Los participantes en las jornadas desarrolladas en Futurvacun 2007 sobre el presente y futuro del sector de vacuno de carne, celebradas en Zaragoza, han constatado la necesidad de aumentar la necesaria información que está recibiendo la sociedad sobre todos los esfuerzos realizados por este sector de vacuno.
Este encuentro, organizado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), ha abordado la eficaz, eficiencia y competitividad de la producción de vacuno de carne, las potencialidades y debilidades del modelo de producción de la UE frente a terceros países, y la orientación hacia el mercado.
En las mesas redondas y ponencias organizadas se destacó la conveniencia de poner en valor el modelo europeo de producción y trasladar al consumidor las exigencias y costes que supone para los sectores ganaderos y, en particular, para el sector de la carne de vacuno.
Para mejorar la comercialización de este producto, el sector considera clave desarrollar nuevos alimentos adaptados a las demandas actuales y futuras de consumo, tanto en lo que respecta a su presentación como a su conservación y forma de elaboración.
El sector ha reconocido también la clara necesidad de establecer mecanismos de articulación entre los diferentes agentes de la cadena alimentaria, desde la producción a la distribución (interprofesional), lo que permitiría disponer de estructura y medios para la puesta en marcha de medidas que redunden en la mejora de las condiciones de producción y comercialización de la carne de vacuno.
Fuente: consumer.es (14 de diciembre de 2007) Autor: MAITE PELAYO
Mientras la Comisión Europea mantiene una actitud favorable a su progresiva introducción, siempre siguiendo unos estrictos protocolos y unas rigurosas evaluaciones sanitarias que avalen su seguridad, grupos como Ecologistas en Acción, Greenpeace o Veterinarios sin Fronteras, entre otros, denuncian la presencia irregular de OMG en la alimentación, a la vez que reclaman mayor transparencia y protección legal.
A los ya conocidos posibles perjuicios que sus detractores atribuyen a este tipo de productos, como alergias provocadas por la introducción de genes ajenos al producto, toxicidad inducida en las plantas, resistencia a los antibióticos provocada por OMG resistentes o presencia de residuos tóxicos derivados de los tratamientos con herbicidas, todos relacionados con la seguridad alimentaria del producto, existirían otros medioambientales derivados del efecto nocivo en el entorno.
Uno de estos efectos negativos es la CONTAMINACION GENETICA de otros cultivos, tema que acaba de dar nombre a las jornadas ‘CONTAMINACION GENETICA : la imposible coexistencia’, celebradas recientemente en Sevilla coincidiendo con la III Conferencia Internacional de Coexistencia OMG, organizada por la Comisión Europea. En ellas se ha debatido sobre la aparición de semillas y plantas MG en cultivos tradicionales e incluso ecológicos debido a la dispersión del polen de plantaciones transgénicas más o menos cercanas. En el caso de los cultivos ecológicos este tipo de CONTAMINACION GENETICA puede suponer además la pérdida de su distintivo.
En España ya han sido denunciados casos en Aragón, Cataluña y Albacete. La solución de la industrias agrobiotecnológicas sería la producción de ‘semillas suicidas’, es decir, que una vez desarrolladas están programadas para autodestruirse, con lo que se evitaría la CONTAMINACION GENETICA de otros cultivos, aunque obligaría al agricultor a adquirirlas cada temporada al propietario de la patente. Para los expertos, sólo la creación de Zonas Libres de Transgénicos (espacios en los que los transgénicos no tienen cabida) atajaría el problema.
Estos grupos denuncian además que, debido a que un porcentaje muy elevado de transgénicos se destina a la alimentación animal, la ley actual de OMG resulta insuficiente porque no exige el etiquetado de la carne y productos de origen animal (leche, huevos o quesos, entre otros) que provienen de animales que han sido alimentados con piensos y granos modificados genéticamente. Reclaman, en definitiva, el derecho del consumidor a elegir o no libremente y con conocimiento el consumo de un OMG, hecho que, aseguran, no se produce ni en el caso de las contaminaciones genéticas de plantas, ni en el de alimentos procedentes de animales alimentados con OMG.
Tecnología transgénica
Lo cierto es que la tecnología transgénica y su aplicación alimentaria están en plena evolución: en abril 2004 la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, en sus siglas inglesas) recomendaba la retirada de las variedades de maíz Bt 176 (con un gen de resistencia a la ampicilina). En pocos días, la Agencia de Seguridad Alimentaria Española publicaba una decisión en el mismo sentido que obligaba a revocar su autorización en España a partir de diciembre 2004.
En el informe se expresaba que el Comité Científico había «evaluado los riesgos potenciales que podrían asociarse al uso de determinados marcadores de resistencia a antibióticos». Aun considerando que la transmisión de resistencias resulta altamente improbable para todos los marcadores estudiados, el Comité recurrió al ‘Principio de Precaución’ y consideró la cuestión desde la óptica de la utilidad terapéutica actual y futura de los antibióticos frente a los cuales, «aun muy improbablemente, podrían inducirse resistencias».
Para algunos es la prueba de que esta variedad de maíz no tenía que haber sido nunca aprobada; para otros significa que los mecanismos de seguridad alimentaria en el campo de los transgénicos funcionan. No es la primera vez que la EFSA recomienda retirar un producto alimentario, bien sea un transgénico o de otra naturaleza, como el reciente caso del colorante E-128.
