Responsabilidad de la industria química en la epidemia de las enfermedades crónicas

 Enfermedades crónicas industria químicaLa responsabilidad de la industria química en la epidemia de las enfermedades crónicas

“Nuestro veneno cotidiano. La responsabilidad de la industria química en la epidemia de las enfermedades crónicas”

Pocas investigaciones independientes se dan a conocer en los medios de comunicación para información de la sociedad, entre otras cosas, porque también esos medios participan de forma cómplice con el sistema.

Se sabe del aumento de cánceres, de enfermedades extrañas, de miles de muertes, de ataques al corazón, de cánceres de pulmón, pero nadie denuncia el origen de todo ello.

Los Estados dan las estadísticas, se emplean millones de euros para investigación privada en buscar como atajar el cáncer y otras enfermedades como el alzheimer. Pero ninguno mira hacia atrás y busca el origen y el porque nuestras células enferman con rapidez inusual. Lo saben, pero si solucionaran este grave problema de muertes y enfermedades, se acabaría el gran negocio de la salud. Los ciudadanos debemos saber quien esta detrás de todo esto, porque interesa mantener enfermedades en lugar de curarlas. Hay trabajos muy serios donde se dan nombre y apellidos en esta estafa mundial a la salud de las personas, pero en lo que pueden, intentan ocultarlo.

FUENTE: ECOTICIAS (28/01/2013)
Pedro Pozas Terrados

“Nuestro veneno cotidiano. La responsabilidad de la industria química en la epidemia de las enfermedades crónicas”, es un libro escrito por Marie-Monique Robin, una valiente escritora e investigadora, que ha denunciado en su libro, como nos envenenan de una forma descarada sin que las autoridades sanitarias hagan nada por evitarlo. El libro bien pudiera presentarse en un Juzgado para que se tomara acciones judiciales contra la industria química y ordenar de forma inmediata, la incautación de miles de productos químicos que ocasionan la muerte y enfermedades en nuestra sociedad globalizada.

Según se expone en la contraportada del libro, en los últimos treinta años el índice de cáncer ha aumentado más de un 40%. En este mismo periodo, el incremento de enfermedades como la leucemia y los tumores cerebrales en niños ha sido, aproximadamente, del 2%. Se constata en los países desarrollados, en el estado de bienestar, una evolución similar en problemas de origen neurológico (Parkison y Alzheimer) y múltiples disfunciones en la reproducción. Dos años le ha bastado a Marie-Monique para poner sobre la mesa el cóctel químico de la irresponsabilidad de los Estados, en la protección de la salud de sus ciudadanos.

Hay dos preguntas claves que deberían de ser portada en todos los servicios informativos:

1.- ¿Cómo es posible que no exista información sobre los componentes tóxicos que conllevan infinidad de alimentos?.

2.- ¿Cómo es posible que la ciencia esté al servicio de las multinacionales y sus intereses y no al servicio del progreso humano y la salud?

Preguntas claras con respuesta transparente: interés económico y poder.

En el libro se realiza numerosas entrevistas a expertos en materia de sanidad, químicos, médicos…se señalan decenas de informes que certifican el aumento de enfermedades derivadas de los productos químicos (herbecidas, insecticidas, colorantes, conservantes, edulcorantes, etc,). Productos que no han sido analizados ni testados para comprobar el daño a los seres vivos. Dan salida a miles de productos químicos anualmente sin control y para demostrar su toxicidad, se necesita comprobar que dañan a las personas, en lugar de actuar con el principio de precaución y no dejar salir ningún producto al mercada hasta certificar su inocuidad.

Sólo con los pesticidas, según un estudio de la Organización Mundial de la Salud en 1990, al año se contabilizaban entre uno o dos millones de casos por envenenamientos no voluntarios ocurridos en accidentes relacionados con actividades de pulverización. A ello se añade no solo enferemedades, también dos millones de intentos de suicidios. Hoy en día las cifras han podido duplicarse. Y aquí, Marie denuncia en su libro en que si nos encontramos en este punto, es también porque los políticos han dejado a los industriales dictar su ley que consiste en “exigir que se demuestre la toxicidad de sus productos antes de cualquier reglamentación, lo que equivale a aplicar el principio del derecho penal a las sustancias presuntas inocentes mientras no se demuestre su culpabilidad, como denuncia Geneviève Barbier y Armand Farrachi en su libro “La sociedad cancerígena”. Aquí radica el gravísimo problema.

Hace 70 años, ya existían informes clínicos y experimentales muy detallados, que demostraban que la mayoría de los agentes químicos muy utilizados en la época, como el arsénico, el benceno, el amianto, los colorantes sintéticos o las hormonas, se consideraban cancerígenos para los humanos, según declara Devra Davis, epidemióloga estadounidense en su libro “La historia secreta de la guerra del cáncer”. Si todos los investigadores ya habían comprendido que la causa principal de la explosión de los cánceres, era le exposición a agentes químicos y si por añadidura, sigue diciendo Devra, sabían ya como había que proceder para limitar los daños causados por los venenos ¿por qué no se les escuchó? La respuesta es tan simple como la pregunta una vez más: si se ignoraron lo trabajos y recomendaciones de todos estos investigadores que presentaron los informes, es porque a partir de la década de 1930, la industria empezó a organizarse para controlar y manipular la investigación sobre la toxicidad de sus productos llevando a cabo una guerra despiadada contra todos los científicos que querían mantener su independencia en nombre de la defensa de la salud pública.

Devra, durante una conferencia en el Museo de Carnegie de Historia Natural de Pittsburg el 15 de octubre de 2009, exclamo que desde 1971, se ha declarado una guerra contra el cáncer y las enfermedades no ha dejado de crecer “¿Por qué?. Porque el desde el principio luchamos con armas inadecuadas, privilegiando la investigación de tratamientos en vez de la prevención….pero afirmo, que mientras que no se luche contra los contaminantes químicos, contra las hormonas de síntesis, contra los pesticidas o contra las ondas, no se podrá ganar la guerra contra el cáncer. Para ello, hay que tener el valor de hacer frente a los poderosos intereses y a las mentiras de los industriales que ocultan la peligrosidad de sus productos en ls enfermedades, como han hecho durante tanto tiempo los fabricantes del tabaco”.

