Por tanto, la comercialización de OZONO está permitida como desinfectante, siempre y cuando se ajuste a la normativa en vigor establecida en el Real Decreto 1054/2002, de 11 de octubre, que regula el proceso de evaluación para el registro, autorización y comercialización de biocidas.
Ministerio de Sanidad advierte, por su parte, que el OZONO en los TALLERES de VEHICULOS, al igual que otros biocidas:
• No puede aplicarse en presencia de personas.
• La persona que lo aplique deben disponer de equipos de protección adecuados.
• Al ser una sustancia química peligrosa, puede producir efectos adversos. La Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas califica esta sustancia como peligrosa por vía respiratoria, irritación de piel y daño ocular.
• Debe ventilarse adecuadamente el lugar desinfectado antes de su uso.
• Ozono puede reaccionar con sustancias inflamables y producir reacciones químicas peligrosas al contacto con otros productos químicos.
Los autolavados han desplegado estrategias de DESINFECCION en donde la más sencilla es desinfectante a base de alcohol y cloro.
“Le aplicamos en los vehículos que lavamos lo que son las puertas, el volante, el tablero” Noé Casimiro, encargado autolavado
“Se echa en todo el vehículo por dentro y es todo” Karla Galicia, encargada autolavado
Medida con pros y contras para Carlos Rius, especialista en reacciones químicas de la UNAM quien dice que estos productos pueden decolorar las vestiduras, además de no recomendar el uso de cloro.
Algunos otros establecimientos implementaron el vapor. Eficiente, solamente a la temperatura adecuada.
“Mínimo tiene que ser arriba de 100 grados Centígrados, 120 grados centígrados el vapor para que haya DESINFECCION rápidamente en la superficie” Carlos Rius, especialista en reacciones químicas, UNAM
Otros, más avanzados ofrecen DESINFECCION de VEHICULOS con OZONO, recomendable una vez que se atraviesa por un caso de COVID, incluso Armando Mondragón, gerente de un autolavado lo aplica a vehículos fúnebres.
Este proceso se realiza en una cabina especial donde el personal cubierto de pies a cabeza, introduce un GENERADOR de OZONO, que eliminará virus y bacterias en superficies y en componentes como el aire acondicionado.
“La que vería más factible y más eficiente sería el OZONO por qué, porque el OZONO es un gas… yo lo genero dentro del coche, cierro el coche pongo el aire acondicionado, se está limpiando, lo dejó unos 15 minutos ahí y no hay problema (…) Quedaría totalmente con DESINFECCION de VEHICULOS, SÍ” Carlos Rius, especialista en reacciones químicas, UNAM
Pero piden precaución: Una vez aplicada la DESINFECCION con OZONO, el auto deberá ventilarse por entre 15 y 30 minutos.
Millones de negocios cerraron en el mundo y otros, en su fase de reapertura, se vieron forzados a disminuir su capacidad de clientes. En las oficinas de trabajo, el personal se redujo y comenzó el auge del teletrabajo.
Sin embargo, más allá de las medidas de reducción de personas en los distintos ámbitos, hay una realidad que es difícil de controlar y que es una de las principales causas de contagios en el mundo: el uso del TRANSPORTE PUBLICO.
El TRANSPORTE PUBLICO es uno de los principales espacios de contagio de coronavirus en el mundo. Cada vez más trabajadores lo usan a medida que se flexibilizan las cuarentenas.
El TRANSPORTE PUBLICO es el principal medio de traslado de los trabajadores, sobre todo en las grandes ciudades. Si bien en un principio se redujo la cantidad de pasajeros y se estableció un protocolo, cada vez son más las personas que regresan a sus tareas y es acá donde la desinfección de los espacios se vuelve fundamental. Actualmente, el TRANSPORTE PUBLICO se sanitiza con hipoclorito de sodio, es decir, la famosa lavandina.
Un equipo santafesino con una propuesta de desinfección
Para lograr una desinfección más eficaz y rápida, un grupo de trabajo integrado por profesionales del ámbito privado, con experiencia en la fabricación de equipos generadores de ozono, e investigadores de organismos públicos de la ciudad de Santa Fe, propuso limpiar el TRANSPORTE PUBLICO –y otros espacios cerrados– de la existencia de virus, a través de un “sistema integral de sanitización” basado en la generación de ozono. La idea es que el diseño se haga con componentes nacionales, por lo tanto, más económicos, de fácil acceso y de fabricación rápida.
Hay una realidad que es difícil de controlar y que es una de las principales causas de contagios de coronavirus en el mundo: el uso del TRANSPORTE PUBLICO en la vuelta a la normalidad.
