Home Conócenos El Ozono Partner Contacto
Navegación

Ozono para Cámaras Frigoríficas

Desde hace ya muchos años se viene recomendando, la utilización del OZONO como medida higiénica de seguridad, en los depósitos refrigerados de alimentos perecederos, cámaras frigoríficas de establecimientos mayoristas y minoristas, cámaras frigoríficas de restaurantes, grandes superficies, transportes refrigerados, etc.

  Objetivos del OZONO

Los objetivos esenciales de la ozonización en la conservación de alimentos, son cuatro:

1.- La asepsia de los locales de manipulación, conservación y distribución de alimentos.

En lo que se refiere al primer objetivo, el OZONO activo asegura la destrucción de los numerosos microorganismos, que se encuentran en la superficie de los productos alimenticios, antes de introducirlos en las cámaras frigoríficas.

Esta contaminación por gérmenes nocivos empieza inexorablemente al iniciarse las operaciones de manipulado y transporte. Manteniendo la cámara de esta manera, en las condiciones más asépticas posibles, se dificulta en gran medida el riesgo de contagio de unas piezas a otras, dentro de la misma cámara.

2.- La disminución de las pérdidas de peso de los alimentos durante su almacenaje.

En cuanto a la disminución en mermas de peso, éstas son debidas a las pérdidas de agua, fruto de la descomposición microbiana sobre los tejidos, tanto animales como vegetales. Al paralizar el desarrollo de los microbios, las pérdidas de peso pueden verse disminuidas hasta en un 75%.

3.- La desodorización absoluta de los locales y supresión de la transmisión de olores de unos alimentos a otros.

La desodorización de este tipo de locales se consigue gracias a la capacidad del OZONO para oxidar la materia orgánica proveniente de los alimentos que causa olores desagradables bien conocidos por todos.

4.- La posibilidad de mantener los alimentos en estado óptimo durante más tiempo de almacenaje.

En cuanto al último objetivo, es fácilmente explicable que el OZONO contribuya a la mayor perdurabilidad de los alimentos, ya que ralentiza en gran medida el proceso de la descomposición de los alimentos durante su almacenaje.

Debido a su amplio espectro antimicrobiano, el ozono es capaz de destruir tanto bacterias, como virus, hongos e incluso formas de resistencia como las esporas.

Mediante el OZONO, al ser destruido todo germen periférico, las mercancías, carnes, pescados, frutas, hortalizas, etc., se conservan perfectamente y, al salir de las cámaras frigoríficas, son muchísimo más aptas para sufrir ulteriores manipulaciones.

  La acción del ozono es siempre permanente. No olvidemos que, después de realizar su misión bactericida y desodorizante, se convierte nuevamente en oxígeno al mismo tiempo que permanece a modo de guardián, destruyendo cualquier nuevo foco de contaminación procedente del exterior de la cámara de almacenaje.

Los resultados obtenidos en una atmósfera ozonizada se pueden resumir en los siguientes:

• Ausencia de mohos en alimentos y envases.

• Conservación más prolongada de los alimentos.

• Conservación del peso inicial con alto grado de humedad.

• Mejor calidad interna.

• Excelente apariencia externa.

• Pocas mermas por deterioro.

• Retrasa la maduración de la fruta, al actuar rompiendo la molécula de etileno por oxidación.

Es sabido que el etileno activa el metabolismo de ciertas frutas acelerando su maduración. El uso de ozono en cámaras frigoríficas está regulado por el B.O.E. nº 39 del 14/2/1985, R.D. 168/1985. Así mismo, la American Society or Haeting, Refrigeration and Air Conditioning cita la utilidad del ozono en la conservación de alimentos refrigerados. Las dosis de aplicación de ozono en cámaras de frío varían de 0,6 a 1,6 mg/m³, dependiendo de las condiciones de temperatura y humedad y del tipo de producto por conservar.

