Se calcula que un tercio de la población mundial está infectada por Mycobacterium tuberculosis, más de sesenta millones de personas padecen la forma activa de la enfermedad y aproximadamente tres millones mueren debido a la misma anualmente.
El carácter zoonótico de esta enfermedad le confiere gran relevancia a nivel de salud pública. En animales de producción en régimen intensivo o extensivo (vacas, cabras o cerdos) la infección no solo supone un riesgo sanitario (sometida en algunas especies, como el ganado vacuno, a campañas de erradicación obligatoria) sino que además provoca grandes pérdidas económicas (disminución en la producción y bloqueo comercial para los animales y sus productos). Además, se han descrito casos de tuberculosis en personas (veterinarios, personal de matadero, ganaderos…) que trabajaban habitualmente con ganado y que posteriormente se demostró que estaba infectado.
En animales de compañía, principalmente perros y gatos, la presencia de la enfermedad posee menos repercusión económica, pero al ser animales que suelen mantener un contacto emocional estrecho con personas la importancia a nivel de sanidad humana es mucho mayor. Las especies del complejo M. tuberculosis pueden ocasionar tuberculosis pulmonar, gastrointestinal o diseminada en perros y gatos. Los animales pueden contraer la infección a partir del ganado, si son animales que viven en explotaciones o sus cercanías, o de los propios dueños enfermos, que es la vía más frecuente (antropozoonosis).
La ruta de infección es fundamentalmente respiratoria, aunque también existe la posibilidad vía digestiva o cutánea. Los perros parecen ser igualmente susceptibles a M. bovis o M. tuberculosis y la posibilidad de infección por uno u otro dependerá más de lugar donde se encuentre el animal (en ciudades es más frecuente la infección por M. tuberculosis, atribuida al contacto con humanos infectados y en animales que viven en granjas o en contacto con ganado es más frecuente la infección por M. bovis).
Los órganos que más frecuentemente aparecen afectados en perros son los linfonodos broncopulmonares y el pulmón. En gatos, los casos de tuberculosis estudiados, han sido producidos principalmente por M. bovis, debido probablemente a la ingestión de leche o carne infectada. Las lesiones, en estos casos, se concentran principalmente en los linfonodos mesentéricos.
El diagnóstico de la enfermedad en perros y gatos no es sencillo. En las primeras fases puede cursar de manera asintomática, incluso en animales con lesiones importantes. Cuando presentan signos clínicos son normalmente inespecíficos. Las lesiones pueden ser confundidas con las provocadas por otras infecciones y, además, la prueba de intradermotuberculinización carece de fiabilidad en estas especies, debido a los falsos positivos y negativos obtenidos. El método más adecuado para el diagnóstico es, por tanto, mediante histopatología y cultivo bacteriológico del agente etiológico.
Otras especies animales potencialmente susceptibles a la tuberculosis y que actualmente son adquiridas como animales de compañía son los hurones y aves ornamentales como canarios y psitácidas. Se han descrito casos excepcionales de infección por M. bovis en hurones y porM. tuberculosis en canarios y loros y, por tanto, existiría la posibilidad de un transmisión de la infección a las personas en contacto directo con los mismos.
Pero para bacterias como la Salmonella, causante de un gran número de intoxicaciones alimentarias en todo el mundo, la ausencia de gravedad tiene otra clase de efectos: los vuelve más virulentos.
Tal ha sido el resultado del primer estudio realizado durante un viaje espacial para estudiar los cambios genéticos que éste provoca en la capacidad infecciosa de un microorganismo.
La investigación, que se publica hoy en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), se llevó a cabo con bacterias de Salmonella herméticamente cerradas en un recipiente especial, durante el vuelo del transbordador Atlantis de septiembre de 2006.
Esta misión en el ESPACIO fue importante porque sirvió para reanudar la construcción de la ISS, paralizada tras el accidente mortal del Columbia. Pero la astronauta Heidemarie Stefanyshyn-Piper, de la NASA, aprovechó también para llevar a cabo el experimento de la Salmonella, dirigido desde el Instituto de Biodiseño de la Universidad Estatal de Arizona.
Crecer a sus anchas Llegado el momento, la astronauta activó un mecanismo (en la imagen) que permitía a las bacterias acceder a la parte del recipiente donde podían crecer a sus anchas, para ver cómo se comportaban en ausencia de gravedad. Simultáneamente, en la Tierra se hizo un experimento idéntico, para comparar ambos cultivos de Salmonella.
A la vuelta de la misión, los científicos analizaron las bacterias y descubrieron que hasta 167 genes de las que habían viajado al espacio funcionaban de forma distinta a sus hermanas terrestres.
Estos cambios en la expresión génica hicieron que la Salmonella astronauta fuese tres veces más virulenta, es decir, tuviese el triple de capacidad de contagiarse a las personas.
Los investigadores también identificaron una proteína, llamada Hfq, que parece ser la causante del aumento de la virulencia, por lo que podría convertirse en el objetivo idóneo contra el que desarrollar una vacuna para la Salmonella, algo que en la actualidad no existe.
Además, el experimento ha mostrado que las bacterias más peligrosas forman una película que las hace más resistentes a los ataques del sistema inmune, lo que quizás ayude a explicar por qué la Salmonella es cada vez más resistente a los antibióticos.
Las autoridades del Dorset argumentan que algunas bacterias pueden desarrollarse en el agua donde se conservan las flores y en el caso de que se derramara podría extender los gérmenes entre los pacientes.