Aire Digital habló con la Dra. María Eugenia Lovato, investigadora del Conicet en el Intec y docente de la Facultad de Ingeniería Química (UNL), quien explicó en qué consiste el método de generación de OZONO y cuál fue el resultado de las primeras pruebas en el TRANSPORTE PUBLICO de la capital provincial Santa Fe (Argentina).
“El OZONO actúa por un mecanismo oxidante muy fuerte, uno de los oxidantes más fuertes que se conocen. Tiene la capacidad de oxidar y degradar la membrana lip dica que protege a muchos tipos de microorganismos y virus”, dijo la especialista, que trabaja en el proyecto junto al Dr. Matías Machtey, docente investigador en la Facultad de Ingeniería (Uner), el técnico Horacio Ocampo y el bioingeniero Andrés Machtey.
Además, su implementación en la desinfección genera la menor cantidad de residuos frente a otros tratamientos.
Este método fue pensado por el equipo de trabajo para aplicarse primero en el TRANSPORTE PUBLICO, ya que debe utilizarse en espacios cerrados. Después, podría aplicarse en otros espacios públicos cerrados. “El OZONO es un gas, por lo tanto, se difunde en todo el espacio que le des. En un espacio abierto, se pierde”, justificó Lovato y contó que ya se realizó la primera prueba del proyecto en un colectivo de la ciudad de Santa Fe, prestado por la empresa Autobuses Santa Fe.
“El OZONO actúa por un mecanismo oxidante muy fuerte, uno de los oxidantes más fuertes que se conocen. Tiene la capacidad de oxidar y degradar la membrana lip dica que protege a muchos tipos de microorganismos y virus”, dijo la especialista.
“Llevamos un sensor y pudimos corroborar la concentración de ozono en distintos puntos del colectivo. Lo logramos en tiempos cortos, que es lo que le interesa a la empresa, ya que obtuvimos concentraciones altas que nos permitieron hacerlo en ese tiempo”, dijo Lovato.
La sala donde cenaron tenía unos 145 metros cuadrados y estaba situada en la tercera planta sin ventanas de un edificio de cinco. Había 89 personas en el local. Fue una buena comida salvo por un pequeño detalle el AIRE ACONDICIONADO
Pero, curiosamente, no fueron los que más tiempo coincidieron en el local, ni los que estaban más cerca entre sí. ¿Por qué, de entre casi un centenar de personas, solo diez se infectaron? Es más, ¿por qué solo esas diez personas en concreto? La respuesta era mucho más inesperada de lo que podría parecer: el responsable era el AIRE ACONDICIONADO. Y eso, evidentemente, deja numerosas preguntas encima de la mesa. A medida que avanza el desconfinamiento y llega el calor al hemisferio norte, ¿qué sabemos sobre la climatización y el coronavirus?
La ‘bomba de relojería’ que se puede ocultar en el AIRE ACONDICIONADO
En las últimas semanas se hablado mucho de los «eventos de superdispersión». Es decir, del hecho de que, a diferencia de otras enfermedades infecciosas, con el coronavirus la gran mayoría de infectados no transmiten el virus y son solo unos pocos infectados los que acaban por contagiar a un gran número de personas. Las estimaciones actuales dicen que el 10% de los infectados originan el 80% de las transmisiones.
A día de hoy no sabemos si esos «superdispersores» tienen características genéticas, inmunológicas o sociales comunes. Sin embargo, sí tenemos evidencias de que los contagios masivos surgen en situaciones con circunstancias parecidas: «cuando hay personas infectadas en espacios cerrados y en contacto continuo con otras personas». Si nos fijamos en los estudios más extensos, vemos que «la mayoría de los clusters se originaron en gimnasios, pubs, locales de música en vivo, salas de karaoke y establecimientos similares donde las personas se reúnen, comen y beben, charlan, cantan, hacen ejercicio o bailan, frotándose los hombros durante períodos de tiempo relativamente largos»
En un mundo conquistado por el AIRE ACONDICIONADO, el sentido común nos dice que la confluencia entre el desconfinamiento y la llegada del verano al hemisferio norte se pueden generar muchos casos en los que personas infectadas pasen largos periodo de tiempo «en espacios cerrados y en contacto continuo con otras personas». Más aún si, como parece con el ejemplo del restaurante de Guangzhou, los sistemas de climatización resultan ser aliados inesperados del SARS-CoV-2.
Lo que sabemos sobre cómo se transmite el virus
De hecho, no es el único caso documentado en el que los sistemas de AIRE ACONDICIONADO parecen haber tenido un papel importante facilitando los brotes. Sin embargo, aunque los investigadores están trabajando a toda velocidad, aún no estamos seguros de cómo y por qué se produce ese efecto amplificador. Ante esto, lo que nos queda es recurrir a lo que sí sabemos sobre la transmisión del SARS-CoV-2.
