MICROALGAS como ingredientes para ALIMENTOS estimulantes del SISTEMA INMUNOLóGICO

 MICROALGAS como ingredientes para ALIMENTOS estimulantes del SISTEMA INMUNOLóGICOMICROALGAS como ingredientes para ALIMENTOS estimulantes del SISTEMA INMUNOLóGICO

Instituto Tecnológico Agroalimentario (AINIA) está desarrollando un proyecto basado en el uso de las microalgas como ingredientes para alimentos saludables orientados a estimular el sistema inmunológico.

FUENTE | Agencia EFE (06/07/2012)

Según han informado fuentes del AINIA, este proyecto, en el que participan otras empresas y está financiado por el Ministerio de Ciencia, utiliza las microalgas Chlorella y Spirulina, que son ricas en vitaminas, ácidos grasos, aminoácidos esenciales y polisacáridos.

Eso las hace importantes como ingredientes activos para alimentos que puedan reforzar las carencias nutricionales de colectivos deficitarios en defensas, como niños y ancianos, o que están en situaciones especiales de estrés o enfermedad.

El proyecto, que se inició en septiembre de 2009 y acaba de presentar sus resultados, es una de las pocas investigaciones que se han realizado a nivel internacional, de aplicación de cultivos de algas para alimentación humana y acuicultura.

Otro de los resultados destacables de la investigación ha sido el desarrollo de un proceso integrado de bioproducción del cultivo de la microalga, reduciendo un 25% su tiempo de cultivo frente a otros sistemas, paso importante para posibilitar su utilización industrial.

El proceso de bioproducción desarrollado ha tenido muy en cuenta la utilización que después se va a hacer de la microalga, lo que supone emplear sistemas de producción que aseguren la asepsia y la seguridad alimentaria y menos dependientes de la luz, aspectos éstos que singularizan la bioproducción de microalgas para uso alimentario, de la de microalgas para uso energético.

En paralelo se han desarrollado también procedimientos de extracción de las sustancias activas de las microalgas, pruebas de microencapsulación (con el objetivo de proteger sus propiedades) y de resistencia intestinal, que han permitido averiguar cómo se comportan éstos y otros compuestos en el organismo humano.

El proyecto también ha trabajado los primeros prototipos de los alimentos saludables, elaborados a partir de estas microalgas con potencial inmunoestimulador.

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Se duplica el número de ALERGICOS a los alimentos en la última década

 ALERGICOS ALERGICOS a los alimentos en la última década Se duplica el número de ALERGICOS los alimentos en la última década

El incremento más notable se observa en niños y jóvenes

En los últimos 10 años se ha duplicado el número de ALERGICOS a los alimentos. En concreto, el incremento más notable se observa en los niños y jóvenes, especialmente en el número de alergias de alto riesgo, y es que el número de admisiones de niños en hospitales por estas causas se ha incrementado siete veces en la última década.

Fuente: consumer (19 de junio de 2012)

En este sentido, en Europa continental las alergias más comunes en niños son las provocadas por el huevo, la leche de vaca y las nueces, mientras que en los adultos se dan más casos de alergia a la fruta, las nueces y las verduras, son ALERGICOS. En el Reino Unido, la mayor amenaza la suponen las nueces, las avellanas y los cacahuetes, que causan el 50% de las reacciones alérgicas potencialmente mortales. La alergia al marisco y al bacalao se imponen en los países escandinavos y en el Norte de Europa. En Europa, la alergia alimentaria es el factor principal desencadenante de anafilaxia en niños entre cero y 14 años.

La Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica (EAACI) ha lanzado esta semana su campaña sobre la «Alergia Alimentaria», con el objetivo de concienciar del importante incremento de la anafilaxia en niños, una reacción alérgica grave y de alto riesgo para la vida de las personas. También pretende educar al público en general para reconocer los síntomas y los desencadenantes y ayudar a la hora de reaccionar en caso de emergencia, por ejemplo, en el uso de un lápiz de adrenalina. Además, el primer elemento a tener en cuenta en esta campaña es el lanzamiento de los Estándares Mínimos Internacionales para la Alergia Infantil en la Escuela, que establece los requisitos mínimos necesarios para la seguridad de los niños ALERGICOS en la escuela.

La campaña también quiere enseñar a distinguir entre intolerancias alimentarias y alergias alimentarias. En concreto, las intolerancias alimentarias no están relacionadas de manera directa con el sistema inmunitario y, por lo tanto, no pueden medirse con pruebas para alergias. La intolerancia a la lactosa es fruto de una hipersensibilidad no alérgica y las reacciones a los aditivos de los alimentos son en su mayoría no alérgicas. En general, los síntomas de hipersensibilidades no alérgicas son más leves y por lo tanto raramente representan una amenaza para la vida de las personas.

Esta campaña de la EAACI también quiere involucrar a las autoridades de la Unión Europea (UE) para mejorar el etiquetado de los alimentos y facilitar el acceso a los tratamientos de emergencia de la anafilaxis. Algunos alimentos llevan la etiqueta «Puede contener cacahuetes» o «Puede contener leche», que no están reguladas y resultan de la propia iniciativa de los fabricantes de alimentos. Por tanto, el problema está en que los distintos fabricantes pueden utilizar distintos criterios para las etiquetas del tipo «puede contener». Por ello, la etiquetas «pueden contener» que se utilizan en la actualidad representan distintos niveles de contaminación y, de esta forma, distintos niveles de riesgo.

