, los crustáceos, las algas y los peces”. Según el investigador del CSIC, “tales efectos nocivos podrían extenderse también a otros componentes del ecosistema como plantas marinas, crustáceos, algas y peces”.

El análisis de más de una docena de protectores solares comerciales demuestra, también, que además de los compuestos químicos, las cremas solares también liberan otros elementos como el nitrógeno, el fósforo y el silicio. Dichos compuestos pueden actuar como nutrientes y estimular el crecimiento de las comunidades de algas. Tovar indica que “este efecto, aunque no parece nocivo a priori, altera la dinámica del ecosistema”.

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Como prevenir Shigella en los ALIMENTOS

 Shigella Como prevenir Shigella en los ALIMENTOS

La higiene del manipulador juega un papel importante en su prevención, aunque no es la única premisa

Shigella es un microorganismo bacteriano patógeno para el organismo humano.

Es originario de los intestinos de los animales y muy invasivo.

Su intoxicación se conoce como shigelosis, se transmite por el agua y por los alimentos y es una de las causas más frecuentes de diarreas de origen bacteriano.

Su presencia indica una importante falta de higiene y puede transmitirse de persona a persona, a través de las manos, por el agua, por insectos o por contaminación fecal. Este artículo detalla cómo evitar Shigella de forma fácil, qué medidas deben adoptar las personas que ya tienen la bacteria y las formas de contagio.

Fuente: consumer (9 de enero de 2013)
Por NATÀLIA GIMFERRER MORATÓ

shigellaSi se ingiere Shigella, su toxina penetra en la mucosa intestinal y provoca la shigelosis. Los síntomas de la enfermedad se desarrollan entre uno y tres días después de la ingestión y se inician con fiebre, dolor abdominal y diarrea acuosa.

Duran entre cuatro y siete días, aunque según el tipo de cepas de la bacteria, la intoxicación puede ser mucho más grave y la duración supera los diez o doce días. Una de las características que destaca de esta contaminación es su rápida propagación, ya que la bacteria tiene una dosis infectante baja: bastan de 10 a 200 microorganismos para desatar los síntomas.

Desde el punto de vista bioquímico, Shigella es un microorganismo difícil de distinguir de E. coli, Salmonella o Citrobacter spp. En cuanto a su contaminación por alimentos, es también muy similar a las otras bacterias. Como en todas, la higiene del manipulador juega un papel importante en su transmisión, aunque no es la única premisa que se debe tener en cuenta para evitar y prevenirla.

Evitar Shigella de forma fácil

Se deben destacar algunos puntos decisivos para la prevención de esta bacteria. Todos y cada uno de ellos son esenciales y ya conocidos, pero las infecciones bacterianas se desarrollan día tras día, lo que es indicativo de que no siempre se tienen en cuenta estos aspectos, que por otro lado son fáciles de llevar a cabo.

Lavarse las manos con jabón, antes y después de manipular alimentos. La falta de medidas higiénicas de los manipuladores es una de las causas más comunes de contaminación, por lo que es necesario un lavado a conciencia, sobre todo, en los espacios interdigitales. Una vez terminado, hay que secar con papel de un solo uso y asegurarse de que quedan bien secas, ya que la humedad es un factor que beneficia el crecimiento de las bacterias.

Si se está en contacto con personas infectadas, deben extremarse las medidas de higiene: lavarse las manos tras el contacto con ellas, así como los utensilios que se usen, sábanas y ropa. También hay que lavarse las manos después de usar el baño o cambiar pañales.

En cuanto a las posibles causas de transmisión, hay que saber lo siguiente:

El AGUA es el alimento que más se relaciona con la transmisión de la bacteria, por lo tanto, debe asegurarse su procedencia. El agua contaminada con heces fecales es otra de las causas comunes de contaminación.

Shigella está presente en alimentos con una tasa de humedad alta, como leche, verduras, vegetales crudos y frutas; y se asocia a ensaladas, productos lácteos, huevos y ovoproductos.

También se detecta en alimentos como el atún, los langostinos, el pavo y las salsas preparadas.

A partir de estas premisas, los consumidores deben tener en cuenta que:

La bacteria es sensible al calor, con lo que muere a temperaturas iguales o superiores a 70ºC.

Se deben evitar los alimentos crudos o poco cocinados, ya que son los más propensos a contaminación por Shigella.

Para impedir su crecimiento, es fundamental conservar los alimentos bajo temperaturas de refrigeración hasta su consumo.

Se deben lavar los utensilios y tablas de manipulación antes y después de su uso. Es frecuente la contaminación cruzada, cuando los alimentos ya cocidos entran en contacto con los ingredientes crudos o contaminados (a través de los utensilios de cocina).

En definitiva, una cocción adecuada y una rigurosa higiene durante la manipulación de los alimentos resulta esencial para prevenir la infección de Shigella, que se origina, en la mayoría de los casos, por la ruta oral-oral.

