Sara Gable, que así se llama la autora del trabajo que se publica en Child Development , analizó a más de 6.250 niños procedentes de distintas escuelas infantiles. Los niños fueron seguidos desde que comenzaron la educación infantil (4 o 5 años) hasta quinto grado (11 o 12 años).
La investigadora recogió información de la familia en cinco momentos definidos de este periodo. Además, los maestros informaron sobre las habilidades interpersonales de los niños y su bienestar emocional; los niños fueron pesados y medidos, además de que se sometieron a exámenes académicos.
Asistimos a una interesante sesión sobre riesgos ambientales para la salud organizada por la CAMFIC, la Societat de Salut Pública de Catalunya i Balears y el CAPS (Centre d’Anàlisi i Programes Sanitaris).
Fuente: ECOTICIAS (05/06/2012)
Las diferentes charlas abordaron la importancia de la calidad del aire en nuestras vidas y los efectos negativos que comporta su deterioro para la salud humana y los ecosistemas, por los Riesgos ambientales. Este deterioro se produce en la mayoría de los casos por causas antropogénicas.
Informes recientes revelan que, actualmente, uno de cada cinco europeos muere de enfermedades asociadas a su entorno. Así mismo, el CREAL (Centre de Recerca en Epidemiologia Ambiental), en uno de sus últimos estudios en el Área Metropolitana de Barcelona, estima los beneficios anuales que supondría la reducción de los niveles de PM10 a los valores marcados por la OMS: hablamos de 3.500 muertes menos al año, 54.000 crisis asmáticas menos y de un significativo aumento de la esperanza de vida de 14 meses.
Un ejemplo de ello es la tasa de incidencia del cáncer de mama, que crece en un 2,4% cada año. Afortunadamente, la resolución de estos casos gracias a su detección y tratamiento, ha supuesto una reducción significativa de la tasa de mortalidad.
El informe con los resultados se ha publicado en la revista académica PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences, o Actas de la Academia Nacional de Ciencias, de Estados Unidos).
El equipo del profesor Isaac Pessah, catedrático del Departamento de Biociencias Moleculares en la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad de California en Davis, realizó varios experimentos para evaluar los efectos del triclosán sobre la actividad muscular, usando dosis similares a las que las personas y los animales pueden estar expuestos durante su vida cotidiana.
En experimentos «in vitro», el triclosán deterioró la capacidad de contracción de las células aisladas de músculo cardíaco y fibras de músculo esquelético. Específicamente, el equipo evaluó los efectos del triclosán en los canales moleculares de células musculares que controlan el flujo de iones de calcio, produciendo las contracciones musculares. Normalmente, la estimulación eléctrica («excitación») de fibras musculares aisladas bajo condiciones experimentales provoca una contracción muscular, la base fundamental de cualquier movimiento muscular, incluyendo los latidos del corazón. Pero en presencia del triclosán, la comunicación normal entre dos proteínas que funcionan como canales de calcio era defectuosa, causando un mal funcionamiento en las fibras de músculo esquelético y en las células de músculo cardiaco.
El equipo también encontró que el triclosán perjudica a la contractilidad del músculo esquelético y el corazón en animales vivos. En ratones anestesiados, había una reducción del 25 por ciento en las medidas de función cardiaca, en los primeros 20 minutos tras la exposición al triclosán.
Además, los ratones tuvieron una reducción de 18 por ciento en su fuerza de agarre durante 60 minutos tras recibir una dosis única de triclosán.
Finalmente, los investigadores analizaron los efectos de la exposición al triclosán en peces de la especie Pimephales promelas, comúnmente usado como organismo modelo para estudiar los efectos potenciales de sustancias contaminantes acuáticas. Los que estuvieron expuestos al triclosán en el agua durante siete días, habían reducido considerablemente su actividad natatoria, tanto en comparación con los sujetos del grupo de control durante la natación normal, como en pruebas de natación diseñadas para imitar la conducta evasiva de los peces ante la amenaza de un depredador.