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ALIMENTACION sueño y obesidad

 ALIMENTACION , sueño y obesidad ALIMENTACION sueño y obesidad. Un equilibrio alimentario favorece la vigilia durante el día y el sueño durante la noche y ayuda a mantener un peso saludable

¿Cómo puede afectar el sueño a la ALIMENTACION y, por tanto, a la obesidad? Una posible respuesta la aporta la Universidad de Extremadura, cuyos expertos en nutrición y Alimentación humana y dietética

Han elaborado un estudio en el que relacionan una adecuada ALIMENTACION con la calidad del sueño y el logro de un peso estable.

Un equilibrio alimentario favorece la vigilia durante el día y el sueño durante la noche, un aspecto que ayuda a mantener un peso saludable.

Fuente: consumer (9 de mayo de 2012)
Por NATÀLIA GIMFERRER MORATÓ

Los estudios científicos explican que la síntesis de hormonas relacionadas con el sueño depende, entre otros factores, de los nutrientes presentes en los alimentos. Las estadísticas confirman que una de cada seis personas no descansa por la noche de forma adecuada, ya sea por insomnio o porque no logran un sueño reparador. Las causas de esta problemática pueden ser muy diversas, aunque una de las principales es la dieta. Los alimentos que se consumen durante todo el día, así como las condiciones en que se ingieren, influyen de manera directa en el momento de dormir. La calidad del sueño va ligada a la dieta.

La lectiva y la grelina son dos hormonas responsables de la saciedad y el hambre, que intervienen durante el sueño, según indica la experta de la UEx Carmen Barriga. Por el contrario, alimentos ricos en los aminoácidos tirosina y fenilalanina, como el jamón, los huevos o la carne roja, ayudan a la síntesis de catecolamina, un neurotransmisor que favorece un estado de vigilia más activo. En conclusión, es importante saber qué alimentos son recomendados para mejorar la vigilia, y en consecuencia menos indicados para regular el sueño, con lo que de manera natural se consigue mantener un peso estable.

En la ALIMENTACION Favorecer la vigilia es la clave

Las frutas con vitamina C, como los cítricos, favorecen el estado de vigilia durante el día , según la responsable del estudio, además de ser unos alimentos con un excelente poder antioxidante. Es recomendable consumirlos por la mañana para así mantener un estado constante durante todo el día. La misma función desempeñan los hidratos de carbono de absorción lenta, sobre todo los cereales, que además ayudan a mantener los niveles de glucosa en sangre.

Dormir durante la noche

Entrada la tarde, se debe comenzar a relajar el cuerpo para poder dormir durante la noche. El objetivo es conseguir la secreción de determinadas hormonas que favorecen el sueño, en especial, la melatonina y la serotonina. La composición de ciertos alimentos afecta al sistema nervioso y favorece o altera el estado de sueño. Calcio y magnesio son minerales que desempeñan un papel importante en las conexiones nerviosas y, por tanto, un mayor aporte en la dieta favorece el sueño y el descanso durante la noche.

Los lácteos son recomendables por la tarde, ya que son alimentos ricos en triptófano, un aminoácido que promueve la formación de serotonina. Esto se traduce en una sensación de bienestar y favorece que el triptófano pase antes a la sangre. Por el contrario, deberán evitarse alimentos excitantes, con el fin de mantener el sueño durante la noche. Es recomendable evitar el té, el café o el alcohol, así como el chocolate o las bebidas energizantes.

El triptófano por excelencia es el aminoácido esencial para la formación tanto de la melatonina como de la serotonina, por lo que es necesario el consumo de alimentos que lo contienen para poder alcanzar un sueño reparador. Plátanos, leche, carne, pescado azul o frutos secos son los alimentos que más contienen este aminoácido. Los hidratos de carbono de absorción lenta también influyen en el sueño. Su función es aumentar la disposición del triptófano y estimular la secreción de insulina, sobre todo el pan, patatas, arroz y cereales.

ALIMENTOS CLAVE de la ALIMENTACION

Conocer los nutrientes que favorecen el estado de vigilia y el sueño es un factor determinante para lograr un peso estable, según el estudio desarrollado por la Universidad de Extremadura. Se proponen algunos alimentos clave para lograr el sueño nocturno y, de esta manera, favorecer el estado de vigilia diurna y, por ende, el control del peso.

Plátanos. Están considerados el mejor remedio natural porque son fuente directa de melatonina y serotonina y actúan como relajante muscular debido a su contenido en magnesio.

Miel. Un exceso de azúcar causa el efecto contrario, es decir, un efecto estimulante. Sin embargo, en una cantidad mesurada, el aporte de azúcar inactiva la orexina, un neurotransmisor relacionado con el estado de vigilia. Controlar la ingesta de azúcar es fundamental para ambos estados de vigilia y sueño.