Qué deben evitar las personas infectadas

Las personas infectadas con la bacteria deben tener en cuenta algunos aspectos para obstaculizar la propagación de la enfermedad a personas sanas.

Evitar trabajar en puestos cuyo riesgo de transmisión sea elevado, como locales expendedores de alimentos, cuidado de niños y ancianos o trabajadores de la industria alimentaria que estén en contacto directo con los alimentos ya procesados o pendientes de procesar.

No preparar comidas en casa. Es preferible que las personas infectadas no manipulen los alimentos en ningún caso.

Rechazar el contacto directo con niños, ancianos o personas con un sistema inmunitario deficiente, ya que en estos casos el contagio es fácil.

FORMAS DE CONTAGIO

La bacteria se puede ingerir de varias maneras, aunque las más directas tienen su origen en los alimentos y en el agua. Respecto a los alimentos, la presencia de insectos como las moscas en la zona donde se manipulan favorece el contagio, ya que pueden reproducirse en excrementos infectados y, al posarse sobre la comida, contaminarla. En cuanto al agua, nadar en aguas residuales supone un riesgo, debido a la presencia de heces contaminadas, tanto de animales como de personas.

En este último caso, hay que extremar las pautas de higiene. Shigella está presente en las heces de las personas infectadas hasta dos semanas después de su recuperación. De ahí que la mayoría de los contagios sean resultado de la bacteria, que pasa de las heces o las manos sucias de una persona a la boca de otra. Esto ocurre sobre todo cuando los hábitos de higiene básicos y lavado de las manos son ineficientes o escasos y, en especial, entre niños pequeños que no están familiarizados con la limpieza de manos y el uso del inodoro.

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Pesticidas causan Parkinson

 Pesticidas causan ParkinsonPESTICIDAS un gran PELIGRO

Neurólogos de la Universidad de California encontraron una prueba más en la relación entre el uso de pesticidas y el aumento de la enfermedad de Parkinson, informaron en un comunicado de enero.

Fuente: La Gran Época (16/01/13)
Por Anastasia Gubin

“Hasta la fecha los rociados químicos de paraquat, maneb y ziram se han vinculado al aumento de la enfermedad, no sólo entre los trabajadores del campo, sino en las personas que simplemente vivían o trabajaban cerca de los campos por las posibles partículas inhaladas”, comunicó, Jeff Bronstein, autor principal del estudio y profesor de neurología de la UCLA.

Ahora los investigadores descubrieron que otro de los pesticidas, el benomil, aunque ya fue prohibido hace diez años, demuestra que sus efectos tóxicos persisten.

El pesticida benomil impide a una enzima llamada ALDH (aldehído deshidrogenasa), realizar su trabajo de mantener en límites bajos al compuesto DOPAL, que se produce en el cerebro. Cuando el ALDH no es capaz de controlar las cantidades de DOPAL en el cuerpo del ser humano, este se acumula y daña a las neuronas, aumentando el riesgo de un individuo para desarrollar Parkinson.

Otro autor del estudio, el doctor Arthur G. Fitzmaurice explica que solo un mínimo de casos podría eventualmente ser atribuido a alguna variación genética.

“Como resultado, los factores ambientales son casi seguro que juegan un papel importante en este trastorno», dijo Fitzmaurice.

«La comprensión de los mecanismos pertinentes – en particular el que provoca la pérdida selectiva de neuronas dopaminérgicas (relacionadas al DOPAL), pueden proporcionar pistas importantes para explicar cómo se desarrolla la enfermedad”, agregó el especialista.

Estudios anteriores revelaron que el pesticida benomil puede provocar tumores al hígado, malformaciones cerebrales, además de efectos reproductivos y cancerígenos, por lo que fue prohibido en 2001, después de ser usado por 30 años en los campos de California, informa el comunicado.

Los efectos del benomil en el Parkinson muestran que su toxicidad es a largo plazo, incluso después de una década. Para demostrar esto los científicos determinaron si la exposición en modelos experimentales podría duplicar algunas de las características patológicas de la enfermedad.

En los cultivos celulares se encontró que el benomil destruyó específicamente a las neuronas dopaminérgicas, es decir, relacionadas con el DOPAL.

En otras pruebas desarrolladas en los peces cebra de agua dulce, se observó a través de sus tejidos transparentes, que solo perdió neuronas dopaminérgicas y las demás neuronas no fueron afectadas. Este pez es frecuentemente usado en investigaciones pues al ser transparente es fácil observar el color de los indicadores sanguíneos.

«Hemos observado que en animales y cultivos celulares, los pesticidas agrícolas desencadenan un proceso neurodegenerativo que provoca el Parkinson», concluye el Dr. Bronstein, director del Programa de Trastornos del Movimiento UCLA.

