¿Por qué la comida del AVION sabe tan mal?

AVION AVION ¿Por qué la comida del AVION sabe tan mal?

La respuesta rápida a la pregunta de por qué la comida del AVION es tan sosa y anodina pudiera ser que es comida de baja calidad. O que en Primera Clase eso no pasa. Sin embargo, hay otros motivos que influyen en el sabor de la comida que ingerimos a 10.000 metros de altura.

Fuente: xatakaciencia (25 abril 2012)

Según sugieren algunos estudios, incluso fomentados por las propias compañíais aéreas, el sentido del olfato cambia mucho debido a las condiciones higrotérmicas de la cabina (el grado de humedad es bajísimo, resecando la nariz: cuando el AVION alcanza su altitud de crucero, a 11.000 metros de altitud, la humedad de la cabina se mantiene a niveles mínimos para reducir el riesgo de corrosión de fuselaje).

También se ve influido el del gusto, debido al cambio en la presión del aire, que adormece las papilas gustativas. El aire seco (en torno a un 15% de humedad) y la presión de la cabina del AVION provocan que se duerman un tercio de las papilas gustativas. Algo parecido a lo que sucede cuando estamos constipados.

Por ello suelen servirse platos especialmente especiados, a fin de despertar nuestro sentido del gusto. Y también es la razón de que el zumo de tomate tenga un sabor menos ácido que en tierra.

Si la comida de los trenes tampoco está muy buena es porque la empresa de catering que prepara los platos lo ha hecho hace muchas horas; y en el caso del AVION, ha tenido que pasar por condiciones extremas de temperatura y humedad.

Además de la sequedad en la boca y las fosas nasales, hay otros que proponen que el mal sabor de la comida tiene que ver con el oído en el AVION. Un estudio realizado por la Universidad de Manchester concluyó que los comensales reconocen peor los sabores dulces y salados cuando están sometidos a un cierto nivel de ruido blanco.

Noticias Relacionadas

Videos Youtube

 

Loading

Falsos amigos de la alimentación infantil

 infantil Falsos amigos de la alimentación INFANTIL

Mensajes como «variedad de vitaminas y minerales» desvían la atención de los padres sobre la verdadera fórmula nutricional de determinados alimentos

Interés y preocupación por la mejor alimentación infantil hace que muchos padres compren productos que los niños comen con facilidad, pero que no son los mejores ni para la educación de su gusto y apetito, ni para su salud

Entre la amplia gama de productos específicos dirigidos al público infantil es determinante conocer con detalle los ingredientes que los componen para elegir con seguridad los más sanos y no solo los más gustosos. Sin embargo, en ocasiones, esta información no es suficiente.

Un alimento puede no contener grasas trans, las más perjudiciales para la salud cardiovascular futura del niño, pero ser rico en grasas saturadas, cuyo exceso también perjudica. En otras ocasiones, mensajes atractivos referentes a la gran cantidad y variedad de vitaminas y minerales que aporta el producto desvía la atención de los padres sobre la verdadera fórmula nutricional del alimento, que puede contener demasiada azúcar, mucha grasa o más sal de la convenida para los niños.

Cereales de desayuno: no todos valen. Su valor nutritivo en esencia, saludable se desvirtúa cuando el resultado es un producto azucarado, demasiado salado o con grasas insanas como las saturadas y, peor aún, las grasas trans. Es fundamental leer con atención tanto la etiqueta nutricional como la lista de ingredientes, donde se aprecia la diferencia entre un cereal de desayuno sabroso y otro similar pero más saludable, sin tanto aditivo saborizante. Los cereales infantiles se promocionan como garantía de vitaminas (vitaminas B1, B2, B3, B6, folatos, B12, D) y minerales (hierro, calcio), nutrientes todos ellos de gran valor en el crecimiento y desarrollo físico y mental infantil. Este valor que resulta interesante desaparece cuando los cereales son demasiado azucarados (contienen fructosa, jarabe de glucosa, sacarosa o miel), si destaca la presencia de grasas (aceites vegetales) o el exceso de sal, además de aditivos saborizantes y colorantes. Entre los cereales azucarados, los chocolateados y con miel, los más consumidos por los niños, hay marcas que proporcionan una cantidad exagerada de azúcar añadido, hasta 40-50 gramos/100 gramos. Por eso, lo idóneo es acostumbrar a los niños a unos sabores más naturales, los que proporcionan los cereales sin azucarar (copos de maíz al natural, muesli, copos de avena, arroz inflado…).

Bollos, magdalenas, brioche: No hay hueco en la despensa para los productos de bollería y repostería que incluyan entre sus ingredientes «aceites y/o grasas vegetales parcialmente hidrogenados», aunque tengan apariencia de productos caseros. Siempre queda la posibilidad de preparar bizcochos caseros elaborados con aceite de oliva o de girasol, con frutos secos, harina integral y poca azúcar. La oferta de estos alimentos en la dieta infantil no debe ser diaria, ya que por muy casero que sea el producto no deja de tratarse de un dulce.

Yogures con trozos de frutas: la fruta no cuenta. La escasa ingesta de fruta que contienen estos productos no influye en el aporte de vitaminas, minerales y fibra. El porcentaje de fruta indicado en el etiquetado alude a la cantidad que añade el fabricante que, según marcas, de media representa entre 8,25 y 12,5 gramos de fruta por yogur. Una manzana mediana pesa unos 150 gramos, un par de mandarinas unos 100 gramos y un plátano alrededor de 80 gramos. Por tanto, el contenido en frutas es tan escaso que apenas tiene importancia nutricional.

