Es un material sintético llamado PFTE (polifluorotetraetileno), inventado por la multinacional DuPont en el año 1938.Aunque la mayoría de nosotros lo conocemos como antiadherente de los utensilios de cocina, tiene múltiples aplicaciones: revestimiento de cables, de aviones, formando parte en componentes de naves espaciales, de prótesis médicas, en componentes de motores, trajes espaciales, lentillas, mangueras, pinturas, barnices, alfombras, membranas que impermeabilizan ropas y calzados, etc.
A pesar de eso, continuó con los vertidos en aguas y a la atmósfera, por lo que se ha encontrado APFO en ríos, mares, plantas, animales (incluso osos polares, ballenas…), en alimentos y en la sangre del 95% de los estadounidenses y en personas de todo el mundo.
El APFO o C-8 es un material necesario para la adhesión de cualquier antiadherente a su base. La razón por la cual el uso de esta sustancia es peligrosa en el teflón es porque la superficie del teflón se deteriora rápidamente, no es estable y las partículas del teflón no tienen la dureza necesaria para evitar que el C-8 se volatilice. Si bien sus cualidades antiadherentes son buenas, no lo es su durabilidad. Por esta razón, han aparecido alternativas al teflón: antiadherentes más resistentes o que se aplican a temperaturas muy elevadas, manteniendo su superficie totalmente sellada.
DuPont sólo ha admitido la relación con tasas elevadas de colesterol y triglicéridos. No obstante, la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. ha acusado a DuPont de ocultar información, por lo que ha pagado cuantiosas multas y compensaciones y las compañías que lo fabrican fueron obligadas a reducir el 95 % de las emisiones de APFO en el año 2010, y a erradicar los rastros de APFO de todos los utensilios de COCINA y de artículos que lo contienen y estén relacionados con alimentos.
Si se decide utilizar utensilios revestidos con teflón hay que tener cuidado de no someterlos a temperaturas elevadas (por ejemplo fritos, ya que la temperatura en el momento de agregar los alimentos es superior a 225º C, salteados, horneados) y desecharlos en cuanto la superficie sufra algún deterioro (ralladuras, roces, erosiones…).
El polipropileno es el único plástico recomendado por la OMS para estar en contacto con alimentos por su estabilidad tanto en contacto con ácidos como alcalinos y por su resistencia al calor.
Es necesario conocer las alternativas de que disponemos para poder elegir a la hora de comprar y hacerlo en función de nuestra salud ¡NO POR MODAS de CONSUMO!
Este isotopo se presenta de forma natural en pequeñas trazas en el agua, el suelo y la atmósfera, aunque cuando se acumula –por ingestión o inhalación– en distintas partes del cuerpo (hígado, bazo, riñones y médula) puede originar daños celulares.
Ahora, investigadores de la Universidad de Sevilla (US) y el Centro Nacional de Aceleradores (CNA, centro mixto US-Junta de Andalucía-CSIC) han evaluado la dosis de polonio-210 que recibe la población española por consumir agua mineral embotellada. Las muestras se han recogido en botellas de 32 marcas comerciales.
Los resultados, que publica la revista Radiation Protection Dosimetry, muestran que las concentraciones de 210Po oscilan entre los 0,6 y 40 milibecquerelios (mBq) por litro. Esta cantidad es similar a la de otras aguas minerales europeas y quedan lejos de los límites considerados como peligrosos, aunque tampoco hay una legislación clara al respecto.
Los investigadores también han comparado la aportación a la dosis recibida de este radionúclido nocivo respecto a la de otros dos radioisótopos, el uranio 234 y 238, presentes también en el agua.
La cantidad diaria recomendada, de 49 pistachos, consigue aportar el 8 por ciento del valor diario recomendado de magnesio y potasio, hierro y grasas saludables, que ayudan al buen funcionamiento del corazón. Además, según estudios de la American Heart Association y American Pistachio Growers, tomar pistachos regularmente y con moderación ayuda a reducir el colesterol malo (LDL) y a mejorar la salud cardiovascular.
Entre otras aportaciones, el pistacho contiene hierro, grasas saludables, proteínas vegetales, vitaminas del grupo B, minerales y antioxidantes, según la American Pistachio Growers.
Este alimento también es beneficioso para prevenir la diabetes tipo II, una enfermedad que en 20 años pasará de 56 a casi 70 millones de afectados en Europa, según el último Atlas de la Federación Internacional de la Diabetes (FID).
