OXIMORON activan el cerebro

 OXIMORON activan el cerebroOXIMORON activan el cerebro

Muerto Viviente

Silencio Atronador

Monstruo Hermoso

Son tres ejemplos de OXIMORON, es una combinación de dos palabras que al juntarse cambian su significado individual y además generan una intensa actividad en el área frontal izquierda del cerebro.

Así lo refleja un estudio que investigadores del Basque Center on Cognition, Brain and Language (BCBL) de San Sebastián publican en la revista NeuroImage. El trabajo demuestra científicamente cómo las figuras retóricas estimulan la actividad cerebral.

Fuente: Noticiasdelaciencia (25 enero 2012)

Los políticos en sus discursos, los generales en sus arengas y los amantes en sus poemas han utilizado desde siempre las figuras retóricas para convencer, infundir valor o seducir. El poder de las palabras hábilmente combinadas se conoce desde la Grecia clásica, pero ahora los científicos han logrado medir empíricamente la capacidad de una figura literaria para generar actividad cerebral en las personas.

Investigadores del centro donostiarra Basque Center on Cognition, Brain and Language (BCBL) han demostrado que el OXIMORON genera una intensa actividad cerebral en el área frontal izquierda del cerebro, una actividad que no se produce cuando se trata de una expresión neutra o de una incorrecta.

Según el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, un OXIMORON es una combinación en una misma estructura sintáctica de dos palabras o expresiones de significado opuesto que originan un nuevo sentido. Por ejemplo: noche blanca, muerto viviente o silencio atronador.

“Nuestra investigación demuestra el éxito a nivel retórico de las figuras literarias, y la razón de su efectividad es que atraen la atención de quien las escucha”, explica Nicola Molinaro, autor principal del estudio. “Se reactiva la parte frontal del cerebro y se emplean más recursos en el proceso cerebral de esa expresión”.

El investigador señala que el resultado de los experimentos se relaciona “con la actividad que requiere procesar la abstracción de figuras retóricas como el OXIMORON, que tratan de comunicar cosas que no existen”.

Entre todas las figuras retóricas se escogió ésta por su fórmula sencilla de construir, lo que facilita medir con mayor precisión la actividad cerebral que genera. No ocurre así con otras figuras más complejas, como las metáforas.

El descubrimiento se ha publicado en la revista NeuroImage, una de las cabeceras más prestigiosas en este campo. La aceptación del artículo no ha necesitado de imágenes, algo inusitado en esta publicación, ya que toda la fase experimental se ha ejecutado por medio de electroencefalogramas.

Molinaro, junto a sus compañeros Jon Andoni Duñabeitia y Manuel Carreiras –director del BCBL–, han ideado varias listas de frases incorrectas, neutras, OXIMORON y pleonasmos (vocablos innecesarios que añaden expresividad), empleando el mismo sustantivo como sujeto: la palabra ‘monstruo’.

Los investigadores han utilizado ‘monstruo geográfico’ como expresión incorrecta, ‘monstruo solitario’ como expresión neutra, ‘monstruo hermoso’ como OXIMORON, y ‘monstruo horrible’ como pleonasmo. Después, se mostraron estas listas a personas de entre 18 y 25 años y se midió su actividad cerebral cuando las procesaban por medio del electroencefalograma.

Los resultados muestran que cuanto menos natural es la expresión más recursos requiere para ser procesada en la parte frontal izquierda del cerebro. La frase neutra ‘monstruo solitario’ es la que menos recursos cerebrales necesita para procesarse. En cuanto a la expresión incorrecta ‘monstruo geográfico’, 400 milisegundos después de percibirla, el cerebro reacciona al detectar que hay un error.

Sin embargo, en el caso de los OXIMORON, como ‘monstruo hermoso’, 500 milisegundos después de percibirse la expresión se midió una intensa actividad cerebral en la parte frontal izquierda del cerebro, un área íntimamente relacionada con el lenguaje que los seres humanos tienen muy desarrollada en comparación con otras especies. En el caso del pleonasmo ‘monstruo horrible’ se midió una actividad mayor que en la expresión neutra, pero menor que en el caso del OXIMORON.

Esta investigación forma parte de una de las grandes áreas de estudio del BCBL: el lenguaje. En sus instalaciones de San Sebastián, entre otros campos relacionados con la investigación del CEREBRO, el centro estudia múltiples aspectos de la relación entre la cognición y el lenguaje, como el aprendizaje, el bilingüismo o los problemas asociados.

Una vez comprobado el éxito de este trabajo, el centro ha decidido ampliar el estudio de este campo. Molinaro ya ha comenzado a repetir este experimento con la resonancia magnética, para obtener imágenes de la actividad cerebral cuando se procesan figuras retóricas. El objetivo es estudiar las conexiones entre dos áreas muy implicadas en el procesamiento del significado: el hipocampo, una parte interna del cerebro, y el área frontal izquierda. (Fuente: SINC/BCBL)

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TOXICOS antes de nacer

 TOXICOS TOXICOS TOXICOS antes de nacerTOXICOS antes de nacer

Persistentes, cancerígenos, disruptores endocrinos. Son sólo algunos de los efectos TOXICOS de muchas de las sustancias presentes en los productos que nos rodean y con las que convivimos a diario sin saberlo. Están en cremas, geles, envases de plástico, productos de limpieza, tintes, permanentes… y las embarazadas y los niños lactantes son especialmente sensibles a su toxicidad.

FUENTE | La Razón digit@l (03/06/2012)
Autor:   Belén Tobalina

Muchos de los productos que utilizamos habitualmente contienen compuestos químicos TOXICOS. Están presentes en cremas, tintes, geles, permanentes, productos de limpieza, envases de plástico, juguetes… En definitiva, un sinfín de productos que usamos sin saber que estas sustancias son bioacumulativas, cancerígenas, disruptoras endocrinas… De hecho, «cada día estamos expuestos a miles de ellos, aunque el grado de toxicidad es diverso y los efectos TOXICOS se pueden referir a diferentes causas», explica Joan Grimalt, del Instituto de investigaciones Químicas y Ambientales de Barcelona, del CSIC.

En 2011 entró en vigor la prohibición de utilizar en la UE Bisfenol A (BPA) en los biberones por sus posibles efectos perjudiciales para la salud de los niños. El comisario de Salud de entonces, John Dalli, explicó que fue por la respuesta de su sistema inmunológico y el fomento de la aparición de tumores. Es decir, que hasta ese momento hemos estado expuestos a un químico potencialmente peligroso sin ser conscientes de ello. Y lo que es peor, denota que no hubo prevención. En definitiva, se puso un compuesto químico en un producto sin analizar previamente si era o no peligroso para la salud.