Bebidas de leche y zumo: La publicidad asegura que aúnan los beneficios de la leche, en referencia a las proteínas y el calcio, y las vitaminas de la fruta. Hay padres y madres que los valoran como sustitutos de estos alimentos en desayunos, almuerzos o meriendas. Pero el aspecto nutricional de estas bebidas no equivale al de un vaso de leche y a una ración de frutas puesto que por envase no proporcionan una ración de dichos alimentos. La cantidad de leche es escasa (entre un 10 y un 30%, o lo que es lo mismo 33 ml o, como mucho, a 100 ml de leche, la mitad de un vaso). La cantidad de zumo es muy variable; del 7% (23 ml) al 41% (135 ml) por envase, según las marcas. La mayoría añaden azúcares, además de una larga lista de aditivos estabilizantes, colorantes, acidulantes y aromas. Además, la mezcla indefinida de sabores (muchos son multifrutas) no es una buena influencia para la educación del gusto por la fruta entre los niños, ya que no aprenden a identificar los sabores naturales de cada fruta.

Nuggets de pollo, delicias o varitas de pescado, san jacobos, croquetas, empanadillas, aros de calamar, pizza, hamburguesas, salchichas…: No hay justificación para que estos productos precocinados industriales tengan tanta presencia en los menús infantiles escolares y familiares. Algunas marcas son una mezcla sustanciosa de aditivos emulgentes, potenciadores del sabor, estabilizantes, aromatizantes y colorantes, que apenas deja hueco para el ingrediente principal; que apenas supone el 40%. Así, 100 gramos de algunos de estos productos tan solo contienen 40 gramos del ingrediente principal, el resto es rebozado y aditivos.

Palitos de pescado: Están elaborados con restos de músculo de una mezcla de distintos pescados frescos (abadejo, platija, corvina, morena de Japón, hoki, bacalao, caballa y merluza, entre otros), pero son productos con un conglomerado de aditivos (polifosfatos, potenciadores de sabor, conservantes, saborizantes y colorantes) y menos proteínas y más sal que el pescado fresco. Poco de natural tiene el producto final. No es correcto ni bueno ofrecer a los niños palitos de pescado como sustituto de una ración de pescado o de frutos del mar.

Charcutería: embutidos y fiambres. De consumo demasiado frecuente en la alimentación infantil, las salchichas, mortadelas, chóped y patés de hígado de cerdo, llevan casi los mismos ingredientes, pero listados en diferente orden. Los ingredientes más comunes son: carne de cerdo, agua, fécula de patata, proteína de leche, hígado de cerdo, sal, proteína de soja o leche, dextrosa, especias, aromas, estabilizadores, antioxidante, azúcar, conservadores y colorante. Son productos de baja calidad nutricional y con un sabor simulado que acostumbra al paladar del niño a sabores artificiales muy pronunciados, con el riesgo de que no aprecie como bueno el gusto de las carnes o derivados cárnicos más naturales.

Noticias Relacionadas

Videos Youtube

 

Loading

ALIMENTACION su abecedario para la mejor nutrición inteligente

 ALIMENTACION ALIMENTACION ALIMENTACION su abecedario para la mejor nutrición inteligente

Una ALIMENTACION bien compensada tiene grandes efectos beneficiosos para la salud.

Prevenir envejecimiento y mejorar la piel pasando por fortalecer la memoria y nutrir la mente.

Fuente: 20minutos.es (12.09.2011)
PAULA ARENAS

Esta no es una página sobre cómo perder peso a toda velocidad y con una restricción brutal de alimentos que, por otra parte, son en general necesarios para nuestro cuerpo y también para nuestra mente.

Aquí vamos a hablar de ALIMENTACION sana e inteligente, sin olvidar nuestra mente, porque ella también requiere ciertos nutrientes. Un abecedario de alimentos que no deberían faltarnos en la mesa.

Abecedario ALIMENTACION

Patatas púrpura.

Disminuyen la hipertensión en personas obesas hasta un 4% y sin causar sobrepeso

Avena.

«Es casi el alimento óptimo para la salud», señala el doctor Pros (autor de Cómo cura la avena). Y es que este cereal tiene una completa combinación de proteínas, grasas, hidratos de carbono, minerales y vitaminas B y E. Destaca este especialista el sílice: «Porque nutre el tejido conectivo humano, beneficia las articulaciones, el sistema nervioso y la electrobioquímica del organismo, además de mejorar las facultades memorísticas».

Brócoli.

Es uno de los llamados superfoods por sus propiedades nutritivas y antioxidantes. De él se dice que ayuda a bloquear el empuje de los agentes cancerígenos.

Cebolla.

Es, al igual que el ajo, un excelente antibiótico natural. Eso sí, hay que consumirla cruda, porque la cocción destruye sus nutrientes. Su aporte de fibra y su contenido mineral y vitamínico hacen de ella una magnífica reguladora del organismo.

Dátil.

El biólogo Santiago Orts deja claras sus bondades: «Es muy rico en hidratos de carbono, proteínas y minerales: hierro, potasio, calcio, sodio, magnesio, cinc, manganeso… además aporta gran cantidad de vitaminas A, C y muchas del grupo B. No tiene colesterol ni ningún tipo de grasas de origen vegetal, por eso es un alimento muy consumido por los deportistas».

