La irradiación ultravioleta del aire es un método de desinfección que utiliza la luz ultravioleta (UV) para inactivar o destruir microorganismos como bacterias, virus y hongos.
La irradiación UV se basa en la capacidad de la luz UV para dañar el ADN y el ARN de las células, impidiendo así su reproducción y función.
La irradiación UV del aire se puede aplicar en diferentes entornos, como hospitales, escuelas, oficinas o viviendas, para reducir el riesgo de transmisión de enfermedades infecciosas por vía aérea.
La eficacia de la irradiación UV del aire depende de varios factores, como la intensidad y la longitud de onda de la luz UV, el tiempo de exposición, la distancia entre la fuente de luz y el aire, la temperatura y la humedad del ambiente, y la presencia de partículas o sustancias que puedan bloquear o absorber la luz UV.