Y ésa es la realidad de muchas de «las 130.000 sustancias químicas que hay registradas en la UE», afirma Nicolás Olea, catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada. Y lo que es peor, «es difícil saber cuántas de ellas son altamente peligrosas para la salud. La legislación de la UE ha llegado a acuerdos con unas 30.000 sustancias, y la información sobre su peligro o riesgo para la salud no estará recopilado hasta 2018», precisa Lisette van Vliet, asesora de Políticas de Sustancias Tóxicas de Health & Environment Alliance.

Además, el Bisfenol A sigue presente en muchos productos. Un estudio publicado por la organización británica CHEM Trust alertaba de que la prohibición de utilizar BPA en los biberones no era suficiente. El BPA se sigue usando en muchos productos. Está presente en latas de alimentos y bebidas, ordenadores, y selladores dentales. «Esto significa que hay una amplia exposición constante a esta sustancia química en particular en los alimentos, y tal vez, también a través de la absorción por la piel y la inhalación de polvo». Gwynne Lyons, autor del informe y director de CHEM Trust, declaró, respecto a la prohibición de usar BPA en los biberones, que era es un paso muy positivo, pero no hacía nada para reducir la exposición de los fetos, que son especialmente vulnerables a los efectos de los productos químicos que interrumpen las hormonas.

Quizá esto explique por qué el cien por cien de las embarazadas en el tercer trimestre en España y el cien por cien de los niños de 4 años orinan todos los días Bisfenol A, además de otros 17 residuos TOXICOS, tal y como denunció Olea en el Congreso Internacional de Riesgos para la Salud Pública y el Medio Ambiente organizado por la Fundación Vivo Sano, la Organización para la Defensa de la Salud, la Red Europea de Científicos por la Responsabilidad Social y Ambiental y la Agencia Europea de Medio Ambiente.

Pero no sólo orinaron BPA. «El cien por cien de las mujeres y de los niños orinaron ftalatos y parabenes, y un 99,1 por ciento mearon benzofenonas, y todos ellos, junto con los bisfenoles, son disruptores endocrinos que mimetizan o suplantan las hormonas sexuales», explica a este semanario el catedrático, que añade que «el embarazo, la lactancia y la pubertad son las etapas más sensibles a la toxicidad de los químicos».

PRODUCTOS NO APTOS para MADRES

 TOXICOS antes de nacer Varios son los culpables. «En la cosmética –prosigue– no hay ftalatos ni bisfenoles, sino filtros ultravioletas y conservantes en los que se utilizan parabenes que hacen que si en vacaciones te dejas un champú, al año siguiente está en perfecto estado.

Gracias a esos parabenes se conservan, pero a cambio se expone al organismo a estas sustancias disruptoras endocrinas muy ligadas al incremento de casos de cáncer de mama». Pero lo más ilógico de todo, es que «en la cosmética barata se declara al consumidor cualitativamente la composición. En cambio, en la cara, de más de 40 euros, no tienen obligación de informar al consumidor de su composición. Sólo lo tienen que declarar a la UE, con la excusa de que podrían copiar su composición», denuncia Olea.

Lo mejor, optar por productos que certifican que tienen 0% de ftalatos, 0% parabenes, 0% bisfenoles, como el producto de Sanex.

Respecto al «BPA, está presente en empastes dentales blancos y selladores para evitar las caries que les ponen a los niños, en ‘‘cristales’’ irrompibles que son plásticos realmente, coches, botellas de agua que hay en las oficinas de 25 litros… En definitiva, están presentes en muchos productos, ya que sólo en Europa se producen 1.120.000 toneladas de químicos», precisa Olea.

En cuanto «a los 35 tipos de ftalatos que hay –prosigue–, están en ablandadores de plásticos. De modo que, la mayor exposición a los ftalatos se da en los hospitales, y después están presentes en los plásticos de la calle, ya que estas sustancias dan flexibilidad a los polímeros». Y es que los ftalatos se utilizan habitualmente como plastificantes en productos empleados en la construcción y mobiliario, envases alimentarios, juguetes, cremas, esmaltes de uña, fragancias y material médico como las bolsas de sangre.

TOXICOS para los NIÑOS

TOXICOS antes de nacer Si bien, «se ha prohibido su empleo en mordedores y tetinas», precisa Olea. «Pero el resto de productos para niños –continúa–, pueden llevar ftalatos. En los carritos de bebé, por ejemplo, no se informa al comprador de si llevan.

Además, los bebés han sido contaminados a través de la placenta y también serán expuestos a estas sustancias químicas durante la lactancia si la madre lo está».

Los bisfenoles, los parabenes y los ftalatos son todos ellos disruptores endocrinos. Y ya se ha evidenciado la problemática de los ftalatos primero en roedores y después en niños. La investigadora Shanna Swan, de la Universidad de Rochester Medical School, sometió a roedores a una exposición de ftalatos, y cuál fue su sorpresa al detectar una disminución en la separación anogenital en los machos, cuando la forma de saber el sexo del roedor es porque en los machos esta distancia es mayor que en las hembras. Después, comparó los niveles de ftalatos en mujeres embarazadas con la salud de los varones que dieron a luz e identificó cambios en el desarrollo de los genitales de los varones. «Swan detectó que la distancia anogenital en los niños había disminuido, eso no es una enfermedad, pero es indicativo de que está sucediendo algo», precisa Olea. «Nosotros estamos trabajando en una hipótesis sobre lo que puede suceder durante la exposición intrauterina, ya que la exposición a químicos del feto macho en los primeros 30 días de embarazo se relaciona con un incremento de posibilidades de sufrir cáncer de testículo y tener un semen de mala calidad. Esto explicaría que cada vez sea más difícil quedarse en estado, ya que ante la mala calidad de semen y bajo volumen de espermatozoides el tiempo para lograr el embarazo se haya alargado», añade Olea.

ACUMULACIÓN y EFECTO CÓCTEL

El problema con los compuestos químicos peligrosos es que, aunque muchos se eliminan a las 72 horas, otros continuarán en nuestro organismo durante mucho tiempo.

«Hay exposiciones a concentraciones bajas, pero que duran siempre, toda la vida incluida la intrauterina», precisa Grimalt. Además no se suele estudiar la toxicidad de un efecto combinado de varios químicos. «En el reglamento Reach no se añadió el efecto combinado, que es la gran asignatura pendiente en UE y en EE. UU.», precisa el catedrático.