Espinacas.

Más que por el famoso hierro que tan fuerte hacía a Popeye, lo que las espinacas nos dan son antioxidantes, que es la mejor ayuda para prevenir el envejecimiento. Además, posee fibra, vitaminas, minerales y pequeñas cantidades de hierro y calcio.

El cerebro precisa de grandes cantidades de ácidos grasos esenciales Frutos rojos. Contienen un bajo aporte calórico, son antioxidantes, tienen fibra y propiedades diuréticas y laxantes. Y por si todo esto fuera poco, son una gran aliado para fortalecer las defensas.

Germen de trigo.

Destaca su notable aporte de vitamina E, gran antioxidante. Poderoso contra el cansancio intelectual, previene la acumulación de colesterol en las arterias. Como también tiene cinc y vitaminas del grupo B, es bueno para el cabello, las uñas y la piel.

Huevo.

Hasta un día mundial tiene el huevo: el 14 de octubre (y un instituto propio).
El fuerte de este popular alimento está en las proteínas de alto valor biológico que contiene. Solo hay un problema: para quedar a salvo de sus posibles bacterias, lo mejor es consumirlo siempre muy bien cocinado.

Jengibre.

Pone en movimiento todo el organismo (sobre todo la sangre y la circulación linfática) y resulta muy recomendable, según asegura la doctora Gillian McKeith en El gran libro de la ALIMENTACION, para el metabolismo en general. McKeith recomienda su uso también en caso de padecer anemia.

Kiwi.

Este colocón de antioxidantes y vitamina C nos protege de catarros y gripes. Además, contiene fibra y ácido fólico (muy importante para las embarazadas, los niños y los mayores).

Legumbres.

Recomendadas por algunos especialistas para ayudar a equilibrar los niveles hormonales. Esto se debe a sus efectos fitoestrogénicos, su contenido en fibra y sus nutrientes.

Mango.

Rico en magnesio y en vitaminas A y C (200 gramos de pulpa cubren las necesidades de una persona de dichas vitaminas). Es bueno para la vista, los huesos y el sistema inmunológico.

Nuez.

Con dos nueces al día vamos a darle al organismo una destacable ayudita. Este fruto seco cuida el corazón, equilibra el colesterol y la presión arterial, además de los niveles de glucosa.

Ortiga.

Es antihemorrágica, tónica, antialérgica y antihistamínica, diurética, analgésica y antiinflamatoria. ¿Hay alguien que necesite oír algo más para decidirse a prepararse una infusión de ortiga?

Pescado azul.

«Me quedo con el pescado azul, y más concretamente, con el atún. Guarda en su carne proteínas de alto valor biológicos», destaca el doctor Pedro Pablo García Luna.

Para la mente es recomendable  comer ginkgo biloba, algas, colina y lecitinaQuinoa. «Un alimento realmente maravilloso», señalan expertos de la Universidad Brigham Young (EE UU). «Contiene el doble de proteínas que los cereales habituales, vitaminas del grupo B, muchos minerales e incluso una dosis notable de grasas saludables».

Rábano.

Pocas calorías y buena fuente de hidratos de carbono y de fibra. De su contenido en vitaminas destaca la C; y de los minerales, el potasio y el yodo (en cantidad superior a la mayoría de hortalizas).

Soja.

Su proteína no aporta los valores negativos de las proteínas animales (colesterol, hormonas, colorantes, conservantes) y sus aminoácidos esenciales aminoran las descompensaciones hormonales.

Tomate.

Excelente fuente de fibra, minerales (potasio y fósforo) y vitaminas, además de ser un destacado antioxidante. Favorece la absorción del hierro de los alimentos, ayuda a prevenir infecciones y es bueno para casi todo: vista, piel, cabello, huesos y sistema inmunológico.

Uva.

La cantidad de vitamina 6 (una potente ayuda para mantener el buen funcionamiento del cerebro) que contiene solo es superada por las frutas desecadas y las tropicales.

Vino tinto.

Baja el colesterol malo, aumenta el bueno y previene el envejecimiento prematuro (gracias a sus antioxidantes), eso sí, tomado con moderación. Una copa diaria, dicen los que saben, sería la medida perfecta.

Wasabi.

En la medicina oriental está considerado como un alimento capaz de combatir catarros, dolores articulares e incluso problemas de estómago. Es capaz de acabar con algunos parásitos del pescado crudo.

Zanahoria.

El betacaroteno es lo que la convierte en una auténtica reina para la piel y para la vista. También contiene hidratos de carbono y fibra.

Noticias Relacionadas

 ALIMENTACION ALIMENTACION ALIMENTACION ALIMENTACION

Videos Youtube

 

Loading

OZONO en los Restaurantes

 OZONO en los Restaurantes OZONO en los Restaurantes

Desafortunadamente, la mayoría de los sistemas de ventilación sólo recirculan el aire, regulando la temperatura y un poquito de eliminación de la suciedad, el polvo y la pelusa, además generan malos olores en los Restaurantes

Pero los olores del restaurante y el bar, en su comedor y en su barra.

SI los OLORES están libres para recircular en el aire, que usted respira y los olores desagradables aumentan su concentración con el tiempo.