Pan integral. Rico en vitaminas B1 y B6, ayuda a que el triptófano llegue al cerebro, con lo que favorece el descanso del sistema nervioso durante la noche.

Omega 3. Los alimentos ricos en omega 3 favorecen una buena digestión y levantan el ánimo. El pescado azul o los frutos secos son buenos para consumir ácidos grasos omega 3, además de favorecer la síntesis de triptófano.

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Ajo en la lucha contra Campylobacter

 Ajo en la lucha contra Campylobacter Un compuesto del ajo es capaz de eliminar la bacteria Campylobacter, una de las principales causas de intoxicación alimentaria

Un reciente hallazgo ha demostrado una efectividad del ajo contra Campylobacter, en ocasiones, superior a la de algunos antibióticos.

Este hallazgo podría servir para reducir la contaminación con esta bacteria en alimentos como carnes crudas y procesadas.

Este nuevo hallazgo se enmarca en la capacidad antimicrobiana de compuestos naturales de los alimentos y supone un nuevo paso en el campo de la alimentación. Orégano, arándanos o guaraná son algunos vegetales que han aportado hasta ahora importantes avances en el desarrollo de sustancias antimicrobianas naturales.

Fuente: consumer (16 de mayo de 2012)

Por MARTA CHAVARRÍAS

Ajo para eliminar la bacteria Campylobacter

Una investigación realizada por expertos de la Universidad de Washington ha examinado la capacidad del sulfuro de dialil, un compuesto derivado del ajo, para eliminar la bacteria Campylobacter. Este compuesto tiene la capacidad de penetrar en la biopelícula protectora de la carne y matar las células bacterianas mediante la combinación de una enzima que contiene azufre.

Un compuesto del ajo puede ser útil en la reducción de los niveles de Campylobacter en el medio ambiente y en la industria alimentaria

El sulfuro de dialil es, según los expertos estadounidenses, «100 veces más eficaz que determinados antibióticos utilizados para el mismo fin» y actúa en menos tiempo: la bacteria puede inactivarse en cinco horas, frente a las 24 de los otros sistemas de eliminación. Además, los expertos han determinado que el compuesto también puede utilizarse para reducir los niveles de Campylobacter en el medio ambiente y en la industria alimentaria, como método de limpieza de los equipos de procesamiento.

Según la investigación, el sulfuro de dialil podría utilizarse también como conservante en los alimentos envasados, como ensaladas y carnes frías. Además de extender la vida útil de estos productos, el compuesto de ajo reduce el crecimiento de bacterias patógenas. La alicina, o dialil sulfato, es una sustancia que se forma por la acción de una enzima que contiene la superficie del ajo (aliinasa) en contacto con otra sustancia de este alimento (aliina). Si el ajo se machaca y se juntan la aliinasa y la aliina, forman la alicina.

Propiedades conservadoras del ajo

Las propiedades conservadoras del ajo no son nuevas. Desde hace años, este alimento se ha reconocido por su capacidad para luchar contra virus y bacterias. Junto con las cebollas y otras especies, el ajo contiene potentes agentes antimicrobianos. Al principio, las propiedades antimicrobianas del ajo se demostraron con patógenos como Escherichia coli y Staphylococus aureus, entre otros.

El ajo forma parte de la lista de agentes naturales antimicrobianos, junto con otras especias como el orégano. En 2007, un grupo de expertos del Servicio Agrícola estadounidense (ARS) evaluó la capacidad antimicrobiana de un macerado a base de orégano y ajo contra Bacillus cereus, Escherichia coli O157:H7, Listeria monocytogenes y Salmonella enterica. En esta investigación, la receta consistía en elaborar un macerado de vino blanco o tinto, hojas de orégano, zumo de ajo y aceite de orégano. Estas sustancias naturales, combinadas, y el vino inactivan los cuatro agentes patógenos.

Prevención frente a Campylobacter

Junto con Salmonella, Campylobacter es una de las bacterias más frecuentes en los casos de intoxicaciones alimentarias. Presente sobre todo en alimentos como las aves, en especial el pollo, su prevención empieza en el primer punto de la cadena de producción. Si bien es un patógeno que se elimina con la congelación o durante la cocción, su eliminación es deseable desde las primeras fases de producción. La mayoría de las infecciones se deben al consumo de carne de ave cruda o poco cocida o bien por contaminación cruzada a través de utensilios y superficies que se han usado para preparar aves de corral.

ANTIMICROBIANOS NATURALES

Cada vez se reconoce más la actividad antimicrobiana de algunos tipos de plantas. Esta alternativa apoya el uso de extractos de especies con propiedades conservantes naturales. Apio, café o arándano son algunos de los alimentos, además del ajo, la cebolla y el orégano, que tienen en su composición sustancias naturales con actividad antimicrobiana. Esta capacidad favorece la prolongación de la vida útil de los alimentos, como carne y frutas.

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¿Por qué la comida del AVION sabe tan mal?

AVION AVION ¿Por qué la comida del AVION sabe tan mal?

La respuesta rápida a la pregunta de por qué la comida del AVION es tan sosa y anodina pudiera ser que es comida de baja calidad. O que en Primera Clase eso no pasa. Sin embargo, hay otros motivos que influyen en el sabor de la comida que ingerimos a 10.000 metros de altura.