Además, indican que a las enfermeras les quita tiempo de otras tareas cuidar las flores que regalan los familiares y amigos.
Todo esto, unido al hecho de que la mayoría de la gente no permanece en el hospital por mucho tiempo, ha llevado al centro a prohibirlas.
Desde este mes, los visitantes que se acerquen a este hospital con un ramo de flores en las manos serán obligados –eso sí, con una exquisita educación británica- a dejarlo antes de entrar, ya que en ninguna planta están permitidas.
La decisión, que ya ha entrado en vigor, ha sido comunicada a los floristas de Dorchester, para que a su vez informen a sus clientes.
Los trabajadores de este hospital no creen que la medida moleste a los ciudadanos que utilizan sus instalaciones. Los pacientes no suelen permanecer en el hospital por estancias largas, así que sus amigos y familiares pueden enviarles las flores cuando ya estén de vuelta en sus casas , añade Tong.
Kathy Russell, propietaria de una floristería de Dorchester, lamenta esta medida porque piensa que las flores alegran a los pacientes , pero afirma que entiende las razones que han llevado al hospital a tomar esta decisión .
A partir de ahora y a falta de flores, los bombones, las cestas de fruta, los libros y los peluches, otros regalos habituales para los enfermos, aumentarán su presencia en las habitaciones de los pacientes del Dorset.
Fuente: consumer (12 de abril de 2007) Por MARTA CHAVARRÍAS
Así lo corroboran datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), según los cuales 1,8 millones de personas mueren cada año por enfermedades diarreicas (incluido el cólera), sobre todo en países en desarrollo. Si bien el problema se asocia sobre todo a este tipo de poblaciones, y que en la UE se considera «segura», los expertos ya se apresuran a declarar que las enfermedades causadas por agua contaminada podrían ser más de las que se creían hasta ahora. Con el fin de mejorar el acceso a este alimento, expertos europeos han puesto en marcha, bajo la coordinación del Helmholtz Center for Infection Research, de Alemania, el proyecto AGUA SANA, centrado en ampliar los conocimientos sobre los microorganismos presentes en el agua potable de la UE.
Qué clase de microorganismos están en el agua que se consume en la UE y cuáles son las enfermedades que causan son los dos interrogantes a partir de los cuales parte el proyecto AGUA SANA, que acaba de iniciarse y cuya duración será de tres años. Lo que pretenden los responsables del estudio es conocer con más exactitud el grado de calidad del agua europea y aplicar estos conocimientos al desarrollo de nuevas directrices destinadas a mejorarla. Manfred Höfle, del Helmholtz Center for Infection Research y coordinador del proyecto, destaca que actualmente la tecnología que se aplica «detecta sólo una E.coli», lo que obliga a desarrollar nuevas técnicas destinadas a «identificar todas las demás bacterias, virus y protozoos que causan o pueden causar infecciones transmitidas por el agua».
Los expertos parten yade una tecnología denominada AGUA Chip, que permite detectar de forma eficaz patógenos bacteriales en el agua. Ahora, los científicos trabajan para perfeccionar el sistema y hacerlo sensible a más especies de bacterias, patógenos y virus. La complejidad reside en que, si bien las bacterias y protozoos almacenan su información genética en moléculas de ADN, muchos virus lo que hacen es almacenar la suya en moléculas de ARN, admite Höfle. Además, un estudio epidemiológico iniciado por los expertos deberá servir para identificar los factores que podrían indicar una relación entre las infecciones y el agua potable contaminada. De lo que se trata es de unir y estructurar los datos para conocer los patógenos más habituales. La Directiva europea sobre agua potable fija actualmente un total de 48 parámetros microbiológicos y químicos que deben ser controlados y probados de forma sistemática con el fin de proteger la salud de los consumidores europeos con el suministro de agua potable sana y limpia.
La movilización en el ámbito comunitario para conseguir una buena calidad del agua que se consume no es nada despreciable. Desde la Comisión Europea, en concreto desde las distintas áreas de gestión, como la de Medio Ambiente y la de Investigación, desarrollan acciones como la de que los Estados miembros se esfuercen más para conseguir un buen nivel de calidad del agua. Desde el ámbito más puramente científico se han proporcionado ya algunas herramientas que permiten que estos Estados proporcionen a la Comisión Europea «datos ambientales y geoespaciales más precisos», admite Janez Potočnik, comisario de Investigación. El experto reconoce además que es «indispensable una base científica sólida para elaborar políticas que respondan a los intereses de los europeos».
Si se cumple con lo prometido en 2000 con la aprobación de la Directiva marco del Agua, los Estados miembros habrán mejorado la calidad de todas las aguas antes de 2015. La Directiva obliga además a los países a construir instalaciones de tratamiento adecuadas en los municipios de determinadas dimensiones, puesto que sólo el 51% de las plantas de tratamiento de la UE, antes de la ampliación de 2004, cumplía las normas previstas en la Directiva. Pese a que los informes presentados por los 27 Estados miembros muestran mejoras en este campo, también se aprecian deficiencias, como la presencia de nitratos en aguas superficiales y subterráneas.