Como los estudios epidemiológicos demuestran que la enfermedad se produce “a tasas elevadas entre los agricultores y las poblaciones rurales”, los investigadores señalan que esto refuerza la hipótesis de que “los pesticidas pueden ser parcialmente responsables, y el descubrimiento de esta nueva vía puede ser un nuevo camino para el desarrollo de fármacos terapéuticos».

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El olor blanco

 olor blanco Se puede ver el color blanco y se puede oír un ruido blanco. Ahora, unos investigadores han mostrado que también se puede oler un olor blanco

El color blanco que vemos es en realidad una mezcla de ondas de luz con diferentes longitudes.

De manera similar, el sonido al que llamamos ruido blanco está formado por una combinación de diferentes frecuencias de sonido.

En ambos casos, para percibirlo como blanco, un estímulo debe cumplir dos condiciones: la mezcla que los produce debe abarcar nuestro rango de percepción, y cada componente debe estar presente exactamente con la misma intensidad.

¿Se podrían cumplir ambas condiciones con los olores, de manera que se obtenga un olor blanco?

Hasta ahora, esa pregunta no había sido respondida, debido en parte a dificultades técnicas tales como hacer que las intensidades de todos los aromas fueran idénticas.

Fuente: weizmann (31 diciembre 2012)

El equipo de Tali Weiss y Kobi Snitz, ambos en el grupo del profesor Noam Sobel, del Departamento de Neurobiología en el Instituto Weizmann de Ciencia, en Israel, decidió aceptar el reto. A tal fin, se comenzó por trabajar con 86 aromas puros diferentes (cada uno compuesto por un solo tipo de molécula de olor) que abarcaban el «mapa de olor» completo. El primer paso fue diluirlos para obtener intensidades similares, y luego se procedió a crear mezclas. Cada mezcla contenía diferentes olores de diferentes partes del mapa de olor. Luego, estas mezclas fueron presentadas por pares a voluntarios, a quienes se les pidió que compararan las dos mezclas de aromas.

El equipo descubrió que cuantos más aromas componían las mezclas confrontadas, más los sujetos tendían a calificarlas como similares, incluso aunque no tuvieran componentes comunes. Las mezclas que contenían 30 ó más aromas diferentes fueron clasificadas como casi idénticas.

Luego, los investigadores crearon una serie de tales mezclas de aromas, a las que les dieron un nombre sin significado específico: Laurax. Después de que los sujetos fueron expuestos a una de las mezclas Laurax y se acostumbraron a su olor, se les expuso a nuevas mezclas que no habían olido todavía. Los sujetos dijeron que algunas de estas nuevas mezclas también eran «Laurax», pero sólo si contenían 30 ó más aromas y estos abarcaban la gama de olores posibles. En cambio, las mezclas hechas con 20 ó menos olores no fueron identificadas como Laurax. En otras palabras, Laurax era un olor blanco.

En un experimento de seguimiento, los voluntarios describieron al Laurax como un olor neutro, es decir que no les parecía agradable, pero tampoco desagradable.

«Por un lado,» dice Sobel, «describe el sentido del olfato como una especie de máquina que detecta moléculas de olor». Pero el estudio Weizmann implica que nuestros sistemas de olfato perciben olores enteros, en lugar de los olores individuales que componen.

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QUESOS el OZONO en la INDUSTRIA LÁCTEA

 QUESOS y QUESOS el OZONO en la INDUSTRIA LÁCTEAQUESOS el OZONO en la INDUSTRIA LÁCTEA

QUESOS el OZONO en la INDUSTRIA LÁCTEA

En aquellas posiciones en que se requiere una higienización periódica, los sistemas de OZONO se utilizan de un modo económico y práctico para la limpieza de tuberías, cargadores, tanques y equipos de todo tipo utilizados en fábricas de alimentos líquidos.

El OZONO es una herramienta de producción que ahorra miles de euros en gastos de operación y tiempo de paradas.

La superioridad de los sistemas de OZONO automatizados ha sido ampliamente demostrada en tres áreas principalmente:

1. Desinfección más rápida debido al alto poder de oxidación del OZONO.

2. Reducción en el coste de operación.

3. Tratamientos fiables y repetibles.

Los procesos convencionales como esterilización con vapor exhiben un alto grado de variación en el tratamiento. Sin embargo, los métodos basados en el OZONO pueden facilitar el cumplimiento de las validaciones FDA e incluso de las certificaciones ISO 9.000 e ISO 14.000 debido a la mejora en la consistencia y a capacidad de repetibilidad de los tratamientos.

El OZONO es tan efectivo que muchos usuarios de alimentación, electrónica y farmacia ahora aplican OZONO en continuo, a niveles muy bajos, para reducir el nivel total de carbono en su agua de proceso.