Fuente: xatakaciencia (25 abril 2012)

Según sugieren algunos estudios, incluso fomentados por las propias compañíais aéreas, el sentido del olfato cambia mucho debido a las condiciones higrotérmicas de la cabina (el grado de humedad es bajísimo, resecando la nariz: cuando el AVION alcanza su altitud de crucero, a 11.000 metros de altitud, la humedad de la cabina se mantiene a niveles mínimos para reducir el riesgo de corrosión de fuselaje).

También se ve influido el del gusto, debido al cambio en la presión del aire, que adormece las papilas gustativas. El aire seco (en torno a un 15% de humedad) y la presión de la cabina del AVION provocan que se duerman un tercio de las papilas gustativas. Algo parecido a lo que sucede cuando estamos constipados.

Por ello suelen servirse platos especialmente especiados, a fin de despertar nuestro sentido del gusto. Y también es la razón de que el zumo de tomate tenga un sabor menos ácido que en tierra.

Si la comida de los trenes tampoco está muy buena es porque la empresa de catering que prepara los platos lo ha hecho hace muchas horas; y en el caso del AVION, ha tenido que pasar por condiciones extremas de temperatura y humedad.

Además de la sequedad en la boca y las fosas nasales, hay otros que proponen que el mal sabor de la comida tiene que ver con el oído en el AVION. Un estudio realizado por la Universidad de Manchester concluyó que los comensales reconocen peor los sabores dulces y salados cuando están sometidos a un cierto nivel de ruido blanco.

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Falsos amigos de la alimentación infantil

 infantil Falsos amigos de la alimentación INFANTIL

Mensajes como «variedad de vitaminas y minerales» desvían la atención de los padres sobre la verdadera fórmula nutricional de determinados alimentos

Interés y preocupación por la mejor alimentación infantil hace que muchos padres compren productos que los niños comen con facilidad, pero que no son los mejores ni para la educación de su gusto y apetito, ni para su salud

Entre la amplia gama de productos específicos dirigidos al público infantil es determinante conocer con detalle los ingredientes que los componen para elegir con seguridad los más sanos y no solo los más gustosos. Sin embargo, en ocasiones, esta información no es suficiente.

Un alimento puede no contener grasas trans, las más perjudiciales para la salud cardiovascular futura del niño, pero ser rico en grasas saturadas, cuyo exceso también perjudica. En otras ocasiones, mensajes atractivos referentes a la gran cantidad y variedad de vitaminas y minerales que aporta el producto desvía la atención de los padres sobre la verdadera fórmula nutricional del alimento, que puede contener demasiada azúcar, mucha grasa o más sal de la convenida para los niños.

Cereales de desayuno: no todos valen. Su valor nutritivo en esencia, saludable se desvirtúa cuando el resultado es un producto azucarado, demasiado salado o con grasas insanas como las saturadas y, peor aún, las grasas trans. Es fundamental leer con atención tanto la etiqueta nutricional como la lista de ingredientes, donde se aprecia la diferencia entre un cereal de desayuno sabroso y otro similar pero más saludable, sin tanto aditivo saborizante. Los cereales infantiles se promocionan como garantía de vitaminas (vitaminas B1, B2, B3, B6, folatos, B12, D) y minerales (hierro, calcio), nutrientes todos ellos de gran valor en el crecimiento y desarrollo físico y mental infantil. Este valor que resulta interesante desaparece cuando los cereales son demasiado azucarados (contienen fructosa, jarabe de glucosa, sacarosa o miel), si destaca la presencia de grasas (aceites vegetales) o el exceso de sal, además de aditivos saborizantes y colorantes. Entre los cereales azucarados, los chocolateados y con miel, los más consumidos por los niños, hay marcas que proporcionan una cantidad exagerada de azúcar añadido, hasta 40-50 gramos/100 gramos. Por eso, lo idóneo es acostumbrar a los niños a unos sabores más naturales, los que proporcionan los cereales sin azucarar (copos de maíz al natural, muesli, copos de avena, arroz inflado…).

Bollos, magdalenas, brioche: No hay hueco en la despensa para los productos de bollería y repostería que incluyan entre sus ingredientes «aceites y/o grasas vegetales parcialmente hidrogenados», aunque tengan apariencia de productos caseros. Siempre queda la posibilidad de preparar bizcochos caseros elaborados con aceite de oliva o de girasol, con frutos secos, harina integral y poca azúcar. La oferta de estos alimentos en la dieta infantil no debe ser diaria, ya que por muy casero que sea el producto no deja de tratarse de un dulce.

Yogures con trozos de frutas: la fruta no cuenta. La escasa ingesta de fruta que contienen estos productos no influye en el aporte de vitaminas, minerales y fibra. El porcentaje de fruta indicado en el etiquetado alude a la cantidad que añade el fabricante que, según marcas, de media representa entre 8,25 y 12,5 gramos de fruta por yogur. Una manzana mediana pesa unos 150 gramos, un par de mandarinas unos 100 gramos y un plátano alrededor de 80 gramos. Por tanto, el contenido en frutas es tan escaso que apenas tiene importancia nutricional.