Bares y Restaurantes son invadidos por los desagradables olores como:

• Humo,

• Alcohol,

• Cocina,

• Derrames de líquidos,

• Corporal y fragancias,

• Partículas de grasa,

• Bacterias,

• Moho, etc.

Debido a la exposición constante a estos olores, llega a ser una experiencia insoportable entrar y permanecer aquí.

El aire contaminado también se desplaza a otras zonas como las escaleras, cuartos de baño u otras salas. Además, los olores del restaurante se incrustan en la decoración y el mobiliario de todo el restaurante y son difíciles de eliminar por completo en las fibras de materiales tales como alfombras y cortinas.

Es obligatorio tratar el aire, aunque muchos restaurantes y hoteles utilizan los ambientadores lo único que están haciendo es enmascarar los olores con productos químicos, que generan un aire más viciado y nada sano para la salud de los clientes.

Mantener el Aire limpio y control de los olores que se producen en el restaurante y barras, sólo se consigue con el OZONO.

VENTAJAS del OZONO

• El OZONO es el desinfectante más potente tratamiento deja esta zona libre de olores, para mantener un ambiente agradable para los clientes.

• El OZONO tiene fuertes propiedades oxidantes más que cualquier otro tipo de desinfectante y es capaz de neutralizar los microorganismos, incluidos los virus.

El OZONO elimina la acumulación de grasa.

• Hay muchas ventajas al usar el tratamiento con ozono en conductos de ventilación de restaurantes, que no sólo puede mejorar la calidad del aire interior, sino también como resultado un ahorro económico enorme.

Los huéspedes podrán disfrutar de su comida sin ninguna queja o descontento.

• Por la desodorización el ambiente más saludable para los clientes, el personal, los fumadores y no fumadores.

Noticias Relacionadas

Videos Youtube

 

Loading

Diseñan una píldora que absorbe sustancias radiactivas en los alimentos líquidos

 PILDORA absorbe sustancias radiactivas Diseñan una píldora que absorbe sustancias radiactivas en los alimentos líquidos

Equipo de científicos desarrolla una PILDORA que puede absorber y reducir concentración de las sustancias radiactivas en los alimentos como leche, agua o zumos, ha informado la Sociedad Estadounidense de Química.

La cápsula presentada en una reunión de esa Sociedad podrá ser utilizada a gran escala por empresas o consumidores comunes para evitar las dudas sobre la contaminación radiactiva de alimentos.

FUENTE | Agencia EFE (28/03/2012)

Los creadores han citado las preocupaciones actuales sobre el terrorismo con material radiactivo o tras el accidente nuclear de Fukushima Daiichi, que ha contaminado alimentos en zonas cercanas a la central afectada por el terremoto y posterior tsunami del 11 de marzo de 2011.

«Hemos diseñado (la PILDORA) para la descontaminación radiactiva del agua y bebidas de un compuesto que en su origen se desarrolló para la explotación minera de los océanos en busca de uranio y para retirar metales pesados y uranio de agua contaminada», ha indicado Allen Apblett, profesor de la Universidad del Estado de Oklahoma y jefe del equipo investigador.

La PILDORA está compuesta por nanopartículas de óxidos metálicos, que reaccionan con ciertos materiales radiactivos y los absorben, de manera que una vez retirada la cápsula se reduce la concentración de sustancias peligrosas.

La cápsula puede atraer los «actinidos» de la tabla periódica, que son radiactivos, entre ellos plutonio y uranio, además de otras partículas como el plomo, arsénico o el estroncio, relacionadas normalmente con iones radiactivos derivados de la fisión nuclear.

Los investigadores aseguran que en las pruebas preliminares en laboratorio la nueva tecnología permitió reducir la concentración de materiales radiactivos a niveles no detectables, aunque no especificaron si la PILDORA funciona con altas concentraciones.

Los responsables de este hallazgo intentan avanzar en la comercialización de la PILDORA, que por el momento se utilizaría principalmente para eliminar trazas de plomo, cadmio y estroncio, de suplementos dietéticos con calcio.

Noticias Relacionadas

Videos Youtube

 

Loading

Baños de arena o rascador de uñas, los lujos de las nuevas “gallinas felices”

 Gallinas felices Así son las granjas adaptadas a la nueva normativa europea de bienestar animal

Espacio suficiente para comer, un cómodo aseladero en el que dormir, un ambiente oscuro e íntimo para la puesta, baño de arena o rascador de uñas son algunos ‘lujos’ de los que disfrutan las gallinas felices, las que viven en granjas adaptadas a la nueva normativa europea de bienestar animal.

Fuente: Efe (16/05/2012)
Sara Gómez Armas

Así viven ahora las 150.000 Gallinas felices de la granja Larrabe de Mungía (Vizcaya) que ha visitado Efeagro, una explotación integrada en la Corporación Ovo12, una cooperativa avícola de puesta de que agrupa ocho granjas del País Vasco ya adaptadas a la normativa en las que viven 1,2 millones de estas gallinas felices.

La norma comunitaria, en vigor desde el pasado 1 de enero, exige que cada una de entre las 12 y 25 Gallinas felices que conviven en una misma jaula tenga un espacio propio de 750 centímetros cuadrados para poder desarrollar así sus funciones etológicas, o lo que es lo mismo, comportarse como es propio de una gallina.