EL OZONO EN LA FABRICACIÓN DE QUESO

En la curación de los quesos, es necesaria una humedad relativa elevada, del 80% al 97%. En estas condiciones, el queso es especialmente propenso a la formación de moho que, posteriormente, será necesario eliminar mediante lavado y raspado a fondo, para que no decaiga su aspecto. Estas circunstancias ponen límite a la humedad relativa, tan imprescindible en su curación.

El OZONO, al impedir la aparición de mohos, permite trabajar a humedad elevada con la siguiente disminución de la pérdida en peso y el ahorro en el raspado, haciendo posible una mayor densidad en el almacenaje y al mismo tiempo que suprime los olores evitando las molestias al personal.

La concentración de OZONO requerida en estos casos es de 1 ppm. Diversos ensayos han manifestado que, con esta dosificación, a una temperatura de 16º C y una HR del 80% al 85%, se ha prolongado el tiempo de depósito durante más de 21 semanas, sin que se manifieste la presencia de mohos visibles.

Es importante valorar si el almacenamiento de los quesos se produce en plancha de madera o de plástico, pues la madera absorbe agua y en el interior de la misma se produce la acomodación de esporas y hongos que posteriormente pueden inducir la aparición de los mismos en la interfase con la pieza del queso. Es necesario realizar un lavado a fondo de dichas planchas con agua ozonizada para garantizar su desinfección.

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El OZONO protege y cuida a las UVAS

UVASEl OZONO elimina el Botrytis Rot, mantiene la calidad de las UVAS y prolonga la vida de almacenamiento de las UVAS.

Si el OZONO protege y cuida las UVAS.

Las uvas almacenadas son susceptibles a la descomposición, en particular al Botrytis Rot, causada por los microorganismos presentes en el aire y sobre superficies que, con frecuencia, se encuentran en establecimientos de almacenamiento con humedad elevada.

Las técnicas tradicionales para controlar la descomposición implican utilizar diversas sustancias químicas posteriores a la cosecha tales como dióxido de azufre (SO2). Las sustancias químicas posteriores a la cosecha son cuestionadas debido a la creciente resistencia de los microorganismos y la presión de los consumidores para eliminar la presencia de residuos en los productos frescos.

Con la solución de almacenamiento frigorífico, los empaquetadores pueden prolongar la vida de los productos y su comercialización, reduciendo las pérdidas por descomposición en forma natural.

El ozono puede usarse como una medida complementaria con diversas técnicas posteriores a la cosecha.

Soluciones del ozono

• Reducen y controlan la descomposición

– Eliminan el Botrytis Rot
– Matan los microorganismos superficiales
– Detienen el anidamiento de la descomposición en envases almacenados

• Reducen/eliminan las sustancias químicas posteriores a la cosecha

– Reducen el uso de fungicidas posteriores a la cosecha
– Ideales para productos orgánicos y convencionales

• Sustancia orgánica aprobada y certificada por el Departamento de Agricultura de los EE. UU. (U.S. Department of Agriculture, USDA) y la Administración de Drogas y Alimentos (Food and Drug Administration, FDA)

uvas

La prueba de la uva de mesa muestra la reducción en la infección de los granos de uva

Fuente: estudio realizado en 2002 por UC Davis

La solución de almacenamiento frigorífico libera concentraciones específicas definidas y de baja dosis de ozono gaseoso en la atmósfera, para su uso como desinfectante potente, pero seguro, para el almacenamiento y la maduración de uvas.

La solución mata los microorganismos presentes en el aire y sobre superficies, controla la contaminación cruzada y retarda de forma natural la maduración a través del consumo de etileno.

Ventajas del ozono

El ozono es el agente más seguro y natural de purificación y desinfección para productos frescos. También cuenta con la comprobación de la Administración de Drogas y Alimentos y del Departamento de Agricultura de los EE.UU. como una sustancia que puede estar en contacto con los alimentos, y está certificado como una sustancia orgánica.

El modo de acción del ozono consiste en destruir la pared celular del organismo al entrar en contacto con esta. Dado que actúa en forma instantánea, el ozono no permite el desarrollo de cepas patógenas resistentes, un problema cada vez mayor para la industria de productos frescos.

Formado por el oxígeno presente en el aire, después de actuar, el ozono vuelve a convertirse en oxígeno puro y no deja residuos en los Productos frescos.

El ozono se elabora in situ; no se requiere el transporte ni el almacenamiento de sustancias químicas tóxicas.

Con el control preciso de ozono que ofrece al ambiente es seguro para las personas y los productos, y funciona bien en ambientes con atmósferas regulares y controladas.

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Biofilms que son y como evitarlos

 Biofilms que son y como evitarlos Los biofilms son un grupo de bacterias que se adhieren a distintas superficies y que, con el tiempo, crecen y pueden afectar a los alimentos

Los biofilms son una acumulación de material orgánico e inorgánico, que se adhiere a distintos tipos de superficies.