Bebidas de leche y zumo: La publicidad asegura que aúnan los beneficios de la leche, en referencia a las proteínas y el calcio, y las vitaminas de la fruta. Hay padres y madres que los valoran como sustitutos de estos alimentos en desayunos, almuerzos o meriendas. Pero el aspecto nutricional de estas bebidas no equivale al de un vaso de leche y a una ración de frutas puesto que por envase no proporcionan una ración de dichos alimentos. La cantidad de leche es escasa (entre un 10 y un 30%, o lo que es lo mismo 33 ml o, como mucho, a 100 ml de leche, la mitad de un vaso). La cantidad de zumo es muy variable; del 7% (23 ml) al 41% (135 ml) por envase, según las marcas. La mayoría añaden azúcares, además de una larga lista de aditivos estabilizantes, colorantes, acidulantes y aromas. Además, la mezcla indefinida de sabores (muchos son multifrutas) no es una buena influencia para la educación del gusto por la fruta entre los niños, ya que no aprenden a identificar los sabores naturales de cada fruta.

Nuggets de pollo, delicias o varitas de pescado, san jacobos, croquetas, empanadillas, aros de calamar, pizza, hamburguesas, salchichas…: No hay justificación para que estos productos precocinados industriales tengan tanta presencia en los menús infantiles escolares y familiares. Algunas marcas son una mezcla sustanciosa de aditivos emulgentes, potenciadores del sabor, estabilizantes, aromatizantes y colorantes, que apenas deja hueco para el ingrediente principal; que apenas supone el 40%. Así, 100 gramos de algunos de estos productos tan solo contienen 40 gramos del ingrediente principal, el resto es rebozado y aditivos.

Palitos de pescado: Están elaborados con restos de músculo de una mezcla de distintos pescados frescos (abadejo, platija, corvina, morena de Japón, hoki, bacalao, caballa y merluza, entre otros), pero son productos con un conglomerado de aditivos (polifosfatos, potenciadores de sabor, conservantes, saborizantes y colorantes) y menos proteínas y más sal que el pescado fresco. Poco de natural tiene el producto final. No es correcto ni bueno ofrecer a los niños palitos de pescado como sustituto de una ración de pescado o de frutos del mar.

Charcutería: embutidos y fiambres. De consumo demasiado frecuente en la alimentación infantil, las salchichas, mortadelas, chóped y patés de hígado de cerdo, llevan casi los mismos ingredientes, pero listados en diferente orden. Los ingredientes más comunes son: carne de cerdo, agua, fécula de patata, proteína de leche, hígado de cerdo, sal, proteína de soja o leche, dextrosa, especias, aromas, estabilizadores, antioxidante, azúcar, conservadores y colorante. Son productos de baja calidad nutricional y con un sabor simulado que acostumbra al paladar del niño a sabores artificiales muy pronunciados, con el riesgo de que no aprecie como bueno el gusto de las carnes o derivados cárnicos más naturales.

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Diseñan una píldora que absorbe sustancias radiactivas en los alimentos líquidos

 PILDORA absorbe sustancias radiactivas Diseñan una píldora que absorbe sustancias radiactivas en los alimentos líquidos

Equipo de científicos desarrolla una PILDORA que puede absorber y reducir concentración de las sustancias radiactivas en los alimentos como leche, agua o zumos, ha informado la Sociedad Estadounidense de Química.

La cápsula presentada en una reunión de esa Sociedad podrá ser utilizada a gran escala por empresas o consumidores comunes para evitar las dudas sobre la contaminación radiactiva de alimentos.

FUENTE | Agencia EFE (28/03/2012)

Los creadores han citado las preocupaciones actuales sobre el terrorismo con material radiactivo o tras el accidente nuclear de Fukushima Daiichi, que ha contaminado alimentos en zonas cercanas a la central afectada por el terremoto y posterior tsunami del 11 de marzo de 2011.

«Hemos diseñado (la PILDORA) para la descontaminación radiactiva del agua y bebidas de un compuesto que en su origen se desarrolló para la explotación minera de los océanos en busca de uranio y para retirar metales pesados y uranio de agua contaminada», ha indicado Allen Apblett, profesor de la Universidad del Estado de Oklahoma y jefe del equipo investigador.

La PILDORA está compuesta por nanopartículas de óxidos metálicos, que reaccionan con ciertos materiales radiactivos y los absorben, de manera que una vez retirada la cápsula se reduce la concentración de sustancias peligrosas.

La cápsula puede atraer los «actinidos» de la tabla periódica, que son radiactivos, entre ellos plutonio y uranio, además de otras partículas como el plomo, arsénico o el estroncio, relacionadas normalmente con iones radiactivos derivados de la fisión nuclear.

Los investigadores aseguran que en las pruebas preliminares en laboratorio la nueva tecnología permitió reducir la concentración de materiales radiactivos a niveles no detectables, aunque no especificaron si la PILDORA funciona con altas concentraciones.

Los responsables de este hallazgo intentan avanzar en la comercialización de la PILDORA, que por el momento se utilizaría principalmente para eliminar trazas de plomo, cadmio y estroncio, de suplementos dietéticos con calcio.