«Ni los bisfenoles ni los parabenes –prosigue– son acumulativos, en el caso de los ftalatos sí lo son ligeramente, el problema es que resultan seudopersistentes al recibir dosis diarias de ellos». En cambio, sí son acumulativos «los contaminantes orgánicos persistentes como las dioxinas y los PCB, de modo que su presencia en el cuerpo tiende a aumentar con la edad. Y es que el 95 por ciento de los contaminantes orgánicos persistentes en nuestro cuerpo provienen de la cadena alimentaria, como los PCB», explica el profesor Vyvyan Howard, del Centro de Biociencia Molecular de la Universidad de Ulster. Y el problema es que «no hay casi ningún estudio sobre sus efectos acumulativos», añade Van Vliet. En definitiva, vivimos rodeados de compuestos químicos desde antes de nacer, durante la lactancia y de adultos. Y todo ello sin ser conscientes de su potencial peligro.

ALTOS de TOXICOS PERSISTENTES

Mayor Estudio

«En el mayor estudio hecho hasta la fecha en España, con una muestra de 919 personas en Cataluña, detectamos que más del 58% tenía concentraciones altas de uno o más de los 19 compuestos TOXICOS persistentes (CTP) analizados; el 34% tenía niveles altos de tres o más TOXICOS. Entre las mujeres de 60 a 74 años, el 48% tenía concentraciones altas de seis o más compuestos y tan sólo el 4% tenía concentraciones bajas de todos los 19 CTP analizados», detalla su autor, Miquel Porta, catedrático de Salud Pública del Instituto Municipal de Investigación Médica y de la Universidad Autónoma de Barcelona. 

Más TOXICOS que en EE.UU.

«Algunos subgrupos de ciudadanos acumulan mezclas de CTP en concentraciones altas. De hecho, nuestros niveles de CTP son muy superiores a las que acumulan los ciudadanos de EE. UU.», añade.

EFECTO NOCIVO EN LA NATURALEZA

16 Especies afectadas

En los Grandes Lagos de Canadá se constataron perturbaciones hormonales en 16 especies de animales (peces, aves, nutrias, visones…). Se piensa que el culpable fue el DDT, prohibido.

Caracolas con pene

Investigadores de la Universidad de A Coruña detectaron en los años 90 que en las poblaciones de Nucella lapillus existían (ya no) casos de masculinización de las hembras, y que en el 94% de los casos, las hembras se habían quedado estériles. Y es que les había salido un pene microscópico por la tributiltina (TBT) utilizada para el tratamiento antialgas de los barcos, prohibido.

Bígaros estériles

Una investigación realizada en 1988 en Inglaterra demostró que los bígaros expuestos a un compuesto de TBT desarrollaban órganos sexuales masculinos y quedaban estériles.

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Falsos amigos de la alimentación infantil

 infantil Falsos amigos de la alimentación INFANTIL

Mensajes como «variedad de vitaminas y minerales» desvían la atención de los padres sobre la verdadera fórmula nutricional de determinados alimentos

Interés y preocupación por la mejor alimentación infantil hace que muchos padres compren productos que los niños comen con facilidad, pero que no son los mejores ni para la educación de su gusto y apetito, ni para su salud

Entre la amplia gama de productos específicos dirigidos al público infantil es determinante conocer con detalle los ingredientes que los componen para elegir con seguridad los más sanos y no solo los más gustosos. Sin embargo, en ocasiones, esta información no es suficiente.

Un alimento puede no contener grasas trans, las más perjudiciales para la salud cardiovascular futura del niño, pero ser rico en grasas saturadas, cuyo exceso también perjudica. En otras ocasiones, mensajes atractivos referentes a la gran cantidad y variedad de vitaminas y minerales que aporta el producto desvía la atención de los padres sobre la verdadera fórmula nutricional del alimento, que puede contener demasiada azúcar, mucha grasa o más sal de la convenida para los niños.

Cereales de desayuno: no todos valen. Su valor nutritivo en esencia, saludable se desvirtúa cuando el resultado es un producto azucarado, demasiado salado o con grasas insanas como las saturadas y, peor aún, las grasas trans. Es fundamental leer con atención tanto la etiqueta nutricional como la lista de ingredientes, donde se aprecia la diferencia entre un cereal de desayuno sabroso y otro similar pero más saludable, sin tanto aditivo saborizante. Los cereales infantiles se promocionan como garantía de vitaminas (vitaminas B1, B2, B3, B6, folatos, B12, D) y minerales (hierro, calcio), nutrientes todos ellos de gran valor en el crecimiento y desarrollo físico y mental infantil. Este valor que resulta interesante desaparece cuando los cereales son demasiado azucarados (contienen fructosa, jarabe de glucosa, sacarosa o miel), si destaca la presencia de grasas (aceites vegetales) o el exceso de sal, además de aditivos saborizantes y colorantes. Entre los cereales azucarados, los chocolateados y con miel, los más consumidos por los niños, hay marcas que proporcionan una cantidad exagerada de azúcar añadido, hasta 40-50 gramos/100 gramos. Por eso, lo idóneo es acostumbrar a los niños a unos sabores más naturales, los que proporcionan los cereales sin azucarar (copos de maíz al natural, muesli, copos de avena, arroz inflado…).

Bollos, magdalenas, brioche: No hay hueco en la despensa para los productos de bollería y repostería que incluyan entre sus ingredientes «aceites y/o grasas vegetales parcialmente hidrogenados», aunque tengan apariencia de productos caseros. Siempre queda la posibilidad de preparar bizcochos caseros elaborados con aceite de oliva o de girasol, con frutos secos, harina integral y poca azúcar. La oferta de estos alimentos en la dieta infantil no debe ser diaria, ya que por muy casero que sea el producto no deja de tratarse de un dulce.

Yogures con trozos de frutas: la fruta no cuenta. La escasa ingesta de fruta que contienen estos productos no influye en el aporte de vitaminas, minerales y fibra. El porcentaje de fruta indicado en el etiquetado alude a la cantidad que añade el fabricante que, según marcas, de media representa entre 8,25 y 12,5 gramos de fruta por yogur. Una manzana mediana pesa unos 150 gramos, un par de mandarinas unos 100 gramos y un plátano alrededor de 80 gramos. Por tanto, el contenido en frutas es tan escaso que apenas tiene importancia nutricional.

Bebidas de leche y zumo: La publicidad asegura que aúnan los beneficios de la leche, en referencia a las proteínas y el calcio, y las vitaminas de la fruta. Hay padres y madres que los valoran como sustitutos de estos alimentos en desayunos, almuerzos o meriendas. Pero el aspecto nutricional de estas bebidas no equivale al de un vaso de leche y a una ración de frutas puesto que por envase no proporcionan una ración de dichos alimentos. La cantidad de leche es escasa (entre un 10 y un 30%, o lo que es lo mismo 33 ml o, como mucho, a 100 ml de leche, la mitad de un vaso). La cantidad de zumo es muy variable; del 7% (23 ml) al 41% (135 ml) por envase, según las marcas. La mayoría añaden azúcares, además de una larga lista de aditivos estabilizantes, colorantes, acidulantes y aromas. Además, la mezcla indefinida de sabores (muchos son multifrutas) no es una buena influencia para la educación del gusto por la fruta entre los niños, ya que no aprenden a identificar los sabores naturales de cada fruta.