Las aves disfrutan ahora de mayor libertad de movimientos en su nuevo hogar, que se ha ampliado también «a lo alto» para incorporar el aseladero, lo que les permite picotear y revolotear dentro de la jaula, un ejercicio físico que les da un aspecto más saludable.

Con la reforma de su casa, han ganado ahora un pequeño habitáculo de poca luz donde gozan de mayor intimidad para realizar la puesta al amanecer, tras haber pasado la noche en sus nuevos y confortables aseladeros.

Sin embargo, la felicidad de las Gallinas felices ha traído la infelicidad de algunos productores, que se quejan de que la norma conlleva la pérdida de rentabilidad de sus explotaciones -aquejadas ya por los bajos precios y por el encarecimiento de los cereales-.

De hecho, les obliga a invertir una media de 600 millones de euros y a reducir la cabaña para ajustarse a los requisitos de densidad en las jaulas.

Desde la entrada en vigor de la normativa, el parque español de Gallinas felices se ha reducido un 23 % -al pasar de los 52 millones de ponedoras en 2004, su año récord, a 40 millones durante el primer trimestre de 2012-, mientras que la producción de huevos ha descendido un 11,25 % desde ese año.

Sin embargo, el gerente de Ovo12, Celestino Aja ve la ley como una «oportunidad» de ofrecer un «producto diferente y de calidad» para el consumidor europeo.

Para compensar la disminución de la producción, los ganaderos se han visto obligados a vender más caro en origen -hasta un 50 % más-, incremento que finalmente ha repercutido también en el bolsillo de los consumidores quienes, según los datos del IPC, pagaron en abril un 15,3 % por la docena de huevos que en el mismo mes de 2011.

Según Aja, lo que ha hecho la entrada en vigor de la regla comunitaria ha sido «disparar» la situación de «sobrecostes y bajos precios» que padecía el sector avícola, donde algunas explotaciones vendían su género a la distribución en pérdidas.

«Al reducir la cabaña, no nos ha quedado más remedio que subir los precios. Era o eso o cerrar», afirma tajante Aja.

Sin embargo, el gerente de Ovo12 matiza que el incremento en el precio final del huevo para el consumidor no supone «mucho más que 30 céntimos» por la docena de huevos L, «perfectamente asumible» para el ama de casa y «más justo para el productor».

Lo cierto es que, según los datos de la Comisión Europea, el precio del huevo europeo registró un aumento interanual en marzo del 103 %, un encarecimiento que le resta competitividad frente a las importaciones desde países como Argentina, México, Turquía o EEUU, producidos sin cumplir con la normativa.

«Si Europa nos obliga a producir bajo la normativa de bienestar de las gallinas, también debiera proteger mejor el huevo europeo», reclama Aja.

La normativa europea ha avivado las quejas de un sector que arrastraba una importante crisis de precios, aunque los ganaderos que ya se han adaptado a la norma ven en ella un catalizador que está provocando un reajuste entre los costes de producción y el precio.

Noticias Relacionadas

Videos Youtube

 

Loading

Identifican una función inmunitaria crucial que permite a los vegetales combatir bacterias

 vegetales combatir bacterias Identifican una función inmunitaria crucial que permite a los vegetales combatir bacterias

Si se ha logrado determinar una función clave en el sistema inmunitario de los vegetales combatir bacterias esto que podría ser potenciada a fin de aumentar en un futuro quizá no muy lejano la capacidad de muchos cultivos agrícolas para resistirse a enfermedades infecciosas graves que hoy arruinan cosechas.

El equipo de Walter Gassmann, profesor de Ciencias Vegetales en la Universidad de Missouri, Estados Unidos, ha usado como planta modelo a la Arabidopsis.

Fuente: Noticiasdelaciencia (9 febrero 2012)

Gassmann y sus colaboradores han descubierto que, en este vegetal, una proteína denominada EDS1 no sólo desempeña un papel clave en la defensa inmunitaria de esta planta, sino que también contribuye al reconocimiento directo de los agentes patógenos.

La Arabidopsis tiene una estructura genética bastante conocida, y sus patógenos bacterianos comparten muchas tácticas con otros patógenos como la roya y el mildiú.

Por tanto, si se consigue trasladar la respuesta inmunitaria de la Arabidopsis a otros vegetales, se podría ayudar a cultivos agrícolas como por ejemplo la soja (o soya), a volverse resistentes a estas infecciones que hoy suelen ser devastadoras.

Gassmann cree que estudios adicionales sobre la EDS1 y sus «centinelas» podrían aclarar cuál es el mejor modo de añadir la respuesta de alarma a vegetales que no tienen la proteína o amplificar la respuesta en los que ya la poseen.

Aunque las plantas modificadas genéticamente siguen siendo motivo de controversia, Gassmann considera que ayudar a los vegetales reforzando su resistencia natural a enfermedades es mejor que usar fungicidas.

En la investigación también han trabajado Saikat Bhattacharjee, Sang Hee Kim y Morgan Halane.

Noticias Relacionadas

Videos Youtube

 

Loading

Investigadores exploran el potencial de las microalgas en la alimentación animal

 microalgas Potencial de las MICROALGAS en la alimentación animal

Los científicos de Cornell University esta probando el uso de las microalgas como suplemento o reemplazo de la harina de maíz y soja en las mezclas con las que tradicionalmente se alimentan a los cerdos y ganado.