  Aplicaciones en la Industria alimentaria

  Conservación de productos cárnicos

 Cámaras Frigorícas para la Conservación de productos CARNICOS

La carne es uno de los alimentos más perecederos; por tanto, para su conservación y almacenamiento se suele recurrir al empleo de bajas temperaturas y, cuando el tiempo de almacenamiento es largo, a la congelación. Al hablar de carnes, se está haciendo referencia a toda clase de ellas, pollería, cerdo, ternera, buey y cordero.

En principio, la masa muscular de cualquier animal sano es estéril, es decir, no contiene microorganismos; es en la manipulación cuando se aportan microorganismos procedentes del ambiente o del propio eviscerado del animal. Por tanto, la aplicación del ozono debería comenzar en el mismo matadero, con el fin de eliminar o reducir el aporte microbiano producido durante el sacrificio. Experiencias realizadas hace algunos años, en diferentes mataderos de Alemania, coinciden en que concentraciones de ozono de 0,02 a 0,03 mg/m³ de aire, disminuyen 93% de los microorganismos transportados por el aire.

En Europa, se utiliza ozono para la conservación de carnes desde antes de la Segunda Guerra Mundial. En todos los casos, se muestra que la aplicación periódica de ozono en cámaras de frío previene la aparición de mohos en tiempos de hasta 36 semanas. Las concentraciones de ozono empleadas en la conservación de carnes refrigeradas oscilan entre 1 y 2 p.p.m.

Una sencilla y repetitiva experiencia que demuestra el poder de conservación de carnes del ozono, es la siguiente:

Se parte un pollo en tres trozos, uno de ellos se deja en la nevera, otro se coloca en refrigeración con ozono y el tercero se deja en ambiente ordinario a 20ºC. Al cabo de 14 días, el tercio dejado al aire libre está en descomposición, el tercio de la nevera, si bien se ha conservado, tiene considerablemente alteradas sus propiedades organolépticas, mientras que el tercio almacenado con ozono se conserva perfectamente fresco.

  Embutidos

 Cámaras Frigorícas para los Embutidos

Con el ozono se controlan los mohos, los cuales, si bien son necesarios en el proceso de secado, son perjudiciales en exceso.

Tanto en secaderos artificiales como naturales, se puede llegar a un control de mohos utilizando las concentraciones de ozono adecuadas en cada caso.

  Jamones

 Cámaras Frigorícas para los Jamones

En secaderos de jamones, actualmente se utiliza en España el ozono, por sus propiedades en la eliminación de microorganismos no deseables, así como la protección de los jamones frente a todas las alteraciones del producto causadas por la diversidad de dichos microorganismos.

  Pescado

 Cámaras Frigorícas para el Pescado

El pescado es tanto o más alterable que la carne. En el almacenamiento de pescados refrigerados se combate, como en el caso de la carne, la descomposición y la aparición de olores no deseables.

El ozono consigue sobradamente la solución de ambos problemas. No obstante, si los pescados no han sido eviscerados, la descomposición se inicia en su interior y el ozono sólo puede prolongar unos días el inevitable y total deterioro.

También es recomendable la administración de ozono en las bodegas de los barcos de pesca, en el transporte del pescado a los centros de venta y en las vitrinas frigoríficas de marisquerías, restaurantes y pescaderías.

  Huevos

 Cámaras Frigorícas para los Huevos

En el almacenamiento frigorífico de los huevos se requiere un grado hogrométrico muy elevado, para evitar en los huevos concentración y encogimiento, con la consiguiente y negativo, que conlleva la pérdida de peso de los huevos.

Naturalmente, tal cantidad de humedad favorece la aparición de contaminaciones fúngicas, de ahí el sabor característico de los huevos de cámara que llevan mucho tiempo almacenados. Aplicando ozono en dichas cámaras, se controlan los mohos, incluso con humedades relativas altas. Con ello, los huevos mantienen su peso y tamaño, así como el sabor que no queda alterado por la aparición de mohos.

  Frutas y Verduras

 frutas y verduras

 

Ver en Frutas y Verduras

Suscríbete a nuestra comunidad
Nombre:
Email:
Acepto la política
de privacidad
Enviar
© 2011 Ozono 21 Generadores de ozono