Nuggets de pollo, delicias o varitas de pescado, san jacobos, croquetas, empanadillas, aros de calamar, pizza, hamburguesas, salchichas…: No hay justificación para que estos productos precocinados industriales tengan tanta presencia en los menús infantiles escolares y familiares. Algunas marcas son una mezcla sustanciosa de aditivos emulgentes, potenciadores del sabor, estabilizantes, aromatizantes y colorantes, que apenas deja hueco para el ingrediente principal; que apenas supone el 40%. Así, 100 gramos de algunos de estos productos tan solo contienen 40 gramos del ingrediente principal, el resto es rebozado y aditivos.

Palitos de pescado: Están elaborados con restos de músculo de una mezcla de distintos pescados frescos (abadejo, platija, corvina, morena de Japón, hoki, bacalao, caballa y merluza, entre otros), pero son productos con un conglomerado de aditivos (polifosfatos, potenciadores de sabor, conservantes, saborizantes y colorantes) y menos proteínas y más sal que el pescado fresco. Poco de natural tiene el producto final. No es correcto ni bueno ofrecer a los niños palitos de pescado como sustituto de una ración de pescado o de frutos del mar.

Charcutería: embutidos y fiambres. De consumo demasiado frecuente en la alimentación infantil, las salchichas, mortadelas, chóped y patés de hígado de cerdo, llevan casi los mismos ingredientes, pero listados en diferente orden. Los ingredientes más comunes son: carne de cerdo, agua, fécula de patata, proteína de leche, hígado de cerdo, sal, proteína de soja o leche, dextrosa, especias, aromas, estabilizadores, antioxidante, azúcar, conservadores y colorante. Son productos de baja calidad nutricional y con un sabor simulado que acostumbra al paladar del niño a sabores artificiales muy pronunciados, con el riesgo de que no aprecie como bueno el gusto de las carnes o derivados cárnicos más naturales.

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INFANTIL su SALUD ambiental

infantilSalud ambiental INFANTIL. El colectivo INFANTIL es un sector especialmente vulnerable a los efectos ambientales. El organismo de un niño todavía se encuentra en fase de desarrollo en sus sistemas tanto fisiológicos como metabólicos

Fuente: ECOticias (03/05/2012)

Entendemos por medio ambiente el conjunto de condiciones físicas, químicas, biológicas, sociales, culturales y económicas con las que interactúan los seres humanos. Dadas las elevadas cifras de contaminación existentes hoy en las grandes ciudades, así como el cambio climático global en el que nos encontramos inmersos, en las últimas décadas ha aumentado considerablemente la cantidad de información referente a las distintas formas en las que el medio ambiente puede influir sobre la salud de la población. En este sentido,la salud ambiental INFANTIL, hace referencia al estudio del impacto de las sustancias contaminantes que se encuentran en el medio ambiente y que inciden directa o indirectamente, sobre la salud de los niños.

El colectivo INFANTIL es un sector especialmente vulnerable a los efectos ambientales. El organismo del grupo INFANTIL todavía se encuentra en fase de desarrollo y sus sistemas tanto fisiológicos como metabólicos, son extremadamente sensibles a todos los contaminantes presentes en la vida, tanto en el agua, como en el aire o en los propios alimentos. Este tipo de riesgo ambiental al colectivo INFANTIL, aparece en una fase tan temprana como es la formación del feto, en el interior de la madre.

Un niño en su rutina diaria, desde que se levanta para ir a la escuela hasta que se acuesta al terminar sus tareas, está expuesto a cientos de amenazas ambientales de las cuales, paradójicamente, somos nosotros los seres humanos, los principales causantes. Así por ejemplo, mientras el niño espera en la parada a su autobús escolar, al circular con nuestros vehículos cerca de él, estamos provocando que inhale directamente el humo que expulsan los tubos de escape. Otra situación bastante común es cuando le damos una fruta que no ha sido certificada en cuanto a su cultivo ecológico, el niño correrá el riesgo de ingerir una serie de pesticidas y otras sustancias potencialmente tóxicas, que no son buenas para su organismo. Otro de los focos de peligro radica en los productos de limpieza, los cuales están compuestos por cientos de componentes químicos altamente nocivos para la salud.

Como vemos, las distintas situaciones de peligro en la salud ambiental INFANTIL, se repiten constantemente. Y es que el sistema tecnológico y capitalista en el que vivimos, no nos lo pone muy fácil para evitarlas. Aún y así, sí que es posible es reducir los riesgos teniendo en cuenta algunos conceptos y sobre todo, siendo muy conscientes de que están ahí.

Para explicar el impacto del medio ambiente en la salud del grupo INFANTIL, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó en 2004 el primer “Atlas sobre salud INFANTIL y medio ambiente”. La obra expone un conjunto de datos sobre los efectos de los riesgos ambientales en la salud de los niños que, observados globalmente, ofrecen una imagen muy clarificadora de los peligros que afrontamos todos, niños y adultos, así como las razones por las cuales cada año mueren más de tres millones de menores de cinco años, en todo el mundo.

En 2009 la misma Organización, desarrolló otra investigación al respecto y entre sus conclusiones publicó que aproximadamente un tercio de los nueve millones de defunciones del colectivo INFANTIL en menores de cinco años que se producen cada año, se debe a causas y enfermedades relacionadas con el medio ambiente. Los factores de riesgo ambiental suelen estar relacionados con condiciones económicas y sociales adversas, tales como los conflictos armados, la pobreza y la malnutrición.

Está claro que para hablar de salud ambiental INFANTIL, un factor determinante de la misma es el lugar en el que nacemos- vivimos, así como el acceso a los recursos económicos con los que cuenta nuestra familia. En este sentido, la OMS distingue entre riesgos tradicionales, los directamente relacionados con la pobreza y el desarrollo insuficiente; y los riesgos modernos, aquellos que se dan en las poblaciones económica y tecnológicamente más desarrolladas:

1. Riesgos tradicionales:

Falta de acceso al agua potable;
– Eliminación inadecuada de excretas y de basuras;
– Insalubridad en la vivienda y en la comunidad;
Contaminación del aire en el hogar por polvo, hongos y por el uso de carbón u otros combustibles biológicos para cocinar o calentar el ambiente;
Contaminación de los alimentos con agentes patógenos;
Contaminación del agua de consumo por aguas servidas;
– Desastres naturales, incluyendo sequías, inundaciones y terremotos;
Contaminación de la vivienda por el plomo en las cerámicas y pinturas;
– Accidentes y enfermedades ocupacionales en la agricultura, en la industria y en el sector informal de trabajo.