Se trata de «cortar y pegar» genes creando nuevas variedades en las que se recombina artificialmente material genético que nunca se juntaría de manera natural.
El objetivo principal del desarrollo de organismos vegetales sobre la base de estos organismos es aumentar la protección de los cultivos mediante la introducción de resistencia a enfermedades causadas por insectos o virus o mediante una mayor tolerancia a los herbicidas.
Actualmente, los cultivos de transgénicos se concentran en soja (60% del total de este tipo de cultivos), maíz (23%) algodón (11%) y colza (6%). De ellos, un porcentaje muy elevado se utiliza para la alimentación animal.
La nueva normativa europea reflejada en el Reglamento 1829/03 de 22 de septiembre de 2003, sobre alimentos y piensos modificados genéticamente (DO L 268 del 18/10/03) y el Reglamento 1830/03 de 22 de septiembre de 2003, relativo a la trazabilidad y al etiquetado de organismos modificados genéticamente y a la trazabilidad de los alimentos y piensos producidos a partir de éstos, y por el que se modifica la Directiva 2001/18/CE, introduce nuevas obligaciones de etiquetado y trazabilidad de los OGM: informar al consumidor cuando se comercializa un OMG o derivado; obligar a la trazabilidad en todos los eslabones de la cadena; etiquetar incluso si no contienen ya trazas de ADN ni de proteína derivada de la modificación genética, así como los piensos; y fijar un umbral de presencia para el etiquetado de 0,9% frente al 1% anterior.
La definición es de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
Fuente: consumer.es (21 de diciembre de 2007) Autor: MAITE PELAYO
De acuerdo con esta definición, la seguridad alimentaria implica el cumplimiento de las siguientes condiciones:
• una oferta y disponibilidad de alimentos adecuados;
• la estabilidad de la oferta sin fluctuaciones ni escasez en función de la estación del año;
• el acceso a alimentos o la capacidad para adquirirlos
y, por último,
• la buena calidad e inocuidad de los alimentos.
En los llamados países desarrollados (países de la UE y occidentales en general), las tres primeras circunstancias -salvo situaciones excepcionales- se alcanzan de forma generalizada, por lo que es el último punto, el que se refiere a la calidad e inocuidad de los alimentos, el que cobra especial protagonismo y trascendencia y al que van dirigidas todas las políticas de control.
Las previsiones a corto y medio plazo sobre seguridad alimentaria mundial no son muy optimistas
En este sentido, la política de la UE establece una amplia legislación, aplicable a todos y cada uno de los eslabones de la cadena alimentaria, y es una de las más estrictas del mundo. Además, en el año 2000 se constituyó la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, en sus siglas inglesas), que trabaja en colaboración con diversas instituciones y organismos científicos de los países miembros de la UE.
En España existe un organismo específico para este fin, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), además del trabajo y compromiso de Instituciones Públicas de diferentes ámbitos, desde la Comisión Europea, las autoridades sanitarias nacionales y autonómicas hasta organismos locales que velan por la seguridad de los alimentos que consumimos.
Sin embargo, el concepto global de seguridad alimentaria y, en concreto, su carencia, nos dirige a cuestiones menos técnicas que abordan el incumplimiento y la privación de las primeras premisas:
• Falta de oferta o disponibilidad física de alimentos: zonas poco favorecidas ecológicamente o en degradación ambiental en las que la producción primaria de alimentos es escasa o prácticamente nula, zonas en conflicto bélico o sociopolítico o zonas económicamente deprimidas por las razones anteriores.
• Falta de estabilidad en la oferta debida a grandes fluctuaciones en el abastecimiento según las épocas del año: producción o transporte condicionados por la climatología u otros factores.
• Falta de acceso a los alimentos: zonas rurales mal comunicadas o de difícil acceso frente a zonas urbanas o incapacidad para adquirirlos por pobreza o economías precarias.
Aunque la seguridad alimentaria es un derecho reconocido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y son muchos los organismos internacionales y nacionales que se empeñan en su cumplimiento, entre los que se encuentran la OMS (Organización Mundial de la Salud) y la FAO, ambos involucrados en estudiar, supervisar, y asesorar de manera multidisciplinar en este problema, las previsiones a corto y medio plazo sobre la seguridad alimentaria mundial, influenciadas además por el cambio climático, no son muy optimistas.
En noviembre de 1996 responsables de gobiernos y estados de más de 180 naciones reunidos en Roma en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación (CMA), por invitación de la FAO, firmaron la Declaración de Roma sobre la Seguridad Alimentaria Mundial. En ella reafirmaron el derecho de toda persona a tener acceso a alimentos sanos y nutritivos, en consonancia con el derecho a una alimentación apropiada y con el derecho fundamental de toda persona a no padecer hambre, comprometiéndose a consagrar su voluntad política y dedicación común y nacional a conseguir la seguridad alimentaria para todos y a realizar un esfuerzo constante para erradicar el hambre de todos los países.
El objetivo más inmediato: reducir el número de personas desnutridas a la mitad de su nivel actual antes de 2015.
Los más de 800 millones de personas de todo el mundo y, en particular de los países en desarrollo, que no disponían de alimentos suficientes para satisfacer sus necesidades nutricionales básicas en el año de la Declaración de Roma se han visto ligeramente reducidas en su porcentaje relativo (respecto al total de la población), una cifra aún muy lejana del objetivo marcado en la CMA.
