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Tuberculosis en animales de compañía

 Tuberculosis La tuberculosis es una enfermedad que afecta a una gran variedad de especies animales y a las personas

Actualmente supone problemas sanitarios a nivel mundial,  debido a la  cantidad de población en riesgo, tanto en países en desarrollo como en los industrializados.

La infección es producida por micobacterias del complejo Mycobacterium tuberculosis, donde además se incluyen Mycobacterium bovis y Mycobacterium tuberculosis, dos de los principales agentes etiológicos de la tuberculosis en los animales.

Se calcula que un tercio de la población mundial está infectada por Mycobacterium tuberculosis, más de sesenta millones de personas padecen la forma activa de la enfermedad y aproximadamente tres millones mueren debido a la misma anualmente.

El carácter zoonótico de esta enfermedad le confiere gran relevancia a nivel de salud pública. En animales de producción en régimen intensivo o extensivo (vacas, cabras o cerdos) la infección no solo supone un riesgo sanitario (sometida en algunas especies, como el ganado vacuno, a campañas de erradicación obligatoria) sino que además provoca grandes pérdidas económicas (disminución en la producción y bloqueo comercial para los animales y sus productos). Además, se han descrito casos de tuberculosis en personas (veterinarios, personal de matadero, ganaderos…) que trabajaban habitualmente con ganado y que posteriormente se demostró que estaba infectado.

También, aunque menos frecuente, suceden casos de transmisión del hombre a los animales.

En animales de compañía, principalmente perros y gatos, la presencia de la enfermedad posee menos repercusión económica, pero al ser animales que suelen mantener un contacto emocional estrecho con personas la importancia a nivel de sanidad humana es mucho mayor. Las especies del complejo M. tuberculosis pueden ocasionar tuberculosis pulmonar, gastrointestinal o diseminada en perros y gatos. Los animales pueden contraer la infección a partir del ganado, si son animales que viven en explotaciones o sus cercanías, o de los propios dueños enfermos, que es la vía más frecuente (antropozoonosis).

La ruta de infección es fundamentalmente respiratoria, aunque también existe la posibilidad vía digestiva o cutánea. Los perros parecen ser igualmente susceptibles a M. bovis o M. tuberculosis y la posibilidad de infección por uno u otro dependerá más de lugar donde se encuentre el animal (en ciudades es más frecuente la infección por M. tuberculosis, atribuida al contacto con humanos infectados y en animales que viven en granjas o en contacto con ganado es más frecuente la infección por M. bovis).

Los órganos que más frecuentemente aparecen afectados en perros son los linfonodos broncopulmonares y el pulmón. En gatos, los casos de tuberculosis estudiados, han sido producidos principalmente por M. bovis, debido probablemente a la ingestión de leche o carne infectada. Las lesiones, en estos casos, se concentran principalmente en los linfonodos mesentéricos.

El diagnóstico de la enfermedad en perros y gatos no es sencillo. En las primeras fases puede cursar de manera asintomática,  incluso en animales con lesiones importantes. Cuando presentan signos clínicos son normalmente inespecíficos. Las lesiones pueden ser confundidas con las provocadas por otras infecciones y, además, la prueba de intradermotuberculinización carece de fiabilidad en estas especies, debido a los falsos positivos y negativos obtenidos. El método más adecuado para el diagnóstico es, por tanto, mediante histopatología y cultivo bacteriológico del agente etiológico.

Otras especies animales potencialmente susceptibles a la tuberculosis y que actualmente son adquiridas como animales de compañía son los hurones y aves ornamentales como canarios y psitácidas. Se han descrito casos excepcionales de infección por M. bovis en hurones y por M. tuberculosis en canarios y loros y, por tanto, existiría la posibilidad de un transmisión de la infección a las personas en contacto directo con los  mismos.

Javier Bezos Garrido

Laboratorio de Vigilancia Sanitaria (VISAVET)

Universidad Complutense

Ozono21 

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