2. Riesgos modernos peligros al colectivo INFANTIL :

– Acumulación de residuos sólidos peligrosos;
– Contaminación urbana del aire por emisiones de industrias y vehículos;
– Contaminación de recursos hídricos por las industrias, la agricultura y los desagües de centros urbanos;
– Uso indebido de sustancias químicas o radioactivas vinculadas a nuevas tecnologías para la agricultura y la industria;
– Accidentes de tráfico;
– Enfermedades infecciosas emergentes o reemergentes;
– Cambios climáticos y atmosféricos,  y el efecto invernadero;
– Violencia y efectos psicosociales del medio ambiente urbano;
– Tabaquismo y drogadicción.

Una particularidad de los denominados riesgos modernos, es que normalmente manifiestan sus efectos nocivos tras un largo periodo desde el momento de la exposición. Por ejemplo, algunas sustancias presentes en los plaguicidas pueden causar cáncer, pero éstas no dejan ver sus síntomas hasta pasados varios años, y aun así, pueden pasar décadas hasta que aparezca, si aparece, un tumor de tamaño apreciable. Endefinitiva gran peligro al colectivo INFANTIL

Entre los riesgos modernos,para el colectivo INFANTIL, debemos prestar especial atención a:

Los plaguicidas. Los niños absorben proporcionalmente mayores cantidades de ese tipo de sustancias debido a la mayor ingesta de frutas y vegetales contaminados relativos a su peso corporal. Los disruptores endocrinos que se pueden encontrar en los pesticidas y en los productos sintéticos entre otros, afectan al equilibrio hormonal por lo que las manifestaciones pueden no aparecer hasta la madurez del individuo. Los niños, además, pueden manifestar reacciones alérgicas a sustancias químicas tóxicas, así como hiperactividad como consecuencia de colorantes u otras sustancias añadidas a los alimentos.

Los hogares donde la preparación de alimentos se hace utilizando combustibles biológicos tienen para los pequeños el riesgo adicional de la contaminación del aire interior.

El aumento MUNDO INFANTIL del número de niños que presentan problemas respiratorios, asmas y alergias es debido principalmente a la contaminación del ambiente. Según un nuevo estudio dirigido por investigadores de la Universidad del Sur de California, contaminación y padres estresados aumentan significativamente el riesgo de asma INFANTIL. Y es que la contaminación atmosférica puede promover respuestas inflamatorias en las vías respiratorias del pulmón.

– Los compuestos organoclorados, cuya principal vía de ingestión es la dieta, el aire y el agua de consumo, se asocian al crecimiento y el desarrollo motor y al posterior desarrollo cognitivo.

– La mayoría de compuestos químicos provoca problemas cutáneos y conjuntivitis oculares si no se protegen frente a su exposición. La contaminación atmosférica también produce reacciones muy graves en la piel, entre las que se pueden diferenciar la dermatitis irritante, la dermatitis alérgica por contacto y la dermatitis fotosensible. Asimismo, la reducción de la capa de ozono sobre el Ártico, en el hemisferio norte, facilita que llegue a la superficie de la tierra una mayor cantidad de radiación ultravioleta, aumentando la incidencia del cáncer de piel.

– Otro peligro ambiental es el plomo, cuyas partículas, cuando están suspendidas en el aire, pueden ser absorbidas en la sangre y aun en concentraciones relativamente bajas suelen tener un efecto negativo en el desarrollo mental de los niños y en su crecimiento. Los países industrializados han disminuido drásticamente o eliminado el consumo de gasolina con plomo, lo que se ha reflejado claramente en los niveles de plomo en la sangre de la población en general. Muchos países en desarrollo, por el contrario, todavía continúan usando gasolina con este aditivo.

Los accidentes -especialmente vehiculares- asumen cada vez mayor importancia como problema de salud pública, en tanto que la violencia en general se ha convertido en una causa cada vez más significativa de morbilidad y mortalidad.

El cambio está en nuestras manos

Las condiciones mínimas requeridas para que exista un medio ambiente saludable, son tres: contar con un aire limpio, tener acceso al agua potable en cantidades suficientes y convivir en un ecosistema global adecuado para los seres humanos.

En general las ciudades que cuentan con una especial intensidad de tráfico de vehículos, están densamente urbanizadas y poseen industrias en sus inmediaciones, son las que presentan unos niveles más altos de contaminantes para la salud. Para paliar dichos efectos, ya estamos en condiciones mínimas para dirigirnos hacia la eficiencia energética, así como disminuir el consumo de combustibles fósiles y aumentar el uso de energías renovables.

A su vez es importante conocer los alimentos que consumimos, leer su composición y evitar los productos químicos que se usan para el desarrollo y la conservación de los mismos.

Para alcanzar este objetivo es necesario que no dejemos toda la responsabilidad a las instancias decisorias a nivel internacional, regional y nacional, también es importante que las organizaciones no gubernamentales, las comunidades y las familias tomen conciencia de los principales riesgos ambientales, se aúnen esfuerzos para evitarlos y se pongan en marcha nuevas medidas preventivas. Pero nada de esto funcionará si no empezamos por nosotros mismos, es decir, tomando conciencia individual de la importancia del cambio. Debemos servir como ejemplo al sector infantil de cómo protegernos, evitar y enfrentarnos a los riesgos ambientales con los que convivimos a diario, así como disminuir su presencia en nuestro entorno, siempre y cuando esté dentro de nuestras posibilidades.

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La exposición a ciertos contaminantes afectan a los testículos

La exposición a ciertos contaminantes afectan a los TESTICULOS TESTICULOS TESTICULOS La exposición a ciertos contaminantes afectan a los testículos

Un estudio del CSIC en ratones indica que la expresión de cientos de genes puede verse alterada durante el desarrollo embrionario de estos órganos sexuales masculinos

Fuente: consumer (23 junio 2012)

La exposición a ciertos contaminantes medioambientales puede afectar al desarrollo y función de los TESTICULOS, según se ha comprobado en una investigación llevada a cabo por científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en colaboración con un equipo de la Universidad de Utrecht (Países Bajos).

Las conclusiones de este estudio indican que la expresión de cientos de genes en ratones machos puede verse alterada por la exposición durante el desarrollo embrionario a determinadas sustancias presentes en algunos pesticidas, plásticos, alimentos y cosméticos.

Los investigadores esperan que los resultados obtenidos en este trabajo ayuden a buscar biomarcadores moleculares de toxicidad reproductiva y a potenciar futuras investigaciones sobre los posibles efectos de los compuestos contaminantes analizados.

Los científicos han llevado a cabo sus experimentos con diferentes dosis de ftalato (un plastificador), zearalenona (una toxina presente en algunos cereales), lindano (un plaguicida), bisfenol A (empleado en la fabricación de plásticos) y estradiol (una hormona esteroide sexual femenina). La exposición se llevó a cabo en periodos acumulativos durante el desarrollo embrionario con dosis más elevadas que las que se estima que afectan habitualmente a los humanos, explicó el CSIC.