El mito de que las mascarillas son ineficaces frente al coronavirus: lo que sabemos sobre una de las polémicas más duras de la pandemia
En términos generales, hay tres formas fundamentales de contraerlo: Por contacto directo (al tocar zonas sensibles de un paciente infectado), por contacto indirecto (tocando objetos contaminados con el virus) y por el flujo respiratorio (a través de las gotas que expulsamos cuando tosemos, estornudamos o hablamos).
Hay un caso más en el que la evidencia es menos clara: el contagio por aerosoles. Se trata de una situación intermedia entre la «vía del flujo respiratorio» (en las gotitas se posan rápidamente en el suelo) y la «vía aérea» (en la que el virus es capaz de vivir en el aire y retener su capacidad infectiva mucho tiempo).
Aunque, como digo, no hay un consenso absoluto entre los investigadores, con la evidencia disponible podemos asumir que este virus sí tiene capacidad de transmitirse por aerosoles; es decir, puede estar en el ambiente durante ventanas de tiempo que van desde los pocos minutos a varias horas. La cuestión, no obstante, no está en su capacidad teórica, sino en cuál es su vía de contagio prioritaria. De eso es de lo que depende que el efecto de los aires sea simplemente malo o sea muy preocupante.
¿ Qué debemos hacer para evitar riesgos innecesarios ?
Si trazamos un continuo entre el contagio por flujo y el contagio por aerosoles, la peligrosidad de los aires aumentará conforme la vía de contagio prioritaria del virus se sitúe más cerca de éste último. Con el contagio por flujo las máquinas de climatización tienen como principal problema que pueden aumentar el radio de diseminación del virus; con el contagio por aerosoles, los aires (especialmente en circuito cerrado) podrían acabar por aumentar considerablemente la ‘carga viral’ del ambiente. Esto último sería potencialmente mucho más peligroso.
La buena noticia es que casos como el de la comida de Año Nuevo de Guangzhou parecen insinuar que el medio principal de transmisión es el contagio por flujo respiratorio: en el restaurante en cuestión todos los infectados estaban en la dirección del AIRE ACONDICIONADO. Justo lo que esperaríamos ver en el tipo de contagio: las gotas se diseminaban más lejos, pero se posaban rápidamente en el suelo, las mesas o las personas.
Esto nos hace pensar que medidas sencillas como impedir la recirculación del aire o usar el filtrado de la máquina pueden ayudar a reducir la exposición al virus. No obstante, es pronto para poner todas nuestras prevenciones en esas dos medidas. Por ello, los informes de las organizaciones profesionales (tanto de la Sociedad Española de Sanidad Ambiental como de la Federation of European Heating, Ventilation and Air Conditioning associations) recomiendan la ventilación directa (a través de las ventanas) y evitar sistemas centralizados (para evitar que la posible dispersión se extienda fuera de la habitación) para evitar problemas. Cosas como cambiar los filtros o limpiar los conductos son acciones que no han demostrado su efectividad.
• Las mutuas, como entidades encargadas de evaluar los riesgos en el trabajo, son las encargadas de establecer los EPIs (Equipos de Protección Individual) según el riesgo de cada categoría profesional.
• Todo EPI debe ser almacenado adecuadamente, siguiendo las instrucciones dadas por el fabricante, para evitar un daño accidental o su contaminación.
• Las mascarillas solo son necesarias en personas contagiadas por el virus o en las personas que trabajen en un entorno de probable o asegurada infección, es decir, expuestas a personas contagiadas.
• Los guantes han de ser de vinilo/acrilonitrilo, cumpliendo la norma UNE-EN ISO 374.5:2016. En caso de tener que usar guantes de látex se recomienda que sea sobre una base de algodón.
• Si se da la circunstancia de usar guantes desechables para realizar alguna actividad, alegando el sentido común, se usarán para ejecuciones mínimas que no requieran de guantes resistentes a rotura.
• Utilizar ropa, estropajos, esponjas, bolsas específicas y otros enseres identificadas/codificadas por código de colores, para evitar la contaminación cruzada.
• Para la desinfección, utilizaremos productos clorados ya que los virus se desactivan tras cinco minutos en contacto con estos desinfectantes.
• Para los muebles de superficies blandas como sofás, colchones u otros que no son desenfundarles, se recomienda procedimientos de limpieza específicos como limpieza a vapor (tipo steamer) y/o aerosoles desinfectantes para tejidos (tipo Sanytol tejidos u otros similares) previo aspirado.