Para hacer esto el Profesor Xingen Lei ha transformado un subproducto de la producción de biocombustibles en un insumo valioso.

Fuente: Aquahoy (23 enero 2012)

“En la actualidad, la alimentación animal compite directamente con las fuentes de alimentación humana, esto es insostenible” dijo Lei. “Debemos desarrollar alternativas a la soja y maíz para alimentar a los animales”.

Las microalgas producen 50 veces más aceite por acre que el maíz, con una mucho menor huella de carbono; usa los nutrientes de una forma más eficiente que las plantas terrestres; y no requiere de terrenos agrícola de alta calidad o de abastecimiento de agua dulce.

En promedio un cerdo consume cerca de 600 libras de alimentos antes de ir al mercado, dijo Lei, así que reemplazar sólo el 10% de este alimento con microalgas podría permitir ahorrar 33 millones de toneladas.

La investigación preliminar de Lei determinó que la microalga desgrasada y seca, derivada de la producción de biocombustible, puede reemplazar hasta un tercio de la harina de soja en las dietas de cerdos y pollos. Esta es una fuente atractiva debido a que tiene un alto contenido de proteína (20 a 70%), comparado con el 10% en el maíz y 40% en la soja.

En la actualidad, Lei y sus colaboradores están trabajando para determinar cual microalga es mejor, y las tasas apropiadas de microalgas, soja y maíz.

Ellos también están discerniendo si existen riesgos o beneficios adicionales para los humanos en los productos resultantes (carne y huevos).

Las muestras son embarcadas a su laboratorio de Hawaii, donde las microalgas viene siendo cultivadas cerca del Aeropuerto Kailua Kona como parte de un proyecto piloto de $15 millones de Cellana y un consorcio de universidades lideradas por los profesores Chuck Greene y Jeff Tester de Cornell.

Crecer hasta la escala comercial requerirá de miles de acres y cientos de millones de dolares, destacó Greene.

El trabajo de Lei se concentra en convertir un subproducto de la producción de biocombustibles en un producto de valor agregado que podría ser clave para la viabilidad comercial y podría dar origen a otras nuevas industrias. Se espera que el mercado mundial de la alimentación animal exceda los 1.5 billones de toneladas para el año 2020, de los cuales un 15% (220 millones de toneladas) es proteína, destacó Lei.

Noticias Relacionadas

Videos Youtube

 

Loading

Terror en el hipermercado, la gran falacia de la variedad

 Terror en el hipermercado Terror en el hipermercado, la gran falacia de la variedad

Nos dice la publicidad de las grandes superficies que en su establecimiento se puede encontrar de todo, hasta alimentos ecológicos. Salvo muy raras excepciones, la verdad es que encontramos siempre las mismas marcas. Más de lo mismo. El mito de la variedad es eso, un mito.

El chiste ya lo dice claro. “Una señora le dice a otra: ‘Oye, tu niño siempre come lo mismo’. ‘Es mentira’, dice la otra. Y añade: ‘Le gustan cinco marcas diferentes de chóped’”.

Las grandes superficies no se cansan de publicitar que, en sus estanterías, el consumidor encontrará todo lo que necesite.

Fuente: ECOticias (13/01/2012)
Por Antonio Lagarriga

Pero lo cierto es que unas pocas empresas copan la gran mayoría de los productos. Además, siempre se ofrecen las mismas variedades de productos, absolutamente estandarizadas. Y, por si fuera poco, hay que tener en cuenta que muchos productos alimentarios están elaborados, en buena medida, con las mismas sustancias: soja, maíz, colorantes, conservantes, saborizantes… Al final resulta que, detrás de interminables estanterías y pasillos, siempre encontramos más de lo mismo, como en política o en información, puesto que, aunque tengamos acceso a muchas cadenas televisivas, sus informativos no se diferencian mucho en lo que es trascendente.

UNA ALIMENTACIÓN ESTANDARIZADA

El Corte Inglés, Mercadona, Eroski, Carrefour y Alcampo, por ejemplo, controlan más del 50% del mercado de la distribución alimentaria del estado español, según denuncia Consumehastamorir. Además, esas empresas están, en más de una ocasión, en las mismas manos de capitalistas internacionales, bancos, etc. Pero la cosa no queda ahí. Como también señala Consume hasta morir, “un puñado de multinacionales de la alimentación monopolizan la mayor parte de los productos que puedes encontrar en esos establecimientos. Por ejemplo, ¿conoces a la multinacional Unilever? Cada día se venden 150 millones de productos de esta empresa en el mundo”. Sus marcas están por todas partes: Ades-Adez (bebidas de soja), Algida (helados en Italia), Amora (salsas), Annapurna (sal y harina de India), Becel (margarina), Ben and Jerry’s (helados), Best Foods (mahonesa), Bertolli (pasta y aceite de oliva), Birds Eye (congelados), Blue Band (lácteos, sopas), Boursin (queso), Bovril (concentrado de carne), Breyers (helado), Brooke Bond (té), Bru (Instant Coffee India), Calvé (mayonesa y salsas), Carb Options y Carte d’Or (helados), Cica (salsas y puré), Colman’s (mostaza), Country Crock (lácteos), Continental y Doriana (lácteos), Du Darfst (Alemania), Elmlea y Findus (congelados), Flora (margarina y lácteos), Frigo (helados), Good Humor y Hellmann’s (mayonesa), I Can’t Believe it’s not Butter! (margarina), Iglo (congelados), Imperial (margarina), Kissan (salsas de tomate en India), Knorr (sopas, caldos, congelados, etc.), Lawry’s and Adolph’s, Ligeresa (lácteos y mermeladas) Lipton (té), Lipton Ice Tea (Té en lata), Maizena (almidón de maíz), Malloa (salsas de tomate y mermeladas), Marmite (caldo concentrado), Mc’ Collins (té en Perú), Peperami, PG Tips (Té en UK), Phase (aceite de cocina), Pot Noodle (fideos), Ragú (pasta), Rama (salsas), Red Rose Tea (té en Canadá), Saga (té en Polonia), Scottish Blend (té), Skippy (manteca de cacahuete), Slim Fast (productos light), Stork (margarina), Tulipan (margarina), Turun sinappi (salsa en Finlandia-Suecia), Unox y Wish-Bone (salsas). Es posible que si usted compra en cualquiera de los supermercados citados, o en otros, también productos de cosmética y detergentes, se llevará a casa otros tantos productos de la misma transnacional, pues la empresa tiene tantas marcas de limpieza como de alimentación. ¿Variedad? Qué variedad. Y esto es sólo un pequeño ejemplo.