En este campo, el Programa Especial para la Seguridad Alimentaria (PESA), una iniciativa de la FAO, está orientada precisamente a reducir a la mitad el número de personas que pasan hambre en el mundo para 2015. A través de proyectos en más de 100 países de todo el mundo, el PESA promueve soluciones eficaces y palpables para eliminar el hambre, la subnutrición y la pobreza.
Sin embargo, todo el trabajo realizado puede perderse sin un adecuado manejo post-recolección, es decir, una correcta MANIPULACION SEGURA de vegetales y un adecuado almacenamiento. Ante la obviedad de esta observación, año tras año se producen grandes pérdidas de vegetales que podrían evitarse con una correcta aplicación de las medidas de seguridad.
Fuente: consumer.es (14 de noviembre de 2007) NATALIA GIMFERRER MORATÓ
Ya nadie pone en cuestión los efectos beneficiosos que tienen para la salud ni la riqueza en vitaminas o minerales de su composición. Pero su importancia recae en que son alimentos frescos, es decir, que no han sido procesados previamente. Aun así, su camino desde que nacen hasta que llegan al consumidor no es corto y depende gran parte de su carácter beneficioso y que el producto llegue con las máximas garantías de seguridad al consumidor, gracias a la MANIPULACION SEGURA de vegetales y frutas.
MANIPULACION SEGURA de vegetales porque son organismos vivos que una vez cortados o recolectados viven a expensas de sus reservas almacenadas, es decir, metabolizan sus propias sustancias de reserva produciendo la energía que necesitan para seguir vivos.
Para continuar respirando existen dos procesos fisiológicos post-recolección comunes a todos los vegetales que, si se desatienden, pueden suponer importantes pérdidas en los atributos de calidad del alimento, como la textura o el color.
• El primero es la transpiración, el fenómeno por el cual se evapora el agua de constitución del vegetal y se produce una pérdida importante de volumen.
• El segundo es la respiración, un proceso oxidativo que implica mecanismos bioquímicos altamente complejos que los vegetales realizan para continuar respirando.
Sin embargo, la intensidad de estos procesos depende también de varios factores intrínsecos, como: la especie, la variedad o el grado de madurez, y extrínsecos como la humedad, la temperatura o la composición de la atmósfera.
Las bajas temperaturas son un sistema eficaz para controlar mejor dichos procesos. De esta manera, para los frutos hortícolas, como la berenjena, el calabacín, el tomate o el pimiento, que son especialmente sensibles al frío, se recomienda un manejo a temperaturas entre 12ºC y 13ºC. Por el contrario, un manejo a temperaturas inferiores a los 12ºC para las frutas tropicales y subtropicales, causará alteraciones irreversibles. Este tipo de frutas para MANIPULACION SEGURA de vegetales debe ser a temperaturas elevadas.
En las hortalizas, la producción de etileno es generalmente muy baja y sólo el brécol o la coliflor alcanzan valores significativos. Por el contrario, en las verduras de hoja -muy sensibles al etileno- la aparición de esta sustancia provoca cambios importantes en el color, desencadena la aparición de un tono amarillento y además facilita la rotura de las hojas. En tubérculos como la patata el etileno induce a la brotación; en el espárrago provoca un aumento de la fibrosidad y en la zanahoria proporciona sabores extraños.
La textura de los vegetales varía de dura a blanda debido a la actuación de enzimas pectínicas que van rompiendo componentes de la fibra vegetal. Por otra parte, las células se van cargando de agua debido a la permeabilidad de las paredes y el alimento va adquiriendo una textura reblandecida característica de cada variedad. Los responsables del aroma son los componentes volátiles, y en su síntesis participan pequeñas cantidades de aminoácidos, glúcidos y lípidos que van transformándose en sustancias volátiles durante la maduración. En el caso de las frutas, las sustancias aromatizantes se sitúan entre 2.000 y 3.000 diferentes. Por ejemplo, en el olor característico de las fresas frescas intervienen alrededor de 140 compuestos diferentes. La aparición de sustancias volátiles coincide con el momento óptimo de su consumo. Aun así, existen determinados compuestos volátiles, la mayoría desconocidos, que son tóxicos para los vegetales al superar los niveles permitidos.
El sabor de los vegetales va adquiriendo carácter dulce a medida que se va reduciendo la concentración de ácidos en su composición y se van sintetizando azúcares simples tales como fructosa y glucosa. La relación azúcares simples/acidez es un índice muy efectivo para determinar la maduración y la calidad del producto. El color de los vegetales va variando a medida que éstos van madurando, la coloración verde clorofílica inicial se transforma finalmente en una coloración típica del vegetal, naranja, amarilla, roja, morada, entre otros. La ruptura de las moléculas de clorofila provoca la salida de los pigmentos, hasta ahora retenidos, al exterior, como carotenoides y antocianinas. A la vez se van sintetizando nuevos pigmentos que convertirán el alimento en un producto mucho más atractivo para el consumo. El control de todos estos parámetros es una práctica segura que debe llevarse a cabo en las cámaras de conservación donde los alimentos residen de forma continuada.