• En moquetas y alfombras cuanto más rugosas sean, más posibilidad de almacenaje del virus. Se recomienda limpieza con champú o sistema en seco y ozono.
• Aumentar la frecuencia de la limpieza y la desinfección.
• Disponer de botes de gel desinfectante en puntos estratégicos del hotel, destinado a clientes y personal.
• La ventilación es imprescindible para mantener la calidad y seguridad del aire que respiramos, ya que el hacinamiento y la falta de aire fresco, favorecen la trasmisión del virus. Hay que ventilar a diario con un mínimo de veinte minutos y en cualquier época del año, también en invierno.
• En caso de textiles de cliente infectado, no sacudir.
• No confundir limpiar con desinfectar. Para desinfectar una superficie previamente debemos limpiarla, quitar polvo y otras suciedades. Entender la diferencia entre limpieza y desinfección, ayuda a prevenir la propagación de gérmenes. La limpieza es el acto de eliminar gérmenes, suciedad e impurezas.
• La desinfección consiste en utilizar productos químicos para matar los gérmenes (por ejemplo, pulverizando una solución a base de lejía u otros productos desinfectantes). Si primero limpias y luego desinfectas, puedes reducir notablemente el riesgo de infección.
• Ventila las habitaciones antes de limpiar. Deja que entre aire fresco durante al menos 20 minutos y, si es posible, mantén las ventanas abiertas hasta que termines.
• Se limpia y desinfecta todo aunque el cliente no lo haya usado.
• Una vez retirada la ropa de cama, se aconseja pulverizar colchón y almohadas con desinfectante específico de uso profesional.
• La ropa de cama y toallas siempre lavada por las lavanderías industriales garantizando la desinfección de las prendas.
• Pulverizar también cortinas con desinfectante específico como prevención ya que en este tejido el virus apenas perdura pocas horas.
• En caso de polvo o suciedad, limpiar previamente con bayeta y producto para después desinfectar. Se recomienda cambiar trapo en cada habitación de cliente. En caso de utilizarse bayeta, aclararla bien después de limpiar una habitación e impregnarla de nuevo con producto desinfectante antes de proceder a la limpieza de la siguiente.
• El uso de la bayeta se hará siguiendo el método de doblado en 8, usando cada una de las caras para realizar una limpieza más eficiente.
• Eliminar durante el período de precaución post-alarma todo elemento de decoración que no se lave en cada salida, como cojines, colchas y plaids.
Se puede continuar con el método que se tenía adoptado para la eliminación y separación de la basura de la habitación. Además, a todo esto hay que sumar:
• Se recomienda que cada camarera de piso lleve en su carro un bote de gel desinfectante. Así no es necesario cambiar de guantes en cada habitación, sino que los puede desinfectar.
• Fregar el suelo de la habitación a diario ya que el jabón desintegra el virus. En caso de moqueta, se recomienda poner ozono después de una salida el tiempo necesario, ya que regenera el oxígeno y mata microorganismos actuando sobre todo el material existente en la habitación, actuando a su vez en los conductos de aire, por lo que se recomienda dejarlos funcionando mientras el ozono actúa.
• Desinfectar o cambiar los amenities en cada huésped.
• Retirar ropa de cama y toallas con cuidado de no sacudirlas.
• Se aconseja mantener la climatización en una temperatura ambiente entre 23 – 26ºC, asegurando una renovación del aire suficiente. Se debe revisar el sistema de aire acondicionado y especialmente, la limpieza de filtros.
• Para la limpieza el baño, se recomienda realizarla con agua a más de 30 grados con los productos desinfectantes recomendados por el proveedor. Limpiar paredes, puertas, esquinas. No dejar ninguna superficie sin limpiar, al realizar la limpieza del baño en una habitación de salida.
• Los vasos de cristal, tazas y vajilla en general, se lavarán en maquina lavavajillas para garantizar su higiene. En caso de no poder hacerlo así, lavarlos con agua muy caliente, mínimo 30 grados, con jabón o desinfectante y utilizando una bayeta/fibra específica para vajilla.
• El mostrador deberá limpiarse y desinfectarse de forma frecuente evitando que haya excesivos elementos que puedan manipular los clientes. También es importante que se disponga de un gel o solución desinfectante, si no hay un baño cercano.
• Desinfectar a menudo teclado ordenador, teléfonos y ratón.
• Después del intercambio de objetos entre cliente y trabajador (tarjeta de crédito, billetes, bolígrafos…) se realizará una desinfección de manos, aunque por un tiempo, se recomienda el uso de guantes.