ALIMENTACIÓN TECNOLÓGICA

Toda la alimentación que consume hoy un ciudadano medio occidental es industrial y procede de procesos tecnológicos muy alejados de los ritmos de la Tierra.

La masiva implantación de cultivos transgénicos en todo el orbe no hará sino empeorar esta situación. En algunos países de América Latina, la situación es muy grave. Greenpeace México ha denunciado: “Exigimos al gobierno y a las corporaciones biotecnológicas que no se aprovechen de la crisis alimentaria para que las autoridades autoricen aceptar la siembra de maíz transgénico en México argumentando la falacia de mayor producción, cuando sus intereses reales son las jugosas ganancias que implica el monopolio del principal grano de la alimentación a nivel mundial”. La crisis alimentaria la producen las legislaciones internacionales y el afán de lucro de algunas empresas. Una vez aparecida la hambruna, los mismos que la crearon se presentan como los salvadores de la Humanidad.

El plan de los que están corrompiendo el mundo es crear una población famélica, por un lado, y, por otra parte, una población obesa alimentada en base a: alimentos transgénicos, de mala calidad, de unas pocas marcas, rebosantes de productos químicos, ajenos a la soberanía alimentaria y a la producción campesina, alimentos desvitalizados y grasientos, centralizados, industriales, distribuidos a través de grandes superficies de muy pocas empresas.

REVOLUCIÓN ALIMENTARIA

Tenemos que ser conscientes de que, si aceptamos todo esto, le estamos haciendo un flaco favor a la Tierra y a nuestra propia salud.

Más que una apuesta por la seguridad alimentaria, lo que necesitamos es una revolución alimentaria: volver a alimentarnos de los productos de la tierra, de la temporada en que vivimos, de los pequeños productores, de las fincas agroecológicas… Que las grandes transnacionales de las semillas, de la biotecnología y de la gran distribución vean en nosotros unos firmes adversarios y no unos tiernos y sumisos cómplices.

INTELIGENCIA ANCESTRAL

UNA ALIMENTACIÓN MUY VARIADA

A pesar de lo que la gente pudiera creer, la alimentación de las tribus de tiempos paleolíticos, sobre todo en zonas tropicales, era mucho más variada que la del occidental medio en la actualidad.

El hombre de hoy consume siempre la leche del mimo tipo de vacas, los huevos de las mismas razas ponedoras, muy limitados tipo de fruta y verduras… y casi siempre de las mismas marcas, cosa impensable para un cazador-recolector, cuya dieta se basaba, precisamente, en la infinita gama de alimentos a su disposición. Además, el hombre actual come siempre lo mismo sea la estación que sea, otra aberración. Nuestros antepasados se alimentaban de lo que cada estación daba, que es, al fin y al cabo, por razones evolutivas, lo más conveniente desde el punto de vista de la salud.

¿CÓMO AFECTA A NUESTRA SALUD?

NO HAY ESTUDIOS AL RESPECTO

¿De qué manera la falta de variedad alimentaria afecta a la salud? ¿Cómo podemos estar sanos si siempre comemos lo mismo, de las mismas marcas, de las mismas razas y variedades vegetales y animales, haga calor o haga frío…?

No hay estudios al respecto. ¿Quién iba a querer patrocinar un estudio tan caro, por su visión holística, si, al fin y al cabo, sus resultados probablemente no le interesarán a los que podrían costearse ese patrocinio? Lo único que sabemos es lo que nos dice el sentido común: las personas que han llegado a viejas y han gozado de mayor calidad de vida tuvieron una alimentación austera, variada, local, muy adaptada a la zona, que variaba según las estaciones… Hombre, ¿a quién debería ocurrírsele comer melón en febrero? ¡Qué barbaridad!

Noticias Relacionadas

Videos Youtube

 

Loading

Aluminio en los alimentos

 aluminioEl aluminio es el tercer elemento más presente en la corteza terrestre, junto con el oxígeno y el sílice. Es un metal muy abundante en la tierra, que a menudo se combina con otros elementos y forma compuestos químicos frecuentes en suelos, rocas o en la composición de minerales.

