La aplicación del OZONO en colegios tiene la misión de desodorizar el ambiente y regenerar el oxígeno proporcionando un ambiente totalmente limpio exento de: bacterias, gérmenes, virus, olores e insectos.
El OZONO por su poder esterilizante es el elemento más potente bactericida, germicida y fungicida conocido hoy.
Como es sabido, la mayoría de las enfermedades son transmitidas por el aire y el agua.
El ambiente más propicio para la incubación de cualquier tipo de bacterias son aquellos lugares donde existe escasa ventilación, calor y un cierto grado de humedad.
Generalmente, en colegios y escuelas, la aglomeración de personas, la calefacción y la transpiración permiten obtener las condiciones óptimas para el desarrollo de estas bacterias y gérmenes.
El doctor en medicina J. Mauderle del Instituto del OZONO en Zurcí escribe: “En las instalaciones frigoríficas la mayor parte de las bacterias son destruidas por una ozonización del aire relativamente débil. Esta constatación vale igualmente para otros locales: salas de clase, salas de enfermos, locales industriales, almacenes de venta, etc. Por esta razón, por consideración de higiene, el empleo de un generador de OZONO es muy recomendable.
La mejora que el ozono realiza en el medio, crea un ambiente adecuado para el alumno en general que reduce al máximo el absentismo y mejora el rendimiento y la satisfacción de profesorado y alumnado.