
Fuente: consumer (13 de junio de 2009)
En una conferencia celebrada el pasado miércoles en la citada universidad, Badiola analizó el estrecho vínculo entre la sanidad animal y humana en los últimos años, con la aparición de casos relacionados con la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB), la gripe aviar y la gripe A.
Hoy en día se conocen cerca de 300 enfermedades transmisibles de los animales a las personas, algunas tan conocidas como la tuberculosis, la brucelosis o la triquinosis, debido sobre todo a la globalización y a la capacidad de adaptación de los patógenos a otros hábitats.
Badiola explicó que el cambio climático y la globalización han favorecido, por ejemplo, el que el mosquito tigre, procedente de África, América y Asia, se haya asentado en Europa, y se haya adaptado a las nuevas condiciones de temperatura y humedad. En estos momentos, el mencionado mosquito se localiza en el Mediterráneo, especialmente en la costa de Cataluña y de Valencia, y se está introduciendo en el interior de la Península Ibérica, a través del valle del Ebro.
El chikungunya originó una epidemia en Italia hace dos años, que pudo ser controlada por las autoridades sanitarias. El vehículo transmisor fue precisamente el mosquito tigre.
Asimismo, el también responsable del Centro de Referencia de Encefalopatías Espongiformes y de Enfermedades Emergentes de Zaragoza, destacó que el virus del Nilo Occidental se transmite por insectos y puede causar desde procesos febriles hasta complicaciones más graves como encefalitis o meningitis.
Ante esta situación, el experto insistió en la necesidad de no bajar la guardia "para poder hacer frente a los nuevos retos que nos esperan", como ocurre en estos momentos con el virus de la gripe A.