Bacterias, tanto patógenas como no, se incorporan al biofilm y, con el tiempo, crecen y se fortalecen.

Ante esta situación, debe tenerse especial cuidado en los entornos donde se manipulan alimentos, ya que la contaminación de las superficies puede pasar a estos.

Factores como la limpieza, la temperatura y el tiempo de exposición juegan un papel fundamental. En el siguiente artículo se explica qué son los biofilms y cómo se forman, así como las maneras de prevenirlos y eliminarlos.

Fuente: consumer (17 de enero de 2013)
Por MARTA CHAVARRÍAS

En la naturaleza, la mayoría de las bacterias necesitan una superficie para unirse entre sí y colonizar nuevas zonas. Cuando esto último ocurre en las áreas donde se procesan y manipulan alimentos, es muy difícil erradicarlas. Estos entornos proporcionan una serie de condiciones, como la humedad, favorables a la formación de biofilms, por lo que se convierten en una fuente potencial de contaminación del producto. En algunos casos, pueden formarse incluso estructuras complejas de comunidades microbianas. Las investigaciones en microbiología han demostrado que los microbios prefieren «vivir» juntos en comunidades y se ha estimado que al menos en el 99% de la biomasa microbiana del mundo existen biofilms.

Formación de biofilms

Si una superficie permanece húmeda durante un tiempo suficiente, se formará biofilm en ella, tanto si es una piedra en un estanque, el casco de un barco, una lente de contacto o las superficies donde se manipulan alimentos. En la primera fase de formación, las células bacterianas se adhieren a la superficie en un proceso que puede ser activo o pasivo, en función de si las células son móviles o no y de factores ambientales. Una vez que se adhieren las células a la superficie, es muy difícil eliminarlas sin una acción mecánica o el uso de productos químicos.

Algunos materiales donde crecen biofilms son el acero inoxidable, el aluminio o el vidrio

Los biofilms se desarrollan más rápido cuando disponen de una fuente continua de nutrientes. En general, se adhieren a superficies como el acero inoxidable, el aluminio o el vidrio y también pueden encontrarse en superficies de contacto con alimentos, como juntas, correas transportadoras y grietas.

Tras la unión, las bacterias del biofilm empiezan a agruparse y a crecer para crear microcolonias. Se sabe que algunas especies bacterianas son más propensas que otras a formar biopelículas, como Listeria monocytogenes, una especie que coloniza ambientes húmedos y que es difícil de erradicar en ambientes de procesamiento de alimentos. Del mismo modo, es común encontrar Pseudomonas spp. en biopelículas, sobre todo en el acero inoxidable y otros materiales en contacto con alimentos, mientras que Bacillus cereus y Salmonella son capaces de sobrevivir a varios desinfectantes si están protegidos por un biofilm.

Cómo prevenir y eliminar biofilms

Debe tenerse en cuenta que es difícil detectar la presencia de biofilms. Si bien los biocidas han demostrado tener una efectividad de casi el 100% en la eliminación de las células suspendidas en solución, no son igual de efectivos en las células adheridas a las superficies. Para algunos expertos, una explicación sería que las células suspendidas tienen una mayor superficie expuesta a la acción biocida, mientras que solo las áreas externas del biofilm reciben esta acción. Ello explicaría el supuesto de que la unión bacteriana en las superficies haya surgido como un medio de protección.

A pesar de que los biofilms son difíciles de eliminar, hay medidas que se pueden tomar para prevenirlos. En el ámbito industrial, la aplicación del Sistema de Análisis de Peligros y Puntos de Control Críticos (APPCC) analiza los pasos con más probabilidad de que se formen biofilms y adopta los controles adecuados. También es importante el diseño higiénico de las instalaciones, de manera que se facilite el proceso de limpieza con el uso de los materiales más adecuados, resistentes a la formación de biopelículas. La aplicación de productos químicos de limpieza y desinfectantes es, tanto en el ámbito doméstico como industrial, una de las mejores formas de eliminar biofilms.

Por tanto, juegan un papel importante en la prevención de biofilms cuatro factores: agentes de limpieza y desinfección, tiempo de exposición, temperatura y actividad. Las últimas investigaciones realizadas en este campo han dado con el desarrollo de una solución nanotecnológica que usa partículas de plata para recubrir superficies. Este material es un potente inhibidor del crecimiento bacteriano, lo que permite prevenir la adhesión bacteriana y el desarrollo de biopelículas.

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Responsabilidad de la industria química en la epidemia de las enfermedades crónicas

 Enfermedades crónicas industria químicaLa responsabilidad de la industria química en la epidemia de las enfermedades crónicas

“Nuestro veneno cotidiano. La responsabilidad de la industria química en la epidemia de las enfermedades crónicas”

Pocas investigaciones independientes se dan a conocer en los medios de comunicación para información de la sociedad, entre otras cosas, porque también esos medios participan de forma cómplice con el sistema.