Sin embargo, este metal también puede llegar al organismo humano a través de la dieta, ya que al ser un elemento tan presente en el medio ambiente, se localiza en vegetales, pastos o agua corriente.

Sus efectos son tóxicos para la salud y, por ello, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha estudiado en varias ocasiones su límite de ingesta para asegurar su inocuidad.

Fuente: consumer (16 de enero de 2012)
Autor: Por NATÀLIA GIMFERRER MORATÓ

La EFSA estimó en 2008 que la biodisponibilidad de aluminio en humanos era baja, del 0,1% en alimentos y del 0,3% en agua de consumo. Se calcula que la carga total de aluminio en el cuerpo humano oscila entre 30 mg y 50 mg por cada kg de peso corporal. La mitad se distribuye en el esqueleto y el resto se reparte entre la piel, el tracto gastrointestinal, nódulos linfáticos y otros tejidos blandos. En animales de laboratorio, se han hallado restos de aluminio en el bazo, hígado, huesos, riñones, corazón, pulmones y en el cerebro, después de la ingesta oral de este elemento. A pesar de ello, los expertos mantienen en vigor el estudio realizado en 2008 y aseguran que el aluminio no conlleva riesgo de efectos secundarios.

Este metal se absorbe a través del estómago y los intestinos y se excreta por los riñones. Según el estudio, se estima que se absorbe menos de un 1% del aluminio ingerido y representa un 0,01% en relación con los otros constituyentes presentes en el global de la ingesta diaria de alimentos. Los expertos estiman que su consumo a través de los alimentos no supone ningún riesgo para la salud.

Dieta, principal vía de entrada de aluminio

Vegetales, té y especias son los alimentos con un índice más elevado de aluminio.

La dieta es la principal puerta de entrada de aluminio en el organismo humano. La mayoría de alimentos lo contienen, ya que es un metal omnipresente en el medio ambiente. Los vegetales, el té o las especias tienen el índice más elevado en aluminio, mientras que la carne apenas contiene restos. Según la EFSA, la ingesta diaria procedente de la dieta oscila entre tres y diez miligramos, en función del tipo de alimento y su contenido en aluminio. Estos alimentos están elaborados con sales de aluminio (no autorizadas en todo el mundo), lo que provoca que la cantidad de este metal sea mayor.

El consumo de vegetales es la principal vía de entrada, además de la ingesta de agua.

Aunque parece que la cantidad de aluminio es inferior y no causa problemas, el agua de consumo también contiene pequeñas dosis. La Organización Mundial de la Salud (OMS) añade, por su parte, que un consumo elevado de analgésicos y antiácidos puede elevar la ingesta de aluminio hasta cinco gramos al día, ya que son también fuente de este metal.

Utensilios y envases de aluminio

Otra vía de entrada son los envases alimentarios, como las latas. El aluminio con que se fabrican entra en contacto con el aire y forma el óxido de aluminio, estable a un pH entre 4,5 y 8,5. Por este motivo, es un elemento idóneo para almacenar muchos tipos de alimentos. Garantiza que estos aumenten su vida útil sin alterar sus características organolépticas, ya que una laca interior protectora impide, además, el contacto del metal con el alimento.

Los utensilios de cocina de aluminio también pueden favorecer la presencia de este metal en las comidas, aunque la cantidad es tan pequeña, que no tiene impacto en el consumo total.

Lo mismo ocurre con el papel de aluminio. No obstante, aunque no se contabilicen en los estudios oficiales, no deben omitirse.

En ollas y sartenes, el aluminio se encuentra en su forma insoluble, de ahí que su transferencia a los alimentos sea mínima. Sin embargo, se aconseja tener precaución en el momento de cocinar alimentos ácidos como el tomate o el limón, ya que pueden disolver la capa superficial de óxido metálico y favorecer la migración de aluminio en los alimentos.

SALUD Y METALES PESADOS

La acumulación de metales pesados en el organismo puede ser la causa de varias enfermedades. Aunque las autoridades competentes velan para que la presencia de estos compuestos tóxicos no suponga un riego para la salud, el riesgo cero no existe.

Entre los más peligrosos destacan el mercurio, el arsénico, el plomo, el cromo o el cadmio. Se consideran tóxicos por las concentraciones en las que pueden encontrarse y no por sus características esenciales, puesto que todos los seres vivos necesitan muchos de estos elementos para funcionar de manera adecuada. Eso sí, en concentraciones muy inferiores.

Se ha estudiado de forma exhaustiva la relación de estos metales pesados con algunos trastornos graves de salud. Varios tipos de cáncer, daños renales, retrasos en el desarrollo cerebral, alteraciones en el sistema inmunológico o, incluso, la muerte pueden ser consecuencia de una exposición prolongada a esos elementos. Según los expertos, la relación metal-enfermedad no está probada al 100%, pero sí hay una gran probabilidad.

El arsénico puede desencadenar bronquitis, cáncer de esófago, pulmón o enfermedades vasculares.

El cadmio está asociado con cáncer de próstata, nefrotoxicidad, alteraciones neurológicas o hipertensión.

El cromo, por su parte, se relaciona con cáncer de pulmón y alteraciones de hígado, y el mercurio afecta sobre todo al sistema respiratorio.

Noticias Relacionadas

Videos Youtube

 

Loading