Una de las principales dificultades relacionadas con un adecuado acceso a agua potable es no sólo su escasez, sobre todo en determinadas zonas geográficas, sino que queden garantizadas tanto la gestión como su calidad. Es lo que acaba de plantear la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con motivo de la celebración, el pasado 22 de marzo, del Día Mundial del Agua. Este año, el lema de la jornada ha sido «Afrontar la escasez de agua», y con él se han puesto en evidencia las dificultades para conservar, utilizar y proteger los recursos hídricos en todo el mundo. La escasez de agua es, según ha admitido Jacques Diouf, director general de la FAO, el «problema del siglo XXI».
De cumplirse con las expectativas apuntadas por los expertos, la población mundial podría llegar a los 8.100 de personas en el año 2030, lo que obligaría a mantener un ritmo de producción alimentos elevado, es decir, que durante los próximos 30 años se necesitaría destinar a uso agrícola un 14% más de agua dulce. Este y otros retos se inscriben en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (2005-2015). Según el informe Perspectiva de calidad del agua, que acaba de presentar el Programa GEMS/Agua del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), se han conseguido mejoras importantes en la calidad del agua en todo mundo, aunque todavía existen problemas de saneamiento.
Las principales amenazas son, según el informe, el cambio climático, las especies invasivas, los agentes patógenos transmitidos por el agua o los contaminantes químicos. Para remediarlas hacen falta mayores tecnologías de evaluación de riesgos, fortalecimiento de la cooperación de gestión hídrica y una evaluación científica para gestionar las 263 masas de agua internacionales del planeta.
Cualquier alimento debería estar, en condiciones ideales, libre de la presencia de microorganismos patógenos. Pero conseguirlo no es fácil y, a pesar de las medidas que el sector productivo implementa, con un demostrado alto grado de eficacia para alguno de los microorganismos más virulentos, su completa erradicación es compleja. Un análisis de las principales bacterias patógenas responsables de enfermedades causadas por el consumo de alimentos contaminados obliga a tener en cuenta Bacillus cereus, Campylobacter jejuni, Clostridium botulinum, Escherichia coli enteropatógeno y Staphylococcus aureus.
Bacillus cereus, un bacilo de tamaño grande que forma esporas, es un microorganismo ampliamente distribuido en la naturaleza y en los alimentos. Para que se evidencien los síntomas deben ingerirse cantidades muy elevadas de esta bacteria que, una vez en el tracto intestinal, libera una toxina (exoenterotoxina) provocando una gastroenteritis. Su periodo de incubación puede ser corto, y produce una intoxicación similar a la causada por estafilococos, con náuseas y vómitos, o un cuadro de tipo diarreico. Haciendo justicia a su nombre, se lo relaciona principalmente con postres de pastelería, arroz hervido o frito y productos a base de cereales como pasta.
La contaminación se produce al germinar formas esporuladas del bacilo que resisten al tratamiento térmico. Para evitarlo es conveniente mantener este tipo de alimentos, en especial los arroces, bien calientes o enfriarlos rápidamente y en pequeñas cantidades, manteniéndolos refrigerados. A la hora de consumirlos es aconsejable calentarlos a fondo.
El nombre de la bacteria hace referencia a su forma, campylo, de origen griego, que significa curvado. Se trata de bacterias patógenas finas, filamentosas y dobladas a modo de comas. Su ingestión produce infecciones intestinales. Es la causa más común de diarreas en el ser humano, y afecta principalmente a niños, adolescentes y ancianos. Los síntomas, que aparecen al cabo de dos o cuatro días, incluyen dolor abdominal, diarrea y fiebre.
Los alimentos más relacionados con este microorganismo son las carnes o el pollo crudo o mal cocinados, la leche sin pasteurizar y el agua sin tratamiento. En los países desarrollados, y pese a las cada vez más exhaustivas medidas sanitarias, los brotes de infecciones por Campylobacter, lejos de disminuir, se incrementan. Para prevenir este tipo de infección deben cocinarse bien los alimentos, evitar posteriormente la contaminación cruzada y beber agua sanitariamente controlada.
Clostridium botulinum es una bacteria en forma de bastoncito que vive habitualmente en el suelo en condiciones anaerobias (en ausencia de oxígeno), produce esporas resistentes y genera gas.
La intoxicación la produce la toxina botulínica, una potentísima neurotoxina que ataca al sistema nervioso. Se trata de una de las más peligrosas que se conoce, pudiendo ocasionar la muerte a dosis bajísimas.
El botulismo se presenta raras veces, aunque se le presta mucha atención por su elevada mortalidad. Los síntomas aparecen entre las 12 y 36 horas en forma de trastornos digestivos agudos, náuseas, vómitos, incluso diarrea y dolores de cabeza, fatiga y desvanecimientos.
También puede producir estreñimiento y presentarse síntomas neurológicos como doble visión. Con frecuencia puede aparecer dificultad al tragar, hablar y tener sensación de boca seca. La toxina paraliza los músculos involuntarios, extendiéndose al sistema respiratorio y al corazón.
La causa más frecuente de este tipo de intoxicación es la elaboración incorrecta de alimentos envasados en el hogar, principalmente carnes o pescados conservados, así como verduras y hortalizas (judías verdes, espárragos y remolacha, entre otros). Los brotes de botulismo derivados de un fallo en la producción industrial de alimentos siempre son noticia por sus consecuencias. La prevención pasa por el control de los tratamientos térmicos y el rechazo de envases mínimamente abombados, hinchados o deteriorado
Los síndromes determinados por la ingestión de ECE se dividen en dos grupos:
• Bacterias que producen una enterotoxina y provocan una enfermedad similar al cólera (diarrea, vómitos, deshidratación). Son las responsables de las diarreas infantiles y de las llamadas «diarreas del viajero». Tras su ingestión se produce una colonización del intestino y una posterior liberación de la toxina.