Gracias a las nuevas tecnologías de MANIPULACION SEGURA de vegetales, y en respuesta a las necesidades de los consumidores, los vegetales mínimamente procesados y listos para consumir han revolucionado el mercado. Embolsados en plástico seguro, se ofrecen productos listos para comer, frescos, limpios y con gran parte de sus nutrientes. La tecnología de MANIPULACION SEGURA de vegetales debe ser muy cuidadosa ya que se trata de tejidos aún vivos y muy susceptibles a alteraciones fisicoquímicas y biológicas.
Este tipo de productos se elaboran mediante operaciones de lavado, pelado, corte o rebanado de los diferentes vegetales y con la utilización de agentes antipardeantes, encargados de evitar el cambio de color del vegetal.
Posteriormente se someten a leves tratamientos térmicos y a un control continuado de pH que indica el grado de acidez del alimento y con la MANIPULACION SEGURA de vegetales. Una vez envasados se conservan a temperaturas ligeramente por encima del punto de congelación.
Esta gama de alimentos tiene una corta vida útil, aproximadamente unos 15-20 días para tejidos vegetativos, raíces y tallos, y alrededor de 5 a 7 días para las frutas.
Las plagas son proliferaciones que resultan perjudiciales no sólo para la salud sino también desde un punto de vista económico.
Las cocinas, tanto domésticas como profesionales, también pueden sufrir el azote de plagas, principalmente de insectos o roedores que, además de pérdidas económicas, ponen en grave peligro la seguridad de los alimentos. Por todo ello es necesario establecer unas medidas preventivas para evitarlas, disponer de eficaces sistemas de vigilancia y, en caso necesario, de erradicación.
Fuente: consumer (5 de octubre de 2007) Autor: MAITE PELAYO
En establecimientos de hostelería y restaurantes, la ley establece respecto a la lucha contra las plagas que «el responsable del establecimiento contratará o elaborará y aplicará un programa de desinsectación y desratización basado en el Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico».
La aplicación de dicho programa se realizará de acuerdo a la legislación vigente. También se menciona que «la disposición de los locales por los que circulen los productos alimenticios será tal que, entre otras cosas, prevengan las fuentes externas de contaminación tales como insectos y roedores así como se aplicarán adecuados procedimientos de lucha contra insectos y cualesquiera otros animales indeseables».
Las medidas preventivas están relacionadas con las medidas higiénicas y adecuación de las instalaciones. Para ello es fundamental realizar previamente un detallado informe de la situación, identificando tanto los puntos débiles (posibles lugares de entrada o riesgo de proliferación de insectos o roedores), tipos de plagas que pueden afectarnos así como toda aquella información relacionada que pueda ser de utilidad.
Es necesario además mantener en óptimo estado de limpieza y desinfección todas las instalaciones. En el caso de las cocinas profesionales deben tenerse en cuenta las siguientes medidas preventivas:
– Proteger con rejillas de malla todas las ventanas de las zonas de circulación de alimentos cuyo tamaño de red evite la entrada de insectos y por supuesto de cualquier otro animal de mayor tamaño. Es conveniente que estas rejillas puedan extraerse para limpiarlas.
– Las puertas deben mantenerse cerradas y tener el mínimo espacio posible entre su parte posterior y el suelo. Es recomendable que la parte inferior sea metálica para evitar que sea roída y traspasada.
– Los cubos de basuras deberán estar siempre tapados y una vez vaciados deberán limpiarse y desinfectarse convenientemente. Es necesario mantener además el área de basuras en buenas condiciones de limpieza e impedir la acumulación de basuras y residuos.
– Tanto la estructura como el sistema de desagüe de los sumideros, además de facilitar la limpieza y desinfección, deberán evitar tanto su desbordamiento como el estancamiento de líquidos y en ningún momento ser una posible vía de acceso de plagas. Para ello deben disponer de rejillas de metal.
– Tapar todos aquellos agujeros, grietas o posibles accesos con materiales sólidos como cemento o metal.
– Evitar las zonas de humedad o encharcamiento de agua o líquidos.
– Evitar el almacenamiento de todo aquello que no sea necesario para impedir crear zonas de refugio y anidamiento.
– Evitar también la proliferación de zonas de maleza o suciedad en los alrededores de nuestro establecimiento que puedan suponer lugares de desarrollo de plagas cercanas.
La minuciosa observación periódica de cualquier signo de presencia de animales indeseados en nuestras instalaciones tales como huellas o heces deberá ser la base del sistema de vigilancia en el control de plagas. También deben vigilarse posibles evidencias de su presencia en las materias primas (por ejemplo por envases dañados) tanto almacenadas como en el momento de la recepción. La recepción de materias primas es una importante vía de entrada de insectos y/o roedores desde el exterior.
Si a pesar de las medidas preventivas se observan indicios de la presencia de animales indeseados se tendrán que aplicar medidas activas, bien de desratización o de desinsectación.
Como norma general, en primer lugar se aplicará un tratamiento a partir de distintos métodos físicos, mecánicos o biológicos. En el caso de tener que usar productos químicos se usarán los de menor peligrosidad. Los productos utilizados deberán estar autorizados por la Dirección General de Salud Pública del Ministerio de Sanidad y Consumo, seleccionándose aquellos que, alcanzando el objetivo deseado, supongan el menor impacto ambiental y toxicológico para las personas.