• Se recomienda ampliar la frecuencia de la limpieza en estas zonas. Ventilar más frecuente al igual que en las habitaciones
• Se mantendrá un programa de mayor asistencia de limpieza y desinfección de las zonas infantiles, de los juegos, de las instalaciones, etc.
• Especial hincapié en las zonas frecuentes de contacto: barandillas, pasamanos, botones de ascensor, mandos e interruptores, máquinas expendedoras, puertas, ordenadores para el uso de clientes…
• En los aseos públicos: grifos y manecillas de las puertas, inodoros y otros equipamientos. Además, hay que asegurarse de que hay papel de baño suficiente, jabón y, a poder ser, gel desinfectante.
• En las piscinas debemos poner especial atención en el bar y en las hamacas y tumbonas.
Hace unas semanas, la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECLA) avisó de que el ozono no garantizaba su eficacia y que incluso podría acarrear algún riesgo.
Sin embargo, las GOBERNANTAS de HOTEL recomiendan su uso en su protocolo de limpieza y desinfección hotelero. Lorena Moreno, presidenta de ASEGO, afirma que son muchas las GOBERNANTAS de HOTEL que desde hace muchos años usan las máquinas de ozono para eliminar los olores. “Se ha convertido en un gran aliado cuando en una habitación han fumado o han comido alimentos especiados. En apenas 20 minutos el olor se ha eliminado”, afirma.
“A nivel de operativa, las máquinas de OZONO son fantásticas, por eso escucharás a muchas GOBERNANTAS de HOTEL decir que las utilizamos y que estamos a favor de ellas”, concluye.
Asimismo, Lorena Moreno explica cómo funcionan estas máquinas: Una vez que la habitación está limpia y ventilada, se cierra la ventana y se conecta la máquina a una determinada altura. Se pone el temporizador en 20 minutos y pasado ese tiempo la máquina deja de funcionar. Entonces, ya se puede entrar a la habitación a retirar la máquina. “A mí me gusta volver a ventilar después y poner ambientador cooporativo”, señala. Además, confirma que las máquinas de ozono “no se pueden usar en presencia de personas, animales ni plantas”.
Estos GENERADORES de OZONO se pueden usar en las instalaciones de aire acondicionado que ya existan en el negocio, pero también se pueden instalar en lugares de difícil acceso o en lugares sin conductos de aire acondicionado.
Centros comerciales, clínicas, oficinas y otros espacios cerrados son de los mayores clientes de los GENERADORES de OZONO, especialmente en la actualidad con la pandemia de COVID-19.
También talleres mecánicos, negocios de hostelería o comercios están realizando pedidos de estos dispositivos.
El objetivo es ofrecer una actividad habitual a la vez que se consigue las máximas garantías para clientes y trabajadores en materia sanitaria.
¿ Por qué usar el ozono como desinfectante y purificador ?
OZONO es un gas que reacciona de forma muy activa rompiendo la membrana celular de todo tipo de microorganismos presentes en el aire, como virus, bacterias u hongos para destruir los malos olores de los espacios cerrados.
El OZONO no deja residuos químicos, a diferencia de otros desinfectantes, su presencia en el aire de espacios cerrados pasa totalmente inadvertido para clientes y trabajadores.
De esta forma se desinfecta el aire y actúa como viricida y bactericida mientras la actividad del negocio se desarrolla con total normalidad.
Pero los BENEFICIOS del OZONO no terminan aquí, ya que también ayuda a aportar un ambiente limpio y sano, que mejora el confort y el bienestar: para los empleados y los clientes del negocio.
Una vez comprado los GENERADORES de OZONO tan solo hay que instalarlo y ponerlo en marcha para que funcione con normalidad purificando el aire.
Alcanzar un aire puro y libre de virus y bacterias en el interior de negocios y empresas con GENERADORES de OZONO resulta elemental para evitar la propagación del virus.
Y en este entorno no está de más acordarse del OZONO, uno de los mayores germicidas de la naturaleza, con eficacia probada ante todo tipo de gérmenes, incluidos los virus.
Se ha publicado la eficacia germicida del OZONO sobre el virus bacteriófago MS2, el virus de Norwalk, el poliovirus 1, el virus de la hepatitis A y el Coxackievirus.
Con respecto a las afecciones víricas, se han publicado trabajos en herpes virus (simplex y zoster), virus del SIDA (VIH) y hepatitis.
En la Sociedad Española de Ozonoterapia (SEOT), con convenio de colaboración con el Consejo General de Dentistas, hemos diseñado protocolos para realizar ensayos clínicos sobre pacientes de COVID-19, que esperamos empiecen en breve en algunos hospitales españoles.
Los Generadores de OZONO podemos usarlos para la protección ambiental de nuestras CLINICAS DENTALES.