• Bacterias que no producen enterotoxina pero son invasivas del intestino y provocan colitis (inflamación del intestino grueso) y cuadros similares a una sigelosis (disentería bacilar) con fiebre, escalofríos, dolores de cabeza, espasmos abdominales y diarrea, entre otros.
En ambos casos se ingieren alimentos en los que se ha desarrollado un intenso crecimiento bacteriano, bien por una fuerte contaminación o por una conservación inadecuada. La prevención pasa por el control de los alimentos frescos en origen, principalmente leche y carne; la vigilancia de una posible contaminación posterior y la recontaminación de los alimentos ya higienizados.
Finalmente, la refrigeración impedirá la multiplicación de los posibles ECE presentes en los alimentos.
Además de los mencionados ECE, E.coli O157:H7 relacionada con hamburguesas mal cocinadas, leche cruda y algunos productos agrícolas, puede producir un tipo de toxina mortal. Su incidencia es baja.
La intoxicación de origen alimentario más frecuente la produce la ingestión de la toxina que aparece por el crecimiento en los alimentos de ciertas cepas de S.aureus. Se trata de una enterotoxina que causa gastroenteritis al poco tiempo de ser consumida (de dos a cuatro horas) con vómitos, diarrea e inflamación de la mucosa gástrica e intestinal. El microorganismo es un estafilococo, es decir, una bacteria con forma redonda que crece normalmente en masas similares a racimos de uvas en medio sólido, dando al alimento una coloración amarilla dorada (aunque algunas cepas son incoloras), de ahí el nombre de aureus.
A pesar de su amplia distribución y a la facilidad con la que llega a los alimentos, sus efectos son agudos y aparatosos pero remiten rápidamente. Staphylococcus aureus es un microorganismo muy resistente a las condiciones ambientales y extremadamente difícil de erradicar, y convierte a los manipuladores de alimentos en los principales agentes de su rápida extensión. El frío impide que la bacteria forme la toxina que desencadena la infección bacteriana en humanos.
Los alimentos más implicados son principalmente los cocinados ricos en proteínas como el jamón cocido, carne de aves y también productos de pastelería rellenos de crema. Alrededor del 75% de los brotes de intoxicación estafilocócica se presentan como consecuencia de una mala refrigeración.
Listeria monocytogenes debe su nombre al médico inglés Joseph Lister, cirujano del siglo XIX que, impresionado por los trabajos de Pasteur, relacionó la sepsia postoperatoria con las infecciones microbianas resultado de la falta de desinfección quirúrgica. Sus sencillos pero eficaces métodos de esterilización tanto de instrumentos como de vendajes y ambiente en los quirófanos fueron totalmente revolucionarios en su época, y sentó las bases de la cirugía antiséptica.
Esta bacteria, con forma de bacilo corto o coco, produce una enfermedad llamada listeriosis, una patología de periodo de incubación variable, especialmente grave en mujeres embarazadas y recién nacidos así como en adultos inmunodeprimidos. En la madre puede causar fiebre leve con gastroenteritis débil o síntomas similares a una gripe mientras que en el feto causa una septicemia generalizada grave.
La listeriosis puede contraerse por diferentes vías de transmisión, pero la alimentaria es una de las más frecuentes. Debido a que la cantidad presente en alimentos suele ser frecuentemente baja, el verdadero problema reside en su rápida multiplicación durante el almacenamiento del producto, aún a temperaturas bajas de refrigeración, una de sus características más problemáticas. Además es bastante resistente al calor, acidez y concentración salina.
Se ha relacionado esta enfermedad con el consumo de verduras con excesivo almacenamiento en origen, leche cruda, quesos blandos, carnes crudas o poco cocinadas y embutidos, pollo y pavo y productos del mar tanto frescos como en conserva y ahumados. Uno de sus principales reservorios en alimentación son las superficies húmedas de plantas de procesado de alimentos.
Este hecho, junto con su relativa facilidad para crecer a bajas temperaturas, convierten las cámaras frigoríficas de la industria alimentaria en importantes posibles placas de cultivo. Las manos del manipulador y la contaminación cruzada son los principales focos de infección en alimentos.
Debe tenerse especial cuidado con la leche cruda y platos preparados con ellos, quesos de pasta blanda (nunca comer la corteza), derivados cárnicos como embutidos, salchichas, especialmente de consumo frío, durante el embarazo es preferible evitar todos ellos. Además es importante evitar almacenamientos prolongados incluso en refrigeración; limpiar, desinfectar y secar bien superficies y utensilios, también las manos; atención a la higiene del frigorífico; cocinar a fondo los alimentos también al recalentarlos; higienizar verduras crudas antes de consumirlas, y no consumir alimentos «artesanos» que no ofrezcan garantías sanitarias.
La salmonela es una de las bacterias más mediáticas y conocidas. A ella se le atribuyen muchas de las toxiinfecciones alimentarias, algunas inmerecidamente. Se trata de una enterobacteria que puede llegar a contaminar el agua y los alimentos de origen animal especialmente huevos, aves y cárnicos, y que al multiplicarse en condiciones adecuadas de crecimiento durante el tiempo suficiente alcanza una dosis tal que al ingerirse produce una patología llamada salmonelosis.