Los doctores LaSalle Lefall y Margaret Kripke que dirigieron durante un año el “President`s Cancer Panel” dirigieron una carta al Presidente de Estados Unidos Barack Obama:

“Señor presidente, en 2009 aproximadamente un millón y medio de hombres, mujeres y niños estadounidenses han sido diagnosticados con un cáncer y 562.000 han muerto de la enfermedades. Nuestro Panel constató con inquietud que se ha subestimado groseramente el peso real de los cánceres debidos a factores medioambientales. Con unos 80.000 productos químicos actualmente en el mercado, gran cantidad de los cuales los utilizan los estadounidenses cotidianamente aunque han sido testados parcialmente o no lo han sido en absoluto y aunque están mal reglamentados, la exposición de estas sustancias cancerígenas está muy extendida……Por ello el panel pide encarecidamente que utilice todo el poder que le confiere su función para retirar de nuestra alimentación, de nuestra agua y de nuestro aire, todas las sustancias cancerígenas y otras toxinas que aumentan inútilmente la factura de gastos sanitarios, debilitan la productividad de la nación y devastan la vida de los estadounidenses”-

Richard Clapp, epidemiólogo de Boston, declara en este libro que “es hora de abrir loa ojos sobre el papel fundamental que desempeña la contaminación química en el aumento sin precedentes de los cánceres, pero también de las enfermedades neurodegenerativas o de las disfunciones de la reproducción, que caracterizan el mundo industrial”

El 7 de mayo de 2004, en la UNESCO, durante el coloquio “Cáncer, medioambiente y salud”, el profesor Dominique Belpomme, hizo una declaración firmada por todos los asistentes denominada el “Llamamiento de París”, en la que decía: “Nosotros, científicos, médicos, juristas, humanistas y ciudadanos, convencidos de la urgencia y de la gravedad de la situación, declaramos que: el desarrollo de muchas enfermedades actuales se debe a la degradación del medio ambiente; la contaminación química constituye una grave amenaza para los niños y para la supervivencia del ser humano y no tener enfermedades; como nuestra salud, la de nuestros hijos y las de las generaciones futuras está en peligro, lo que está en peligro es la propia especie humana”.

Declaraciones de este tipo realizada por profesionales, ha sido ocultada a la sociedad por la clase política, fieles títeres de las grandes multinacionales.

Marie-Monique puntualiza en su libro, que el 11 de enero de 2010, tuvo un encuentro con Andreas Kortenkamp, un científico de origen alemán que es autor sobre todo de un informe sobre el cáncer de mama que presentó a los eurodiputados el 2 de abril de 2008, y en el que decía que el aumento permanente de la tasa de incidencia de este cáncer que hoy afecta a una mujer de cada ocho en los países industrializados y representa la primera causa de muerte de cáncer de las mujeres de treinta y cuatro a cincuenta y cuatro años, se debe principalmente a la contaminación química.

Si se sabe todo esto y se ha presentado a los eurodiputados, esto significa que son cómplices de asesinatos masivos a la población humana, ya que no se toman medidas efectivas y sanitarias, para evitar que los productos químicos acampen a sus anchas, permitiendo la entrada de cientos de productos químicos al año sin ningún tipo de control. Esta es la información clave que revela este libro y que se acusa directamente a los responsables de las enfermedades, ya que no se toman medidas para evitar millones de muertes originadas por miles de productos químicos sin control. Andreas denuncia “que hay en Europa entre 30.000 y 50.000 productos químicos en el mercado, de los cuales solo se ha testado un 1%. Todos los demás son sospechosos cancerígenos hasta que no se demuestre lo contrario”.

Marie-Monique es su libro de 667 páginas aclara que la aplicación del principio de precaución de los productos químicos, no provocaría una catástrofe económica, sino al contrario, permitirá ahorrar mucho dinero en los gastos millonarios que se derivan de las enfermedades cancerigenas de todo tipo, pero claro, entonces y como le dijo el epidemiólogo Richard Clapp “la lógica del principio de precaución va en contra de los intereses privados de las industrias farmacéuticas para la que el cáncer representa el cangrejo de oro” y añadió: “Ahora bien, quienes nos venden los medicamentos para curar nuestras enfermedades crónicas son también quienes nos han contaminado y siguen contaminándonos. Ganan en todos los frentes”.

En este sentido, la toxicóloga Jacqueline Verrett, escribía en 1994: “Es necesario que las agencias de reglamentación dejen de prestar derechos a los productos químicos. Los productos químicos, no tienen ningún derecho, quienes lo tienen son las personas….”

Un rayo de esperanza

Para poner una luz a todo este entramado de las enfermedades y mientras que nuestros políticos no quieran poner solución al origen del cáncer, ya que existen cientos de estudios que señalan el causante del mismo, debemos poner solución inmediata y protegernos nosotros mismos. Marie-Monique termina en conclusión, que se debe de cambiar de paradigma en esta lucha y buscar el bienestar de la humanidad. Mientras tanto el profesor Richard Bèliveau la explicó que “el cáncer es como una mala hierba, para iniciarse necesita un grano. Este debe ser alimentado por unos agentes promotores para poder desarrollarse. Cuando se consume alimentación industrial y transformada, que utiliza, por ejemplo, aceites hidrogenados o grasas trans, ricos en omega 6, uno se pone metabólica y fisiológicamente en modo proinflamatorio y se favorece el crecimiento del grano. En cambio, si se consume gran cantidad de vegetales, se bloquea el desarrollo de la mala hierba”.