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Identifican una función inmunitaria crucial que permite a los vegetales combatir bacterias

 vegetales combatir bacterias Identifican una función inmunitaria crucial que permite a los vegetales combatir bacterias

Si se ha logrado determinar una función clave en el sistema inmunitario de los vegetales combatir bacterias esto que podría ser potenciada a fin de aumentar en un futuro quizá no muy lejano la capacidad de muchos cultivos agrícolas para resistirse a enfermedades infecciosas graves que hoy arruinan cosechas.

El equipo de Walter Gassmann, profesor de Ciencias Vegetales en la Universidad de Missouri, Estados Unidos, ha usado como planta modelo a la Arabidopsis.

Fuente: Noticiasdelaciencia (9 febrero 2012)

Gassmann y sus colaboradores han descubierto que, en este vegetal, una proteína denominada EDS1 no sólo desempeña un papel clave en la defensa inmunitaria de esta planta, sino que también contribuye al reconocimiento directo de los agentes patógenos.

La Arabidopsis tiene una estructura genética bastante conocida, y sus patógenos bacterianos comparten muchas tácticas con otros patógenos como la roya y el mildiú.

Por tanto, si se consigue trasladar la respuesta inmunitaria de la Arabidopsis a otros vegetales, se podría ayudar a cultivos agrícolas como por ejemplo la soja (o soya), a volverse resistentes a estas infecciones que hoy suelen ser devastadoras.

Gassmann cree que estudios adicionales sobre la EDS1 y sus «centinelas» podrían aclarar cuál es el mejor modo de añadir la respuesta de alarma a vegetales que no tienen la proteína o amplificar la respuesta en los que ya la poseen.

Aunque las plantas modificadas genéticamente siguen siendo motivo de controversia, Gassmann considera que ayudar a los vegetales reforzando su resistencia natural a enfermedades es mejor que usar fungicidas.

En la investigación también han trabajado Saikat Bhattacharjee, Sang Hee Kim y Morgan Halane.

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Terror en el hipermercado, la gran falacia de la variedad

 Terror en el hipermercado Terror en el hipermercado, la gran falacia de la variedad

Nos dice la publicidad de las grandes superficies que en su establecimiento se puede encontrar de todo, hasta alimentos ecológicos. Salvo muy raras excepciones, la verdad es que encontramos siempre las mismas marcas. Más de lo mismo. El mito de la variedad es eso, un mito.

El chiste ya lo dice claro. “Una señora le dice a otra: ‘Oye, tu niño siempre come lo mismo’. ‘Es mentira’, dice la otra. Y añade: ‘Le gustan cinco marcas diferentes de chóped’”.

Las grandes superficies no se cansan de publicitar que, en sus estanterías, el consumidor encontrará todo lo que necesite.

Fuente: ECOticias (13/01/2012)
Por Antonio Lagarriga

Pero lo cierto es que unas pocas empresas copan la gran mayoría de los productos. Además, siempre se ofrecen las mismas variedades de productos, absolutamente estandarizadas. Y, por si fuera poco, hay que tener en cuenta que muchos productos alimentarios están elaborados, en buena medida, con las mismas sustancias: soja, maíz, colorantes, conservantes, saborizantes… Al final resulta que, detrás de interminables estanterías y pasillos, siempre encontramos más de lo mismo, como en política o en información, puesto que, aunque tengamos acceso a muchas cadenas televisivas, sus informativos no se diferencian mucho en lo que es trascendente.

UNA ALIMENTACIÓN ESTANDARIZADA

El Corte Inglés, Mercadona, Eroski, Carrefour y Alcampo, por ejemplo, controlan más del 50% del mercado de la distribución alimentaria del estado español, según denuncia Consumehastamorir. Además, esas empresas están, en más de una ocasión, en las mismas manos de capitalistas internacionales, bancos, etc. Pero la cosa no queda ahí. Como también señala Consume hasta morir, “un puñado de multinacionales de la alimentación monopolizan la mayor parte de los productos que puedes encontrar en esos establecimientos. Por ejemplo, ¿conoces a la multinacional Unilever? Cada día se venden 150 millones de productos de esta empresa en el mundo”. Sus marcas están por todas partes: Ades-Adez (bebidas de soja), Algida (helados en Italia), Amora (salsas), Annapurna (sal y harina de India), Becel (margarina), Ben and Jerry’s (helados), Best Foods (mahonesa), Bertolli (pasta y aceite de oliva), Birds Eye (congelados), Blue Band (lácteos, sopas), Boursin (queso), Bovril (concentrado de carne), Breyers (helado), Brooke Bond (té), Bru (Instant Coffee India), Calvé (mayonesa y salsas), Carb Options y Carte d’Or (helados), Cica (salsas y puré), Colman’s (mostaza), Country Crock (lácteos), Continental y Doriana (lácteos), Du Darfst (Alemania), Elmlea y Findus (congelados), Flora (margarina y lácteos), Frigo (helados), Good Humor y Hellmann’s (mayonesa), I Can’t Believe it’s not Butter! (margarina), Iglo (congelados), Imperial (margarina), Kissan (salsas de tomate en India), Knorr (sopas, caldos, congelados, etc.), Lawry’s and Adolph’s, Ligeresa (lácteos y mermeladas) Lipton (té), Lipton Ice Tea (Té en lata), Maizena (almidón de maíz), Malloa (salsas de tomate y mermeladas), Marmite (caldo concentrado), Mc’ Collins (té en Perú), Peperami, PG Tips (Té en UK), Phase (aceite de cocina), Pot Noodle (fideos), Ragú (pasta), Rama (salsas), Red Rose Tea (té en Canadá), Saga (té en Polonia), Scottish Blend (té), Skippy (manteca de cacahuete), Slim Fast (productos light), Stork (margarina), Tulipan (margarina), Turun sinappi (salsa en Finlandia-Suecia), Unox y Wish-Bone (salsas). Es posible que si usted compra en cualquiera de los supermercados citados, o en otros, también productos de cosmética y detergentes, se llevará a casa otros tantos productos de la misma transnacional, pues la empresa tiene tantas marcas de limpieza como de alimentación. ¿Variedad? Qué variedad. Y esto es sólo un pequeño ejemplo.