En EE. UU. se ha comprobado que la ozonización del agua destilada de los circuitos dentales reduce a cero las unidades formadoras de colonias.
En operatoria dental, en endodoncia, en medicina bucal, y sobre todo en periodoncia, se ha usado la ozonoterapia, con niveles elevados de eficacia debido a la oxidación de los productos bacterianos ácidos, a su efecto germicida, reparador, bioregulador y optimizador de la inmunidad.
El libro de la Dra. Menéndez, gran amiga y maestra, recoge los fundamentos de la biología celular y las bases de la ozonoterapia médica, añadiendo un extenso apartado, en colaboración con el Dr. Mark Weisser (odontólogo estadounidense), en el que se detallan los ensayos clínicos en patología bucodental.
Para cada propietario su mascota es única y es lógico que se preocupe cuando lee que perros, gatos y tigres intervienen en la transmisión del coronavirus SARS-CoV-2.
Fuente: The Conversation (17/4/2020) Por Manuel Peinado Lorca, catedrático, Departamento de Ciencias de la Vida e Investigador del Instituto Franklin de Estudios Norteamericanos, Universidad de Alcalá
Desde 1940, centenares de microbios patógenos aparecieron en regiones donde jamás se habían visto. Más del 60 % de las infecciones emergentes de los últimos cuarenta años han sido zoonosis, es decir, enfermedades infecciosas animales que se transmiten a humanos. En estas suele haber varias especies implicadas y aunque algunas provienen de animales domésticos, la mayoría de ellas (71,8 %) se originan en animales salvajes (por ejemplo, los virus respiratorios severos, el del sida, el ébola y el zika) y están aumentando con el tiempo.
Los coronavirus se conocen desde hace aproximadamente cincuenta años como agentes de infecciones respiratorias, entéricas o sistémicas de animales domésticos. Los coronavirus felinos y caninos están muy extendidos, lo que a veces conduce a la aparición de enfermedades fatales como la peritonitis infecciosa felina y la coronavirosis canina, a las que somos inmunes los humanos.
En los humanos, los coronavirus pueden causar enfermedades que van desde el resfriado común hasta enfermedades más graves como el síndrome respiratorio de Medio Oriente (causado por el MERS-CoV), el síndrome respiratorio agudo severo (causado por el SARS-CoV-1) y la actual enfermedad COVID-19 (causada por el SARS-CoV-2).
¿Pueden las MASCOTAS contraer el CORONAVIRUS de los humanos?
Si los animales pueden contraer el virus, ¿pueden devolverlo a las personas? ¿Debo evitar el contacto con MASCOTAS u otros animales si estoy enfermo de COVID-19?
La respuesta más sencilla es que su MASCOTA no le transmitirá el coronavirus. Estos aparecen en prácticamente todas las especies animales, incluidos los humanos, y se asocian comúnmente con infecciones intestinales y respiratorias poco aparentes o transitorias. Tienden a ser muy específicos de cada especie y la transmisión entre especies no es común.
La respuesta más compleja es la siguiente: los coronavirus se han adaptado por mutación durante miles de años a prácticamente todas las especies de animales, incluidos los humanos.
Solo causan enfermedades en las nuevas especies a las que infectan y tienden a permanecer en esa especie manteniendo la conformación genética que permita su adaptación a los nuevos huéspedes.
Aunque los coronavirus pueden pasar de un huésped a otro, es un proceso lento y requiere un cambio genético muy significativo. No hay evidencia de que los coronavirus de nuestras mascotas más comunes hayan infectado a los humanos en el pasado reciente o viceversa.
Lo que dicen los datos
Según algunas estimaciones, las MASCOTAS más abundantes en el mundo en 2018 eran los perros (unos 470 millones) y los gatos (370 millones). De momento se han registrado cinco casos de infección con el coronavirus (SARS-CoV-2) causante de la actual pandemia (COVID-19) en MASCOTAS y ninguno de los animales presentaba síntomas de la enfermedad.
El 3 de marzo, los servicios sanitarios de Hong Kong realizaron pruebas a 27 perros y 15 gatos que guardaban cuarentena por haber convivido con humanos contagiados. Solamente dos perros y un gato dieron positivo a las pruebas del coronavirus.
El 27 de marzo, la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Lieja informó que las muestras de vómito y heces de un gato habían dado positivo por SARS-CoV-2. El gato vivía con una mujer que había sido diagnosticada con COVID-19 después de regresar de Italia.
Ya sé que un tigre no es una mascota doméstica, pero el anuncio de un tigre malayo infectado en el zoo del Bronx de Nueva York, que apareció en la primera plana de muchos periódicos el pasado 5 de abril, desató todo tipo de especulaciones acerca de si lo que ha ocurrido con un tigre pudiera aplicarse a otros felinos como los gatos.
