El método del cloro es el más utilizado, reacciona con la materia orgánica en las aguas de desecho y en el agua superficial, produce pequeñas cantidades de hidrocarburos cancerígenos.
El proceso más utilizado para la desinfección del agua es el cloro porque se puede aplicar a grandes cantidades de agua y es relativamente barato.
El cloro proporciona al agua sabor desagradable en concentraciones mayores de 0.2 ppm aunque elimina otros sabores y olores desagradables que le proporcionan diferentes materiales que se encuentran en el agua.
En definitiva poner cloro en el agua es como detonar una bomba de tiempo, el cáncer, los problemas cardíacos y condiciones de envejecimiento físico son el resultado atribuible a la desinfección del agua con cloro.
Conclusión el cloro es una sustancia tóxica que puede causar graves efectos adversos en la salud.