También ha añadido que para controlar los niveles de azúcar, lo mejor es consumir este fruto seco al final de las comidas ya que tras éstas los niveles de glucosa en sangre suben y es necesario tener hábitos para ayudar a rebajar estos picos de azúcar.
• Acné: Lavar con agua y jabón de ozono, dejar que actúe la espuma de jabón durante 2-3 minutos antes de aclarar, aplicar crema de ozono Ozoaqua al acostarse.
• Caspa: Humedecer con agua todo el cabello, a continuación frotar con jabón de ozono todo el cabello, seguir frotando con las manos hasta que toda la espuma haya desaparecido, esperar un par de minutos y volver a humedecer con agua, frotar de nuevo hasta que vuelva a reaparecer la espuma y a continuación aclarar con abundante agua.
“Me inyecto OZONO una vez al mes para oxigenar la sangre. Soy un fanático del doctor Cidón [un conocido médico especializado en materia de estética] y de sus fórmulas antienvejecimiento”, reconoció el intérprete venezolano durante una entrevista al diario La Razón.
“Llevo varias sesiones de ozonoterapia y es brutal. Es un cambio de sangre como imagino que haría Keith Richards [guitarrista de los Rolling Stones]. Me sacan 100 miligramos de sangre, la limpian con OZONO y luego me la vuelven a inyectar en el cuerpo como con un suero. Cada sesión cuesta 200 euros, pero yo no escatimo en cuestiones de salud”, explicó también a la revista de los 40 Principales.
Ello da como resultado final una piel seca y con arrugas. En el proceso de envejecimiento de la piel inciden además otros factores como la pérdida de fibras de colágeno, elastina y ácido hialurónico, responsables de la capacidad de soporte e hidratación.
Con ello la piel se torna seca y flácida, originando arrugas marcadas y profundas. Otros elementos que afectan el perfecto estado de la piel son una inadecuada alimentación, el alcoholismo y tabaquismo. Una piel que se va haciendo madura exige mayor calidad de tratamiento y conservación.
Por estas razones las personas después de los 30 años deben comenzar a utilizar productos cosméticos o naturales para las zonas más expuestas de la piel al medio ambiente y las radiaciones. Dentro de la cosmética se recomiendan cremas y geles para el contorno de los ojos, para el cuello, para las zonas alrededor de la boca y en la frente, más sensibles a las arrugas.
La aplicación de duchas faciales de oxígeno con OZONO combina la emisión de oxígeno puro con OZONO y otros principios activos que penetran en la capa interna de la piel para lograr en ella energía, vitalidad y facilitar la penetración de otros elementos cosméticos. La buena calidad de vida es fundamental para lucir una piel espléndida.
Eso es al menos lo que asegura un estudio realizado por la Universidad Hallym (Corea del Sur), presentado en el encuentro Experimental Biology 2009 que se celebra en Nueva Orleans (Estados Unidos).
La investigación se llevó a cabo con 12 ratones sin pelo machos jóvenes de cuatro semanas. Durante dos meses se les expuso a una mayor radiación ultravioleta tres veces por semana. A la mitad de los ratones expuestos se les proporcionó diariamente aplicaciones tópicas de ácido elágico sobre la superficie de la piel, incluso en los días en los que no recibían la exposición ultravioleta. Estos ratones sufrieron una menor formación de arrugas que los que no recibieron tratamiento.
Los ecologistas ponen el grito en el cielo. El Ministerio de Medio Ambiente calla: ya no es competencia suya sino de las comunidades autónomas.
Y la UE apuesta, por primera vez, por la incineración porque es una fuente de energía: una reciente directiva -aún sin ratificar- da rango energético a las incineradoras y establece que el vertedero debe ser la última solución.
Para ella, «el problema es de partida: en España, el 90% de los residuos van a vertedero o incineradora, no hay apoyo al reciclaje». «Y así nos va. Tratar la basura en origen es lo único que solucionaría el problema. Los españoles generan cada año un 5% de residuos más que el anterior, mientras que el reciclaje lleva una década estancado por debajo del 10%; así, en 2008 nos encontramos con los vertederos colapsados. ¡Normal!».