El establecimiento deberá contar con el certificado de los tratamientos: ficha técnica de los productos utilizados y forma de aplicación, responsable de la aplicación, informe del último tratamiento, plano de cebos, sistema de vigilancia y de control de incidencias. Antes de contratar un servicio de control de plagas debemos comprobar que dicha empresa esté inscrita en el Registro de establecimientos y servicios plaguicidas para hacer tratamientos ambientales y en la industria alimentaria. Una empresa de estas características deberá hacer un informe preliminar acerca de las especies de infestación y los problemas sanitarios implicados, valorando la magnitud de la plaga y delimitando los lugares de alto riesgo.
Una vez seleccionado y aplicado el tratamiento, siempre según las pautas anteriores, se informará a los responsables del establecimiento acerca de las normas a seguir antes de la reutilización de los lugares tratados.
En las farmacias o en los supermercados se puede encontrar una amplia oferta de alimentos envasados y preparados para bebés. Nuestro análisis se ha centrado en los tarritos.
– Gluten o los cereales y sus derivados que sean portadores de esa proteína (trigo, cebada, triticale, avena). Todos los productos analizados se anuncian «sin gluten». Es una mención obligatoria en los alimentos infantiles para lactantes de 4 a 6 meses.
– Lactosa o algún otro componente de la leche de vaca (en los tarritos con pollo o pavo analizados de Nestlé, Beech-Nut y Hipp Ecológico). El 34% de las alergias infantiles son debidas a esa leche.
– Frutas exóticas, como la piña. En Hipp Ecológico multifrutas.
– Melocotón o albaricoque. En los multifrutas o frutas variadas de Afarin Plus, Carrefour Eco, Milupa Frutapura, Nestlé y Beech-Nut
– Soja, en forma de lecitina, en los tarritos de arroz y pollo de Nestlé y Beech-Nut.
– Apio, en los de pollo de Hero Baby y Carrefour Eco.
Ninguno de estos componentes está oculto, pero muchos se mencionan en letra pequeña, entre los ingredientes. Nosotros pedimos que se destaque la presencia de ingredientes que ocasionalmente puedan causar alergias o intolerancias.
Un 8% de los niños menores de 5 años padece este tipo de problemas alimentarios. Para diagnosticarlos es esencial poder identificar la causa.
Y para ello, nada mejor que seguir las recomendaciones de los pediatras: introducir cada alimento por separado y de forma paulatina en la dieta del bebé.
Las principales diferencias entre los tarritos de frutas están en el almidón, el azúcar añadido y la fibra.
No obstante, la OCUha analizado otros parámetros como:
– el peso (no hay engaño);
– su aporte energético (que es escaso, entre 56 y 90 kcal);
– los porcentajes de proteínas, grasas o sodio (que, como es lógico al tratarse de fruta, son bajos);
– la cantidad de vitamina C (que es adecuada);
– su higiene o contenido en residuos tóxicos (sin problemas)…
¿Qué podemos decir del almidón?
Para empezar que las frutas empleadas no tienen demasiado. Además, hay que tener en cuenta que cuando se utilizan piezas maduras, baja su proporción. Por ello no hemos considerado aceptable que tuvieran más de un 2% de este compuesto. Sólo Hero Baby Frutas variadas tiene algo menos.
En cuanto al azúcar, seis de los tarritos tienen más de la que aportan las frutas. Esto nos indica que son endulzados artificialmente. No nos parece aceptable que se intente aficionar precozmente a los niños a sabores más dulces.
De fibra muchos productos están algo justitos (los calificados con aceptable). El que menos tiene es el de Nutribén. Puede sorprender que no sea proporcional la cantidad de fibra con la de fruta declarada en el etiquetado. Esto puede ser indicio de que, o bien se abusa de los zumos, o bien se emplea mucha pulpa, sin piel ni hollejos que es donde está gran parte de la fibra.
Carne sin defectos, aunque algo escasa
En los tarritos de carne muchos de los resultados obtenidos en nuestros análisis son correctos:
– el peso (casi idéntico al anunciado);
– el aporte energético;
– las cantidades de almidón o azúcar (no se abusa de ninguno de estos componentes, como sí ocurría en los de frutas);
– el contenido en proteínas o vitamina B12;
– el perfil de ácidos grasos (no hace subir el temido colesterol);
– el colágeno (no hay exceso);
– la higiene (no presentan problemas de contaminaciones por bacterias patógenas).
Los valores que han arrojado más diferencias son el hierro, la cantidad de grasas, el contenido de carne, el sodio y los residuos tóxicos.
Hierro no esperábamos que tuvieran mucho pues ni el pollo ni el pavo son tan ricos en ese mineral como las carnes rojas. Pero es costumbre que en el lote de vitaminas y minerales añadidos esté el hierro. Nuestro mínimo lo hemos situado en el 5% de la cantidad diaria recomendada. Y no han llegado a él dos de los productos.
No hay engaño en las cantidades de carne anunciadas y tampoco se escatima la calidad porque no hemos detectado exceso de colágeno (que podría indicar el uso de carne de baja calidad, con mucho cartílago o tendones). Pero en ninguno de estos productos ni el pollo ni el pavo son los ingredientes principales.
Además, hay un tarrito, el de la marca Hipp, que, aunque está dentro de los márgenes legales, no llega al 10% de carne que es el mínimo que hemos considerado como aceptable (se queda en un 8%). El mejor valorado en este aspecto, el de Nutribén, tiene un 20% de pollo.