Este mismo profesor que es titular de la cátedra de prevención y tratamiento del cáncer de la Universidad de Québec en Montreal y dirige según nos comenta Marie-Monique en su libro, un equipo de treinta investigadores que estudian las enfermedades potencial anticancerígeno de las frutas y verduras, es autor de más de doscientas treinta publicaciones en revistas médicas internacionales y cuenta sobre las enfermedades : “Lo que ha demostrado la investigación en el curso de sus últimos veinte años, es que algunos vegetales contienen unas moléculas que farmacológicamente tienen el mismo efecto que algunos medicamentos de quimioterapia gracias a sus componentes. Algunas de estas moléculas son citotóxicas: destruyen las células cancerosas. Otras son proapoptóticas: llevan a la célula cancerosa a suicidarse. Otras aún son antiinflamatorias: bloquean la inflamación que necesita la célula cancerosa para favorecer el desarrollo. Cuando el cáncer está en su infancia y lentamente trata de implantarse, consumiendo estas moléculas, se crea un entorno hostil que impide la selección clonal de la células cancerosas iniciadas, las cuales van a dar un cáncer. Por consiguiente, por medio de la alimentación, se puede prevenir la promoción del cáncer. Este arsenal de moléculas anticancerosas está presente en la familia de las crucíferas: repollos, coliflores, coles de Bruselas o, el mejor de todos, el brócoli, cuyos glucosinolatos favorecen la apoptosis (muerte celular programada). Hay también la familia allium: el ajo, la cebolla, los puerros o las chalotas, cuyos componentes sulfurados constituyen una excelente protección contra el cáncer, sobre todo de próstata.

Existen además, la familia de los pequeños frutos rojos: los mirtilos, las moras, las grosellas y sobre todo, las frambuesas, que contienen ácido elágico cuya virtud es bloquear la angiogénesis (crecimiento de vasos sanguíneos nuevos que los tumores necesitan para crecer). No hay que olvidar las enfermedades el Te verde, que bloquean la iniciación de la angiogénesis: yo mismo he testado su efecto en líneas de células cancerosas y he constatado que relentiza el crecimiento de células de la leucemia, del cáncer de mama, de próstata, del riñón, de piel y de boca. Hay también el chocolate negro, los cítricos o el vino tinto que contienen resveratrol”

Tomar agua de mar también evita y previene numerosas enfermedades y evita la desnutrición.

Mientras tanto, se siguen autorizando la salida de decenas de productos químicos contaminando nuestro medio ambiente, la vida, nuestra salud…¿hasta cuando? La deshumanización del hombre ha llegado a poner en primer lugar el negocio y la riqueza y en el último término la vida de los seres vivos, la vida de la propia humanidad. Espero que las generaciones futuras se den cuenta del error y puedan dirigir sus vidas hacia el bienestar de la salud, ninguna enfermedades y poniendo en primer lugar, la vida y la igualdad, si es que llegan a tiempo.

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ARSENICO en agua y alimentos es CANCER

ARSENICOARSENICO los niveles en agua y alimentos provocan cáncer. De hecho, este organismo de Naciones Unidas ha subrayado la importancia de limitar la presencia de este elemento en el agua a 10 miligramos por litro aunque ha avisado de que este valor.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda a los países de todo el mundo controlar los niveles de ARSENICO en agua potable y los alimentos ante el riesgo de cáncer y otras enfermedades como, por ejemplo, patologías cardiovasculares.

Fuente: ECOTICIAS (08/01/2013)

De hecho, este organismo de Naciones Unidas ha subrayado la importancia de limitar la presencia de este elemento en el agua a 10 miligramos por litro aunque ha avisado de que este valor es «provisional» debido a las dificultades que tiene realizar esta medición.

En este sentido, ha recordado que cuando sea difícil alcanzar estos valores, los Estados podrán fijar otros más altos siempre y cuando se tengan en cuenta las circunstancias locales, los recursos y los riesgos que puede conllevar.

Y es que, según ha alertado, uno de los principales peligros que conlleva el ARSENICO es que puede provocar cáncer, lesiones en la piel e, incluso, enfermedades cardiovasculares, neurotoxicidades y diabetes.

Además, los síntomas inmediatos de la intoxicación aguda por ARSENICO son los vómitos, el dolor abdominal y la diarrea, seguidos de entumecimiento y hormigueo de las extremidades, calambres musculares y, en casos extremos, la muerte.

Asimismo, la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) ha clasificado el ARSENICO y sus compuestos como cancerígenos para los seres humanos, y ha declarado que en el agua potable puede producir cáncer.

Se trata de un elemento natural de la corteza terrestre que está distribuido en el aire, el agua y la tierra, por lo que está presente en niveles muy altos en el agua subterránea de diversos países como, por ejemplo, en Argentina, Bangladesh, Chile, China, India, México y Estados Unidos.

Las utilizaciones de este elemento son varias ya que se usa industrialmente como agente de aleación, así como en el procesamiento de vidrio, pigmentos, textiles, papel, adhesivos metálicos, conservantes de madera, municiones. Asimismo, es utilizado en el proceso de curtido de cuero, y en menor grado en los pesticidas, los aditivos para piensos, los productos farmacéuticos, y está presente en el tabaco debido a que la planta toma ARSENICO de forma natural en el suelo.

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Cosas que probablemente no sabías sobre la higiene de tus dientes

 DIENTES DIENTES la higiene Mantener una correcta higiene dental es mucho más importante de lo que creemos generalmente

Y no sólo debemos aspirar a tener los dientes blancos como perlas: el esmalte dental es traslúcido, de modo que los dientes adquieren el color de la dentina, sustancia dura amarillenta que se halla en su interior. El uso excesivo de productos blanqueadores también puede eliminar la capa de esmalte protector

Fuente: xatakaciencia (15 de enero de 2013)
Por Sergio Parra

• El color de los dientes puede indicarnos muchas cosas de lo que sucede en nuestro cuerpo.

