Las malas condiciones del aire y el agua pueden tener efectos nocivos en los animales de cría.
Efectos a considerar:
Todos estos problemas se pueden reducir o eliminar realizando una ozonización adecuada tanto en el aire como en el agua.
Está reconocida la aplicación del ozono en la industria ganadera y avícola.
El ozono a bajas concentraciones tiene una notable acción bactericida, fungicida y virulicida y como tal destruye con gran rapidez estreptococos, estafilococos, colibacilos así como toxinas difterianas y tetánicas.
Ofrece particular interés en los casos que se trata de aguas que contienen bacterias, es decir aguas más o menos sospechosas de infección. La aplicación del ozono para purificar el agua no actúa solo como desodorizante y oxidante de las sustancias orgánicas disueltas sino como purificante.
En la limpieza, con el agua esterilizada y una cantidad residual de ozono conseguiremos a la hora de realizar la limpieza de establos o animales, que el residual de OZONO actúe como anteriormente hemos indicado: eliminando microorganismos contaminantes que pudieran estar adheridos a suelos, paredes, animales, etc. También recomendamos su utilización para limpiar alimentos o animales sacrificados.