Todos los compuestos analizados forman parte de los denominados disruptores endocrinos, un amplio y heterogéneo grupo de sustancias químicas que pueden interferir en el sistema endocrino con efectos sobre el desarrollo y función reproductivos.

La investigación indica que, en concreto, el ftalato y la zearalenona generan huellas de desregulación génica específicas, independientemente de los niveles o el momento de la exposición a estos compuestos. «Su efecto se observa también en animales adultos si su madre estuvo expuesta a estas sustancias dos semanas antes de la fecundación», señaló el investigador Jesús del Mazo, que trabaja en el Centro de Investigaciones Biológicas del CSIC.

Los resultados del estudio apuntan a que estas sustancias tienen mecanismos de acción génica en los TESTICULOS en etapas muy tempranas del desarrollo embrionario. «Muchos de estos genes desregulados tienen actividades funcionales interrelacionadas y por eso pueden afectar a procesos clave en la función celular causantes de patologías reproductivas en el sexo masculino», indicó Del Mazo.

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¡ Beba refrescante agua radiactiva !

Agua radiactiva Beba refrescante agua radiactiva

El radio es un elemento químico de la tabla periódica. Un elemento que relumbra con un brillo verde translúcido. Es extremadamente radiactivo, un millón de veces más que el uranio. Es luminiscente. Y también fue bastante habitual hace unos años, cuando empezó a aparecer en productos de consumo de todo el mundo. Incluso se puso de moda beber, como tónico para la salud, agua con infusión de radio, que se obtenía de unas vasijas con baño de radio que recibían el nombre de Revigators.

Fuente: xatakaciencia (20 de septiembre de 2012)

Tal y como explica Sam Kean en su libro La cuchara menguante:

Para usarla, se llenaba el depósito con agua, que se tornaba radiactiva tras reposar durante una noche. Las instrucciones sugerían beber cada día seis o más vasos de esta refrescante bebida.

El invento fue patentado en 1912 por RW Thomas, un inválido en California. Vendió miles de ellos durante las décadas de 1920 y 1930, y cada unidad costaba 29,50 dólares de la época. Presuntamente, podría prevenir enfermedades como la artritis, la flatulencia y la senilidad. Pero lo más probable es que una proporción importante de los usuarios de Revigator desarrollase a medio y largo plazo enfermedades cancerígenas, sobre todo por las trazas de de otras sustancias tóxicas, como plomo y arsénico, que también se han hallado en los análisis modernos de tales jarras.

La fiebre radiactiva también hizo proliferar otros productos como pasta de dientes, chocolate y hasta supositorios.

Una compañía competidora de Revigator, Radithor, incluso se atrevió a vender botellines individuales de agua previamente expuesta a una fuente de radio y torio. Un exceso de estos botellines fue lo que mató a Eben Byers, un famoso millonario del acero de los ferrocarriles, aficionado al deporte y campeón de EEUU de golf amateur. Su muerte causó sensación, y también impulsó a la Asociación Médica Americana a prohibir cualquier tipo de radiación salvo aquellas prescritas por un facultativo.

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SINUSITIS Mejor no usar antibióticos

 sinusitis Mejor no usar antibióticos para las sinusitis

Los antibióticos no ayudan a combatir la mayoría de las infecciones sinusales, aunque los médicos los prescriben habitualmente para ese fin, según un estudio realizado en EE.UU. y publicado en Journal of the American Medical Association (JAMA).

Los investigadores han visto que los antibióticos no alivian los síntomas de los pacientes o que éstos se reincorporen al trabajo antes que un placebo.

FUENTE: ABC Periódico Electrónico S.A. (17/02/12)

El abuso o mal uso de antibióticos es un problema de salud pública, debido a las resistencias antimicrobianas. Pero, en la sinusitis, es difícil saber si la enfermedad está causada por bacterias o por un virus, en el que los antibióticos no sirven para nada.

«En lugar de administrar a todos un antibiótico, nuestros hallazgos sugieren que es mejor abstenerse y observar la evolución» señaló a Reuters Health Jane Garbutt de Washington University School of Medicine en St. Louis, quien dirigió el estudio. Esto implica controlar a los pacientes para ver si mejoran, y usar sólo analgésicos.

Las personas con sinusitis aguda tienen unos síntomas parecidos al resfriado, como goteo nasal y dolor alrededor de los ojos, la nariz o la frente. «Es la quinta razón más común por la que se recetan antibióticos para adulto», advirtió Garbutt.

SIN DIFERENCIAS

El equipo de Garbutt asignó aleatoriamente a 166 adultos a recibir placebo o un tratamiento de 10 días con el antibiótico amoxicilina. Al finalizar el estudio, los investigadores encontraron poca diferencia entre los dos grupos de pacientes.

Después de siete días, hubo signos de beneficios de los antibióticos, pero el efecto fue pequeño y se había desvanecido otros tres días más tarde. A los 10 días, el 78 por ciento de las personas tratadas antibióticos y el 80 por ciento de los tratados con placebo dijeron que se sentían mucho mejor y ya no tenía síntomas.

Menos del dos por ciento de las infecciones sinusales son bacterianas. La mayoría de los casos son víricos, y la gran mayoría no requieren antibióticos. En este sentido, la Sociedad Americana de Enfermedades Infecciosas ha elaborado directrices que recomiendan tratar sólo a pacientes cuyos síntomas duran por lo menos 10 días, aquellos que están gravemente enfermos con fiebre alta y otros síntomas, o que mejoran para después empeorar.

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Tomillo un potencial remedio natural contra el acné

 Tomillo un potencial remedio natural contra el acnéEl acné es un trastorno que afecta a casi todas las personas en algún momento de la vida, aunque se presenta sobre todo en la adolescencia, es cuando las hormonas están revolucionadas

Existen en el mercado multitud de cremas, geles y lociones para mitigarlo, pero investigadores de la Universidad Metropolitana de Leeds han descubierto que un preparado a base de tomillo resulta más eficaz incluso que las pomadas con receta

FUENTE | ABC Periódico Electrónico S.A. (29/03/2012)

La investigación, presentada esta semana en la Conferencia de la Sociedad General de Microbiología, asegura que el tomillo puede convertirse en un remedio eficaz y suave para la piel afectada por esta enfermedad inflamatoria de la piel.

Los científicos pusieron a prueba la efectividad del tomillo, la caléndula y la mirra contra la bacteria del acné, mediante unos preparados en alcohol. El grupo encontró que, aunque todas las soluciones conseguían destruir la bacteria tras una exposición de cinco minutos, el tomillo fue el más efectivo de los tres. Es más, descubrieron que la tintura de esta planta tiene un efecto antibacteriano mayor que el peróxido de benzoilo, el ingrediente activo presente en la mayoría de las cremas antiacné.