Pueden ser amarillo oscuro (delata que fumamos o tomamos demasiado café), verdosos (excesiva exposición a metales), naranjas (por excesiva inhalación de ácido crómico), marrones (exposición excesiva a una solución de yodo, así como pasar mucho tiempo en piscinas tratadas con cloro), gris azulado (por tomar demasiada minociclina, un tipo de tetraciclina que se receta a menudo para tratar el acné y la artritis reumatoide), etc.

• El hilo dental es más importante de lo que parece.

Su invención se atribuye a un dentista de Nueva Orleans del siglo XIX, pero se ha encontrado hilo dental y mondadientes en seres humanos prehistóricos. Más recientemente, incluso ha servido para escapar de la cárcel: en 1995, un preso confeccionó una cuerda con hilo dental que había ido almacenando y se escapó de una cárcel de Virginia Occidental.

• El hilo dental no sólo previene las enfermedades de las encías, sino también las del corazón.

Los que sufren gengivitis son dos veces más propensas a padecer problemas coronarios: la bacteria que se encuentra en la placa es una causa importante de coágulos de sangre. Estos coágulos de sangre pueden causar paro cardíaco o un derrame cerebral.

• Tomar una aspirina al día tal vez proteja el corazón, pero puede ser mala para los dientes, tal y como explica Joan Liebmann-Smith en su libro «Escucha tu cuerpo».

De hecho, la erosión dental puede ser un signo de que has chupado o masticado aspirina, en lugar de tragarla. Cuando se disuelve en la boca la aspirina puede desgastar el esmalte protector de los dientes.

• Los enjuagues bucales no combaten las bacterias.

Los enjuagues bucales son fundamentales en la reducción del volumen de la placa, pero no llegan a las zonas donde puede haber bacterias a las que sí que llegan los cepillos.

• Masticar chicle sin azúcar puede ayudar a combatir la caries, y además facilitan la producción de saliva, que contiene calcio y fosfato.

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CHILDREN su crianza moderna de los niños puede perjudicar el desarrollo del cerebro

 CHILDREN su crianza moderna de los niños puede perjudicar el desarrollo del cerebro CHILDREN su crianza moderna de los niños puede perjudicar el desarrollo del cerebro

Las prácticas sociales y las creencias culturales modernas impiden el desarrollo mental y emocional sano de los CHILDREN, según un conjunto de investigaciones interdisciplinarias divulgado por la Universidad Notre Dame (Indiana, EE.UU.).

FUENTE: Agencia EFE (11/01/2013)

«El estilo de vida de los jóvenes en Estados Unidos sigue empeorando, en especial comparado con el de hace cincuenta años», indicó en un simposio Darcia Narváez, profesora de psicología que se especializa en el desarrollo moral de los CHILDREN y la forma en que las experiencias tempranas pueden influir en el desarrollo del cerebro. «Algunas prácticas y creencias equivocadas se han tornado en lugares comunes de nuestra cultura» como el uso de leche maternizada para alimentar a los bebés, el aislamiento de los CHILDREN en sus propios dormitorios, o la creencia de que, si se responde demasiado rápido a las quejas del bebé, se le «acostumbra mal», dijo Narváez.

La nueva investigación vincula ciertas prácticas tempranas de la crianza -que son comunes en las sociedades de cazadores y recolectores- con resultados emocionales saludables y específicos en la edad adulta. «El amamantamiento de los bebés, la respuesta cuando lloran, el contacto físico casi constante y el que haya varios adultos que se ocupan de la crianza son algunas de las prácticas ancestrales que han demostrado su impacto positivo en el desarrollo del cerebro, lo cual no sólo moldea la personalidad sino que ayuda además en la salud física y el desarrollo moral», dijo Narváez.

Los estudios, añadió, muestran que la respuesta a las necesidades del bebé, sin dejarlo que «se canse de llorar», influye en el desarrollo de la conciencia, y que el contacto físico positivo afecta a la reacción al estrés, el control de los impulsos y la empatía. Del mismo modo, según esta investigadora, el juego libre en un ambiente natural influye en las capacidades sociales y el manejo de la agresión, y cuando hay todo un grupo de personas que proveen el cuidado, más allá de la madre sola, mejora el cociente intelectual.

Narváez afirmó que Estados Unidos ha ido en el sentido contrario en todos estos aspectos del cuidado infantil. En lugar de estar aupados, los CHILDREN permanecen más tiempo en sus carritos, asientos para el automóvil y otros aparatos. Sólo alrededor del 15 por ciento de las madres amamanta a sus bebés y las que lo hacen no van más allá de unos 12 meses; las familias están fragmentadas y ha disminuido el tiempo que padres y madres permiten que sus hijos jueguen.

Narváez señaló que otros miembros de las familias y los maestros pueden tener un impacto benéfico cuando el niño se siente seguro en su presencia. «El hemisferio derecho del cerebro, que gobierna gran parte de la autorregulación, la creatividad y la empatía, puede crecer a lo largo de toda la vida», añadió. «Ese hemisferio crece robusto con experiencias que involucran a todo el cuerpo, como los juegos de ‘lucha’, la danza y la creación artística libre», explicó.

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Aliento me huele a ajo, a orina y a caca

 Aliento me huele a ajo, a orina y a caca El mal aliento o halitosis es un problema que afecta a millones de personas solo en Estados Unidos. Se estima que más del 50% de las personas la padecen en algún momento de su vida. Tanto es así que, en 1921, la empresa Listerine lanzó una campaña publicitaria para promover la venta del líquido antiséptico que fabricaba para combatir la halitosis y vendieron su producto como enjuague bucal.

El nuevo enfoque hizo subir las ventas de los 100.000 dólares hasta más de 4 millones en solo seis años.

Sin embargo, hay algunos tipos de mal aliento particularmente engorrosos, y que además pueden ser signos de enfermedades graves. Lo más extraños quizá sean los siguientes.