Sólo a través del control de alimentos en origen y de unas buenas prácticas de manipulación en toda la cadena se puede reducir la incidencia y llegar a su erradicación.
Shigella es una enterobacteria en forma de bacilo cuyo género fue descubierto y descrito por el bacteriólogo japonés Shiga, a quien debe el nombre. Sus brotes se relacionan con la falta de higiene y se transmite fácilmente, bien directamente de persona a persona o a través de las manos, insectos o por contaminación fecal. Con todo, el agua contaminada es uno de los principales focos de infección. Tras su ingestión esta bacteria libera una endotoxina que afecta a la mucosa intestinal. Tanto el periodo de incubación como los síntomas son muy variables: dolores abdominales, diarreas, esclofríos, naúseas y cefaleas de diferentes grados de gravedad.
La shigelosis, también llamada disentería bacilar, aparece con más frecuencia de la que a menudo se le concede.
Además del agua, se la relaciona con alimentos con elevada tasa de humedad, como la leche, las verduras como judías verdes o patatas, aunque se han visto también implicados en sus brotes atún, gambas, pavo y salsas preparadas. Las medidas de prevención están relacionadas con la estricta higiene personal, así como evitar su desarrollo mediante una refrigeración adecuada y una correcta higienización de los alimentos previa a su consumo.
Se trata de un bacilo móvil próximo a V.cholerae (agente patógeno del cólera). Debido a que es un habitante habitual del medio marino, su más temida característica es la condición de bacteria halófila, es decir, que necesita concentraciones salinas elevadas, en este caso similares a las marinas, para desarrollarse, pero resiste concentraciones superiores, por lo que además de alimentos de origen marino frescos puede contaminar también otros productos como salazones.
Su ingestión provoca, tras unas 12 horas, una gastroenteritis febril a veces acompañada de diarrea sanguinolenta. Su papel enteropatógeno ha sido ampliamente estudiado y demostrado en Japón, donde constituye una de las causas más importantes de infecciones alimentarias.
Los alimentos más implicados son de origen marino: pescado y moluscos crudos o insuficientemente cocinados. El microorganismo se encuentra ya en estos alimentos en el momento de su captura. Tras la muerte del pescado, V. parahemolítico se multiplica activamente.
Como medidas de control es conveniente limitar su crecimiento en los productos crudos conservándolos en refrigeración o congelación además de consumir pescados y mariscos suficientemente cocinados o hervidos e impedir su recontaminación por los crudos como normalmente sucede en estos brotes. Una práctica peligrosa nada recomendable es el empleo de agua de mar para labores de limpieza o para enjuagar alimentos que se van a consumir en crudo.
Se trata de una enterobacteria psicrótrofa, es decir, que crece a temperaturas de refrigeración, y de la que sólo algunas cepas son enteropatógenas. Causa la yersiniosis, una enfermedad que cursa con dolor abdominal, diarrea o vómitos, síntomas que recuerdan una apendicitis y que aparecen entre las 24 y 36 horas tras la ingestión del alimento contaminado.
El objetivo de este estudio fue evaluar los efectos fisiológicos, físicos y químicos así como la reducción por OZONO de microbios en la superficie de tomates de mesa y saladette (ensalada).
Los tomates se sumergieron en agua con OZONO durante 5, 10 y 15 minutos. El producto se almacenó a 15°C durante 9 días seguidos y 6 días a 20° C. Se midieron diariamente el índice de respiración y de transpiración. El recuento microbiano de la superficie se evaluó por standar plate toatl coliform counts. El color de la piel externa y la pulpa se valoraron por la claridad, chroma y hue. La entereza, solidez, pH titratbles acidit también se midieron durante el almacenamiento.
Los tomates lavados en OZONO presentaron mayor perdida de peso tanto para los tomates Saladette como de mesa.
El índice de respiración y firmeza no se vieron afectados.
El OZONO causó el oscurecimiento de la superficie de la piel de los tomates Saladette pero no en los tomates de mesa.
El OZONO también alteró el pH de los tomates Saladette.
Para la reducción de microbios aeróbicos con OZONO el tiempo de contacto fue mayor a 5 min-mg/L.
Se recomienda la evaluación de los efectos del OZONO en contactos menores de 5 min-mg/L.
Las diferencias entre los tomates Saladette y de mesa pueden estar relacionados con la oxidación de la superficie de la piel por el OZONO y por el ratio área / volumen.
R. J. Avena-Bustillos1, G. Pacheco-Cázarez, J. P. Campos-Sauceda, M. B. MONTOYA-ARAUJO, D. C. Cano-Ochoa, and B. C. Hampson6. (1) Dept. of Biochemical Engineering, Instituto Tecnológico de Culiacán, Juan de Dios Bátiz S/N, Col. Guadalupe, Culiacán, Sinaloa, 80020, Mexico, (2) Food Science and Nutrition Dept., California Polytechnic State University, San Luis Obispo, CA 93407
Este documento, presentado la semana pasada a la Comisión Europea, pide mayor esfuerzo en promover la prevención y conseguir que los programas de exploración y diagnóstico lleguen a todas las mujeres de Europa. En España, recientemente se han hecho públicos los datos del estudio Afrodita y los resultados distan de ser aceptables. Además, el culpable del 99% de los casos de cáncer de útero, el virus del papiloma humano (VPH), ya dispone de vacuna y entrará a formar parte del programa vacunal en España a lo largo de este mismo año.