Nipavan Chiamvimonvat, profesora de medicina cardiovascular en la Universidad de California en Davis, y coautora del estudio, advierte, sin embargo, que trasladar los resultados de esos modelos animales a los humanos requerirá investigar más. Pero subraya que el hecho de que los efectos sean tan claros en diversos modelos animales y en diferentes condiciones experimentales, proporciona indicios bastante sólidos de que el triclosán podría tener efectos sobre la salud humana y animal a los niveles actuales de exposición.
Además, según la Administración estadounidense de Alimentos y Medicamentos (FDA) aparte de su utilidad en algunas pastas de dientes para prevenir la gingivitis, no hay evidencias lo bastante sólidas de que el triclosán proporcione otros beneficios claros para la salud en el ámbito doméstico, ni de que usar de modo cotidiano jabones antibacterianos sea más eficaz que usar jabones normales modernos.
Debido a que la estructura química del triclosán se parece a la de varios productos tóxicos muy persistentes en el medio ambiente, la FDA y la Agencia estadounidense de Protección Medioambiental (EPA) están llevando a cabo nuevas evaluaciones sobre los riesgos de un uso tan extendido del triclosán. Dependiendo de los resultados de esas evaluaciones, el ámbito de uso de esta sustancia podría verse restringido.
Las poblaciones de abejas han caído con rapidez en muchos países, un descenso impulsado por un fenómeno conocido como desorden de colapso de colonias. Su causa no está clara, pero el ácaro varroa es uno de los principales sospechosos porque extiende el virus al alimentarse de hemolinfa, o «sangre» de abeja.
Para aclarar los lazos entre los ácaros y los virus, un equipo dirigido por Stephen Martin, de la Universidad británica de Sheffield, estudió el impacto de los varroa en Hawai, donde los ácaros son una invasión reciente.
Los investigadores descubrieron que la llegada de los varroa aumentaba la prevalencia de un único tipo de virus, el virus de ala deformada (DMW, en sus siglas en inglés) en las abejas, entre un 10 y un 100 por cien.
Al mismo tiempo, la cantidad de virus DMW hallado en las abejas se disparaba en un millón de veces, y había una enorme reducción en la diversidad del virus, con una única cepa de DMW arrinconando a las demás.
Se cree que también otros factores, como los hongos, pesticidas y una reducción en la diversidad de la flora, juegan un papel en el colapso de colonias, pero Ian Jones, de la Universidad de Reading, dice que los últimos hallazgos señalan a la combinación de virus y ácaros como principal culpable.
Jones, que no participó en el estudio, dijo que los hallazgos, publicados en la revista Science, refuerzan la necesidad de que los apicultores controlen la infestación de varroa en las colmenas.
JLa amenaza a las poblaciones de abejas se extiende en buena parte de Europa, EEUU, Asia, Sudamérica y Oriente Próximo, según los expertos.
Las abejas son polinizadores importantes de plantas en flor como muchos cultivos frutales y de verduras. Un informe de Naciones Unidas en 2011 estimó que las abejas y otros polinizadores como mariposas, escarabajos o pájaros hacen tareas por valor de 153.000 millones de euros al año para la economía humana.
Los consumidores ecológicos son reflexivos y críticos. Reconocen que los seres humanos, como los demás seres vivos, forman parte de un todo interrelacionado: la naturaleza. Cualquier acción que antepone a los seres humanos en detrimento de la naturaleza repercute de forma directa o indirecta en el bienestar humano actual y el de las generaciones venideras. La información y la educación ambiental son claves para que los ciudadanos puedan repensar su manera de consumir.
Las decisiones coherentes con esta postura son muy diversas: elegir bienes y servicios comprometidos con el medio ambiente, caminar, ir en bicicleta o en transporte público en lugar del coche privado, apoyar el uso de las energías renovables y huir en lo posible del uso de combustibles fósiles, consumir alimentos frescos, de temporada y cercanos, vestir ropas realizadas con fibras naturales, etc.