Los investigadores comprobaron además que la eficacia antibacteriana de las tinturas no se debían solo a la capacidad esterilizadora del alcohol.

Estos resultados preliminares suponen el primer paso para futuras investigaciones del uso de estas soluciones herbales en el tratamientos del acné. «Ahora necesitamos hacer otras pruebas en condiciones más cercanas al ambiente real de la piel y ver cómo estos preparados trabajan a nivel molecular. Si se prueba que la tintura de tomillo es clínicamente efectiva, como sugieren nuestros resultados, podemos estar ante una alternativa natural a los actuales tratamientos», explica la doctora Margarita Gómez-Escalada, autora principal del estudio.

El tratamiento herbal del acné supondría una muy buena noticia para aquellos que tienen una piel excesivamente sensible para las cremas disponibles en el mercado. «El problema de los tratamientos que contienen peróxido de benzoilo son los efectos secundarios, como la irritación de la piel», señala la doctora Gómez-Escalada, que asegura que los preparados a base de plantas son menos agresivos por sus propiedades antiinflamatorias.

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CONTAMINACION nuestra CONTAMINACION interna

 CONTAMINACION nuestra CONTAMINACION interna CONTAMINACION CONTAMINACION nuestra CONTAMINACION interna

Los compuestos tóxicos persistentes son un grupo de compuestos químicos que tienen en común características físicas, como por ejemplo que muchos de ellos contienen átomos de cloro

Fuente: Ecoticias (07/03/2012)
Por Gloria Valdivia

Miquel Porta es Catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universitat Autònoma de Barcelona e investigador del Instituto Municipal de Investigación Médica (IMIM) de Barcelona. Es uno de los editores del libro Nuestra CONTAMINACION interna, que examina los efectos de los compuestos tóxicos persistentes (CTPs) sobre la salud humana. Hemos hablado con él para que nos explique qué son exactamente estas sustancias y qué podemos hacer para rebajar los niveles de CONTAMINACION a que estamos expuestos a lo largo de toda la vida, desde el embrión.

¿Qué son los compuestos tóxicos persistentes?

Los compuestos tóxicos persistentes son un grupo de compuestos químicos que tienen en común características físicas, como por ejemplo que muchos de ellos contienen átomos de cloro, lo que hace que sean muy persistentes en el organismo humano y en el medio ambiente. De hecho, el cuerpo humano, y el de los otros seres vivos, tiene muchas dificultades para eliminarlos y, por lo tanto, se acumulan. Se disuelven muy bien en grasa, son lo que en inglés se conoce como ’fat lovers’ (amantes de las grasas). Son sustancias tan diferentes como el insecticida DDT, los PCBs o las dioxinas. La peculiaridad de las dioxinas es que no se fabrican intencionadamente, sino que se generan en la combustión de plásticos. Son compuestos, pues, que forman parte de nuestra vida cotidiana. La causa principal de la CONTAMINACION humana por CTPs es clara: cómo vivimos.

¿Cómo pasan los CTPs a formar parte del organismo humano?

Normalmente nos llegan disueltos en las grasas animales, porque ya forman parte de ellos, lo obtienen de los piensos con que se alimentan. Actualmente gran parte de la población mundial come alimentos de origen animal que contienen estos compuestos. A niveles muy bajos, pero este es el origen. Y las concentraciones crecen a lo largo del tiempo por acumulación en el cuerpo humano. La exposición es crónica, y los efectos no son inmediatos ni a corto plazo, pero existen.

¿Qué efectos tienen los CTPs sobre la salud?

El abanico es amplio e importante: son promotores tumorales, neurotóxicos, disruptores endocrinos, hepatotóxicos, alteran los sistemas de defensa del organismo, son immunosupresores y muchos son cancerígenos demostrados, como las dioxinas. En general, alteran el funcionamiento de los genes. Yo creo que los CTPs contribuyen en buena parte a la carga de enfermedad que sufrimos actualmente.

¿Qué sectores de la población son más vulnerables? ¿Nos afectan a todos por igual?

Los niños, las embarazadas, la gente mayor, las personas con afecciones cardíacas o enfermedades respiratorias son más susceptibles.

Y ciertos grupos de trabajadores que han sido más expuestos por su profesión. Pero lo cierto es que los CTPs afectan toda la población, nadie es invulnerable. Tenemos que ser capaces de concienciar, pero sin crear miedo. El miedo es antisaludable.

¿Por qué no se habla más de ellos si son tan importantes?

Yo creo que hay algunos temas que la propia comunidad científica, las organizaciones ciudadanas y las administraciones prefieren ignorar, mirar hacia otro lado, en parte de forma deliberada. Esto es cobardía política, pero los ciudadanos también tenemos mucha responsabilidad en estas cuestiones. Los resultados científicos lo dicen claro, y ya no es una cuestión de principio de precaución, de prohibir por si acaso. Tenemos evidencia de que hacen daño. Hace más de diez años que pedimos incorporar los análisis de CTPs a las encuestas de salud en toda España y sólo se ha hecho en Cataluña y en Barcelona ciudad. Los políticos no han querido hacerlo en ningún otro lugar y las organizaciones ciudadanas tampoco lo han pedido con suficiente fuerza. Los ciudadanos están poco concienciados. Si nos informamos y nos organizamos, los políticos tendrán que ser sensibles a lo que pedimos.

¿Qué se ha hecho hasta ahora para evitar la presencia de los CTPs?

La inmensa mayoría de estos compuestos, sobre todo los que contienen cloro, ya han sido prohibidos, pero continúan presentes. Por ejemplo, el DDT se prohibió hace más de 30 años y en un estudio reciente de población en Cataluña se encontró en el 88% de los casos. Su principal metabolito, el DDE, lo detectamos en el 100% de la población. En Barcelona el DDT se encuentra en el 97% de las personas. ¿Cómo se explica? Hay una industria legal de reciclaje de las grasas de los animales muertos en los mataderos para hacer piensos. Y como la combustión no les hace nada a los CTPs organoclorados, eso significa que continúan a la cadena alimentaria. El problema es complejo, pero mi conclusión es que como sociedad estamos fracasando. Queremos comer mucho y a precios muy bajos, hemos democratizado el consumo de carne, pagamos una miseria a los agricultores… Hemos fracasado como sociedad, este modelo de crecimiento que sin duda nos ha aportado beneficios sociales y humanos enormes, ha fracasado al evitar la CONTAMINACION por productos tóxicos. Todo esto no nos ha salido gratis. La CONTAMINACION interna es la factura que estamos pagando por la forma en que vivimos. ¿Cómo se explica, si no, la gran cantidad de cánceres o enfermedades degenerativas en personas de todas las edades, por ejemplo?.