Fuente: consumer (30 de enero de 2007)
MONTSE ARBOIX
La Primera Semana Europea de Prevención del cáncer de útero surge con la necesidad de concienciar sobre la importancia de la prevención e insistiendo en la importancia de la realización de forma regular de citologías cérvico-vaginal o test de Papanicolau, la manera más eficaz de detectar anormalidades celulares. Por otra parte, y coincidiendo con esta campaña de prevención, la Asociación Europea contra el cáncer de cuello de útero (AECC) hace hincapié, en su manifiesto, que el 80% de los casos puede detectarse usando estrategias de prevención adecuadas. Además, el documento pide el reconocimiento y apoyo de organizaciones no gubernamentales y otras entidades para combatir la enfermedad, del que se detectan anualmente 50.000 casos nuevos.
La iniciativa de AECC cuenta en España con el soporte de la compañía GlaxoSmithKline. Para ello se han realizado y repartido 3.000 pósters y 150.000 folletos informativos por las consultas de ginecología de todo el país. Este tipo de neoplasia, el segundo más frecuente en las mujeres de todo el mundo después del de mama, es el culpable de 900 defunciones en España. En el marco de la Primera Semana Europea de Prevención del cáncer de útero, ha sido presentado el estudio Afrodita, coordinado por Luís María Puig-Tintoré, jefe del Servicio de Ginecología del Hospital Clínico de Barcelona, junto con el Instituto Catalán de Oncología. Los resultados de Afrodita, el trabajo con mayor muestra sobre este aspecto realizado en España, se han obtenido mediante encuesta a 6.852 mujeres de entre 18 y 70 años de 17 comunidades autónomas.
El 72% de las mujeres ignora el valor de los exámenes ginecológicos y el 20% nunca se los ha realizado.
Los resultados del estudio revelan que el uso de la citología vaginal en España es elevado, aunque ciertos grupos de población no se realizan tantos exámenes Ppor el papiloma como sería recomendable. Este trabajo sobre el papiloma también ha evaluado la cobertura del cribado del cáncer de cuello de útero mediante el test de Papanicolau a nivel de todo el territorio español. Según los datos obtenidos, el 72% de las mujeres ignora el valor de los exámenes ginecológicos en la prevención del cáncer de cuello uterino o cérvix, y el 20% de mujeres en edad fértil nunca se ha realizado una citología. Aunque las tasas de incidencia de este tipo de cáncer en nuestro país son de las más bajas de Europa, los expertos insisten que el cáncer de cérvix no ha desaparecido e, incluso, parecen aumentar los casos en los últimos años.
Los autores del estudio Afrodita critican que en España la estrategia de realización de citologías no sigue una línea organizada, lo que conlleva que mujeres jóvenes, con medios económicos y de bajo riesgo estén más controladas que mujeres mayores, con menos medios y con un índice mucho mayor, que son, en definitiva, las que más lo necesitan. Asociado a la causa del cáncer de cérvix el 41% de las mujeres encuestadas cree que este tipo de cáncer es de origen hereditario y casi la mitad desconoce el virus del papiloma humano y su mecanismo de actuación, aunque han estado expuestas casi el 80% de las mujeres sexualmente activas. Un 20% piensan que el factor principal para desarrollar la enfermedad está ligado a la edad. Por comunidades autónomas, Madrid, La Rioja y Asturias tienen una mayor cobertura de cribado de cáncer de cuello de útero. En el otro extremo, Extremadura, Andalucía y Castilla-la Mancha.
Ser mayor de 55 años, vivir en una zona rural y pertenecer a clases sociales menos privilegiadas influyen a la hora de seguir exámenes ginecológicos. El porcentaje de las que se han realizado una citología aumenta progresivamente hasta los 55 años y, a partir de aquí, disminuye rápidamente. Parece ser que el lugar de residencia también determina los hábitos; el 61,1% de las mujeres de poblaciones con menos de 5.000 habitantes se han practicado una citología alguna vez frente al 77,6% de las de municipios con más de 200.000 habitantes. Y casi el 60% de las mujeres de clases sociales menos favorecidas se han realizado alguna vez el test de Papanicolau frente al 83% de las encuestadas con un nivel social más alto. Igualmente existen contrastes en cuanto a la frecuencia: sólo el 41% de las encuestadas se habían sometido a la prueba hace menos de un año, el 69% se la habían hecho en los últimos tres años y el 73% en los últimos cinco años.
Está fabricada a partir de virus inactivados, capaces de favorecer una respuesta inmune en el organismo pero sin causar la enfermedad. Las pruebas realizadas hasta ahora demuestran una efectividad del 95% al 100%.
Los expertos señalan que debería vacunarse antes de comenzar cualquier relación sexual, entre los 9 y los 26 años de edad. Para conseguir la inmunidad se administran tres dosis de vacunas de forma que la segunda se administra al mes de la primera y la tercera dosis seis meses después de la primera. De momento, los efectos secundarios conocidos son simples reacciones locales o febrícula, comunes a otro tipo de vacunas. Como Gardasil es relativamente nueva no se sabe con exactitud si será necesario dosis de recuerdo ni sus efectos secundarios a largo plazo. Los especialistas avisan que la vacuna no cura el VPH, su función es de profilaxis. En cualquier caso, si la persona tiene una determinada cepa, evitaría la probabilidad de infección producida por los otros tipos.