El resultado de la fórmula es evidente: menos bienes, menos gastos, menos explotación de los recursos naturales y menos contaminación y residuos. No hay que dejar de consumir, sino hacerlo con cabeza. Antes de adquirir un nuevo producto, conviene preguntarse si de verdad es necesario.
Los consumidores pueden reducir su impacto ambiental de muchas maneras. Al comprar, hay que evitar los productos con un empaquetado excesivo. Siempre que se pueda, hay que elegir los tamaños grandes y los productos concentrados para generar menos basuras y, a la vez, ahorrar dinero. El agua no es un bien inagotable aunque lo parezca cada vez que se abre el grifo. Diversos consejos permiten reducir su consumo sin que sufra el nivel de bienestar. De igual manera, la generación de energía supone la utilización en gran parte de combustibles que generan contaminación, como el petróleo o materiales radiactivos, y la explotación de la naturaleza. El gasto en energía también se puede disminuir en casa mediante unas cuantas pautas sencillas.
Prolongar la vida útil de los bienes contribuye al ahorro doméstico y a disminuir el impacto ambiental. Los envases o productos de usar y tirar son la antítesis de un consumo responsable y ecológico.
La reutilización es posible de muchas formas. Al hacer la compra, conviene llevar bolsas de tela o de otros materiales que permitan su uso prolongado y eviten las perjudiciales bolsas de plástico. Las baterías recargables son menos nocivas que las de un solo uso. Las hojas de papel se pueden utilizar por ambos lados y las cajas de cartón se pueden aprovechar más veces para guardar otros objetos. Los libros, los discos, la ropa, etc. se pueden intercambiar entre familiares y amigos, y tampoco está de más darse una vuelta por los mercados de segunda mano. Lo barato sale caro, no solo para el bolsillo, sino también para el medio ambiente. Los productos muy baratos de mala calidad no duran nada y acaban en la basura. En su lugar, los bien elaborados se pueden reutilizar más veces. Cuidar de manera adecuada los productos, hacer caso de las recomendaciones de los fabricantes y repararlos siempre que se pueda favorecerá que duren más. Una forma más sofisticada de reutilizar es el denominado «upclycling», que transforma un objeto sin uso o destinado a ser un residuo en otro de igual o mayor utilidad y valor. Los consumidores logran nuevos productos y se ahorran dinero.
Separar los residuos de manera adecuada para su posterior reciclaje es una acción con múltiples beneficios medioambientales. Las basuras recicladas no acaban en los vertederos, cada vez más saturados, los materiales desechados se aprovechan para elaborar nuevos bienes y, por ello, se evita la extracción de nuevas materias primas y se reduce el consumo de energía en su elaboración. Al reciclar una lata de aluminio, se ahorra una cantidad de energía similar a la que consume un televisor durante tres horas. Un bien con aluminio reciclado consume un 5% de la energía que necesitaría si se basara en material virgen. EROSKI CONSUMER ofrece a través de su escuela de reciclaje o de sus distintos artículos toda la información necesaria.
Los desequilibrios entre los países ricos y pobres no sólo afectan a sus habitantes, sino también al medio ambiente. La humanidad ha duplicado en los últimos 40 años su huella ecológica global, de manera que el consumo actual se basa en la utilización de los recursos de otros territorios o de generaciones futuras. Si todas las personas del mundo vivieran como un ciudadano medio de EE.UU. o de Emiratos Árabes Unidos, se necesitarían más de 4,5 planetas Tierra. La huella ecológica de los españoles también es alta: se requieren más de tres superficies como la de España. El medio ambiente y la humanidad no pueden soportar de manera indefinida este desarrollo insostenible y, por ello, hay que redistribuir el consumo de manera equitativa. Los productos con una menor huella ecológica o basados en principios de comercio justo pueden disminuir estas diferencias.
