LEGIONELLA esa gran BACTERIA desconocida

LEGIONELLA

LEGIONELLA esa gran BACTERIA desconocida

La bacteria LEGIONELLA es un riesgo para la salud pública

En Instalaciones que usamos en nuestra vida cotidiana es donde se encuentra la LEGIONELLA

La pandemia covid ha hecho que aprendamos mucho acerca de microorganismos, su desarrollo, vías de contagio y daños a la salud. Sin embargo, existen otros menos conocidos (y no por ello menos importantes) que entrañan un riesgo en este caso hablamos de la bacteria Legionella…

Según nos indica Borja Garrido, ingeniero químico, especialista en higiene industrial y experto en tratamiento de aguas en el Grupo Técnico Calcat, la Legionella es una bacteria ambiental que se encuentra en bajas concentraciones en la naturaleza.

Cuando entra en las instalaciones de uso habitual (circuitos de agua sanitaria, fuentes ornamentales, torres de refrigeración, spas y jacuzzis, atomizadores que se usan en las terrazas en verano, barredoras de baldeo de calles, entre otras) puede encontrar las condiciones óptimas de desarrollo y proliferación hasta alcanzar concentraciones peligrosas.

Una vez que se ha desarrollado aprovecha los aerosoles de las instalaciones para transportarse por vía aérea e infectar a un público susceptible por vía respiratoria, algo, el transporte aéreo, a lo que, tristemente, nos hemos acostumbrado a lo largo de los últimos años.

¿Podemos infectarnos en la ducha de un hotel o por pasar cerca de una fuente en un parque respirando las microgotas y aerosoles?

La respuesta puede llegar a ser afirmativa si el mantenimiento es inadecuado y se dan los factores de proliferación y dispersión para su desarrollo.

¿Podemos infectarnos por beber un vaso de agua con legionella?

La respuesta, en este caso, es no.

La legionelosis es la enfermedad producida por la Legionella, se puede presentar de forma leve febril o incluso como una neumonía atípica, en este último caso la vida del individuo infectado puede llegar a entrañar riesgo si no existe diagnóstico y tratamiento clínico a tiempo. En caso de infección existe tratamiento funcional mediante antibióticos de uso habitual.

Desde 2003 existe una legislación, tanto nacional como autonómica que hace que en el mantenimiento de las instalaciones participen distintos perfiles profesionales con un registro de todas las actuaciones de mantenimiento y análisis químicos periódicos.

La formación, concienciación y el mantenimiento preventivo/correctivo es clave para evitar la entrada de la bacteria y su desarrollo en los circuitos.

La limpieza de las instalaciones, desinfecciones periódicas, control de desinfectantes como el cloro y la temperatura son los puntos clave para mantener a raya al agente patógeno.

Según Garrido, curiosamente y desde la pandemia de la COVID, como consecuencia del cierre de las instalaciones por el confinamiento (por ejemplo, los hoteles o polideportivos) la tasa de incidencia se ha visto incrementada según fuentes del Ministerio de Sanidad (no debemos olvidar que se trata de una enfermedad de declaración obligatoria en España) lo que hace necesaria una mayor concienciación por todas las partes.

En 2023 entra un nuevo real decreto más riguroso en cuanto a frecuencia de análisis, desinfección de instalaciones, clasificación de las mismas y asignación de responsabilidades al titular de la instalación como hasta ahora, pero también mayor autoridad a los laboratorios para los correspondientes análisis químicos y microbiológicos.

Las autoridades sanitarias siguen velando por la salud de todos, algo que, lógicamente, concierne a los agentes biológicos distintos a los habituales de estos últimos años que forman parte de las instalaciones que usamos de forma habitual en nuestras vidas.

En España somos pioneros en el control de Legionella, algo que, personalmente y como ciudadano, agradezco profundamente.

LO MAS BENEFICIOSO USO del OZONO
Noticias Relacionadas

Videos Youtube

 

Loading

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.