ALIMENTACIÓN TECNOLÓGICA

Toda la alimentación que consume hoy un ciudadano medio occidental es industrial y procede de procesos tecnológicos muy alejados de los ritmos de la Tierra.

La masiva implantación de cultivos transgénicos en todo el orbe no hará sino empeorar esta situación. En algunos países de América Latina, la situación es muy grave. Greenpeace México ha denunciado: “Exigimos al gobierno y a las corporaciones biotecnológicas que no se aprovechen de la crisis alimentaria para que las autoridades autoricen aceptar la siembra de maíz transgénico en México argumentando la falacia de mayor producción, cuando sus intereses reales son las jugosas ganancias que implica el monopolio del principal grano de la alimentación a nivel mundial”. La crisis alimentaria la producen las legislaciones internacionales y el afán de lucro de algunas empresas. Una vez aparecida la hambruna, los mismos que la crearon se presentan como los salvadores de la Humanidad.

El plan de los que están corrompiendo el mundo es crear una población famélica, por un lado, y, por otra parte, una población obesa alimentada en base a: alimentos transgénicos, de mala calidad, de unas pocas marcas, rebosantes de productos químicos, ajenos a la soberanía alimentaria y a la producción campesina, alimentos desvitalizados y grasientos, centralizados, industriales, distribuidos a través de grandes superficies de muy pocas empresas.

REVOLUCIÓN ALIMENTARIA

Tenemos que ser conscientes de que, si aceptamos todo esto, le estamos haciendo un flaco favor a la Tierra y a nuestra propia salud.

Más que una apuesta por la seguridad alimentaria, lo que necesitamos es una revolución alimentaria: volver a alimentarnos de los productos de la tierra, de la temporada en que vivimos, de los pequeños productores, de las fincas agroecológicas… Que las grandes transnacionales de las semillas, de la biotecnología y de la gran distribución vean en nosotros unos firmes adversarios y no unos tiernos y sumisos cómplices.

INTELIGENCIA ANCESTRAL

UNA ALIMENTACIÓN MUY VARIADA

A pesar de lo que la gente pudiera creer, la alimentación de las tribus de tiempos paleolíticos, sobre todo en zonas tropicales, era mucho más variada que la del occidental medio en la actualidad.

El hombre de hoy consume siempre la leche del mimo tipo de vacas, los huevos de las mismas razas ponedoras, muy limitados tipo de fruta y verduras… y casi siempre de las mismas marcas, cosa impensable para un cazador-recolector, cuya dieta se basaba, precisamente, en la infinita gama de alimentos a su disposición. Además, el hombre actual come siempre lo mismo sea la estación que sea, otra aberración. Nuestros antepasados se alimentaban de lo que cada estación daba, que es, al fin y al cabo, por razones evolutivas, lo más conveniente desde el punto de vista de la salud.

¿CÓMO AFECTA A NUESTRA SALUD?

NO HAY ESTUDIOS AL RESPECTO

¿De qué manera la falta de variedad alimentaria afecta a la salud? ¿Cómo podemos estar sanos si siempre comemos lo mismo, de las mismas marcas, de las mismas razas y variedades vegetales y animales, haga calor o haga frío…?

No hay estudios al respecto. ¿Quién iba a querer patrocinar un estudio tan caro, por su visión holística, si, al fin y al cabo, sus resultados probablemente no le interesarán a los que podrían costearse ese patrocinio? Lo único que sabemos es lo que nos dice el sentido común: las personas que han llegado a viejas y han gozado de mayor calidad de vida tuvieron una alimentación austera, variada, local, muy adaptada a la zona, que variaba según las estaciones… Hombre, ¿a quién debería ocurrírsele comer melón en febrero? ¡Qué barbaridad!

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Aluminio en los alimentos

 aluminioEl aluminio es el tercer elemento más presente en la corteza terrestre, junto con el oxígeno y el sílice. Es un metal muy abundante en la tierra, que a menudo se combina con otros elementos y forma compuestos químicos frecuentes en suelos, rocas o en la composición de minerales.