¿Qué podemos hacer para que esto cambie?

Pedir más estudios, informarse, reflexionar y concienciarse. Pedir prácticas agrícolas más sostenibles, protección medioambiental.

Incorporar la salud pública y la salud ambiental a todas las agendas puede llevar a dinamizar políticas de seguridad alimentaria, de comercio justo y sano… Tenemos que dejar de lado las actitudes de ‘no se puede hacer nada’ y darnos cuenta que todos podemos actuar. Y podremos forzar políticas más saludables. Y vivir de otro modo.

¿Cómo tendríamos que comer para minimizar la ingesta de CTPs?

Hay que tener claro que en el caso de los CTPs los efectos son acumulativos y a largo plazo, no se trata de intoxicaciones agudas sino de una CONTAMINACION crónica. Un cambio de hábitos no hará que desaparezcan inmediatamente, pero puede ayudar a medio plazo. Y tampoco tenemos que dejar de disfrutar de la vida, pero en general la opción sería una dieta más sana, con más verduras libres de plaguicidas y menos carnes y pescados grasas alimentadas con piensos.

En conclusión, los compuestos tóxicos persistentes son peligrosos, son invisibles y muy difíciles de evitar. Individualmente podemos hacer muy poco. Pero ignorarlos no es la solución. Cada pequeño gesto cuenta y cuantos más seamos, más haremos.

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Intestino los enemigos del intestino

 Intestino los enemigos del intestino Además del cáncer de colon, hay dolencias intestinales crónicas y muy molestas que restan calidad de vida a los afectados

Aunque es la dolencia más popular por la gravedad que representa, entre los enemigos de nuestra salud intestinal no solo figura el temido cáncer de colon, sino otras afecciones crónicas y muy molestas que restan calidad de vida a sus afectados.

La necesidad de acudir corriendo al inodoro debido a un retortijón, sufrir un incómodo estreñimiento o padecer dolor abdominal, son algunas de ellas.

Fuente: Modesto Varas Lorenzo, especialista en Aparato Digestivo de Centro Médico Teknon y del Hospital Universitario Valle de Hebrón, de Barcelona.

Entre estos trastornos figura el síndrome del intestino irritable (SII), que a afecta al 15% de la población y representa alrededor de un 3% de los pacientes atendidos en atención primaria y un 25% en la especializada del aparato digestivo; la enfermedad inflamatoria intestinal (EII), que comprende la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn, y que supone más de 10 casos nuevos por 100.000 habitantes y año; y el cáncer de colon, el segundo tipo de cáncer que más afecta a los españoles, por detrás del de pulmón y del que cada año se diagnostican 60 casos por 100.000 habitantes y año.

Los expertos señalan que el mayor número de personas que sufren estas enfermedades se debe a que cada vez se diagnostican antes y mejor. Entretanto, los especialistas aconsejan aplicar el principio de precaución basado en seguir hábitos de vida saludables.

La misión del intestino

El organismo humano consta del intestino delgado, encargado de digerir y absorber los nutrientes de los alimentos, y del colon o intestino grueso, responsable de absorber el agua. Esto significa que la misión fundamental del intestino es la absorción.

El intestino está poblado por la flora intestinal, que es el conjunto de microorganismos, en su mayoría bacterias, que se localizan en él. Se estima que el cuerpo humano podría albergar más de 1.000 clases de bacterias y que nuestro intestino podría estar colonizado por 10 millones de bacterias. Estas bacterias nos defienden frente a las infecciones, estimulan el sistema inmune, fabrican las vitaminas B y K y ayudan a digerir y absorber los nutrientes, entre otras funciones. Las alteraciones de esta flora intestinal, con la que se nace pero que cambia durante la vida por la dieta y el consumo de antibióticos, se han asociado a desórdenes intestinales como el colon irritable o la enfermedad de Crohn, y en cada uno, la flora está alterada de un modo distinto. Cuando el intestino no funciona bien, el síntoma fundamental que lo advierte es el tipo de defecación (diarrea o estreñimiento), así como dolor abdominal, hinchazón y también, en ocasiones, flatulencia o meteorismo. Además, si hay una mala absorción de nutrientes, puede producirse malnutrición, anemia y hierro bajo, entre otras consecuencias. Y en el cáncer de colon, otro signo delator es la presencia de sangre en las heces.

Cómo cuidarlo y limpiarlo

Evitar el estreñimiento mediante la dieta mediterránea, que incluya fibra, presente en frutas, alimentos vegetales e integrales y cereales (sobre todo el salvado de trigo).

No abusar de los laxantes, ya que alteran la flora intestinal, son irritantes y pueden producir síndrome del intestino irritable (SII).

• Mientras que el 70%-80% del cáncer colorrectal se relaciona con una dieta insana, en cambio, una alimentación como la dieta mediterránea, rica en fruta, verdura, con pocas grasas y carne roja podría ayudar a prevenirlo, según el Instituto Catalán de Oncología (ICO).

• Consumir líquidos, ya que favorecen la hidratación, la progresión del bolo alimenticio y previenen el estreñimiento.

Recurrir a los prebióticos y probióticos. Como el intestino tiene una función en la autoinmunidad, si esta se altera, los prebióticos y probióticos son esenciales para restaurar la flora intestinal. Los prebióticos son sustancias que favorecen el crecimiento de los probióticos, mientras que los probióticos son alimentos funcionales (sobre todo lácteos) que contienen microorganismos que llegan intactos al intestino, donde se alojan y aportan beneficios para nuestra salud. Así, los probióticos son eficaces en la EII, pues mejoran la malabsorción. Entre los probióticos existentes figuran lactobacilos y bifidobacterias de distintas especies.

La hidroterapia del colon es semejante a la limpieza con enemas o con preparados por vía oral que limpian el intestino. Se trata de un lavado profundo del intestino grueso con agua, que se introduce y extrae con una cánula, mediante un equipo sofisticado, para eliminar todas las toxinas.

Cómo cuidar el intestino

• Practicar ejercicio de forma regular, ya que mejora la movilidad intestinal.

• Mantener una abundante hidratación para ayudar al tránsito intestinal y a evacuar las heces.

• Seguir la dieta mediterránea, con un consumo moderado de fibra.

• No conviene abusar ya que una cantidad excesiva de fibra puede producir gas, meteorismo y diarrea.

• Tomar yogur para reponer la flora intestinal.

• Controlar los medicamentos que producen efectos secundarios, como diarrea o estreñimiento.

Controlar el estrés, que puede alterar la movilidad y la flora intestinal y provocar los síntomas de la enfermedad inflamatoria intestinal.

Evitar el tabaco y el alcohol.

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