Los consumidores pueden y deben tener una participación activa en las actividades que influyen en su vida cotidiana. La ley ampara la posibilidad de reclamar y exigir actuaciones que contribuyan a mejorar el medio ambiente y la calidad de vida de los ciudadanos. Las líneas de acción son muy diversas: reclamar a las instituciones más medidas para conservar y recuperar el medio ambiente, reclamar más infraestructuras para poder reciclar, reclamar un mayor apoyo a los productos ecológicos y a las energías renovables, reclamar el uso de bolsas reutilizables en los supermercados en vez de las de usar y tirar, reclamar más productos reciclados y reciclables, reclamar más información medioambiental, etc.
Purificar de modo elemental el agua clara en regiones muy soleadas no es tan difícil como podría parecer. Los métodos de desinfección solar se basan en exponer al sol durante seis horas una botella de plástico transparente conteniendo el agua clara. Esta operación tan simple hace posible, con las condiciones adecuadas, que el calor y la radiación ultravioleta destruyan a la mayoría de los patógenos que causan como síntoma principal diarrea, y que en promedio acaban cada día con las vidas de unos 4.000 niños en África.
Hacer potable al purificar agua se vuelve un reto mucho más difícil de superar cuando el preciado líquido está turbio por la presencia de barro, como generalmente sucede cuando las personas tienen que extraer el agua de los ríos, los arroyos y hasta de agujeros excavados en el terreno. En los países en vías de desarrollo, muchas personas no tienen acceso a agua clara, y es muy difícil limpiarla de las partículas de barro en suspensión, tal como reconoce Joshua Pearce, profesor de ciencia e ingeniería de los materiales en la Universidad Tecnológica de Michigan, Estados Unidos.
Para purificar esa clase de agua, no queda más opción, por tanto, que retirar primero el barro. Trabajando con Brittney Dawney de la Queen’s University en Ontario, Canadá, Pearce ha descubierto que uno de los minerales más abundantes en la Tierra realiza este trabajo muy bien. El mineral en cuestión es el cloruro de sodio, o sea la sal de mesa común.
La sal es barata y está disponible en casi todos los sitios. Además, no se requiere mucha para permitir obtener agua clara a partir de agua turbia. El agua clara obtenida de la turbia mediante la sal tiene una concentración de sodio demasiado grande para la normativa de Estados Unidos y otras naciones sobre el máximo nivel permitido para el agua del grifo, pero es menor que el de algunas bebidas isotónicas, o sea que ante una situación de necesidad se puede consumir aunque su sabor sea un tanto desagradable.
“Yo mismo he consumido esta agua. Si yo estuviera en algún lugar sin agua clara y tuviera a mi cargo niños con diarrea, y esta agua pudiera salvar sus vidas, la usaría sin dudarlo”, explica Pearce.
La sal hace mejor su trabajo cuando las partículas suspendidas son de un tipo de barro llamado bentonita. La técnica no funciona tan bien con otros tipos de barro. Sin embargo, añadiendo un poco de bentonita con la sal al agua que contiene estos tipos distintos de barro, se consigue que la mayoría de las partículas se aglomeren juntas facilitando que puedan ser retiradas y se disponga de agua clara para exponerla al sol del modo descrito.
Pearce y Dawney están ahora llevando a cabo más experimentos con agua conteniendo diferentes tipos de barro, y también están investigando diferentes tipos de suelos por todas partes de África para ver dónde funciona mejor su método.
En este sentido, en Europa continental las alergias más comunes en niños son las provocadas por el huevo, la leche de vaca y las nueces, mientras que en los adultos se dan más casos de alergia a la fruta, las nueces y las verduras, son ALERGICOS. En el Reino Unido, la mayor amenaza la suponen las nueces, las avellanas y los cacahuetes, que causan el 50% de las reacciones alérgicas potencialmente mortales. La alergia al marisco y al bacalao se imponen en los países escandinavos y en el Norte de Europa. En Europa, la alergia alimentaria es el factor principal desencadenante de anafilaxia en niños entre cero y 14 años.
La Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica (EAACI) ha lanzado esta semana su campaña sobre la «Alergia Alimentaria», con el objetivo de concienciar del importante incremento de la anafilaxia en niños, una reacción alérgica grave y de alto riesgo para la vida de las personas. También pretende educar al público en general para reconocer los síntomas y los desencadenantes y ayudar a la hora de reaccionar en caso de emergencia, por ejemplo, en el uso de un lápiz de adrenalina. Además, el primer elemento a tener en cuenta en esta campaña es el lanzamiento de los Estándares Mínimos Internacionales para la Alergia Infantil en la Escuela, que establece los requisitos mínimos necesarios para la seguridad de los niños ALERGICOS en la escuela.
Esta campaña de la EAACI también quiere involucrar a las autoridades de la Unión Europea (UE) para mejorar el etiquetado de los alimentos y facilitar el acceso a los tratamientos de emergencia de la anafilaxis. Algunos alimentos llevan la etiqueta «Puede contener cacahuetes» o «Puede contener leche», que no están reguladas y resultan de la propia iniciativa de los fabricantes de alimentos. Por tanto, el problema está en que los distintos fabricantes pueden utilizar distintos criterios para las etiquetas del tipo «puede contener». Por ello, la etiquetas «pueden contener» que se utilizan en la actualidad representan distintos niveles de contaminación y, de esta forma, distintos niveles de riesgo.
¿Cómo? El bebé que goza de la compañía de un peludo amigo en casa está en contacto con un número mayor de bacterias. Y esto, dicen los expertos, fortalece sus defensas.
En este artículo se explica cómo perros y gatos cuidan de nuestra salud.
Fuente: consumer (14 sept´ 2012) Por EVA SAN MARTÍN
Los bebés que conviven con un perro o un gato en casa tienen menos problemas de salud y, por lo tanto, crecen más fuertes. Son las conclusiones de un interesante estudio realizado por un equipo de investigadores de la Universidad de Finlandia entre 397 niños menores de un año y publicado en la prestigiosa revista científica ‘Pediatrics’.
Los investigadores analizaron cómo afectan las enfermedades respiratorias -y otras dolencias infecciosas- a los bebés, a quienes siguieron desde el embarazo hasta que los pequeños alcanzaron su primer año de vida. Resultó que los niños que vivían en casas con animales -con perros o gatos- tenían menos resfriados durante el invierno.
La otitis, o infección de oído, es un problema frecuente en el bebé. Al menos la mitad de los menores de tres años la han padecido alguna vez, según la ‘Guía ABE. Infecciones en Pediatría’, escrita por el departamento de Pediatría del Hospital 12 de Octubre. A pesar de tratarse de una dolencia habitual en los pequeños, los investigadores finlandeses encontraron que los bebés que tenían más relación con perros y gatos la padecían menos. Además, esos niños precisaron tomar menos medicamentos, incluso cuando cayeron enfermos.
«Los niños con perros y gatos en casa resultaron ser más sanos que aquellos bebés que apenas tuvieron contacto con mascotas», señalan los investigadores, encabezados por la doctora Eija Bergroth. Los científicos comprobaron cómo los niños que viven en hogares con animales tienen menos afecciones respiratorias. Los pequeños que disfrutan de la compañía de perros y gatos, asimismo, padecen menos infecciones de oídos (un 44% menos) y necesitan tomar menos antibióticos (29% menos), según esta investigación.
Y ello, dicen los investigadores, es bueno para el pequeño, ya que contribuye a «fortalecer el sistema inmunológico del bebé». Su ejército natural de anticuerpos se rearma, es decir, el niño crece más fuerte y más protegido frente a las infecciones y enfermedades.