Se sabe del aumento de cánceres, de enfermedades extrañas, de miles de muertes, de ataques al corazón, de cánceres de pulmón, pero nadie denuncia el origen de todo ello.

Los Estados dan las estadísticas, se emplean millones de euros para investigación privada en buscar como atajar el cáncer y otras enfermedades como el alzheimer. Pero ninguno mira hacia atrás y busca el origen y el porque nuestras células enferman con rapidez inusual. Lo saben, pero si solucionaran este grave problema de muertes y enfermedades, se acabaría el gran negocio de la salud. Los ciudadanos debemos saber quien esta detrás de todo esto, porque interesa mantener enfermedades en lugar de curarlas. Hay trabajos muy serios donde se dan nombre y apellidos en esta estafa mundial a la salud de las personas, pero en lo que pueden, intentan ocultarlo.

FUENTE: ECOTICIAS (28/01/2013)
Pedro Pozas Terrados

“Nuestro veneno cotidiano. La responsabilidad de la industria química en la epidemia de las enfermedades crónicas”, es un libro escrito por Marie-Monique Robin, una valiente escritora e investigadora, que ha denunciado en su libro, como nos envenenan de una forma descarada sin que las autoridades sanitarias hagan nada por evitarlo. El libro bien pudiera presentarse en un Juzgado para que se tomara acciones judiciales contra la industria química y ordenar de forma inmediata, la incautación de miles de productos químicos que ocasionan la muerte y enfermedades en nuestra sociedad globalizada.

Según se expone en la contraportada del libro, en los últimos treinta años el índice de cáncer ha aumentado más de un 40%. En este mismo periodo, el incremento de enfermedades como la leucemia y los tumores cerebrales en niños ha sido, aproximadamente, del 2%. Se constata en los países desarrollados, en el estado de bienestar, una evolución similar en problemas de origen neurológico (Parkison y Alzheimer) y múltiples disfunciones en la reproducción. Dos años le ha bastado a Marie-Monique para poner sobre la mesa el cóctel químico de la irresponsabilidad de los Estados, en la protección de la salud de sus ciudadanos.

Hay dos preguntas claves que deberían de ser portada en todos los servicios informativos:

1.- ¿Cómo es posible que no exista información sobre los componentes tóxicos que conllevan infinidad de alimentos?.

2.- ¿Cómo es posible que la ciencia esté al servicio de las multinacionales y sus intereses y no al servicio del progreso humano y la salud?

Preguntas claras con respuesta transparente: interés económico y poder.

En el libro se realiza numerosas entrevistas a expertos en materia de sanidad, químicos, médicos…se señalan decenas de informes que certifican el aumento de enfermedades derivadas de los productos químicos (herbecidas, insecticidas, colorantes, conservantes, edulcorantes, etc,). Productos que no han sido analizados ni testados para comprobar el daño a los seres vivos. Dan salida a miles de productos químicos anualmente sin control y para demostrar su toxicidad, se necesita comprobar que dañan a las personas, en lugar de actuar con el principio de precaución y no dejar salir ningún producto al mercada hasta certificar su inocuidad.

Sólo con los pesticidas, según un estudio de la Organización Mundial de la Salud en 1990, al año se contabilizaban entre uno o dos millones de casos por envenenamientos no voluntarios ocurridos en accidentes relacionados con actividades de pulverización. A ello se añade no solo enferemedades, también dos millones de intentos de suicidios. Hoy en día las cifras han podido duplicarse. Y aquí, Marie denuncia en su libro en que si nos encontramos en este punto, es también porque los políticos han dejado a los industriales dictar su ley que consiste en “exigir que se demuestre la toxicidad de sus productos antes de cualquier reglamentación, lo que equivale a aplicar el principio del derecho penal a las sustancias presuntas inocentes mientras no se demuestre su culpabilidad, como denuncia Geneviève Barbier y Armand Farrachi en su libro “La sociedad cancerígena”. Aquí radica el gravísimo problema.

Hace 70 años, ya existían informes clínicos y experimentales muy detallados, que demostraban que la mayoría de los agentes químicos muy utilizados en la época, como el arsénico, el benceno, el amianto, los colorantes sintéticos o las hormonas, se consideraban cancerígenos para los humanos, según declara Devra Davis, epidemióloga estadounidense en su libro “La historia secreta de la guerra del cáncer”. Si todos los investigadores ya habían comprendido que la causa principal de la explosión de los cánceres, era le exposición a agentes químicos y si por añadidura, sigue diciendo Devra, sabían ya como había que proceder para limitar los daños causados por los venenos ¿por qué no se les escuchó? La respuesta es tan simple como la pregunta una vez más: si se ignoraron lo trabajos y recomendaciones de todos estos investigadores que presentaron los informes, es porque a partir de la década de 1930, la industria empezó a organizarse para controlar y manipular la investigación sobre la toxicidad de sus productos llevando a cabo una guerra despiadada contra todos los científicos que querían mantener su independencia en nombre de la defensa de la salud pública.