Sin embargo, este metal también puede llegar al organismo humano a través de la dieta, ya que al ser un elemento tan presente en el medio ambiente, se localiza en vegetales, pastos o agua corriente.

Sus efectos son tóxicos para la salud y, por ello, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha estudiado en varias ocasiones su límite de ingesta para asegurar su inocuidad.

Fuente: consumer (16 de enero de 2012)
Autor: Por NATÀLIA GIMFERRER MORATÓ

La EFSA estimó en 2008 que la biodisponibilidad de aluminio en humanos era baja, del 0,1% en alimentos y del 0,3% en agua de consumo. Se calcula que la carga total de aluminio en el cuerpo humano oscila entre 30 mg y 50 mg por cada kg de peso corporal. La mitad se distribuye en el esqueleto y el resto se reparte entre la piel, el tracto gastrointestinal, nódulos linfáticos y otros tejidos blandos. En animales de laboratorio, se han hallado restos de aluminio en el bazo, hígado, huesos, riñones, corazón, pulmones y en el cerebro, después de la ingesta oral de este elemento. A pesar de ello, los expertos mantienen en vigor el estudio realizado en 2008 y aseguran que el aluminio no conlleva riesgo de efectos secundarios.

Este metal se absorbe a través del estómago y los intestinos y se excreta por los riñones. Según el estudio, se estima que se absorbe menos de un 1% del aluminio ingerido y representa un 0,01% en relación con los otros constituyentes presentes en el global de la ingesta diaria de alimentos. Los expertos estiman que su consumo a través de los alimentos no supone ningún riesgo para la salud.

Dieta, principal vía de entrada de aluminio

Vegetales, té y especias son los alimentos con un índice más elevado de aluminio.

La dieta es la principal puerta de entrada de aluminio en el organismo humano. La mayoría de alimentos lo contienen, ya que es un metal omnipresente en el medio ambiente. Los vegetales, el té o las especias tienen el índice más elevado en aluminio, mientras que la carne apenas contiene restos. Según la EFSA, la ingesta diaria procedente de la dieta oscila entre tres y diez miligramos, en función del tipo de alimento y su contenido en aluminio. Estos alimentos están elaborados con sales de aluminio (no autorizadas en todo el mundo), lo que provoca que la cantidad de este metal sea mayor.

El consumo de vegetales es la principal vía de entrada, además de la ingesta de agua.

Aunque parece que la cantidad de aluminio es inferior y no causa problemas, el agua de consumo también contiene pequeñas dosis. La Organización Mundial de la Salud (OMS) añade, por su parte, que un consumo elevado de analgésicos y antiácidos puede elevar la ingesta de aluminio hasta cinco gramos al día, ya que son también fuente de este metal.

Utensilios y envases de aluminio

Otra vía de entrada son los envases alimentarios, como las latas. El aluminio con que se fabrican entra en contacto con el aire y forma el óxido de aluminio, estable a un pH entre 4,5 y 8,5. Por este motivo, es un elemento idóneo para almacenar muchos tipos de alimentos. Garantiza que estos aumenten su vida útil sin alterar sus características organolépticas, ya que una laca interior protectora impide, además, el contacto del metal con el alimento.

Los utensilios de cocina de aluminio también pueden favorecer la presencia de este metal en las comidas, aunque la cantidad es tan pequeña, que no tiene impacto en el consumo total.

Lo mismo ocurre con el papel de aluminio. No obstante, aunque no se contabilicen en los estudios oficiales, no deben omitirse.

En ollas y sartenes, el aluminio se encuentra en su forma insoluble, de ahí que su transferencia a los alimentos sea mínima. Sin embargo, se aconseja tener precaución en el momento de cocinar alimentos ácidos como el tomate o el limón, ya que pueden disolver la capa superficial de óxido metálico y favorecer la migración de aluminio en los alimentos.

SALUD Y METALES PESADOS

La acumulación de metales pesados en el organismo puede ser la causa de varias enfermedades. Aunque las autoridades competentes velan para que la presencia de estos compuestos tóxicos no suponga un riego para la salud, el riesgo cero no existe.

Entre los más peligrosos destacan el mercurio, el arsénico, el plomo, el cromo o el cadmio. Se consideran tóxicos por las concentraciones en las que pueden encontrarse y no por sus características esenciales, puesto que todos los seres vivos necesitan muchos de estos elementos para funcionar de manera adecuada. Eso sí, en concentraciones muy inferiores.

Se ha estudiado de forma exhaustiva la relación de estos metales pesados con algunos trastornos graves de salud. Varios tipos de cáncer, daños renales, retrasos en el desarrollo cerebral, alteraciones en el sistema inmunológico o, incluso, la muerte pueden ser consecuencia de una exposición prolongada a esos elementos. Según los expertos, la relación metal-enfermedad no está probada al 100%, pero sí hay una gran probabilidad.

El arsénico puede desencadenar bronquitis, cáncer de esófago, pulmón o enfermedades vasculares.

El cadmio está asociado con cáncer de próstata, nefrotoxicidad, alteraciones neurológicas o hipertensión.

El cromo, por su parte, se relaciona con cáncer de pulmón y alteraciones de hígado, y el mercurio afecta sobre todo al sistema respiratorio.

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