Las mujeres pueden reducir significativamente su riesgo de infección con el VPH usando preservativos de manera constante aunque no es 100% efectivo.
Los expertos señalan que el uso del condón es el método más eficaz para la prevención de enfermedades de transmisión sexual. Aunque, añaden, hay que tener en cuenta los resultados de las últimas encuestas: el 55% de las personas lo usan de manera incorrecta. Con el añadido que da una falsa sensación de seguridad, primero porque se supone protegido y segundo, no cree que se pueda estar infectado, lo que inplica una larga cadena de contagios. Sumado a que el 40% de los jóvenes admite tener relaciones sin protección, representa que la mitad de los jóvenes españoles está expuesta a este tipo de enfermedades.
En un estudio reciente, publicado en New England Journal of Medicine, Rachel Winer, autora principal investigadora de la Universidad de Washington, señalaba que las mujeres pueden reducir significativamente su riesgo de infección con el VPH usando preservativos de manera constante con sus parejas masculinas, aunque esto no es 100% efectivo. Añadía que los controles regulares por el especialista son muy importantes para detectar a tiempo cualquier alteración.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) cada año se producen 250 millones de nuevos casos de enfermedades de transmisión sexual constituyendo un grave problema de salud pública. Según una encuesta reciente, infecciones como el VPH o el VIH no son la principal preocupación de los jóvenes entre 15 y 24 años sino los embarazos no deseados y sólo el 22% valora la posibilidad de contagiarse del virus del VIH como un riesgo asociado a una relación sin protección. Los expertos alertan del aumento del VPH, ya que más de la mitad de la población va a estar en contacto con el virus del papiloma sin saberlo, actuando como transmisores.
El VPH es un virus de transmisión sexual culpable del papiloma, aunque no es imprescindible que haya penetración ya que puede contagiarse por simple contacto. El problema principal radica en que la mayoría de los infectados desconoce que lo está, actuando de transmisor e incrementando las tasas de contagio.
La infección del papiloma la puede sufrir cualquier persona que haya mantenido relaciones sexuales sin protección, tanto hombres como mujeres.
Los virus del VPH son un grupo de agentes infecciosos con más de 100 subtipos conocidos hasta el momento. Cada uno de ellos se reconoce por un número y se clasifican según el lugar del cuerpo donde produzcan las lesiones. Se estima que existen 30 subtipos de papilomavirus que se transmiten por vía sexual. La mayoría de estas infecciones desaparecen al cabo de pocas semanas sin dar síntomas. En otros casos, pueden persistir en los tejidos llegando a provocar anomalías en las células e, incluso, cáncer. Algunos subtipos de estos virus son considerados de bajo riesgo porque es poco probable que puedan producir cáncer. Otros, los de alto riesgo, se asocian con mayor probabilidad de llegar a producir tumores en la zona genital, ya sea en ano, vulva, vagina y pene, u orofaríngeas como en paladar, base de la lengua y amígdalas.
No existe tratamiento para el VPH en sí. Hay tratamientos para los problemas de salud que el VPH puede provocar, como son las verrugas genitales y cáncer de cérvix.
Fuente: consumer (13 de abril de 2006)
MARTA CHAVARRÍAS
Un total de 11 enfermedades transmisibles de animales a humanos han afectado a 380.000 personas en la Unión Europea durante el año 2004. Las dos infecciones más frecuentes han sido salmonelosis y campylobacteriosis, según concluye el informe Tendencias y Fuentes de Zoonosis, Agentes Zoonóticos y Resitencia Antimicrobiana, publicado recientemente por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, en sus siglas inglesas).
La salud animal constituye un factor determinante en la seguridad alimentaria porque ciertas enfermedades, denominadas zoonosis, como la brucelosis, la salmonelosis y la listeriosis, pueden transmitirse a las personas a través de alimentos contaminados por los microorganismos que las producen, tal y como reconoce la Autoridad Española de Seguridad Alimentaria (AESA).
Si un animal sufre una enfermedad determinada, sus tejidos y, en particular, su carne o leche, pueden ser fuentes de infección para las personas si entran en la cadena alimentaria. Todo ello justifica la consideración de la Organización Mundial de la Salud (OMS), según la cual la «salud humana se liga directamente a la salud animal y a la producción».
De ahí que la importancia de establecer medidas de prevención y control en este sector cobre especial valor, especialmente si se tienen en cuenta los últimos datos aportados en el ámbito comunitario sobre la incidencia de estos problemas de sanidad animal.
El análisis Tendencias y Fuentes de Zoonosis, Agentes Zoonóticos y Resitencia Antimicrobiana, presentado por la EFSA, no sólo pone sobre la mesa los datos registrados durante el año 2004 sino que pretende ser una herramienta útil para tomar las medidas correctas de control de las enfermedades transmisibles de animales a personas.
La importancia de este estudio reside en que es la primera vez que se realiza un compendio tan completo de toda la información relacionada con estas enfermedades (un total de 19 países han aportado datos).
Salmonella, Campylobacter, Listeria, Escherichia coli, Mycobacterium Boris, Brucella, Yersinia, Trichinella, Echinococcus, Toxomoplasma y rabia son las enfermedades analizadas durante el año 2004 en la UE.
Las dos infecciones más frecuentes son la Salmonelosis y la Campylobacteriosis, y los alimentos más directamente relacionados con la aparición de la primera son la carne de pollo, la carne de cerdo y los huevos. En el caso de Campylobacter el alimento que más directamente está relacionado es la carne de cerdo.