Devra, durante una conferencia en el Museo de Carnegie de Historia Natural de Pittsburg el 15 de octubre de 2009, exclamo que desde 1971, se ha declarado una guerra contra el cáncer y las enfermedades no ha dejado de crecer “¿Por qué?. Porque el desde el principio luchamos con armas inadecuadas, privilegiando la investigación de tratamientos en vez de la prevención….pero afirmo, que mientras que no se luche contra los contaminantes químicos, contra las hormonas de síntesis, contra los pesticidas o contra las ondas, no se podrá ganar la guerra contra el cáncer. Para ello, hay que tener el valor de hacer frente a los poderosos intereses y a las mentiras de los industriales que ocultan la peligrosidad de sus productos en ls enfermedades, como han hecho durante tanto tiempo los fabricantes del tabaco”.

Los doctores LaSalle Lefall y Margaret Kripke que dirigieron durante un año el “President`s Cancer Panel” dirigieron una carta al Presidente de Estados Unidos Barack Obama:

“Señor presidente, en 2009 aproximadamente un millón y medio de hombres, mujeres y niños estadounidenses han sido diagnosticados con un cáncer y 562.000 han muerto de la enfermedades. Nuestro Panel constató con inquietud que se ha subestimado groseramente el peso real de los cánceres debidos a factores medioambientales. Con unos 80.000 productos químicos actualmente en el mercado, gran cantidad de los cuales los utilizan los estadounidenses cotidianamente aunque han sido testados parcialmente o no lo han sido en absoluto y aunque están mal reglamentados, la exposición de estas sustancias cancerígenas está muy extendida……Por ello el panel pide encarecidamente que utilice todo el poder que le confiere su función para retirar de nuestra alimentación, de nuestra agua y de nuestro aire, todas las sustancias cancerígenas y otras toxinas que aumentan inútilmente la factura de gastos sanitarios, debilitan la productividad de la nación y devastan la vida de los estadounidenses”-

Richard Clapp, epidemiólogo de Boston, declara en este libro que “es hora de abrir loa ojos sobre el papel fundamental que desempeña la contaminación química en el aumento sin precedentes de los cánceres, pero también de las enfermedades neurodegenerativas o de las disfunciones de la reproducción, que caracterizan el mundo industrial”

El 7 de mayo de 2004, en la UNESCO, durante el coloquio “Cáncer, medioambiente y salud”, el profesor Dominique Belpomme, hizo una declaración firmada por todos los asistentes denominada el “Llamamiento de París”, en la que decía: “Nosotros, científicos, médicos, juristas, humanistas y ciudadanos, convencidos de la urgencia y de la gravedad de la situación, declaramos que: el desarrollo de muchas enfermedades actuales se debe a la degradación del medio ambiente; la contaminación química constituye una grave amenaza para los niños y para la supervivencia del ser humano y no tener enfermedades; como nuestra salud, la de nuestros hijos y las de las generaciones futuras está en peligro, lo que está en peligro es la propia especie humana”.

Declaraciones de este tipo realizada por profesionales, ha sido ocultada a la sociedad por la clase política, fieles títeres de las grandes multinacionales.

Marie-Monique puntualiza en su libro, que el 11 de enero de 2010, tuvo un encuentro con Andreas Kortenkamp, un científico de origen alemán que es autor sobre todo de un informe sobre el cáncer de mama que presentó a los eurodiputados el 2 de abril de 2008, y en el que decía que el aumento permanente de la tasa de incidencia de este cáncer que hoy afecta a una mujer de cada ocho en los países industrializados y representa la primera causa de muerte de cáncer de las mujeres de treinta y cuatro a cincuenta y cuatro años, se debe principalmente a la contaminación química.

Si se sabe todo esto y se ha presentado a los eurodiputados, esto significa que son cómplices de asesinatos masivos a la población humana, ya que no se toman medidas efectivas y sanitarias, para evitar que los productos químicos acampen a sus anchas, permitiendo la entrada de cientos de productos químicos al año sin ningún tipo de control. Esta es la información clave que revela este libro y que se acusa directamente a los responsables de las enfermedades, ya que no se toman medidas para evitar millones de muertes originadas por miles de productos químicos sin control. Andreas denuncia “que hay en Europa entre 30.000 y 50.000 productos químicos en el mercado, de los cuales solo se ha testado un 1%. Todos los demás son sospechosos cancerígenos hasta que no se demuestre lo contrario”.