Respecto a las grasas, sólo hay un producto, el de Nestlé, que tiene más de lo que marca como máximo la norma (4,5 g por 100 kcal de producto).
Todos los fabricantes de estos tarritos les han añadido sal. Unos un poco más que otros, aunque siempre en cantidades moderadas.
En la columna de residuos tóxicos hay una única valoración negativa, para Afarín Plus. La responsable de ese “suspenso” ha sido la semicarbacida, encontrada en una cantidad muy pequeña en este tarrito, lo cual no pone en peligro la salud.
Hablemos de precios
¿En farmacias y parafarmacias o en tiendas de alimentación?
Por calidad, es indiferente. Hay productos buenos y no tan buenos en ambos tipos de establecimientos.
Por precio, en los que llevan pollo o pavo la diferencia es muy escasa. En los de fruta, los de farmacia o parafarmacia están entre los más caros. Nestlé, la marca que se vende en ambos tipos de establecimientos, en farmacias y parafarmacias cuesta, de media, un 10% más que en las tiendas de alimentación.
Estas diferencias de precio entre los dos tipos de establecimientos hace tiempo eran mayores, pero por efecto de la competencia se han reducido. Aún así, siempre merecerá la pena buscar la tienda o farmacia que venda los tarritos más económicos. En nuestro estudio de precios, hemos comprobado entre comercios los baratos y los caros, la diferencia puede llegar a alcanzar el 70% (Milupa, Nestlé o Afarín).
Hoy en día lo que más incide en lo que se paga es la denominación de “ecológico”.
Marcas como Hipp Ecológico y Carrefour Eco se sitúan entre las caras.
Pero, ¿los ecológicos tienen más calidad o menos residuos que los demás?
Por calidad, sólo destaca Hipp multifrutas, que está en segunda posición dentro del análisis de tarritos de frutas. Por los residuos de pesticidas o fertilizantes químicos, no hemos encontrado diferencias. No han aparecido en ninguna muestra.
Compras Maestras
Son productos con una calidad más que aceptable, buena higiene y sin residuos de fertilizantes o pesticidas. No hay diferencias por calidad o precio entre los de farmacia y el resto de establecimientos. Entre los ecológicos hay de todo, productos buenos y no tan buenos, pero casi siempre caros.
En cualquier caso, no es aconsejable que estos tarritos se ofrezcan de continuo a los pequeños de la casa. Los alimentos infantiles industriales no permiten a la familia elegir los ingredientes, ni acostumbrar al bebé a los alimentos y sabores que prueban los mayores en casa, ni variar las texturas…
Nuestra recomendación es que deje los tarritos sólo para ocasiones. Y llegado el momento de elegir, que tenga en cuenta nuestros galardonados:
– Dentro de los tarritos de frutas, el Mejor del Análisis y Compra Maestra es Milupa Frutapura de frutas variadas (de 1,25 a 2,09 euros el paquete de 4 tarrinas).
– Dentro de los tarritos con pollo o pavo y arroz, el Mejor del Análisis es Nutribén Pollo con arroz (de 0,85 a 1,35 euros) y la Compra Maestra, por su buena relación calidad/precio, Hero Baby Pollo con arroz (de 0,88 a 1,16 euros).
Las unidades retiradas fueron encontradas la semana pasada en una nave de una empresa murciana que, de acuerdo a declaraciones del consejero de Turismo y Consumo, José Pablo Ruiz Abellán, habría podido distribuir más por todo el país.
La pasta de dientes ahora retirada llegó a España desde Sudáfrica y, según la organización de consumidores Facua, el producto fue incluido en la red de alerta de productos inseguros del Ministerio de Sanidad y Consumo el 20 de noviembre.
La ingestión de este dentífrico presenta riesgo de intoxicación y su retirada se une a la de las 9 unidades de Colgate Herbal White procedentes de Irlanda detectadas por la Xunta de Galicia el día 12 del mes pasado. La empresa que había realizado la distribución en Galicia estaba en Murcia, por ello los inspectores realizaron las pertinentes averiguaciones y procedieron a la inmovilización de las 507 unidades, procedentes de devoluciones que los clientes de esta compañía habían efectuado al enterarse que había problemas con ese lote, el 3198GB10333.
La Inspección de Consumo de la Región de Murcia ha aconsejado a los consumidores que «sigan manteniendo la alerta» y llamen, en caso de necesidad, al teléfono de la Oficina del Consumidor al número 901-501601, que sólo atiende llamadas desde la propia comunidad autónoma.
Cuatro meses después
Facua ha mostrado su preocupación por la escueta información difundida públicamente por el INC y porque estos casos están trascendiendo «más de cuatro meses después de estallar la alerta de las importaciones ilegales de Colgate», que proceden de, al menos, nueve países: Brasil, Camerún, Egipto, Irlanda, Rusia, Sudáfrica, Tailandia, Turquía y Uzbekistán.
A principios de verano Consumo de Murcia intervino 450.000 tubos de pasta de dientes de las marcas Colgate, Close Up y Crest que estaban siendo distribuidos, de forma supuestamente irregular, por buena parte del país. En concreto, la legislación sobre consumo establece como ilegal la venta de productos que no lleven el etiquetado en castellano.
Algo que todos estos envases de dentífrico incumplían, ya que habían sido importados de países ajenos a la Unión Europea y sus etiquetas originales, con las que estaban siendo vendidas, figuran en idiomas tan diferentes como el inglés, el chino o incluso el ruso u otras lenguas eslavas.