La incineración es aún una opción minoritaria en España: de los 22 millones de toneladas de basura que se generaron en 2004 (todas las fuentes consultadas elevan ya esa cifra a 25 millones en 2007), apenas el 7% fue quemado en incineradoras. Otro 30%, según el Ministerio de Medio Ambiente, se convirtió en abono, pero las organizaciones ecologistas aseguran que es una cifra exagerada. La mayoría, en cualquier caso, va a alguno de los 120 grandes vertederos del país (hay otros menores o no controlados). Y al menos 15 de ellos están funcionando al borde del colapso, sobre todo en Valencia, Canarias y Galicia.
«En realidad, entre tirar la basura a un vertedero y quemarla en una incineradora no hay gran diferencia. Son soluciones finalistas: una vez que nos desborda la basura, lo resolvemos así, buscando dónde meterla», añade la responsable de Greenpeace. «Ése es el problema: apostar por soluciones finalistas. Lo que hay que evitar es que se genere ese volumen de residuos tan alto, con programas de concienciación ciudadana y mucha más inversión para la red de reciclaje. Poner dinero en ese trabajo previo, no en construir plantas ni vertederos».
Baselga abunda en ello: «No hay filtros para los furanos. Y eso no sólo contamina el aire, sino toda la cadena alimentaria. Hay empresas de alimentación que, en los contratos con sus suministradores de materia prima, obligan a que las verduras sean de campos donde no haya una incineradora cerca. La industria sabe que el problema existe».
Argumentos que niegan tajantemente no sólo el lobby de las incineradoras sino también el Instituto para la Sostenibilidad de los Recursos (ISR), una fundación privada que lleva 15 años asesorando a administraciones y empresas. «En su día se fijaron unos límites de emisiones, lo que hay que hacer es vigilar que se cumplan esos límites. Y en Europa se cumplen. No hay riesgos. Pero, sobre todo, no hay ninguna duda de que el vertedero es mucho más contaminante que la incineradora: el 4% de los gases de efecto invernadero proviene de la gestión de residuos; y, de ésos, el 90% es de los vertederos», explica Carlos Martínez Orgado, ingeniero industrial y director del ISR.
Martínez Orgado sostiene, por otra parte, que éste de las incineradoras «no es un asunto opinable». «La última directiva de gestión de residuos, aprobada por el Parlamento Europeo el pasado junio aunque aún no publicada, obliga a dejar el vertedero como última solución de gestión de la basura. El objetivo es que en 2020 los residuos sean o reciclados o convertidos en abono o eliminados obteniendo energía. Las incineradoras resuelven eso: queman la basura y generan energía. Es una fórmula que la sociedad necesita, más ahora que se buscan fuentes de energía alternativas», insiste el ingeniero. Aunque concede que los ecologistas llevan razón en algo: «No debemos sobredimensionar las plantas de incineración por puro negocio. Hay que combinar esta opción con una apuesta por el reciclaje».
La directiva a la que se refiere Martínez Orgado ha irritado a los ecologistas. «Por primera vez, Europa cataloga las incineradoras como elementos de aprovechamiento energético, no de eliminación de basura. Se olvidan de que incinerar desincentiva el reciclaje, que es la auténtica manera de ahorrar energía», protesta la responsable de Greenpeace.
Maíllo no cuantifica el negocio de la quema de basuras, aunque da un dato: «Las administraciones pagan unos 60 euros por tonelada tratada». Las diez plantas que hay queman dos millones de toneladas al año: serían 120 millones de euros anuales a repartir entre todas (y cada una tiene la concesión de la planta durante 25 o 30 años). A eso habría que sumar lo que ingresan vendiendo la energía que producen y los materiales residuales que venden a las cementeras.
Los «entre 14 y 17» proyectos para nuevas incineradoras que apuntaba el asesor de Aeversu han empezado a ponerse sobre la mesa y a generar los primeros rechazos: en Valencia, el avance del Plan Integral de Residuos del PP propone «como mínimo» tres incineradoras (no tiene ninguna), y ya se han manifestado en contra los ecologistas, el Bloc, IU y, más tímidamente, el PSOE. Unos y otros adivinan tras las incineradoras adjudicaciones millonarias, sospechan que se quemará basura de otras comunidades y consideran la incineración una huida hacia adelante ante el colapso de tres de sus ocho vertederos.