Empecemos por relativizar las cosas. Esta es la primera vez que un tigre se infecta con COVID-19. En Estados Unidos hay al menos 10.000 tigres en cautividad, aunque algunas estimaciones elevan la cifra a 25 000. La tasa de contagios es, pues, despreciable y los síntomas mínimos.
En Estados Unidos, el servicio de análisis clínicos de los laboratorios IDEXX ha evaluado más de cuatro mil muestras de gatos y perros con su nuevo sistema de ensayos para el virus COVID-19 y no ha obtenido resultados positivos en ninguna de ellas.
Son buenas noticias, pero con la reserva de que las pruebas se han realizado con muestras recibidas para otros análisis y, por tanto, sin saber si los animales habían tenido o no contacto con humanos contagiados.
Ese análisis masivo y los casos conocidos han llevado a la Organización Mundial para la Salud Animal (OIE) a concluir que hasta la fecha no hay indicio alguno de que ningún animal, incluidas las mascotas, el ganado doméstico o los animales salvajes, puedan ser una fuente de infección directa por COVID-19. Tampoco se espera que tal cosa ocurra. La propagación actual de la pandemia es el resultado de la transmisión de humano a humano. Por lo tanto, no hay justificación para tomar medidas contra los animales de compañía que puedan comprometer su bienestar.
Unas cuantas recomendaciones
Como no hay evidencia de que las MASCOTAS puedan transmitir COVID-19 a las personas sino más bien lo contrario, la OIE ha recomendado algunas precauciones elementales destinadas a evitar el contagio, que son las mismas recomendadas para la higiene personal: lavarse las manos con agua tibia y jabón antes y después de interactuar con la mascota, limpiar con lejía diluida cualquier objeto o recipiente que use el animal; en el caso de los perros, sacarlos al exterior lo menos posible y cuando se haga, evitar los contactos físicos con personas y con otros animales; además de lavarles con agua y jabón patas y hocico para evitar el riesgo de infección por contagio físico.
Si usted está enfermo con COVID-19 (sospechado o confirmado) use una mascarilla y restrinja el contacto con mascotas y otros animales como haría con otras personas. Cuando sea posible, haga que otro miembro de su hogar cuide a sus animales mientras esté enfermo. Evite contactos como caricias, arrumacos, besos o lamidos, y no comparta con ellos su comida.
En los últimos años se han descrito tres brotes epidémicos importantes causados por coronavirus: el SRAS-CoV (síndrome respiratorio agudo y grave), el MERS-CoV (síndrome respiratorio de Oriente Medio) y el actual CORONAVIRUS COVID 19.
Aunque los casos declarados de neumonía de Wuhan ya superan a los de la epidemia de SRAS, la tasa de mortalidad es baja.
¿Existe realmente evidencia científica de la aplicación eficaz del OZONO en el CORONAVIRUS COVID 19?
Se puede decir que el OZONO no tiene límites en el número y especies de microorganismos que puede eliminar, dado que actúa sobre estos a varios niveles.
La oxidación directa de la pared celular constituye su principal modo de acción.
Esta oxidación provoca la rotura de dicha pared, propiciando así que los constituyentes celulares salgan al exterior de la célula.
Asimismo, la producción de radicales hidroxilo como consecuencia de la desintegración del OZONO en el agua, provoca un efecto similar al expuesto.
Los daños producidos sobre los microorganismos no se limitan a la oxidación de su pared.
El OZONO también causa daños a los constituyentes de los ácidos nucleicos (ADN y ARN), provocando la ruptura de enlaces carbono-nitrógeno, lo que da lugar a una despolimerización, de especial interés en el caso de desactivación de todo tipo de virus.
Los microorganismos, por tanto, no son capaces de desarrollar inmunidad al OZONO como hacen frente a otros compuestos.
En el documento de la OMS se detalla que, con concentraciones de OZONO de 0,1-0,2 mg/L.min, se consigue una inactivación del 99% de rotavirus y poliovirus, entre otros patógenos estudiados, pertenecientes al mismo Grupo IV de los Coronavirus.
El amplio espectro de acción del OZONO como desinfectante resulta de especial relevancia en el caso que nos ocupa, ya que los usuarios con un sistema inmunitario más débil (niños, personas mayores, enfermos…), constituyen una población de riesgo frente a cualquier microorganismo presente en el aire de las instalaciones, más aún en el caso de esta cepa de coronavirus de Wuhan, y que no son eliminados con los tratamientos convencionales de desinfección.
El OZONO es incuestionablemente útil para eliminar, entre otros muchos, incluso el virus del Ébola en aire.