Los teléfonos fueron el número 1 para los gérmenes de la oficina, seguido por los escritorios, las manijas y los teclados de computadora. En promedio, un lugar de trabajo puede ser portador de una cantidad de gérmenes de microbios 400 veces superior a la que se puede encontrar en los asientos de los baños.
Así lo indicó el responsable del estudio, Charles Gerba, investigador de microbiología de la Universidad de Arizona, que recomienda la desinfección regular.
«Las mesas de las oficinas son verdaderas cafeterías de bacterias, porque son a la vez mesas para el desayuno, el almuerzo y todo lo demás, teniendo en cuenta que pasamos más tiempo en el trabajo que en la casa», comentó Gerba.«Si alguien en la oficina sufre un resfrío o una gripe, las superficies que toca en el transcurso de la jornada se convierten en puntos de transmisión de gérmenes» agregó. El investigador subrayó que «ciertos virus de resfrío o gripe pueden sobrevivir hasta tres horas en esas superficies».
Fuente: consumer.es (29 de noviembre de 2007) Autor: JORDI MONTANER
Las emergentes son aquellas enfermedades de origen infeccioso cuya incidencia en humanos se ha incrementado en las dos últimas décadas o amenaza con aumentar en los próximos años, mientras que las reemergentes son patologías cuya incidencia estaba disminuyendo en las últimas décadas y se creían controladas, dormidas o en retroceso, pero que, por diversas circunstancias, tanto su frecuencia como morbimortalidad están aumentando en forma de brotes.
El mal uso de los ANTIBIOTICOS, la creciente circulación internacional de viajeros, las migraciones y una mala planificación de las actividades preventivas han provocado que en los últimos años tanto en España como en otros países occidentales se haya detectado un aumento en este tipo de patologías.
«Los antimicrobianos van a morir de fama», denuncia Manuel Gómez García (Madrid), coordinador del grupo de trabajo de Enfermedades Infecciosas de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria, semFYC, habida cuenta de que la mitad de la población española consume ANTIBIOTICOS en patologías en las que no están indicadas, bajo la falsa creencia de que se trata de fármacos buenos, caros y polivalentes.
El uso erróneo de ANTIBIOTICOS provoca que las bacterias ‘aprendan la lección’ y adquieran defensas genéticas frente a futuros encuentros
«A pesar de los calendarios vacunales existentes, las nuevas realidades sociales obligan a plantearse estrategias distintas para combatir las enfermedades reemergentes», advierte el especialista.
Reconoce Gómez García que el 85% de los ANTIBIOTICOS utilizados en el ámbito extrahospitalario se ‘malemplean’ para tratar infecciones respiratorias, que en un 75% resultan de etiología vírica.
« Las infecciones respiratorias, meningitis, infecciones urinarias, enfermedades de transmisión sexual, diarreas infecciosas o infecciones nosocomiales son las patologías más frecuentes en las que se hace un uso erróneo de los ANTIBIOTICOS », explica.
Una de las enfermedades reemergentes que más preocupa a los expertos en salud pública es la tuberculosis. Sin embargo, datos de una investigación sobre tuberculosis llevada a cabo recientemente en Barcelona ponen de relieve una caída paralela de casos de tuberculosis y SIDA como consecuencia de haber planificado bien la prevención a escala local. Ya en el periodo de 1991 a 1997 los epidemiólogos denunciaron un exceso de más de 2.000 casos de tuberculosis en esta ciudad en relación a lo previsto, y advirtieron que la mayoría de los casos eran atribuibles a una co-infección con VIH.
Entre 2000 y 2003, el exceso detectado de tuberculosis bajó a 600 casos, la mayoría imputables al flujo migratorio. Gómez asegura que los médicos de familia, desde el ámbito de atención primaria, pueden trabajar de forma eficaz en la detección precoz de casos, teniendo en cuenta de que muchos pacientes pueden haber tenido contacto con el patógeno ‘Mycobacterium tuberculosis’ sin saberlo.
«Resulta esencial una notificación inmediata de posibles casos a los servicios de salud pública, así como fortalecer la educación sanitaria de los pacientes; tanto ellos como sus parejas o contactos deben entender la importancia de las revisiones y del cumplimiento de los tratamientos asignados».
Gómez García también calificó como fundamental la intervención de agentes de salud para que «actúen como mediadores culturales y como traductores con la población inmigrante, y que sean capaces de trasmitir esta información».
En EE.UU., la proliferación de resistencias antimicrobianas como consecuencia del empleo indiscriminado de estos fármacos en el ámbito de la salud animal ha llevado a la Agencia Federal de la Alimentación y los Medicamentos (FDA) a prohibir el uso de dos antibióticos muy empleados por los ganaderos en aves de corral.
La Agencia sostiene que por lo menos un 70% de todo el arsenal de ANTIBIOTICOS disponible para la clínica humana se está empleando ‘sin ton ni son’ en la ganadería, y no precisamente para tratar infecciones, sino bajo la ingenua pretensión de prevenir que los animales enfermen.
El riesgo de resistencias ANTIBIOTICOS se dispara entonces precisamente entre los gérmenes que pasan de los animales al hombre, como la salmonela.