Aliento con olor a ajo

Si bien podría ser una gran autodefensa contra los vampiros, tener aliento a ajo no es nada agradable. Sobre todo si no hemos tomado ajo. En ese caso, podría ser un signo de intoxicación por selenio, también conocida como selenosis. Aunque es un importante antioxidante, no debe tomarse en dosis muy elevadas.

Además de ser encontrarse en suplementos vitamínicos, el selenio también lo podemos hallar en las nueces (particularmente las nueces de Brasil), en la carne, en el pescado y, sí, en el ajo. Pero no hay que preocuparse: es difícil que consigamos comer suficiente cantidad de estos alimentos como para provocar este problema.

Aliento con olor a orina

Si vuestra boca huele a orina o a limpiacristales puede ser una señal de enfermedad renal o incluso de una insuficiencia renal crónica que podría ser mortal.

Los diabéticos y los hipertensos tienen mayor riesgo de desarrollar una enfermedad renal, así que deberían estar más atentos ante esta desagradable señal.

Aliento fecal

Si vuestro aliento desprende un olor inconfundible a caca, podríais tener algún trastorno relacionado con el estómago y la digestión. Por ejemplo, podría ser un signo de obstrucción intestinal o de repetidos vómitos por bulimia.

También puede ser un signo de enfermedad por reflujo gastroesofágico o reflujo ácido, afección en la que los ácidos del estómago fluyen al esófago.

Joan Liebmann, en su libro Escucha tu cuerpo, ofrece otra explicación alternativa:

El aliento fecal puede también ser signo de un trastorno muy controvertido cuyo nombre da miedo: permeabilidad intestinal (conocida también como síndrome del intestino agujereado). En este trastorno, que se considera bastante común, el revestimiento intestinal se vuelve excesivamente poroso. Según esta teoría, las toxinas y los alimentos sin digerir penetran en el torrente sanguíneo, lo cual puede desencadenar alergias alimentarias y enfermedades autoinmunes.

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Una simple lata de refresco llena de la toxina que quita las arrugas faciales sería capaz de eliminar a la humanidad

 Toxina que quita las arrugas faciales Una simple lata de refresco llena de la toxina que quita las arrugas faciales sería capaz de eliminar a la humanidad

La marca comercial más conocida para eliminar las arrugas de la cara basado en la toxina botulinica, empleado por las estrellas de Hollywood y por la vecina del quinto, es Botox. La capacidad que posee la toxina botulínica para producir parálisis muscular disimula las arrugas, y por tanto es un excelente tratamiento cosmético, aunque convierte las caras en algo así como máscaras aristofánicas. La actriz Nicole Kidman, por ejemplo, tuvo que abandonar las inyecciones de botox: “Por fin puedo mover mi cara de nuevo”.

Fuente: xatakaciencia (31 de enero de 2013)
Por Sergio Parra

La aplicación de la toxina botulínica en medicina comienza en 1973 de la mano del doctor Alan Scott en el tratamiento del estrabismo, y desde entonces sus aplicaciones médicas no han dejado de crecer: sudoración excesiva de las axilas, distonica cervical (contracciones severas en cuello y hombros con su correspondiente dolor y molestia), blefarospasmo (parpadeo sin control) e incluso migrañas. Hoy, la toxina se comercializa en más de 60 países, en los que se utiliza contra otras alteraciones neuromusculares, aparte de para las que está indicada. Más de 100.000 pacientes en todo el mundo han sido tratados con ella.

Sin embargo, esta misma neurotoxina, como arma química o biológica, es considerada extremadamente peligrosa y arma de destrucción masiva, prohibida por las Convenciones de Ginebra y la Convención sobre Armas Químicas. Y es que la toxina botulínica del tipo A es una proteína producida por una bacteria llamada Clostridium botulinum, que contiene la misma toxina que causa la casi siempre mortal enfermedad de la intoxicación alimentaria llamada botulismo.

Esta toxina se considera el veneno más potente que conocer el ser humano, hasta el punto de que, para matar a una persona, basta con un solo nanogramo de la misma (0,000001 mg/kg). Esto significa que 470 g de toxina serían suficientes para matar a más de 6.000 millones de personas. Incluso en algunas fuentes, la dosis letal de la toxina botulínica podría ser aún menor (0,1 ng/kg): en ese caso, tres cucharadas sería suficiente para eliminar a la especie humana. Esta dosis letal varía si la toxina llega al cuerpo por vía respiratoria, digestiva o intravenosa.

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Riesgos ambientales para la salud

 Riesgos ambientales para la salud Riesgos ambientales para la salud Las diferentes charlas abordaron la importancia de la calidad del aire en nuestras vidas y los efectos negativos que comporta su deterioro para la salud humana y los ecosistemas, por los riesgos ambientales.

Asistimos a una interesante sesión sobre riesgos ambientales para la salud organizada por la CAMFIC, la Societat de Salut Pública de Catalunya i Balears y el CAPS (Centre d’Anàlisi i Programes Sanitaris).

Fuente: ECOTICIAS (05/06/2012)

Las diferentes charlas abordaron la importancia de la calidad del aire en nuestras vidas y los efectos negativos que comporta su deterioro para la salud humana y los ecosistemas, por los Riesgos ambientales. Este deterioro se produce en la mayoría de los casos por causas antropogénicas.

Los humanos aportamos a la atmósfera sustancias altamente contaminantes, que superan los niveles recomendados por la OMS.

Informes recientes revelan que, actualmente, uno de cada cinco europeos muere de enfermedades asociadas a su entorno. Así mismo, el CREAL (Centre de Recerca en Epidemiologia Ambiental), en uno de sus últimos estudios en el Área Metropolitana de Barcelona, estima los beneficios anuales que supondría la reducción de los niveles de PM10 a los valores marcados por la OMS: hablamos de 3.500 muertes menos al año, 54.000 crisis asmáticas menos y de un significativo aumento de la esperanza de vida de 14 meses.