«La suciedad traída a casa por los animales está relacionada con la variedad de bacterias con las que el bebé entra en contacto«, explican los investigadores.
La diversidad de microorganismos fortalece el sistema de defensas del bebé, «reduciendo», por tanto, «el riesgo de padecer enfermedades infecciosas». Su sistema inmune se acostumbra a pelear contra diversos agentes patógenos, por lo que se prepara mejor para afrontar futuras enfermedades. En definitiva, el pequeño que vive con perros y gatos se constipa menos y padece menos otitis porque su cuerpo está mejor preparado para hacer frente a estas amenazas.
Los efectos positivos de contar con la compañía de un perro o un gato en casa han sido analizados por numerosos estudios, no solo con niños, sino también con población adulta. Los paseos al aire libre son saludables y necesarios para el perro, pero además ayudan al dueño a cuidar su cuerpo e, incluso, su corazón.
El beneficio del can sobre este importante órgano lo han estudiado, entre otros, los Institutos Nacionales de Salud (National Institutes of Health, NIH) del Gobierno de Estados Unidos. Estos concluyeron que la esperanza de vida de las personas que habían padecido un ataque cardiaco aumenta cuando conviven con un perro.
Perros y gatos también reducen el riesgo de que los ancianos sufran una depresión, entre otros motivos, porque les implica asumir la responsabilidad de cuidar de sus peludos amigos. Y los animales saben dar cariño a raudales cuando este es recíproco. Tener un animal en casa, y quererle como se merece, nos hace, en suma, más felices.
La información que proporcione el estudio de tres años de duración podría ayudar a mejorar la salud y seguridad de pasajeros y tripulantes en los vuelos.
Investigadores del Instituto Tecnológico de Georgia (Georgia Tech) y la Universidad Emory, ambas instituciones en la ciudad estadounidense de Atlanta, están trabajando juntos en el proyecto, en colaboración con personal especializado de la compañía de líneas aéreas Delta Air Lines, con sede también en Atlanta.
El equipo de Howard Weiss, profesor en la Escuela de Matemáticas del Instituto Tecnológico de Georgia, investigará cómo las personas se desplazan dentro de los aviones y estudiará los microbios que están presentes en ellos en diferentes momentos durante los vuelos.
A partir de esa información, será posible comenzar a trabajar en modelos fiables sobre la transmisión de enfermedades infecciosas y desarrollar estrategias para mitigar riesgos.
Las enfermedades infecciosas que se trasmiten por el aire durante viajes en aviones de pasajeros son motivo de preocupación para los responsables de salud pública. En 2002, un solo paciente con síndrome respiratorio agudo severo (SARS por sus siglas en inglés) infectó a 20 personas en un vuelo internacional, lo cual mostró cómo los vuelos en avión pueden servir como vía para la propagación rápida de enfermedades infecciosas emergentes y como conducto para forjar pandemias de enfermedades infecciosas conocidas.
Esta última vía, responsable acaso de hasta un 80 por ciento de las transmisiones de enfermedades infecciosas, puede actuar cuando los pasajeros tocan superficies contaminadas.
Conociendo a fondo los patrones de cómo se pueden transmitir las enfermedades infecciosas de una persona a otra en el ambiente de un avión en vuelo, empresas como Boeing pueden ser capaces de diseñar aviones que protejan mejor de ese riesgo a pasajeros y tripulantes, tal como subraya Vicki Hertzberg, investigadora del equipo, y profesora en la Escuela Rollins de Salud Pública de la Universidad Emory.
Fuente: consumer (25 de junio de 2012) Autor: Por NATÀLIA GIMFERRER MORATÓ
Lechugas, tomates, manzanas y pepinos son los vegetales con un mayor índice de contaminantes químicos en su composición, según los últimos datos del PAN Europe (Pesticide Action Network), una organización no gubernamental que ha desarrollado un exhaustivo informe en el ámbito europeo acerca de los disruptores endocrinos (EDC). La legislación actual sobre plaguicidas regula el uso de estos productos, pero el PAN solicita un nuevo marco legal más estricto para un mayor control de los EDC en los alimentos.