Marie-Monique es su libro de 667 páginas aclara que la aplicación del principio de precaución de los productos químicos, no provocaría una catástrofe económica, sino al contrario, permitirá ahorrar mucho dinero en los gastos millonarios que se derivan de las enfermedades cancerigenas de todo tipo, pero claro, entonces y como le dijo el epidemiólogo Richard Clapp “la lógica del principio de precaución va en contra de los intereses privados de las industrias farmacéuticas para la que el cáncer representa el cangrejo de oro” y añadió: “Ahora bien, quienes nos venden los medicamentos para curar nuestras enfermedades crónicas son también quienes nos han contaminado y siguen contaminándonos. Ganan en todos los frentes”.

En este sentido, la toxicóloga Jacqueline Verrett, escribía en 1994: “Es necesario que las agencias de reglamentación dejen de prestar derechos a los productos químicos. Los productos químicos, no tienen ningún derecho, quienes lo tienen son las personas….”

Un rayo de esperanza

Para poner una luz a todo este entramado de las enfermedades y mientras que nuestros políticos no quieran poner solución al origen del cáncer, ya que existen cientos de estudios que señalan el causante del mismo, debemos poner solución inmediata y protegernos nosotros mismos. Marie-Monique termina en conclusión, que se debe de cambiar de paradigma en esta lucha y buscar el bienestar de la humanidad. Mientras tanto el profesor Richard Bèliveau la explicó que “el cáncer es como una mala hierba, para iniciarse necesita un grano. Este debe ser alimentado por unos agentes promotores para poder desarrollarse. Cuando se consume alimentación industrial y transformada, que utiliza, por ejemplo, aceites hidrogenados o grasas trans, ricos en omega 6, uno se pone metabólica y fisiológicamente en modo proinflamatorio y se favorece el crecimiento del grano. En cambio, si se consume gran cantidad de vegetales, se bloquea el desarrollo de la mala hierba”.

Este mismo profesor que es titular de la cátedra de prevención y tratamiento del cáncer de la Universidad de Québec en Montreal y dirige según nos comenta Marie-Monique en su libro, un equipo de treinta investigadores que estudian las enfermedades potencial anticancerígeno de las frutas y verduras, es autor de más de doscientas treinta publicaciones en revistas médicas internacionales y cuenta sobre las enfermedades : “Lo que ha demostrado la investigación en el curso de sus últimos veinte años, es que algunos vegetales contienen unas moléculas que farmacológicamente tienen el mismo efecto que algunos medicamentos de quimioterapia gracias a sus componentes. Algunas de estas moléculas son citotóxicas: destruyen las células cancerosas. Otras son proapoptóticas: llevan a la célula cancerosa a suicidarse. Otras aún son antiinflamatorias: bloquean la inflamación que necesita la célula cancerosa para favorecer el desarrollo. Cuando el cáncer está en su infancia y lentamente trata de implantarse, consumiendo estas moléculas, se crea un entorno hostil que impide la selección clonal de la células cancerosas iniciadas, las cuales van a dar un cáncer. Por consiguiente, por medio de la alimentación, se puede prevenir la promoción del cáncer. Este arsenal de moléculas anticancerosas está presente en la familia de las crucíferas: repollos, coliflores, coles de Bruselas o, el mejor de todos, el brócoli, cuyos glucosinolatos favorecen la apoptosis (muerte celular programada). Hay también la familia allium: el ajo, la cebolla, los puerros o las chalotas, cuyos componentes sulfurados constituyen una excelente protección contra el cáncer, sobre todo de próstata.

Existen además, la familia de los pequeños frutos rojos: los mirtilos, las moras, las grosellas y sobre todo, las frambuesas, que contienen ácido elágico cuya virtud es bloquear la angiogénesis (crecimiento de vasos sanguíneos nuevos que los tumores necesitan para crecer). No hay que olvidar las enfermedades el Te verde, que bloquean la iniciación de la angiogénesis: yo mismo he testado su efecto en líneas de células cancerosas y he constatado que relentiza el crecimiento de células de la leucemia, del cáncer de mama, de próstata, del riñón, de piel y de boca. Hay también el chocolate negro, los cítricos o el vino tinto que contienen resveratrol”

Tomar agua de mar también evita y previene numerosas enfermedades y evita la desnutrición.

Mientras tanto, se siguen autorizando la salida de decenas de productos químicos contaminando nuestro medio ambiente, la vida, nuestra salud…¿hasta cuando? La deshumanización del hombre ha llegado a poner en primer lugar el negocio y la riqueza y en el último término la vida de los seres vivos, la vida de la propia humanidad. Espero que las generaciones futuras se den cuenta del error y puedan dirigir sus vidas hacia el bienestar de la salud, ninguna enfermedades y poniendo en primer lugar, la vida y la igualdad, si es que llegan a tiempo.

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