El Dr. Josep Martí señaló el riesgo existente por el aumento del número de sustancias químicas tóxicas en nuestro entorno, ya que supone un impacto grave en el medio ambiente y Riesgos ambientales para la salud humana, como muestra la elevada proliferación de enfermedades directamente relacionadas con este hecho.

Un ejemplo de ello es la tasa de incidencia del cáncer de mama, que crece en un 2,4% cada año. Afortunadamente, la resolución de estos casos gracias a su detección y tratamiento, ha supuesto una reducción significativa de la tasa de mortalidad.

La Dra. Carme Valls i Llobet en su intervención resaltó el hecho de que muchas de estas sustancias, además de ser tóxicas, tienen la capacidad de provocar alteraciones hormonales que pueden producir disfunciones sexuales, de crecimiento, de fertilidad, de inmunidad, etc.

Una importante referencia en este campo de investigación es el trabajo de Miquel Porta “Distribución de las concentraciones de compuestos orgánicos persistentes (COPs) en la población general de Cataluña” dentro del libro “Nuestra contaminación interna”. En este estudio se analizan 19 COPs en la sangre (arsénico, cadmio, benceno, plomo, mercurio, DDT, etc.), llegando a la conclusión de que estos compuestos contaminantes, cuyo canal de entrada es, en un 95%, a través de la alimentación, aumentan con la edad del paciente y son superiores en personas obesas y en mujeres. Estas últimas son, biológicamente hablando, más susceptibles a la contaminación, ya que son posibles bioacumuladoras químicas de los productos que están en el medio ambiente, en los alimentos y también en los centros de trabajo.

Las contaminaciones atmosféricas son Riesgos ambientales que también afecta a la población infantil. Por ello, es importante sensibilizar a la sociedad en general y a las familias en particular a la hora de realizar ajustes en su hábitos de comportamiento, prevención y consumo. En la Fundació Roger Torné creemos que es imprescindible dar a conocer a la sociedad estudios como los realizados por el CREAL o por el Dr. Miquel Porta, entre otros, y resaltar no solo su innegable aportación científica sino lo que supone de aportación a la comprensión por parte de la sociedad civil del entorno en que vivimos y cómo podemos evitar que éste nos afecte negativamente en nuestra salud.

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Las siete erres del consumidor ECOLOGICO

Las siete erres del consumidor ECOLOGICO Las siete erres del consumidor ECOLOGICO

Diversos consejos pueden suponer unas pautas de consumo más justas, respetuosas con la naturaleza y económicas:

    Reflexionar,
    Rechazar,
    Reducir,
    Reutilizar,
    Reciclar,
    Redistribuir,
    Reclamar.

Los consumidores que asumen Las siete erres del consumidor ECOLOGICO contribuyen a conservar el medio ambiente, a lograr un mundo más equitativo y, de paso, ahorran dinero. Varios consejos sencillos de realizar harán posibles estas siete erres del consumidor «verde».

Fuente: Ecoportal

Reflexionar

Los consumidores ecológicos son reflexivos y críticos. Reconocen que los seres humanos, como los demás seres vivos, forman parte de un todo interrelacionado: la naturaleza. Cualquier acción que antepone a los seres humanos en detrimento de la naturaleza repercute de forma directa o indirecta en el bienestar humano actual y el de las generaciones venideras. La información y la educación ambiental son claves para que los ciudadanos puedan repensar su manera de consumir.

Las decisiones coherentes con esta postura son muy diversas: elegir bienes y servicios comprometidos con el medio ambiente, caminar, ir en bicicleta o en transporte público en lugar del coche privado, apoyar el uso de las energías renovables y huir en lo posible del uso de combustibles fósiles, consumir alimentos frescos, de temporada y cercanos, vestir ropas realizadas con fibras naturales, etc.

Rechazar

Los productos tóxicos, no biodegradables o no reciclables deben quedarse fuera de la lista de la compra. Este tipo de productos pueden estar en muchos ámbitos del hogar y, siempre que se pueda, hay que rechazar su uso y sustituirlos por otros más respetuosos con el medio ambiente. La limpieza de la casa o de la colada se pueden hacer de manera ecológica sin recurrir a productos industriales.

Los productos tóxicos, no biodegradables o no reciclables deben quedarse fuera de la lista de la compra

Las etiquetas y la información al consumidor de los productos pueden ayudar a discernir cuáles hay que rechazar. Conocer bien los símbolos de reciclaje puede servir para saber si los materiales se recuperarán cuando acabe su vida útil. Algunos productos tienen un gran impacto ambiental y, por ello, conviene rechazarlos. Es el caso de los artículos que utilizan CFC, causantes de la destrucción de la capa de ozono, otros que tienen una alta huella de carbono, consumen una gran cantidad de agua virtual, causan la deforestación de bosques vírgenes, se basan en el tráfico ilegal de especies amenazadas o utilizan artes de pesca ilegales o sobreexplotan de los caladeros, entre otros. Como posibles sustitutos, se pueden consumir los productos que garantizan la utilización sostenible de los bosques (sello FSC) o de los recursos pesqueros (sello MSC), los productos ecológicos o de comercio justo.

Reducir

El resultado de la fórmula es evidente: menos bienes, menos gastos, menos explotación de los recursos naturales y menos contaminación y residuos. No hay que dejar de consumir, sino hacerlo con cabeza. Antes de adquirir un nuevo producto, conviene preguntarse si de verdad es necesario.

Los consumidores pueden reducir su impacto ambiental de muchas maneras. Al comprar, hay que evitar los productos con un empaquetado excesivo. Siempre que se pueda, hay que elegir los tamaños grandes y los productos concentrados para generar menos basuras y, a la vez, ahorrar dinero. El agua no es un bien inagotable aunque lo parezca cada vez que se abre el grifo. Diversos consejos permiten reducir su consumo sin que sufra el nivel de bienestar. De igual manera, la generación de energía supone la utilización en gran parte de combustibles que generan contaminación, como el petróleo o materiales radiactivos, y la explotación de la naturaleza. El gasto en energía también se puede disminuir en casa mediante unas cuantas pautas sencillas.

