
Esta forma de comercio de bebidas no es novedad en occidente, por ejemplo la cerveza en bolsas de plástico de Beverage Pouch Group
Fuente: gastronomiaycia (2010/07/19)
China es también otro país en el que la cerveza más popular entre sus habitantes, la Tsingtao Beer, se comercializa en bolsas de plástico adquiriéndose a peso, a través de este enlace podemos obtener más información al respecto. Pero de lo que hoy queremos hablar es de la nueva máquina vending de bebidas en bolsas, de la que se dice es mucho más respetuosa con el medio ambiente y además ofrece refrescos con una gran variedad de sabores.
Con respecto a las bolsas, poseen unas características específicas, están fabricadas con un laminado que combina el PET (politereftalato de etileno, material habitual en los envases de plástico) y el PE (polietileno), siendo ambos materiales totalmente reciclables y permitiendo un ahorro de espacio muy significativo, incrementando notablemente la capacidad de almacenaje y producción de la máquina vending.
El sistema de envases en forma de bolsas para bebidas se denomina Pouchlink, tras su llenado y mezclado, la máquina se encarga de cerrar herméticamente la bolsa y depositarla en la zona expendedora. La bolsa tiene una capacidad para 300 ml, su diseño se ha concebido para que se pueda coger fácilmente con la mano y beber con facilidad. Hay que decir que la botella mantiene su forma hasta que el consumidor ha agotado toda la bebida. La capacidad de la máquina vending de bebidas en bolsas es significativamente superior a las tradicionales máquinas expendedoras de latas o botellas plásticas.
De momento se ofrecen cinco tipos de bebidas distintas, aunque no se descarta ampliar la gama de productos ofrecidos. Parece ser que la nueva máquina vending de bebidas en bolsas también ha llamado la atención de las empresas y compañías del mundo de los refrescos por varios motivos, los zumos de frutas se pueden enriquecer in situ con suplementos vitaminas o sabores especiales si así lo desean los usuarios.
En esta última cuestión se ensalzan valores como una menor utilización de material, una botella de plástico pesa 9 gramos frente a los 35 gramos que pesa una botella de PET o los 220 gramos que pesa una botella de cristal, eso quiere decir que se reduce un 75% el material empleado en la elaboración de envases.
El agua de los refrescos se enfría poco a poco y de forma individual, nada que ver con el sistema tradicional que debe enfriar todas las bebidas o latas al conjunto. Según la empresa, son muchas las ventajas ofrecidas tanto a los consumidores como a quienes se dedican al negocio del vending, aseguran que se trata de un buen nicho de mercado para explotar.
Para conocer más detalles sobre las máquinas expendedoras de bebidas en bolsas, bastará con acceder a la página web de The Green Drinks Company, ¿llegará esta novedad a nuestro país?