La FDA tomó su decisión a la vista de un estudio clínico que evidenció cómo un 17,6% de los pacientes humanos tratados con los antibióticos proscritos en las aves habían fracasado con el tratamiento en 1999, mientras que sólo cinco años antes la tasa de fracaso no superaba el 1%.
La vigilancia epidemiológica que se lleva a cabo en España ha permitido identificar también un brote de rubéola (enfermedad vírica) en la Comunidad de Madrid. Destacan asimismo los brotes de sarampión detectados en Almería, la Rioja, Madrid, Cataluña, Canarias y la Comunidad Valenciana, el incremento de parotiditis en de todo el país y la proliferación de casos de meningitis C en adultos (mayores de 20 años), o el aumento de casos de hepatitis A en adolescentes y viajeros, así como un alarmante repunte de las enfermedades de transmisión sexual y otras patologías importadas (se notificaron 433 casos de paludismo en España durante
Las radiaciones de origen natural, por lo general poco intensas, se considera que tienen escasa capacidad para alterar la estructura de un alimento. El aumento de radiaciones de origen antropogénico, sin embargo, está llevando a los expertos a incorporarlas a sus campos de estudio para determinar hasta qué punto pueden ser nocivas.
A los contaminantes biológicos se suma ahora un interés especial por los químicos, tanto entre la comunidad científica como entre los consumidores, por su influencia en la aparición de un número creciente de enfermedades, como las alteraciones del sistema inmunológico o la infertilidad.
Un 70% de la exposición humana a radiación procede de fuentes naturales
El ser humano está expuesto continuamente a radiación procedente de numerosas fuentes, tanto naturales como artificiales. El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha estimado que alrededor de un 70% de la exposición media total a la radiación por parte de la población española se debe a radiación natural, cuyas fuentes pueden dividirse en externas e internas.
Entre las externas destacan la radiación provocada por los rayos cósmicos y los rayos gamma emitidos por los materiales radiactivos naturales existentes en la tierra y gases como el Radón.
La radiación recibida por vías internas depende de los alimentos y bebidas que consumimos (un 8,7% del total recibidos según los estudios realizados, más de la mitad alrededor de un 60% corresponde al Potasio 40, componente natural de los mismos) y del hábitat de cada individuo.
En cuanto a las fuentes artificiales, destacan los usos médicos, ciertos hábitos de vida (como viajes en avión), actividades industriales que implican utilización de radiaciones, las pruebas nucleares y la industria nuclear.
Los estudios realizados hasta el momento demuestran cómo la población media de España está expuesta a niveles de radiación muy por debajo de los límites de seguridad.
La entrada de los radionucleidos a los alimentos se produce inicialmente por adsorción desde el suelo o por su deposición en las plantas desde la atmósfera. Posteriormente, pueden incorporarse a las personas por consumo directo de estos vegetales o bien de animales o sus derivados, como la leche, que han sido alimentados con pastos o piensos contaminados. Es lo que se denomina cadena de radiocontaminación.
Además, algunos radionucleidos poseen afinidad por ciertos tejidos por lo que se acumulan progresivamente en ellos.
Algunos elementos radiactivos se desintegran en periodos relativamente cortos, por lo que suponen un peligro en casos puntuales de accidentes, mientras que otros de vida media o larga pueden permanecer en el entorno largos periodos de tiempo, convirtiéndose en contaminantes permanentes.
Exposiciones intensas o continuadas a radiactividad se relacionan con el desarrollo de enfermedades degenerativas celulares como el cáncer. El objetivo de la vigilancia de radionucleidos a través del estudio de la dieta es disponer de datos sobre su ingesta real a lo largo del tiempo, y contar con una herramienta que facilite la evaluación de riesgos en situaciones particulares.
Cuando hablamos de alimentos y contaminación radiactiva viene a la memoria el accidente ocurrido en Chernóbil en el año 1986. Lo único positivo que se puede extraer de esta catástrofe nuclear es la experiencia. La Unión Europea estableció, tras el accidente, límites en los niveles de radiactividad para alimentos y adoptó medidas legales de control y muestreo, especialmente en la importación de países terceros, acciones que han ido revisándose y actualizándose. En países como España existe otro tipo de parámetros de referencia que implican unas limitaciones de ingesta de cada uno de los radioisótopos y que se denominan «límites de incorporación anual por ingestión».
Aunque ya se han cumplido más de 20 años desde el incidente, las autoridades sanitarias europeas advierten de que algunos elementos radiactivos (como el Cesio 134, 137) pueden permanecer aún en algunos alimentos de origen silvestre como setas, bayas, animales de caza y peces carnívoros de agua dulce, por lo que recomiendan intensificar su control.
LA RADIACTIVIDAD
La radiactividad es una propiedad natural que poseen algunos algunos elementos químicos. En esencia, consiste en la capacidad de estos elementos para emitir partículas u ondas electromagnéticas. Esta propiedad se debe a la existencia de una descompensación entre el número de neutrones (partículas elementales neutras) y de protones (ídem positivas) del núcleo del átomo, que provoca una inestabilidad y una liberación de la energía acumulada en forma de partículas u ondas.
Los radioisótopos, por otro lado, son isótopos radiactivos, y un isótopo es cada uno de los distintos nucleidos que tienen el mismo número atómico (número de protones) y, por tanto, pertenecen al mismo elemento químico, pero que difieren entre sí en el número de neutrones, según define el Consejo de Seguridad Nuclear.
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