Reutilizar

Prolongar la vida útil de los bienes contribuye al ahorro doméstico y a disminuir el impacto ambiental. Los envases o productos de usar y tirar son la antítesis de un consumo responsable y ecológico.

Prolongar la vida útil de los bienes contribuye al ahorro doméstico y a disminuir el impacto ambiental.

La reutilización es posible de muchas formas. Al hacer la compra, conviene llevar bolsas de tela o de otros materiales que permitan su uso prolongado y eviten las perjudiciales bolsas de plástico. Las baterías recargables son menos nocivas que las de un solo uso. Las hojas de papel se pueden utilizar por ambos lados y las cajas de cartón se pueden aprovechar más veces para guardar otros objetos. Los libros, los discos, la ropa, etc. se pueden intercambiar entre familiares y amigos, y tampoco está de más darse una vuelta por los mercados de segunda mano. Lo barato sale caro, no solo para el bolsillo, sino también para el medio ambiente. Los productos muy baratos de mala calidad no duran nada y acaban en la basura. En su lugar, los bien elaborados se pueden reutilizar más veces. Cuidar de manera adecuada los productos, hacer caso de las recomendaciones de los fabricantes y repararlos siempre que se pueda favorecerá que duren más. Una forma más sofisticada de reutilizar es el denominado «upclycling», que transforma un objeto sin uso o destinado a ser un residuo en otro de igual o mayor utilidad y valor. Los consumidores logran nuevos productos y se ahorran dinero.

Reciclar

Separar los residuos de manera adecuada para su posterior reciclaje es una acción con múltiples beneficios medioambientales. Las basuras recicladas no acaban en los vertederos, cada vez más saturados, los materiales desechados se aprovechan para elaborar nuevos bienes y, por ello, se evita la extracción de nuevas materias primas y se reduce el consumo de energía en su elaboración. Al reciclar una lata de aluminio, se ahorra una cantidad de energía similar a la que consume un televisor durante tres horas. Un bien con aluminio reciclado consume un 5% de la energía que necesitaría si se basara en material virgen. EROSKI CONSUMER ofrece a través de su escuela de reciclaje o de sus distintos artículos toda la información necesaria.

De manera similar, los consumidores también pueden practicar el compostaje un sistema que transforma la basura orgánica en varias aplicaciones ecológicas.

Redistribuir

Los desequilibrios entre los países ricos y pobres no sólo afectan a sus habitantes, sino también al medio ambiente. La humanidad ha duplicado en los últimos 40 años su huella ecológica global, de manera que el consumo actual se basa en la utilización de los recursos de otros territorios o de generaciones futuras. Si todas las personas del mundo vivieran como un ciudadano medio de EE.UU. o de Emiratos Árabes Unidos, se necesitarían más de 4,5 planetas Tierra. La huella ecológica de los españoles también es alta: se requieren más de tres superficies como la de España. El medio ambiente y la humanidad no pueden soportar de manera indefinida este desarrollo insostenible y, por ello, hay que redistribuir el consumo de manera equitativa. Los productos con una menor huella ecológica o basados en principios de comercio justo pueden disminuir estas diferencias.

Reclamar

Los consumidores pueden y deben tener una participación activa en las actividades que influyen en su vida cotidiana. La ley ampara la posibilidad de reclamar y exigir actuaciones que contribuyan a mejorar el medio ambiente y la calidad de vida de los ciudadanos. Las líneas de acción son muy diversas: reclamar a las instituciones más medidas para conservar y recuperar el medio ambiente, reclamar más infraestructuras para poder reciclar, reclamar un mayor apoyo a los productos ecológicos y a las energías renovables, reclamar el uso de bolsas reutilizables en los supermercados en vez de las de usar y tirar, reclamar más productos reciclados y reciclables, reclamar más información medioambiental, etc.

Los consumidores son la base del sistema productivo y sus decisiones de compra pueden modificar las tendencias del mercado. Por ello, realizar un consumo responsable es una manera indirecta de reclamar a las empresas que incluyan la variable ecológica en sus bienes y servicios.

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Técnicas baratas y fáciles para purificar agua potable

purificar agua Técnicas baratas y fáciles para purificar agua potable

Cerca del 80 por ciento de los casos de enfermedad en los países en vías de desarrollo están relacionados con la higiene y en particular con el consumo de agua impura.

Ahora se está validando científicamente una manera simple y barata de hacer potable de modo razonable al purificar agua, incluso si ésta contiene mucho fango. El método puede ser providencial en situaciones límite.

Fuente: Noticiasdelaciencia (29 junio 2012)

Purificar de modo elemental el agua clara en regiones muy soleadas no es tan difícil como podría parecer. Los métodos de desinfección solar se basan en exponer al sol durante seis horas una botella de plástico transparente conteniendo el agua clara. Esta operación tan simple hace posible, con las condiciones adecuadas, que el calor y la radiación ultravioleta destruyan a la mayoría de los patógenos que causan como síntoma principal diarrea, y que en promedio acaban cada día con las vidas de unos 4.000 niños en África.

Hacer potable al purificar agua se vuelve un reto mucho más difícil de superar cuando el preciado líquido está turbio por la presencia de barro, como generalmente sucede cuando las personas tienen que extraer el agua de los ríos, los arroyos y hasta de agujeros excavados en el terreno. En los países en vías de desarrollo, muchas personas no tienen acceso a agua clara, y es muy difícil limpiarla de las partículas de barro en suspensión, tal como reconoce Joshua Pearce, profesor de ciencia e ingeniería de los materiales en la Universidad Tecnológica de Michigan, Estados Unidos.

Y si el agua no está clara, no se la puede purificar exponiéndola al sol, ya que los microorganismos se ocultan en el barro y evaden así la radiación ultravioleta.

