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Los contaminantes de los alimentos pueden alterar la capacidad intelectual
26.12.2006

Los contaminantes de los alimentos pueden alterar la capacidad intelectual

La cadena alimentaria no se libra de la contaminación. Nombres como dioxinas, bifenilos o metilmercurio se tratarán a partir del 3 de diciembre en la International Conference on Food Contaminants and Neurodeveolpmental Disorders, un encuentro en el que se abordarán los efectos de estos agentes tóxicos en el cerebro humano. Vicente Felipo habla sobre las principales líneas de investigación en torno a estos peligrosos productos

Autor: Javier López Rejas

Uno de los principales objetivos de la Cátedra Santiago Grisolía, dependiente de la Fundación Ciudad de las Artes y las Ciencias, es acercar al gran público los últimos avances en investigación biomédica. Su director, Vicente Felipo, señala que durante la Conferencia Internacional que se desarrolla en Valencia hasta hoy se presentarán las últimas investigaciones sobre los efectos de los contaminantes presentes en la cadena alimentaria. Para ello, contará con los principales especialistas de la Unión Europea.

P. ¿Cuáles son esos contaminantes y cómo llegan a la cadena alimentaria?

R. En este aspecto le diría que la contaminación de los alimentos puede ocurrir como consecuencia de la contaminación ambiental, que puede llegar a la cadena alimentaria a través del aire, del agua y del suelo, como ocurre en el caso de los metales tóxicos, los PCBs (bifenilos policlorurados) y de las dioxinas.

Existen distintos tipos de contaminantes que pueden producir alteraciones en el funcionamiento del cerebro adulto y, especialmente, en el desarrollo del cerebro en los fetos y en los niños. Algunos de ellos son iones metálicos o derivados de los mismos como aluminio, plomo, mercurio o metilmercurio.

Otros contaminantes son productos de uso industrial utilizados en recubrimientos eléctricos o como ignífugos o retardantes de incendios, etc., o residuos de estos productos por ejemplo los mencionados PCBs, las dioxinas, PBDEs (difenilos polibromurados), etc. A la contaminación alimentaria también contribuye el uso de otros productos químicos, como pesticidas, fármacos o sustancias administradas a los animales, y de otros productos agroquímicos (algunos abonos, insecticidas, etc). Algunos aditivos utilizados en alimentos así como la fabricación y el procesamiento de los mismos también pueden aportar contaminantes.

DIOXINAS Y METILMERCURIO

P. ¿Cuáles son las sustancias más peligrosas?

R. Son especialmente preocupantes los denominados contaminantes orgánicos persistentes. Estos incluyen, entre otros, los mencionados PCBs y las dioxinas y el metilmercurio.

Estos contaminantes orgánicos se degradan muy lentamente, por lo que se acumulan en el medio ambiente y llegan a la cadena alimenticia. Están presentes, por ejemplo, en el mar, donde son ingeridos por los peces, que pueden acumular diversos contaminantes orgánicos persistentes (metilmercurio, PCBs). Estos contaminantes se acumulan en la grasa de algunos tipos de peces, que luego pueden ser ingeridos por los animales que se alimentan de peces y también por los seres humanos. La concentración de contaminantes orgánicos persistentes es bastante alta, por ejemplo, en la grasa de los osos polares.

También la leche materna humana contiene cantidades significativas de algunos contaminantes orgánicos persistentes, especialmente en zonas nórdicas (por ejemplo la península Escandinava) donde se acumulan arrastrados por los vientos y las corrientes marinas. Estos contaminantes pueden llegar por tanto al niño lactante a través de la leche de la madre.

P. ¿Qué nivel de contaminación alimentaria puede llegar a soportar el cerebro humano a medio plazo?

R. Esto depende mucho del tipo de contaminante, de la frecuencia de la ingestión del mismo y de la edad del individuo expuesto. El cerebro es mucho más susceptible a los efectos de los contaminantes durante su desarrollo que posteriormente, cuando ya está formado.

P. ¿Qué daños se han detectado a día de hoy en el cerebro humano por causa de este tipo de contaminantes?

R. Se ha comprobado que la exposición durante la gestación a dosis altas de algunos de estos contaminantes puede producir disminución en la capacidad intelectual y alteraciones de la actividad y coordinación motoras en los niños cuando crecen. Esto se ha comprobado en episodios de contaminaciones producidas accidentalmente en distintos países, por ejemplo contaminación de pescado por mercurio en Japón o de cereales por PCBs en Irán. Los hijos de madres gestantes que ingirieron los productos contaminados mostraron estas alteraciones.

También en algunas poblaciones de pescadores que se alimentan de los productos de la pesca se han detectado este tipo de efectos. Por ejemplo, en pescadores de un lago de Canadá que se contaminó o en las islas Feroe, donde la ingesta de pescado es muy alta.

P. Ustedes van a tratar los daños cerebrales pero, ¿existen otras partes del cuerpo que podrían verse afectadas por estos contaminantes?

R. Sí. Algunos de estos contaminantes pueden afectar la función del hígado. Otros pueden, a niveles altos, producir algunos tipos de cáncer.

Algunos de estos compuestos (por ejemplo los PCBs) son lo que se llaman "disruptores endocrinos", alteran la función del sistema endocrino. Esto no sólo es relevante para la salud humana, sino que puede afectar a la supervivencia de algunas especies de peces.

FUNCIÓN CEREBRAL

P. ¿Hay intereses creados o simplemente es desconocimiento?

R. No creo que nadie tenga intención de producir efectos nocivos intencionadamente.

Simplemente ocurre que se desconoce si un compuesto produce o no efectos tóxicos hasta que estos son muy evidentes "a simple vista" o se realizan los estudios necesarios para comprobar si dosis bajas de los mismos producen efectos más sutiles pero que pueden tener serias consecuencias para la función cerebral a corto o largo plazo. Para algunas sustancias los efectos nocivos se han puesto de manifiesto tras contaminaciones masivas accidentales. Sin embargo, lo que resulta más difícil es comprobar los efectos de la exposición continuada a niveles bajos de contaminantes. Una vez que se conoce que una sustancia es nociva se suelen tomar medidas adecuadas.

PAÍSES EN DESARROLLO

P. ¿Cree que es un problema de países desarrollados?

R. Bueno, los contaminantes están presentes en todos los países porque muchos productos se utilizan en todo el mundo o llegan a ellos por el aire o las aguas. De hecho, muchos de los asistentes a la Conferencia Internacional proceden de países poco desarrollados de Asia, Sudamérica y Africa.

En estos países los problemas pueden llegar a ser incluso más serios que en los países más desarrollados porque disponen de menos medios para detectar la presencia de los contaminantes y su economía no les permite a veces sustituir sustancias nocivas por otras que son más caras.

Algunas sustancias prohibidas en los países más desarrollados no están prohibidas en países menos desarrollados, donde aún se siguen utilizando. Uno de los países con más problemas de este tipo es la India.

P. ¿Cree que a largo plazo el cerebro podría variar su actual configuración si el ser humano lo sigue exponiendo a agentes tóxicos?

R. Es difícil saber si se podrían producir efectos adaptativos en el funcionamiento del cerebro por la exposición a agentes tóxicos. En cualquier caso, si se produjeran, sería probablemente a muy largo plazo, de al menos cientos o miles de años.

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