El País Vasco está en trámites para levantar su segunda incineradora, en Zubieta (San Sebastián), dada la situación límite en la que está el vertedero de San Marcos. La primera, abierta en 2004 en Bilbao, levantó tanta polémica -IU-EB y los ecologistas presentaron cuatro demandas judiciales- que, pese a su importancia y la elevada inversión que supuso, no se celebró el menor acto de inauguración y sus responsables no han ofrecido una rueda de prensa en cuatro años. Trata 220.000 toneladas de basura anuales, procedentes de más de un centenar de municipios.
En Andalucía, el debate sobre las incineradoras se zanjó en 2005 con el triunfo de los grupos que se oponían a estas plantas, y la Junta asegura que optó por el reciclaje. Pero el porcentaje de residuos reciclados es similar al del resto del país: apenas el 6%.
Cataluña tiene más incineradoras que nadie, pero ha ido reduciéndolas: hace diez años sumaba nueve, le quedan cuatro. Puso freno a esa fórmula tras el escándalo de la planta de Montcada (Barcelona), que alcanzó cifras récord de contaminación en los años noventa.
Y en Galicia, la paradoja es ésta: su incineradora, sita en Cerceda, tiene capacidad para digerir como combustible medio millón de toneladas al año, pero recibe el doble de basura; la mitad sobrante se ha ido depositando en un vertedero próximo, Areosa.
En Madrid, por último, le ha salido competidor a la mastodóntica planta de Valdemingómez: el Ayuntamiento de Alcalá de Henares ha adjudicado a FCC una incineradora de última generación en una zona de especial protección de aves. El municipio alega que el «interés general» prima sobre el medio ambiente.
Pero, hasta donde sabe el equipo del microbiólogo Ed Topp, de la AAFC (Agriculture and Agri-Food), una institución canadiense con sede en la provincia de Ontario, ésta es la primera vez que se informa sobre un microorganismo del suelo que degrada un antibiótico tanto para protegerse a sí mismo como para obtener alimento.
La creciente preocupación sobre la tendencia de la bacteria cada vez más común a desarrollar resistencia a los antibióticos es lo que llevó a Topp y sus colaboradores a comenzar un experimento hace 14 años, en el que aplicaban anualmente a parcelas de suelo dosis con concentraciones medioambientalmente relevantes de tres antibióticos de uso veterinario: sulfametazina, tilosina, y clortetraciclina. Suministrados comúnmente a cerdos y a otros animales de granja, se cree que los antibióticos mantienen más sanos a los animales. Un problema es, sin embargo, que también son excretados con el estiércol que luego se esparce una vez al año como abono en muchos campos de cultivo del mundo.
Aún así, los investigadores se sorprendieron al ver que los antibióticos también se degradaban mucho más rápido en las parcelas tratadas durante mucho tiempo que en los suelos no tratados. En particular, la sulfametazina, miembro de una clase de antibióticos llamados sulfonamidas, desapareció hasta cinco veces más deprisa.
Este grupo, cuyo responsable es el investigador José Juan Gaforio, ha publicado un artículo sobre los efectos biológicos de cuatro compuestos del aceite de oliva virgen en el organismo en la revista Journal of Agricultural and Food Chemistry, editada por la American Chemical Society. Según José Juan Gaforio «es importante entender qué efectos tiene para la salud la ingesta de aceite de olivar virgen» y en este sentido, dichos compuestos cuentan con propiedades antiinflamatorias, inhiben el estrés oxidativo y reducen el daño que se produce en el ADN, entre otras cosas. El investigador ha señalado que «estos efectos son fundamentales para la protección de patologías como las enfermedades cardiovasculares o el cáncer».
Asimismo, asegura que «el aceite de oliva virgen puede jugar un papel importante en la prevención del daño o deterioro en el ADN gracias a la presencia de compuestos biosaludables como los estudiados en este trabajo», al tiempo que recuerda que todas estas propiedades se pierden cuando el aceite se refina.
To provide the best experiences, we use technologies like cookies to store and/or access device information. Consenting to these technologies will allow us to process data such as browsing behavior or unique IDs on this site. Not consenting or withdrawing consent, may adversely affect certain features and functions.
Functional
Siempre activo
The technical storage or access is strictly necessary for the legitimate purpose of enabling the use of a specific service explicitly requested by the subscriber or user, or for the sole purpose of carrying out the transmission of a communication over an electronic communications network.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Statistics
The technical storage or access that is used exclusively for statistical purposes.El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
Marketing
The technical storage or access is required to create user profiles to send advertising, or to track the user on a website or across several websites for similar marketing purposes.