Según los resultados del estudio, se hallaron unos 30 tipos de tóxicos diferentes en vegetales de consumo habitual en la dieta de un adulto y que interfieren de manera directa en el sistema endocrino, nervioso y hormonal del ser humano. Entre los vegetales que se evaluaron, la lechuga alcanzó el mayor nivel de disruptores endocrinos (EDC), seguida de los tomates, los pepinos, las manzanas y los puerros.
El estudio se centró en los disruptores endocrinos (EDC) y en su falta de margen legal, puesto que aún se desestima el efecto de estos químicos, si bien son sustancias tóxicas, nocivas para el organismo, que alteran el sistema hormonal del cuerpo humano. Estas sustancias químicas se asocian a enfermedades crónicas como el cáncer de mama o próstata, disfunciones fértiles, daños cerebrales, obesidad o diabetes.
Los responsables del estudio han utilizado para la investigación los datos que publicó la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), en los que se mostraron restos de pesticidas, con un notable riesgo para la salud, en diferentes vegetales. De hecho, desde el PAN se ha iniciado una campaña de información acerca de la presencia de estos tóxicos en los vegetales.
Se recomienda consumir productos orgánicos, sobre todo entre la población más susceptible, como niños o ancianos, para sustituir el posible riesgo derivado de los tóxicos. Está previsto que la Comisión Europea, el órgano más importante de la UE, revise esta laguna legal en diciembre de 2013.
Legislación actual sobre plaguicidas
Los EDC se detectan también en productos de cosmética e higiene personal, biberones o productos de limpieza. Por ello, el objetivo del estudio es abrir un nuevo debate sobre la legislación vigente de los pesticidas, ya que el próximo año está prevista una nueva revisión. Si bien hay legislación y control sobre los límites en estos productos, desde el PAN se hace hincapié en replantear un nuevo marco legal más estricto acerca de la cantidad de estos compuestos en alimentos ya que el actual, aseguran, no es demasiado amplio en este aspecto concreto.
La UE comenzó a legislar la autorización de plaguicidas en la agricultura de sus miembros en 1991, con una posterior y vigente revisión en 2009. Además, ha armonizado durante estos años diferentes estándares que marcan los límites de residuos de pesticidas en los alimentos. A día de hoy, la comercialización de productos fitosanitarios está regulada por el Reglamento CE 1107/2009, aplicada en junio de 2011, a raíz de la primera Directiva 91/414.
Desde la primera legislación hasta la fecha, el número de plaguicidas autorizados se ha reducido de 1.000 (histórica situación) a 250, sobre todo, porque las compañías no querían pagar por las pruebas de seguridad y el interés comercial era bajo. Hoy en día, el número de plaguicidas supera los 350.
No siempre está al alcance de todos el consumo exclusivo de productos orgánicos. En este caso, se recomienda priorizar que los vegetales sean orgánicos y, en su defecto, realizar una limpieza a fondo de cada pieza y dejarlas en remojo con agua durante varios minutos. No es necesario añadir ninguna sustancia clorada, ya que se agregaría otro producto químico.
To provide the best experiences, we use technologies like cookies to store and/or access device information. Consenting to these technologies will allow us to process data such as browsing behavior or unique IDs on this site. Not consenting or withdrawing consent, may adversely affect certain features and functions.
Functional
Siempre activo
The technical storage or access is strictly necessary for the legitimate purpose of enabling the use of a specific service explicitly requested by the subscriber or user, or for the sole purpose of carrying out the transmission of a communication over an electronic communications network.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Statistics
The technical storage or access that is used exclusively for statistical purposes.El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
Marketing
The technical storage or access is required to create user profiles to send advertising, or to track the user on a website or across several websites for similar marketing purposes.