Para purificar esa clase de agua, no queda más opción, por tanto, que retirar primero el barro. Trabajando con Brittney Dawney de la Queen’s University en Ontario, Canadá, Pearce ha descubierto que uno de los minerales más abundantes en la Tierra realiza este trabajo muy bien. El mineral en cuestión es el cloruro de sodio, o sea la sal de mesa común.

Procedimiento para purificar agua clara.

La sal es barata y está disponible en casi todos los sitios. Además, no se requiere mucha para permitir obtener agua clara a partir de agua turbia. El agua clara obtenida de la turbia mediante la sal tiene una concentración de sodio demasiado grande para la normativa de Estados Unidos y otras naciones sobre el máximo nivel permitido para el agua del grifo, pero es menor que el de algunas bebidas isotónicas, o sea que ante una situación de necesidad se puede consumir aunque su sabor sea un tanto desagradable.

“Yo mismo he consumido esta agua. Si yo estuviera en algún lugar sin agua clara y tuviera a mi cargo niños con diarrea, y esta agua pudiera salvar sus vidas, la usaría sin dudarlo”, explica Pearce.

La sal hace mejor su trabajo cuando las partículas suspendidas son de un tipo de barro llamado bentonita. La técnica no funciona tan bien con otros tipos de barro. Sin embargo, añadiendo un poco de bentonita con la sal al agua que contiene estos tipos distintos de barro, se consigue que la mayoría de las partículas se aglomeren juntas facilitando que puedan ser retiradas y se disponga de agua clara para exponerla al sol del modo descrito.

Pearce y Dawney están ahora llevando a cabo más experimentos con agua conteniendo diferentes tipos de barro, y también están investigando diferentes tipos de suelos por todas partes de África para ver dónde funciona mejor su método.

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Las algas más importantes del Mediterráneo no aguantan la contaminación

Las algas SI algas más importantes del Mediterráneo Las algas más importantes del Mediterráneo no aguantan la contaminación

Los resultados de un estudio realizado en España evidencian los efectos negativos de la contaminación, en especial por metales pesados, sobre las algas pardas del género Cystoseira.

Estos han sido publicado recientemente en forma de tres artículos científicos en diferentes revistas.

Fuente: ambientum (17/5/2012)

Miembros de la Estación de Investigación Jaume Ferrer, que gestionan el Instituto Español de Oceanografía (IEO) y el Gobierno de Islas Baleares, junto con investigadores del Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CSIC), han estudiado aspectos de la ecología, la biogeografía y los efectos de la contaminación sobre las algas pardas del género Cystoseira. Los resultados de estos estudios se han publicado mediante artículos en diferentes revistas científicas internacionales. Los tres trabajos se han centrado en otras tantas especies del género Cystoseira, endémicas del Mediterráneo: C. crinita, C. barbata y C. spinosa v. tenuior.

Los científicos evidencian por primera vez, mediante un experimento de campo, los efectos negativos de la contaminación, especialmente por metales pesados, sobre la supervivencia y el crecimiento de diversas especies de Cystoseira. Además, se ha observado que la capacidad de recuperación de estas especies es muy lenta en zonas donde la calidad del agua haya mejorado y requiere de la aplicación de medidas de gestión, como el transplante de adultos o la dispersión de propágulos fértiles.

Otro de los estudios se centró en estimar la producción de las comunidades dominadas por Cystoseira crinita, que resultaron ser comparables con los sistemas marinos más productivos, como las praderas de Posidonia oceanica. Con estos resultados, obtenidos tras monitorear los cambios en la composición y estructura de las comunidades de Cystoseira en la Reserva Marina del Norte de Menorca, se ha podido confirmar el importante papel estructurador que tienen estas especies sobre el resto de organismos del ecosistema. “El buen estado ecológico de esta isla, junto con una geomorfología adecuada -sobre todo en la costa norte- favorecen la diversidad y el buen estado de estas poblaciones”, comenta Marta Sales, primera autora de estos trabajos.

El tercero de los trabajos se dedica al estudio de las variaciones biogeográficas de las comunidades de C. crinita a lo largo del Mediterráneo, desde España hasta Turquía. Los patrones biogeográficos clásicos, que describen una barrera principal en Sicilia que divide la cuenca occidental y la oriental, y un gradiente de disminución de la biodiversidad hacia el Este, se observan, aunque con excepciones, para Cystoseira. Se detectó una correlación positiva entre la riqueza de especies del ecosistema y la latitud, mientras que no se detectó ninguna correlación con la longitud, lo que podría significar que la temperatura tenga más importancia que la cercanía al Atlántico a la hora de estructurarse la riqueza de especies de estos hábitats.

La importancia de Cystoseira

El género Cystoseira se encuentra en el Mediterráneo y en el Atlántico noreste. Existen unas 50 especies, de las cuales 30 viven en el Mediterráneo y la mayor parte de ellas son endémicas de este mar. El género Cystoseira es uno de los más importantes ecológicamente en el Mar Mediterráneo, debido a su papel estructurador de hábitats y ecosistemas. Estas algas tienen un gran porte y crecimiento vertical, que conlleva una elevada compartimentación del espacio, creando nuevos microhábitats que favorecen la presencia de gran cantidad de especies de algas e invertebrados, aumentando la biodiversidad.

Además, estas especies favorecen el reciclado de nutrientes, manteniendo las aguas limpias y cristalinas, y crean uno de los hábitats preferidos como zonas de asentamiento y crecimiento por muchas especies de peces.

Las algas del género Cystoseira, además, son muy sensibles a la contaminación y otros impactos humanos y actualmente están en declive en numerosos lugares del Mediterráneo. Es por ello que todas las especies de este género, salvo Cystoseira compressa v. compressa, están incluidas en el Anexo II del Convenio de Barcelona. Además, han sido recientemente incluidas en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y en el Catálogo Español de Especies Amenazadas.

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