A pesar de estos datos, los responsables del informe reconocen que la presencia de bacterias o parásitos en los alimentos no implica necesariamente que se produzca infección en personas. Buena parte de que esto sea así dependerá de la eficacia, por ejemplo, del proceso de cocinado de los alimentos. Y es que una de las mayores prioridades sobre las enfermedades transmisibles es entenderlas mejor en términos de «epidemiología, mecanismo de transmisión a las personas, diagnosis, prevención y control», reconoce la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Más salmonelosis cada año todos los Estados miembros aportan información sobre las zoonosis y sobre los brotes asociados con los alimentos. Según estos datos, en 2004 los casos de salmonelosis ascendieron a 192.703, mientras que los de campylobacteriosis llegaron a los 183.961.
Estas cifras son superiores a las registradas en años anteriores, ya que a partir de 2003 y, sobre todo, de 2004, con la inclusión en la Unión Europea de nuevos países, estas cifras aumentaron de forma considerable. Otras bacterias implicadas en la aparición de brotes han sido Yersinia, que ha afectado a 10.000 personas en toda la UE y que está relacionada sobre todo con la carne de cerdo y sus derivados, y Brucella, responsable de entre 1.000 y 4.000 casos, cifra inferior a los registrados en años anteriores.
Las cifras más altas de contaminación por Salmonella se han detectado en aves de corral y en carne de cerdos. La primera de ellas presenta también altos niveles de contaminación por Campylobacter. Los parásitos Trichinella y Echinococcus se han detectado sobre todo en especies de animales salvajes, lo que indica que la fauna constituye también una fuente de infección de estos parásitos.Este factor se aplica también al virus que provoca la rabia, para la que se han encontrado pocas evidencias que se encuentre en animales domésticos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define como «zoonosis» cualquier enfermedad o infección que se «transmite a través de animales vertebrados».
Según esta organización, se han descrito unas 200 zoonosis de distintos tipos, dependiendo del agente que las cause: bacterias, parásitos, virus y otros agentes poco convencionales, como la encefalopatía espongiforme bovina (EEB) o mal de las «vacas locas».
Cerca del 75% de las enfermedades que han afectado a seres humanos en los últimos 10 años han sido provocados por la presencia de patógenos en productos de origen animal. Uno de los mayores riesgos que existen actualmente es la enorme capacidad de «viajar» que tienen estas enfermedades, lo que implica que se generen problemas de carácter global.
Desde la OMS, y a través de los servicios veterinarios, llevan a cabo una extensa actividad de control de estas enfermedades para impedir que se conviertan en una amenaza para la salud pública. Estas medidas se concretan en detectar e identificar los peligros microbiológicos, en aprobar pautas de actuación y en promover la investigación, especialmente en el análisis epidemiológico en laboratorios nacionales.
La OIE ultima actualmente la creación de la herramienta Desempeño, Visión y Estrategia (CVE), de la que forman parte numerosos expertos destinados a ofrecer ayuda en los procesos de evaluación de las enfermedades.
Si el ruido también puede afectar a nuestro sistema nervioso y también a el auditivo de las personas, en el primer caso por su continuidad y en el segundo, por su intensidad.
Por su parte, la presidenta de la Sociedad Española de Sanidad Ambiental, Carmen Riolobos, presente también en la inauguración, recomendó contra estos males «ventilar las casas, como hacían las abuelas, mantener en buen estado las bajantes de los sanitarios, o renovar los filtros de agua en los grifos», según informa Efe.
Las jornadas se celebrarán también hoy en el mismo lugar, con la participación de expertos en urbanismo, construcción, medio ambiente y salud, que hablarán de materiales contaminantes, sistemas de climatización, depuración de aguas, tratamiento de residuos, aislamiento acústico y accesibilidad, y calidad del aire interior.
En su mayoría, esas intoxicaciones se produjeron «por alimentos consumidos en restaurantes o establecimientos públicos».
Llama la atención que doce de cada cien encuestados aseguraran que la causa había sido «alimentos precocinados consumidos en casa» y, sobre todo, que cuatro de cada cien no supieran decir el lugar donde se produjo la INTOXICACION.
El barómetro del CIS revela además que las cuestiones relacionadas con la alimentación que más preocupan a los ciudadanos son muy diversas.
En ese sentido, cabe destacar que «los pequeños comercios, las tiendas del barrio», no son los establecimientos que inspiran más confianza entre los entrevistados, según el CIS.
Cuatro de cada diez se decantan por «supermercados, hipermercados y grandes superficies».
Otro dato reseñable es que el 72,4% de los encuestados afirma desconocer la existencia de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AESA), un organismo creado en el año 2003.
To provide the best experiences, we use technologies like cookies to store and/or access device information. Consenting to these technologies will allow us to process data such as browsing behavior or unique IDs on this site. Not consenting or withdrawing consent, may adversely affect certain features and functions.
Functional
Siempre activo
The technical storage or access is strictly necessary for the legitimate purpose of enabling the use of a specific service explicitly requested by the subscriber or user, or for the sole purpose of carrying out the transmission of a communication over an electronic communications network.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Statistics
The technical storage or access that is used exclusively for statistical purposes.El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
Marketing
The technical storage or access is required to create user profiles to send advertising, or to track the user on a website or across several websites for similar marketing purposes.