Está demostrado que el OZONO es al menos diez veces más potente que el cloro como desinfectante.
Ya en su momento, expertos en Ozonoterapia pidieron a la OMS, el tratamiento con OZONO para combatir el Ébola.
Las propiedades antivirales y antibacterianas del gas OZONO son ampliamente reconocidas.
Los virus tienen muy pocas posibilidades de sobrevivir a la exposición directa del gas de OZONO.
Después de algunos ciclos de tratamiento, el sistema inmune es capaz de voltear el equilibrio y controlar la infección, sin efectos secundarios para el paciente.
Es muy conocida su afinidad que tiene con la membrana de los virus, hongos y bacterias produciendo un desdoblamiento de esta e impidiendo su multiplicación y por supuesto la desaparición de estos.
Seria de mucha utilidad la aplicación de la ozonoterapia en pacientes afectados de estos virus.
Los Virus no pueden hacer resistencia por dos razones principales:
o Por el mecanismo de acción del OZONO
o Por ser un agente nuevo para los virus, hongos y bacterias
A día de hoy (27 de marzo de 2020) se ha confirmado en un total de 465.915 pacientes en todo el mundo. En Europa afecta a 277.297 personas, y en España se han diagnosticado un total de 65.719 casos.
Las tasas de mortalidad están en torno al 3,7% y actualmente no hay tratamiento eficaz.
Desde el punto de vista clínico los pacientes graves padecen un síndrome caracterizado por un crecimiento exagerado y una hiperactivación de determinadas células del sistema inmune (histiocitos).
Se produce una tormenta de citoquinas que son sustancias que se vuelven tóxicas contra las células de la sangre, a las que destruyen.
La destrucción de los glóbulos rojos hará que aumente en sangre la ferritina, que se encarga de captar el hierro que éstos llevaban en su interior.
Una fase final de “hiperinflamación” puede llevar a la muerte de algunos individuos.
El OZONO MEDICO es uno de los mayores germicidas de la naturaleza, y ha demostrado su eficacia contra varios tipos de virus, como el bacteriófago MS2, el virus de Norwalk, el poliovirus 1, el virus de la hepatitis A y el Coxackievirus.
La exposición al OZONO MEDICO como protector y reparador del daño orgánico ha demostrado ser eficaz en investigaciones donde se ha visto su potencial para proteger los tejidos hepático, renal, cardíaco, pulmonar, pancreático, muscular, esquelético, intestinal y cerebral.
Esta propiedad demostrada en investigaciones preclínicas se ha constatado en el tratamiento complementario de muchas enfermedades, entre las que tienen interés especial la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, el asma bronquial y el enfisema pulmonar.
Con respecto a las afecciones víricas, se han publicado trabajos en herpes virus (simplex y zoster),41-54 virus del SIDA (VIH) 55-60 y hepatitis (B y C).
Según los diferentes test toxicológicos preclínicos siguiendo las normativas de la Food and Drug Administration estadounidense (FDA), de la Organización Mundial de la Salud, y de la Agencia Reguladora Cubana, el OZONO MEDICO solamente es nocivo por vía inhalatoria.
Tras cientos de aplicaciones en ensayos clínicos controlados, y en diferentes enfermedades, no se han detectado efectos adversos significativos.
La OZONOTERAPIA contra CORONAVIRUS mejora el sistema inmunitario
Estos hechos, además de que la ozonoterapia ha demostrado ser capaz de modular el sistema inmunitario, mejorando las defensas de los enfermos, dan pie a hipotetizar que la OZONOTERAPIA contra CORONAVIRUS puede ser eficaz.
Realmente, ahora mismo NO HAY NINGUNA EVIDENCIA CIENTÍFICA QUE AVALE QUE LA OZONOTERAPIA SEA EFICAZ PARA TRATAR EL COVID-19, aunque sí es una hipótesis a desarrollar con investigación seria y ensayos clínicos bien diseñados.
La Federación Mundial de Ozonoterapia (WFOT) ya ha hecho una propuesta de ensayo clínico y es público que varios ensayos se están llevando a cabo, o han sido propuestos y aceptados, en China e Italia.
Propuesta de la UCAM y SEOT a las autoridades sanitarias
En España, la Catedra de Ozonoterapia y Dolor Crónico de la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM), en conjunción con la Sociedad Española de Ozonoterapia (SEOT), han puesto en marcha una propuesta formal, con un diseño adecuado para valorar la eficacia y tolerabilidad de la ozonoterapia sistémica a la hora de tratar a estos pacientes.
Este proyecto se pondrá en conocimiento de las autoridades sanitarias pertinentes.
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